{"id":34512,"date":"2023-11-07T13:33:18","date_gmt":"2023-11-07T19:33:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34512"},"modified":"2023-11-07T13:33:18","modified_gmt":"2023-11-07T19:33:18","slug":"la-novela-ejercicio-de-autoficcion-hay-un-personaje-con-un-abrupto-camino-hacia-contra-la-madurez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34512","title":{"rendered":"La novela, \u201cejercicio de autoficci\u00f3n\u201d, hay un personaje con un abrupto camino hacia\/contra la madurez"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Biblioteca fantasma<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Evelina Gil<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">&#8216;Claudina en la escuela&#8217;, again<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"left\">Dudo que Claudina\u00a0se llame as\u00ed por casualidad. Me refiero a Claudina Domingo, a quien muy probablemente bautizaron en honor al c\u00e9lebre personaje de Colette, adolescente m\u00e1s que precoz que lleva un diario de sus experiencias y aventuras como estudiante de un poco ortodoxo colegio para se\u00f1oritas. La otra Claudina, protagonista de\u00a0<i>Dominio<\/i>, aunque jam\u00e1s mencione a su tocaya literaria, tampoco comparte nombre con la autora por casualidad. La de la novela\u00a0<i>Dominio<\/i>\u00a0(Sexto Piso, UANL, M\u00e9xico, 2023), as\u00ed como la de la autora francesa, tiene una faceta como ni\u00f1a precoz o, como ella misma dice: est\u00e1 convencida de no haber sido ni\u00f1a jam\u00e1s, excepto en apariencia. A diferencia de lo preconizado por Simone de Beauvoir, estamos ante un personaje que \u201cnaci\u00f3 mujer\u201d, que desde muy peque\u00f1a supo lo que quer\u00eda ser y c\u00f3mo lo har\u00eda, entreg\u00e1ndose a elaborados ritos er\u00f3ticos y on\u00edricos con su compa\u00f1ero-cuerpo que llega a conocer al dedillo, mientras otras juegan con mu\u00f1ecas.<\/p>\n<p align=\"left\">Pero en esta novela, que ser\u00e1 denominada \u201cejercicio de autoficci\u00f3n\u201d, nos enfrenta a un personaje que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de emprender un abrupto camino hacia\/contra la madurez. Una sola mujer se escinde en dos Claudinas, casi contrapuestas: est\u00e1, s\u00ed, la ni\u00f1a-mujer sedienta de Conocimiento. La may\u00fascula no es capricho: engloba lo aprehendido tanto en los libros como en experiencia, y la peque\u00f1a Claudina se arroja, confiada, en brazos de la vida, m\u00faltiples veces y sin paraca\u00eddas. Cuando se dispone de tant\u00edsima curiosidad er\u00f3tica y sensorial, hasta los bulliciosos corredores de una escuelita est\u00e1ndar, plagada de los mismos chiquillos imberbes replicados hasta en las pel\u00edculas, albergan m\u00faltiples recovecos, escondites y contingencias para satisfacer anhelos de cuerpo y mente. Claudina sabe c\u00f3mo trastocar su anodina estancia en el colegio, volverla universidad de sus sentidos, adem\u00e1s de buscar, incansable, allende los muros de su centro de estudios, recorriendo en soledad las calles de la enigm\u00e1tica ciudad dentro de la que coloniza su personal ciudadela. Esta ni\u00f1a no le hace ascos a nada que represente potencial materia para los poemas y las historias que pretende concretar m\u00e1s adelante, resuelta a ser escritora. No escatima siquiera una suerte de visita conyugal en una prisi\u00f3n que espantar\u00eda a cualquier se\u00f1orita sensata: \u201cMe sumerjo en la ciudad de las visiones con voracidad y desesperaci\u00f3n, una sensaci\u00f3n parecida a estar cerca del orgasmo [&#8230;] y sin embargo no consigo asirlas en mi cuadernito de forma francesa.\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">Del otro lado est\u00e1 Claudina, una adulta\u00a0<i>millennial<\/i>\u00a0que a sus treinta y siete a\u00f1os, tras sopesar alternativas ante un embarazo inesperado, tiene un aborto que se complica al grado de ponerla al borde de la muerte. La traum\u00e1tica experiencia la refunde por largo rato en el sitio id\u00f3neo para las recapitulaciones: el hospital. A diferencia de la ni\u00f1a Claudina, incansable persecutora de placeres, la adulta lidia con el dolor f\u00edsico y emocional, as\u00ed como con el abofeteo de una realidad de espaldas a las novelas galantes, donde cosas tan vulgares como el dinero y la sobrevivencia acaparan de s\u00fabito su existencia. Esta experiencia poco hospitalaria constituir\u00e1, en la misma medida que la de la escuela, un aprendizaje para una mujer, todav\u00eda joven \u2013aunque se perciba no sin sobresalto como \u201cuna mujer de casi cuarenta a\u00f1os\u201d\u2013 que si bien ha cumplido la tarea propuesta en su adolescencia de convertirse en escritora, ans\u00eda, de pronto, algo semejante a la estabilidad, pero consigo misma, su \u00fanica compa\u00f1\u00eda fiel. Algo que podr\u00edamos denominar\u00a0<i>Dominio<\/i>. Ambas historias \u2013ambas Claudinas\u2013 se narran salteadamente, persigui\u00e9ndose una a la otra como en una carrera de relevos que no permite concesiones.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Claudina Domingo se desdobla en esta segunda novela que, si bien es muy distinta a la primera,\u00a0<i>La noche en el espejo<\/i>\u00a0(Sexto P0iso, 2020), que resalta m\u00e1s por la belleza de su prosa y de sus im\u00e1genes surrealistas, se supera en intensidad y en lance narrativo.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Biblioteca fantasma Evelina Gil &#8216;Claudina en la escuela&#8217;, again Dudo que Claudina\u00a0se llame as\u00ed por casualidad. Me refiero a Claudina Domingo, a quien muy probablemente bautizaron en honor al c\u00e9lebre personaje de Colette, adolescente m\u00e1s que precoz que lleva un diario de sus experiencias y aventuras como estudiante de un poco ortodoxo colegio para se\u00f1oritas. 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