{"id":34800,"date":"2023-11-26T12:46:19","date_gmt":"2023-11-26T18:46:19","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34800"},"modified":"2023-11-26T12:46:19","modified_gmt":"2023-11-26T18:46:19","slug":"psicologia-de-masas-y-elecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34800","title":{"rendered":"Psicolog\u00eda de masas y elecciones"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Psicolog\u00eda de masas y elecciones<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Mario Campuzano<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">La poderosa e indiscutible influencia de los medios masivos de comunicaci\u00f3n, aunada a la tendencia casi inevitable de los dirigentes pol\u00edticos que buscan el poder al explotar esos recursos en beneficio de su imagen, convierte el per\u00edodo de elecciones en una verdadera prueba para la capacidad de raciocinio de la poblaci\u00f3n. Desde la psicolog\u00eda de masas, este art\u00edculo explica algunos de esos mecanismos.<\/p>\n<p>Ahora que estamos en temporada de elecciones en M\u00e9xico y otras naciones, es oportuno recordar algunos de los fen\u00f3menos conocidos sobre el efecto de los agrupamientos y de los medios masivos de difusi\u00f3n en la subjetividad de la poblaci\u00f3n sujeta a estas influencias, para inducirles cotidianamente preferencias sobre las ofertas pol\u00edticas y los personajes que las promueven por medio del <i>marketing,\u00a0<\/i>no s\u00f3lo comercial sino tambi\u00e9n pol\u00edtico, a fin de \u201capoderarse de sus mentes y corazones\u201d, como establecen los manuales militares de la guerra psicol\u00f3gica. Es as\u00ed como se conforman los liderazgos medi\u00e1ticos que resultan cada vez m\u00e1s importantes en la pol\u00edtica contempor\u00e1nea.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"LEFT\">En el sexenio pasado se logr\u00f3, a trav\u00e9s de Televisa, dar una imagen atractiva al fr\u00edvolo y represivo gobernador del Estado de M\u00e9xico para lanzarlo a la presidencia del pa\u00eds&#8230; y as\u00ed nos fue. En M\u00e9xico se ha utilizado ese mecanismo mediante las conferencias diarias en los medios, conocidas popularmente como \u201cma\u00f1aneras\u201d por su horario, y que han sido un elemento fundamental en un \u201cestilo personal de gobernar\u201d.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u00bfPor qu\u00e9 se han vuelto tan importantes los medios masivos de difusi\u00f3n en la pol\u00edtica contempor\u00e1nea? La respuesta ya ha sido esbozada: por su demostrada capacidad para inducir en la poblaci\u00f3n preferencias y generar comportamientos consecuentes mediante un conjunto de pr\u00e1cticas emp\u00edricas generadas por los operadores de esos medios. Lo que se encuentra poco difundido son los mecanismos psicodin\u00e1micos que operan sobre la subjetividad de los individuos que se agrupan en grandes conjuntos, no solamente en la realidad, sino tambi\u00e9n cuando los oyentes y televidentes se conectan a una misma fuente emisora, donde se generan esos mismos fen\u00f3menos de masa.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Esa situaci\u00f3n de masa afecta a la individualidad, que resulta amenazada por la presi\u00f3n de homogeneizaci\u00f3n que se produce y genera particulares formas de ansiedad que algunos autores han denominado\u00a0<i>ansiedad de masificaci\u00f3n y otros presi\u00f3n de conformismo<\/i>, donde se genera en el grupo una atm\u00f3sfera banal llena de\u00a0<i>clich\u00e9s\u00a0<\/i>semejante al uso propagand\u00edstico de\u00a0<i>spots<\/i>, en los que quienes buscan conservar su individualidad son atacados a veces ferozmente.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Las investigaciones realizadas sobre los fen\u00f3menos subjetivos generados por el agrupamiento, tanto m\u00e1s intensos cuanto m\u00e1s numeroso es el agrupamiento, revelan su capacidad de inducir en los individuos agrupados fen\u00f3menos de regresi\u00f3n, es decir, de inducir formas subjetivas y de comportamiento de etapas pasadas de la vida. Esa regresi\u00f3n generada por los medios masivos de difusi\u00f3n suele llevar a la audiencia a etapas de la ni\u00f1ez temprana donde no se desarrolla todav\u00eda un juicio propio y el ni\u00f1o, por su dependencia emocional, es cr\u00e9dulo e influenciable por los padres. En este estado, donde adem\u00e1s dominan las emociones m\u00e1s que el raciocinio, el l\u00edder se convierte f\u00e1cilmente en vendedor de ilusiones que consume la audiencia e influyen sobre sus opiniones y conducta. Esta situaci\u00f3n la ha intuido bien la literatura, creando met\u00e1foras y figuras representativas del fen\u00f3meno, por ejemplo, el flautista de Hamelin, aunque esperemos que en el caso actual tengamos un mejor final y no terminar en el precipicio.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">En el l\u00edder tambi\u00e9n se producen fen\u00f3menos ps\u00edquicos importantes y, en ese caso, tenemos el significativo testimonio de Jos\u00e9 Vasconcelos (1946) durante su fallida campa\u00f1a por la Presidencia de la Rep\u00fablica en 1929:<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Seg\u00fan avanzaba mi gira democr\u00e1tica, me sent\u00eda due\u00f1o de mi posici\u00f3n, m\u00e1s diestro en el manejo de esa potencia hipn\u00f3tica que el orador ejerce sobre su p\u00fablico. De mudo que antes era, me hab\u00eda transformado en uno que dice lo que quiere con facilidad y decisi\u00f3n, aunque sin elegancia. Y ya sea por el mito que en torno al personaje se va formando y a uno mismo contagia, ya fuese porque la grandeza del prop\u00f3sito nos exalta, el hecho es que adquir\u00eda un dominio colectivo casi f\u00edsico por medio de la palabra y el gesto que hacen de la multitud el eco de nuestras emociones, el brazo de nuestras fobias y el empuje de nuestros ideales.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">En las sensaciones del l\u00edder, que tan bien describe Vasconcelos en sus\u00a0<i>Memorias<\/i>, se encuentran las propias de la elaci\u00f3n narcisista, as\u00ed como las del triunfo man\u00edaco sobre el objeto-grupo (u objeto-masa). Y es precisamente la elaci\u00f3n narcisista (como se\u00f1ala Chasseguet-Smirgel, 1975) manifestada por el reencuentro entre el yo y el ideal, la que lleva a la disoluci\u00f3n del superyo. En otras palabras, la omnipotencia del narcisismo infantil supera a los controles morales del superyo; el deseo se impone a las prohibiciones de la cultura. De ah\u00ed su peligro.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">En los \u00faltimos tiempos han surgidos liderazgos destructivos de ultraderecha con estas caracter\u00edsticas; basta mencionar dos del pasado reciente: Donald Trump en Estados Unidos, Jair Bolssonaro en Brasil, y uno actual, Javier Milei en Argentina. El lector puede pensar en alguno equivalente en M\u00e9xico y no solamente de sexo masculino.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Por supuesto, se tiene que regular esta fuerza omnipotente para que pueda ser m\u00e1s constructiva que destructiva. Si la forma de democracia representativa existente es tan dif\u00edcil por los enormes costos econ\u00f3micos que requieren las campa\u00f1as pol\u00edticas y la hacen f\u00e1cilmente controlable por los grandes capitales, incluyendo los del crimen organizado, tenemos que agregar estos otros grandes desaf\u00edos: que l\u00edderes y poblaci\u00f3n puedan conservar racionalidad y cordura en el momento de la votaci\u00f3n; los votantes para superar las inducciones a la dependencia, y los l\u00edderes la tentaci\u00f3n de la omnipotencia narcisista, autoritaria y transgresora.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Psicolog\u00eda de masas y elecciones Mario Campuzano La poderosa e indiscutible influencia de los medios masivos de comunicaci\u00f3n, aunada a la tendencia casi inevitable de los dirigentes pol\u00edticos que buscan el poder al explotar esos recursos en beneficio de su imagen, convierte el per\u00edodo de elecciones en una verdadera prueba para la capacidad de raciocinio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":34801,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-34800","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34800"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34800\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34802,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34800\/revisions\/34802"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34801"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}