{"id":34470,"date":"2023-11-05T12:37:51","date_gmt":"2023-11-05T18:37:51","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34470"},"modified":"2023-11-05T12:37:51","modified_gmt":"2023-11-05T18:37:51","slug":"eduardo-galeano-1940-2015-con-historias-que-alertaban-la-devoracion-del-planeta-realizo-la-antologia-uselo-y-tirelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34470","title":{"rendered":"Eduardo Galeano (1940-2015) con historias que alertaban la devoraci\u00f3n del planeta realiz\u00f3 la antolog\u00eda\u00a0\u00ab\u00daselo y t\u00edrelo\u00bb\u00a0"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\">\u00daselo y t\u00edrelo: Nuestro planeta, nuestra \u00fanica casa<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">Eduardo Galeano durante una presentaci\u00f3n en la sala Nezahualc\u00f3yotl del Centro Cultural Universitario, en abril de 2009.<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"hemero\">La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">En 1994, cuando el tema ambiental era s\u00f3lo cuesti\u00f3n de expertos, el periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano (1940-2015) seleccion\u00f3 de sus libros publicados hasta ese momento una serie de historias que alertaban sobre\u00a0<q>un sistema devorador de la naturaleza<\/q>. Fue as\u00ed como apareci\u00f3 la antolog\u00eda\u00a0<em>\u00daselo y t\u00edrelo,\u00a0<\/em>con el sello Planeta. Casi dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, una nueva edici\u00f3n de esa preclara obra vuelve a ver la luz, ahora publicada por Siglo XXI Editores. Para este nuevo libro, seg\u00fan se aclara en la nota del editor, fueron seleccionadas las mejores historias que siguen las mismas tem\u00e1ticas y que aparecieron en obras posteriores. Tambi\u00e9n se reorganiz\u00f3 y adapt\u00f3 el contenido original en tres partes, que ordenan el recorrido. Como elemento enriquecedor de las disertaciones del autor, se incluyeron ilustraciones del reconocido humorista gr\u00e1fico argentino Juan Mat\u00edas, conocido como\u00a0<em>Tute.\u00a0<\/em>Presentamos como primicia un adelanto a nuestros lectores de la nueva versi\u00f3n de\u00a0<em>\u00daselo y t\u00edrelo: Nuestro planeta, nuestra \u00fanica casa,\u00a0<\/em>con autorizaci\u00f3n de Siglo XXI Editores. El t\u00edtulo se lanzar\u00e1 el 28 de noviembre en la edici\u00f3n 37 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara<\/p>\n<p class=\"sumario\">Cinco frases que hacen crecer la nariz de Pinocho<\/p>\n<p class=\"sumario\"><q>Somos todos culpables e la ruina del planeta<\/q><\/p>\n<p class=\"s-s\">La salud del mundo est\u00e1 hecha un asco.\u00a0<em>Somos todos responsables,\u00a0<\/em>claman las voces de la alarma universal, y la generalizaci\u00f3n absuelve: si somos todos responsables, nadie es.<\/p>\n<p>Como conejos se reproducen los nuevos tecn\u00f3cratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad m\u00e1s alta del mundo: los expertos generan expertos y m\u00e1s expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celof\u00e1n de la ambig\u00fcedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al\u00a0<em>sacrificio de todos<\/em>\u00a0en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple. Estas cataratas de palabras, inundaci\u00f3n que amenaza convertirse en una cat\u00e1strofe ecol\u00f3gica comparable al agujero de ozono, no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.<\/p>\n<p>Pero las estad\u00edsticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrer\u00edo revelan que 20 por ciento de la humanidad comete 80 por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio, y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradaci\u00f3n de la tierra, la intoxicaci\u00f3n del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidaci\u00f3n de los recursos naturales no renovables.<\/p>\n<p>La se\u00f1ora Harlem Brundtland, que encabeza el gobierno de Noruega, comprob\u00f3 recientemente que\u00a0<em>si los 7 mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los pa\u00edses desarrollados de Occidente, har\u00edan falta 10 planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades.\u00a0<\/em>Una experiencia imposible. Pero los gobernantes de los pa\u00edses del sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, m\u00e1gico pasaporte que nos har\u00e1 a todos ricos y felices, no s\u00f3lo deber\u00edan ser procesados por estafa. No s\u00f3lo nos est\u00e1n tomando el pelo, no: adem\u00e1s, esos gobernantes est\u00e1n cometiendo el delito de apolog\u00eda del crimen. Porque este sistema de vida que se ofrece como para\u00edso, fundado en la explotaci\u00f3n del pr\u00f3jimo y en la aniquilaci\u00f3n de la naturaleza, es el que nos est\u00e1 enfermando el cuerpo, nos est\u00e1 envenenando el alma y nos est\u00e1 dejando sin mundo. Extirpaci\u00f3n del comunismo, implantaci\u00f3n del consumismo: la operaci\u00f3n ha sido un \u00e9xito, pero el paciente se est\u00e1 muriendo.<\/p>\n<p class=\"sumario\"><q>Es verde lo que se pinta de verde<\/q><\/p>\n<p class=\"s-s\">Ahora los gigantes de la industria qu\u00edmica hacen su publicidad en color verde y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra\u00a0<em>ecolog\u00eda\u00a0<\/em>en cada p\u00e1gina de sus informes y ti\u00f1endo de verde sus pr\u00e9stamos.\u00a0<em>En las condiciones de nuestros pr\u00e9stamos hay normas ambientales estrictas,\u00a0<\/em>aclara el presidente de la suprema banquer\u00eda del mundo.<\/p>\n<p>Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminaci\u00f3n. Cuando se aprob\u00f3 en el Parlamento del Uruguay una t\u00edmida Ley de Defensa del Medio Ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron s\u00fabitamente la reci\u00e9n comprada careta verde y gritaron su verdad en t\u00e9rminos que podr\u00edan ser resumidos as\u00ed:\u00a0<em>Los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo econ\u00f3mico y a espantar la inversi\u00f3n extranjera.<\/em><\/p>\n<p>El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversi\u00f3n extranjera. Quiz\u00e1 por reunir tantas virtudes el Banco manejar\u00e1, junto con Naciones Unidas, el reci\u00e9n creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Este impuesto a la mala conciencia dispondr\u00e1 de poco dinero, 100 veces menos de lo que hab\u00edan pedido los ecologistas para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intenci\u00f3n irreprochable, conclusi\u00f3n inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial est\u00e1 admitiendo, de hecho, que todos sus dem\u00e1s proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga manda; y la numerosa tecnocracia jam\u00e1s escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado\u00a0<em>Tercer Mundo,\u00a0<\/em>el Banco Mundial gobierna a nuestros pa\u00edses cautivos, que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil d\u00f3lares por minuto; y les impone su pol\u00edtica econ\u00f3mica en funci\u00f3n del dinero que concede o promete. No hay manera de apagar la sed de esa vasija agujereada: cuanto m\u00e1s pagamos, m\u00e1s debemos, y cuanto m\u00e1s debemos, mejor obedecemos. La asfixia financiera obliga al negocio de jugo r\u00e1pido, que exprime en plan bestia a la naturaleza y a la gente, y que al precio de la devastaci\u00f3n ofrece divisas inmediatas y ganancias a corto plazo.<\/p>\n<p>As\u00ed se veta el desarrollo hacia adentro y se desprecia al mercado interno y a las tradiciones locales, sin\u00f3nimas de atraso, mientras pueblos y tierras son sacrificados, en nombre de la modernizaci\u00f3n, al pie de los altares del mercado internacional. Las materias primas y los alimentos se entregan a precio de regalo, cada vez m\u00e1s a cambio de menos, en una historia de desarrollo hacia afuera que en Am\u00e9rica Latina lleva cinco siglos de mala vida, aunque ahora mienta que es nueva \u2013neoliberalismo, Nuevo Orden Mundial\u2013 y que s\u00f3lo ha servido, a la vista est\u00e1, para desarrollar colosales mamarrachos.<\/p>\n<p>La divinizaci\u00f3n del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de m\u00e1gicas chucher\u00edas a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religi\u00f3n del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.<\/p>\n<p>Hasta los dragones asi\u00e1ticos, que tanto sonr\u00eden para la propaganda, est\u00e1n sangrando por esas heridas: en Corea del Sur s\u00f3lo se puede beber un tercio del agua de los r\u00edos; en Taiw\u00e1n un tercio del arroz no se puede comer.<\/p>\n<p class=\"sumario\"><q>Plantar \u00e1rboles es siempre un acto de amor a la naturaleza<\/q><\/p>\n<p class=\"s-s\">El mundo est\u00e1 siendo desollado de su piel vegetal, y la tierra ya no puede absorber y almacenar las lluvias. Se multiplican las sequ\u00edas y las inundaciones mientras sucumben las selvas tropicales, devoradas por las explotaciones ganaderas y los cultivos de exportaci\u00f3n que el mercado exige y los banqueros aplauden. Cada hamburguesa cuesta nueve metros cuadrados de selva centroamericana. Y cuando uno se entera de que el mundo estar\u00e1 calvo m\u00e1s temprano que tarde, con algunos restos de selva en Zaire y Brasil, y que los bosques de M\u00e9xico se han reducido a la mitad en menos de medio siglo, uno se pregunta: \u00bfqui\u00e9nes son peligrosos? \u00bfLos ind\u00edgenas que se han alzado en armas en la selva Lacandona, o las empresas ganaderas y madereras que est\u00e1n liquidando esa selva y dejan a los indios sin casa y a M\u00e9xico sin \u00e1rboles? \u00bfY los banqueros que imponen esta pol\u00edtica, identificando progreso con m\u00e1xima rentabilidad y modernizaci\u00f3n con devastaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Pero resulta que los banqueros han abandonado la usura para consagrarse a la ecolog\u00eda, y la prueba est\u00e1: el Banco Mundial otorga generosos cr\u00e9ditos para forestaci\u00f3n. El Banco planta \u00e1rboles y cosecha prestigio en un mundo escandalizado por el arrasamiento de sus bosques. Conmovedora historia, digna de ser llevada a la televisi\u00f3n: el destripador distribuye miembros ortop\u00e9dicos entre las v\u00edctimas de sus mutilaciones.<\/p>\n<p>En estas nuevas plantaciones madereras, no cantan los p\u00e1jaros. Nada tienen que ver los bosques naturales aniquilados, que eran pueblos de \u00e1rboles diferentes abrazados a su modo y manera, fuentes de vida diversa que sabiamente se multiplicaba a s\u00ed misma, con estos ej\u00e9rcitos de \u00e1rboles todos iguales, plantados como soldaditos en fila y destinados al servicio industrial.<\/p>\n<p>Las plantaciones madereras de exportaci\u00f3n no resuelven problemas ecol\u00f3gicos, sino que los crean, y los crean en los cuatro puntos cardinales del mundo. Un par de ejemplos: en la regi\u00f3n de Madhya Pradesh, en el centro de India, que hab\u00eda sido c\u00e9lebre por la abundancia de sus manantiales, la tala de los bosques naturales y las plantaciones extensivas de eucaliptos han actuado como un implacable papel secante que ha acabado con todas las aguas; en Chile, al sur de Concepci\u00f3n, las plantaciones de pinos proporcionan madera a los japoneses y proporcionan sequ\u00eda a toda la regi\u00f3n. El presidente del Uruguay hincha el pecho de orgullo: los finlandeses est\u00e1n produciendo madera en nuestro pa\u00eds. Vender \u00e1rboles a Finlandia, pa\u00eds maderero, es una proeza, como vender hielo a los esquimales. Pero ocurre que los finlandeses plantan en el Uruguay los bosques artificiales que en Finlandia est\u00e1n prohibidos por las leyes de protecci\u00f3n a la naturaleza.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00daselo y t\u00edrelo: Nuestro planeta, nuestra \u00fanica casa Eduardo Galeano durante una presentaci\u00f3n en la sala Nezahualc\u00f3yotl del Centro Cultural Universitario, en abril de 2009. 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