{"id":34460,"date":"2023-11-04T11:52:08","date_gmt":"2023-11-04T17:52:08","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34460"},"modified":"2023-11-04T11:52:08","modified_gmt":"2023-11-04T17:52:08","slug":"en-1951-el-escritor-francisco-tario-por-encargo-hace-un-libro-para-promover-acapulco-acapulco-en-el-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34460","title":{"rendered":"En 1951, el escritor Francisco Tario por encargo hace un libro para promover Acapulco. \u00a0\u00abAcapulco en el sue\u00f1o\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"cabeza\">Acapulco<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Fabrizio Mej\u00eda Madrid<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col\">\n<div class=\"inicial\">Vuelvo sobre lo que escrib\u00ed en el pr\u00f3logo a\u00a0<em>El ed\u00e9n oscuro<\/em>\u00a0(2018), ahora que el hurac\u00e1n\u00a0<em>Otis<\/em>\u00a0nos devuelve su mirada.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">En 1951, el escritor Francisco Tario acepta el encargo del presidente Miguel Alem\u00e1n de hacer un libro para promover Acapulco. Con fotograf\u00edas de Lola \u00c1lvarez Bravo,\u00a0<em>Acapulco en el sue\u00f1o<\/em>\u00a0inventa un litoral y sus personajes perdurables: el mar, la luna, el clavadista, el lanchero, la gringa deseable, la coste\u00f1a prohibida, el magnate inc\u00f3gnito, la playa.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Se trata de consolidar un imaginario habitado por la brisa y los placeres del ba\u00f1o salino al aire libre, los cuerpos desnudos y la naturaleza, el olvido de lo cotidiano y el extrav\u00edo de uno mismo entre palmeras.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Tario introduce la vida acapulque\u00f1a a la literatura y llama a sus visitantes\u00a0<q>la aristocracia de pie descalzo<\/q>, en un lugar que, desde su nombre en n\u00e1huatl, lleva el signo de lo perdido:\u00a0<q>lugar donde fueron arrasados los carrizos<\/q>.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Tario hab\u00eda conocido el puerto desde los ocho a\u00f1os, cuando su padre compra dos cines \u2013Rojo y R\u00edo\u2013 y la familia comienza a visitarlo cada a\u00f1o. Recuerda la primera vez que meti\u00f3 el pie en el mar y se asombr\u00f3 de que estuviera caliente.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">La entrada de Acapulco en lo literario se da en esa mezcla fantasiosa de infancia, inocencia, lo natural, del\u00a0<q>respiro<\/q>\u00a0\u2013en su doble car\u00e1cter de inhalaci\u00f3n de la brisa marina y serenidad del esp\u00edritu\u2013 con la puesta en escena del desfile de lo social.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">As\u00ed, Tario puede intuirse ante el mar:\u00a0<q>La libertad infinita de los espacios abiertos, excursi\u00f3n aritm\u00e9tica de la soledad absoluta<\/q>. Pero, tambi\u00e9n, ante la playa como teatro de la nueva burgues\u00eda del alemanismo, los actores, directores, actrices y productores de Hollywood, en medio de los barrios de indios que pronuncian el misterioso\u00a0<q>s\u00ed, pues<\/q>, y te dan un\u00a0<q>cocktail<\/q>\u00a0en una pi\u00f1a que es\u00a0<q>sexual como un saxof\u00f3n plateado<\/q>. Al lado de los coste\u00f1os que pescan, te dan el desayuno y te tratan de vender pulseras en la playa, desfilan los nuevos due\u00f1os de las casas entre rocas \u2013la mirada desde arriba ser\u00e1 signo de poder financiero\u2013: Miss Kitty Morgan y sus millonarias amigas gringas que vienen de Cannes y de Deaville. A ellas les dedica el escritor una instrucci\u00f3n de etiqueta:\u00a0<q>Aqu\u00ed, se\u00f1ora marquesa, los \u00fanicos fracs que se estilan, son los que usan las iguanas, que son consecuencia zool\u00f3gica de un verde perico que en \u00e9pocas no muy remotas debi\u00f3 engullirse a un lagarto.<\/q><\/div>\n<p>Las visitantes misteriosos dir\u00e1n de los\u00a0<q>lancheros de Acapulco<\/q>: \u201cDebe bailar bien y acariciar sin asperezas. \u00c9l estar\u00e1 disponible para cantarle a la m\u00e1s linda\u00a0<em>girl<\/em>\u00a0de Texas, Massachussetts o Louisana, con todo y su lacio cabello dorado\u201d. El desfile de c\u00edrculos conc\u00e9ntricos se centra en la aristocracia vieja, la de Europa, que viene buscando un\u00a0<q>Montecarlo tropical<\/q>, sigue a la de los\u00a0<em>americanos<\/em>\u00a0boyantes, los funcionarios alemanistas enriquecidos por la corrupci\u00f3n \u2013Tario le dedica una estampa al\u00a0<q>notario<\/q>\u2013 y, por \u00faltimo, lo m\u00e1s llamativo: Hollywood. Carmen Farell, la madre de Tario, conservar\u00e1 en su herencia, una foto de ella misma con Robert Mitchum y Lana Turner. Ser\u00e1 la trasmutaci\u00f3n del castillo en hotel y de las carrozas en yates, lo que permitir\u00e1 las bodas de la nueva aristocracia global: John F. Kennedy y Jacky, Liz Taylor y Michel Todd.\u00a0<q>Aqu\u00ed<\/q>, escribe Tario,\u00a0<q>concluyen las concesiones terrenales y dan comienzo todos los disparates c\u00f3smicos<\/q>.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 desde la c\u00e1rcel en 1973, que Jos\u00e9 Agust\u00edn se despida del Acapulco de la realeza tur\u00edstica y le d\u00e9 la bienvenida al de la exaltaci\u00f3n contracultural en Caleta, en la Laguna de Coyuca:\u00a0<q>all\u00ed encontraba personajes naturales, decadentes porque la decadencia era su meta vital<\/q>. Son las nuevas peregrinaciones, los usos espirituales del Tarot, los \u00e1cidos, la mariguana, y sus b\u00fasquedas sensoriales. En 1994 vuelve sobre Acapulco en\u00a0<em>Dos horas de sol,<\/em>\u00a0utilizando un hurac\u00e1n para retratar lo pol\u00edtico, 20 a\u00f1os despu\u00e9s del viaje inici\u00e1tico:\u00a0<q>El puerto est\u00e1 dividido en tres zonas. Por una parte est\u00e1 el sector relacionado con el turismo de oropel. Por el otro, el Acapulco tradicional, un n\u00facleo de personas que tienen su propia manera de hablar, costumbres y tradiciones muy fuertes que les han permitido resistir, durante 60 a\u00f1os, los poderos\u00edsimos embates tur\u00edsticos de tendencias deshumanizantes y desnacionalizadoras. Y, por \u00faltimo, hay un tercer Acapulco, el de la miseria y las ciudades perdidas, compuesto por personas que emigran de otras partes del estado de Guerrero y del pa\u00eds, con deseos de tener posibilidades de subsistir. Mi propuesta es que la situaci\u00f3n pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica y humana de Acapulco es copia fiel de lo que sucede en el pa\u00eds. Acapulco a\u00f1ade un elemento extra, que es el dolor de que todas estas cosas ocurran en un sitio tan hermoso<\/q>.<\/p>\n<p><q>Acapulco<\/q>, escribe Ricardo Garibay en 1979, \u201ces el \u00fanico\u00a0<em>best-seller<\/em>\u00a0de como-M\u00e9xico-no-hay-dos\u201d. El escritor va al puerto a vivir durante cuatro meses, no para buscar la trama de una novela. Va a hacer un reportaje,\u00a0<q>la \u00fanica forma presente de la literatura<\/q>, seg\u00fan \u00e9l, pero se arrepiente, mientras el tema se agranda en interminables relaciones entre la playa, el hotel, los barrios, la guerrilla, el gobernador, el presidente municipal, el cura, las gringas, los canadienses, los antros caros y los baratos, todos s\u00f3rdidos a su manera.<\/p>\n<p>En plena\u00a0<q>administraci\u00f3n de la abundancia<\/q>\u00a0petrolera, Garibay deambula por casas de hu\u00e9spedes que se caen a pedazos, el Hotel Elcano con su pista de baile en la que nadie baila, las borracheras que se astillan con el sol de la ma\u00f1ana mientras alguien sigue contando c\u00f3mo el general Acosta Chaparro tortura guerrilleros de Lucio Caba\u00f1as y les roba a los vendedores de mariguana.<\/p>\n<p>Los habitantes de Acapulco ya no son las turgentes indias retratadas por Lola \u00c1lvarez Bravo, sino ni\u00f1as de 16 que fueron violadas a las ocho, con 11 hermanos, pap\u00e1 alba\u00f1il, mam\u00e1 vendedora de\u00a0<em>maiguana<\/em>\u00a0en Pie de la Cuesta, hermano mayor de mesero en el Plaza, la abuela lava pisos en Centro Acapulco. La presencia de la polic\u00eda judicial, los soldados y los guardaespaldas es cotidiana mientras tratan de venderle un M-16 en el ba\u00f1o de un antro. Los desfalcos de los gobernadores, Rub\u00e9n Figueroa en primer t\u00e9rmino con su venganza a la guerrilla que lo secuestr\u00f3, y del presidente municipal, Febronio, primo del gobernador, quit\u00e1ndole el agua potable a las ciudades suburbanas que se han hecho a base de tomas de tierras, defensa contra los despojos, o que les prometieran centavos por vender sus tierras de cara al mar. Al final, Garibay termina su larga cr\u00f3nica con una imagen: Acapulco es el ruido que hace un cuchillo al rasgar un vestido de seda.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acapulco Fabrizio Mej\u00eda Madrid Vuelvo sobre lo que escrib\u00ed en el pr\u00f3logo a\u00a0El ed\u00e9n oscuro\u00a0(2018), ahora que el hurac\u00e1n\u00a0Otis\u00a0nos devuelve su mirada. 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