{"id":34901,"date":"2023-12-03T12:32:16","date_gmt":"2023-12-03T18:32:16","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34901"},"modified":"2023-12-03T12:32:16","modified_gmt":"2023-12-03T18:32:16","slug":"centenario-de-stig-dagerman-alvkarleby-1923-enebyberg-1954-autor-el-condenado-a-muerte-y-mas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34901","title":{"rendered":"Centenario de Stig Dagerman (\u00c4lvkarleby, 1923-Enebyberg, 1954), autor \u00abEl condenado a muerte\u00bb y m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Stig Dagerman: escribir la ausencia y la muerte<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Alejandro Garc\u00eda Abreu<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Stig Dagerman<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Este 2023 se conmemora el centenario del nacimiento del genial escritor, dramaturgo y periodista sueco Stig Dagerman (\u00c4lvkarleby, 1923-Enebyberg, 1954), autor entre otros t\u00edtulos de &#8216;El condenado a muerte&#8217; y &#8216;Nuestra necesidad de consuelo es insaciable&#8230;&#8217; Aqu\u00ed recordamos la trayectoria y la aflicci\u00f3n de este notable y atormentado creador, manifestada en m\u00faltiples textos.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"LEFT\"><b>Consumido por su propio fuego<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Stig Dagerman muri\u00f3 el 4 de noviembre de 1954 en Enebyberg. Se encerr\u00f3 en la cochera de su casa, encendi\u00f3 el motor del autom\u00f3vil y permiti\u00f3 que los gases delet\u00e9reos se encargaran del final. Acab\u00f3 con su propia vida y leg\u00f3 una obra l\u00facida y esplendente. Ten\u00eda treinta y un a\u00f1os de edad. El joven prodigio fue un autor que goz\u00f3 de gran \u00e9xito y genialidad. Escribi\u00f3 cuatro novelas \u2013<i>La serpiente\u00a0<\/i>(1945),\u00a0<i>La isla de los condenados<\/i>\u00a0(1946),\u00a0<i>Ni\u00f1o quemado\u00a0<\/i>(1948) y\u00a0<i>Complicaciones nupciales<\/i>\u00a0(1949)\u2013, poemas, ensayos, piezas de teatro, m\u00faltiples relatos, textos period\u00edsticos y de cr\u00edtica literaria.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Dagerman naci\u00f3 en 1923 en \u00c4lvkarleby, una localidad al norte de Estocolmo, a orillas del r\u00edo Dal. Asumi\u00f3 la ausencia de sus padres y fue criado por sus abuelos en una granja. Goz\u00f3 de una infancia atendida apropiadamente, aunque le dej\u00f3 una huella. \u201cA Stig Dagerman le toc\u00f3 vivir el ocaso definitivo de toda una era, el \u00faltimo suspiro de una cultura\u201d, escribe Juan Capel, traductor del escritor sueco. Dagerman curs\u00f3 el bachillerato en Estocolmo. Vivi\u00f3 con su padre, \u201ccantero empleado en el servicio de obras del ayuntamiento, de quien adquiri\u00f3 su ideario y militancia anarquista\u201d. Particip\u00f3 en los c\u00edrculos anarcosindicalistas de Suecia. Posteriormente, Dagerman \u201ccobr\u00f3 plena conciencia \u2013contin\u00faa Capel\u2013 de su vocaci\u00f3n e identidad de escritor y se propuso sin titubeos el quehacer inmediato de su raz\u00f3n creativa: escribir el libro de sus ausencias, el libro de sus muertos.\u201d En 1946 hizo un viaje por la Alemania devastada como corresponsal de\u00a0<i>Expressen<\/i>. El reportaje sobre la postguerra germana se titula\u00a0<i>Oto\u00f1o alem\u00e1n\u00a0<\/i>(1947).<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Su intranquilidad fue suscitada por las calamidades de la segunda guerra mundial y por \u201csu propia angustia, caracterizada en especial por esa actitud de marginaci\u00f3n y extra\u00f1amiento que todos hemos experimentado alguna vez\u2026\u201d, seg\u00fan Capel. Stig Dagerman se cas\u00f3 con Annemarie G\u00f6tze, una joven alemana cuya familia lleg\u00f3 a Suecia despu\u00e9s de huir de Espa\u00f1a por la Guerra Civil, y de Francia y Noruega por la ocupaci\u00f3n de Alemania.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">El escritor exalt\u00f3 a sus autores predilectos: Fi\u00f3dor Dostoievsky, William Faulkner, Franz Kafka, Thomas Mann y August Strindberg. Capel concluye que Dagerman, \u201cconsumido por su propio fuego, fue m\u00e1s que ning\u00fan otro el int\u00e9rprete de los elementos de angustia, desconcierto y desesperaci\u00f3n de una generaci\u00f3n.\u201d Su obra est\u00e1 marcada por un sentimiento de desgarro.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Angustia art\u00edstica y existencial<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Juan Capel y Marina Torres tradujeron y realizaron la antolog\u00eda\u00a0<i>El hombre desconocido,<\/i>\u00a0publicada por la editorial N\u00f3rdica. Escogieron veinti\u00fan textos de Dagerman incluidos en los libros\u00a0<i>Juegos nocturnos\u00a0<\/i>(1947) y\u00a0<i>Nuestra necesidad de consuelo es insaciable\u2026<\/i>\u00a0(1955). Tambi\u00e9n eligieron cuatro piezas literarias p\u00f3stumas. Los ensayos y las narraciones que componen el volumen \u2013escritos entre 1944 y 1954\u2013 muestran la agudeza y la pesadumbre art\u00edstica y existencial del autor.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Stig Dagerman manifest\u00f3 la angustia constantemente. En \u201cHace mucho tiempo\u201d \u2013fechado el a\u00f1o de su muerte\u2013 destacan la nieve, la oscuridad y el viento. \u201cMatar a un ni\u00f1o\u201d (1948) implica el anuncio de una tragedia: \u201cPero la vida es tan despiadada con quien ha matado a un ni\u00f1o que todo despu\u00e9s es demasiado tarde.\u201d El texto autorreferencial \u201cStig Dagerman, el escritor y el hombre\u201d (p\u00f3stumo) es la confesi\u00f3n de aquello que \u201cle lleva a la desesperaci\u00f3n y a pensamientos suicidas\u201d. La narradora de \u201c\u00a1Abre la puerta, Rickard!\u201d (1947) se cuestiona: \u201c\u00bfHasta qu\u00e9 punto tengo que quedarme sola para que alguien descubra al fin mi soledad y me salve?\u201d Una disertaci\u00f3n sobre el duelo constituye \u201cEl hombre que no quiso llorar\u201d (1947). \u201cLa sorpresa\u201d (1948) se refiere a una mujer que \u201clloraba tanto que se estremec\u00eda\u201d mientras que \u201cD\u00f3nde est\u00e1 mi jersey island\u00e9s\u201d (1947) deviene en una exploraci\u00f3n de la orfandad y del consumo de alcohol. Son s\u00f3lo algunos ejemplos.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Dagerman apela a la raz\u00f3n, a la solidaridad, al compromiso. \u201cCon todo su pesimismo, la frase de Stig Dagerman sobre la paradoja fundamental del escritor, insatisfecho por no poder dirigirse a quienes tienen hambre \u2013de comida y de conocimiento\u2013, toca la verdad m\u00e1s grande. La alfabetizaci\u00f3n y la lucha contra el hambre est\u00e1n vinculadas\u201d, dice Jean-Marie Gustave Le Cl\u00e9zio. \u201cDagerman vivi\u00f3 en un estado de \u2018creatividad paralizada\u2019 durante cinco a\u00f1os\u201d, rememora Siri Hustvedt. El escritor sueco escribi\u00f3 poco en ese per\u00edodo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Dagerman busc\u00f3 la libertad y finalmente la consigui\u00f3. En el gran ensayo\u00a0<i>Nuestra necesidad de consue<\/i><i>lo es insaciable\u2026<\/i>\u00a0(1952) el autor nacido en \u00c4lvkarleby escribe: \u201cel suicidio es la \u00fanica prueba de la libertad humana\u201d. Stig Dagerman rompi\u00f3 sus ataduras \u2013vitales, literarias\u2013 y acab\u00f3 con su desconsuelo y su dolor l<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Stig Dagerman: escribir la ausencia y la muerte Alejandro Garc\u00eda Abreu Stig Dagerman Este 2023 se conmemora el centenario del nacimiento del genial escritor, dramaturgo y periodista sueco Stig Dagerman (\u00c4lvkarleby, 1923-Enebyberg, 1954), autor entre otros t\u00edtulos de &#8216;El condenado a muerte&#8217; y &#8216;Nuestra necesidad de consuelo es insaciable&#8230;&#8217; Aqu\u00ed recordamos la trayectoria y la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":34902,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-34901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34901"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34901\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34903,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34901\/revisions\/34903"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/34902"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}