{"id":34522,"date":"2023-11-08T12:12:12","date_gmt":"2023-11-08T18:12:12","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34522"},"modified":"2023-11-08T12:12:12","modified_gmt":"2023-11-08T18:12:12","slug":"la-cultura-popular-fue-uno-de-los-grandes-aprecios-de-enrique-dussel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34522","title":{"rendered":"La cultura popular fue uno de los grandes aprecios de Enrique Dussel"},"content":{"rendered":"<div class=\"cabeza\">Enrique Dussel, la dignidad de ser intelectual<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Bernardo Barranco V.<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col\">\n<div class=\"inicial\">Nos deja el\u00a0gran Enrique Dussel. La verdad, me duele su partida. Siempre fue un referente en mi formaci\u00f3n intelectual. Me arrepiento de no haberlo aprovechado m\u00e1s. Tuve el privilegio de tratarlo a lo largo de casi 50 a\u00f1os. Cuando reci\u00e9n ingres\u00f3 a M\u00e9xico como perseguido de la dictadura argentina, me impresion\u00f3 su audacia anal\u00edtica, su Teolog\u00eda y Filosof\u00eda de la Liberaci\u00f3n. Su elocuencia, contundencia y energ\u00eda argumentativa eran grandiosas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"inicial\">Sin embargo, desbordaba humildad ante su compromiso por los desheredados de este mundo, por los pobres y su cosmos popular, lleno de sabidur\u00eda y ancestralidad. La cultura popular fue uno de los grandes aprecios de Enrique. En su vejez ya no ten\u00eda la grandilocuencia de su juventud, ni la velocidad de su palabra, pero jam\u00e1s perdi\u00f3 la agudeza de sus an\u00e1lisis. Su voz cansada contrastaba con la profundidad de su pensamiento siempre actual, siempre pertinente.<\/div>\n<p>Conoc\u00ed al doctor Enrique Dussel en el oto\u00f1o de 1975, si la memoria no me falla. Decenas de estudiantes cat\u00f3licos nos reun\u00edamos para analizar la realidad y tambi\u00e9n para formarnos teol\u00f3gicamente. Enrique reci\u00e9n hab\u00eda llegado a M\u00e9xico exiliado por la persecuci\u00f3n pol\u00edtica en Argentina. Nos dio una conferencia sobre la eucarist\u00eda bajo la \u00f3ptica de la econom\u00eda pol\u00edtica. Todas las relaciones de producci\u00f3n en el pan y el vino, la carne y la sangre de Cristo, se entrelazaban simb\u00f3licamente en una nueva espiritualidad de la liberaci\u00f3n. El pobre, la denuncia de la injusticia y la libertad eran sus temas. Todos los j\u00f3venes ah\u00ed est\u00e1bamos deslumbrados con el conferencista, quien nos habl\u00f3 de sus a\u00f1os como carpintero en Nazaret y de las amenazas de muerte y atentado que tuvo que soportar en su pa\u00eds, cada vez m\u00e1s violento que desemboc\u00f3 en el golpe de Estado de 1976. Entonces hizo un comentario que me abati\u00f3, y aun ahora me retumba; dijo:\u00a0<q>Si ustedes trabajan duro intelectualmente estar\u00e1n en condiciones de producir a los 40 a\u00f1os<\/q>. Claro, \u00e9l ten\u00eda casi 42 a\u00f1os y yo solo 20. \u00a1Ten\u00eda que vivir todo el tiempo de mi vida para poder decir algo en este mundo!<\/p>\n<p>Enrique fue gran precursor de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n. Junto con Leonardo Boff, Gustavo Guti\u00e9rrez, Ignacio Ellacur\u00eda, John Sobrino y tantos otros. Marcaron no s\u00f3lo el pensamiento cristiano sobre lo social, sino que alimentaron poderosos movimientos sociales en todo el continente latinoamericano. Tambi\u00e9n sufrieron la represi\u00f3n secular de las dictaduras, as\u00ed como la\u00a0<em>guerra fr\u00eda<\/em>\u00a0eclesi\u00e1stica, desatadas por Juan Pablo II y Benedicto XVI.<\/p>\n<p>Otto Maduro, experto venezolano en la relaci\u00f3n entre marxismo y cristianismo, visit\u00f3 M\u00e9xico. Estamos en 1981, cenando pizza en el amplio departamento de Enrique en la colonia Roma. La conversaci\u00f3n se centra en la relaci\u00f3n de Marx con la religi\u00f3n. Enrique dec\u00eda que hab\u00eda tenido acceso a los manuscritos originales que suger\u00edan hacer reformulaciones del tema. Se levantaba una y otra vez de la mesa para traer libros. Sus hijos peque\u00f1os arqueaban las cejas como diciendo cari\u00f1osamente:\u00a0<q>aqu\u00ed va de nuevo<\/q>. La mesa estaba invadida de dos pilas de libros, obstru\u00edan la visibilidad de las pizzas, asist\u00edamos a una apasionada c\u00e1tedra del doctor Dussel. Al paso de 20 minutos, de pronto Otto da un golpe fuerte en la mesa. En tono de s\u00faplica, dijo:\u00a0<q>Enrique, \u00bfno podemos tener una charla normal y simple? Conversemos con tus hijos, quiero preguntar cu\u00e1ntos a\u00f1os tienen, en qu\u00e9 grado van<\/q>. Y Enrique Dussel sonri\u00f3, con esa sonrisa fresca casi de ni\u00f1o que le caracteriz\u00f3, dijo con humildad:\u00a0<q>Tienes raz\u00f3n<\/q>.<\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os, me acostumbr\u00e9 ver y aprender de Enrique Dussel en coloquios, conferencias, mesas y debates. Me encantaban sus intervenciones con la gran Carmen Aristegui. Varias veces coincidimos en la formaci\u00f3n de militantes de Morena en temas de \u00e9tica, pol\u00edtica y religi\u00f3n. Pero fue en mi espacio de\u00a0<em>Sacro y profano<\/em>, del Canal Once, donde disfrut\u00e9 su sabidur\u00eda anal\u00edtica. Siempre fue un invitado de lujo. Lo dosifiqu\u00e9 y ahora me arrepiento. Tuvimos dos programas sobre la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, siempre agudo con un sentido de la historicidad. Recuerdo una emisi\u00f3n particularmente sugerente sobre la sexualidad cristiana; Dussel se remont\u00f3 a los griegos, para confrontar la sexualidad hel\u00e9nica a la cristiana. Otro programa particularmente memorable fue cuando coment\u00f3 la\u00a0<em>Cartilla moral<\/em>. Dussel lament\u00f3 la distancia entre los principios \u00e9ticos y el ejercicio de la pol\u00edtica; de manera lapidaria, coment\u00f3:\u00a0<q>Padecemos una generaci\u00f3n de pol\u00edticos en M\u00e9xico que carecen de calidad \u00e9tica. Buscan enriquecerse y han naturalizado la corrupci\u00f3n al grado que \u00e9sta se ha cosificado, desnaturalizando a la sociedad<\/q>.<\/p>\n<p>Enrique Dussel es uno de los \u00faltimos referentes de esa generaci\u00f3n dorada del Concilio Vaticano II. Cat\u00f3lico que naci\u00f3 en Argentina, pero desde M\u00e9xico fue un referente en el mundo para repensar la realidad desde los movimientos populares. Su creatividad intelectual en el campo de la \u00e9tica tambi\u00e9n es vasto. Desde su talante cat\u00f3lico, construy\u00f3 la \u00e9tica y Filosof\u00eda de la Liberaci\u00f3n. Fue autor de m\u00e1s de 50 libros y se dice de m\u00e1s de 400 art\u00edculos, traducidos a m\u00e1s de seis idiomas.<\/p>\n<p>Querido Enrique: ya te estar\u00e1s uniendo y polemizando con tus filosofos favoritos. Ac\u00e1 abajo, te extra\u00f1aremos con la raz\u00f3n y con el coraz\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enrique Dussel, la dignidad de ser intelectual Bernardo Barranco V. Nos deja el\u00a0gran Enrique Dussel. La verdad, me duele su partida. Siempre fue un referente en mi formaci\u00f3n intelectual. Me arrepiento de no haberlo aprovechado m\u00e1s. Tuve el privilegio de tratarlo a lo largo de casi 50 a\u00f1os. 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