{"id":34924,"date":"2023-12-05T12:44:48","date_gmt":"2023-12-05T18:44:48","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34924"},"modified":"2023-12-05T12:44:48","modified_gmt":"2023-12-05T18:44:48","slug":"hasta-que-los-zapatistas-se-levantaron-en-armas-los-senores-del-dinero-ejercieron-una-explotacion-despiadada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=34924","title":{"rendered":"Hasta que los zapatistas se\u00a0levantaron en armas, los se\u00f1ores del dinero ejercieron una explotaci\u00f3n despiadada"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Chiapas, la guerra que no dice su nombre<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Luis Hern\u00e1ndez Navarro<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col\">\n<div class=\"inicial\">Hasta que los zapatistas se\u00a0levantaron en armas el 1\u00ba de enero de 1994, los se\u00f1ores del dinero y poder chiapanecos ejercieron una explotaci\u00f3n salvaje y una violencia despiadada contra ind\u00edgenas y campesinos. En fincas, plantaciones y monter\u00edas, los amos eran due\u00f1os de vidas, tierras y recursos naturales de la peonada.<\/div>\n<p>Met\u00edan su ganado a pastar en tierras comunales y ejidales y, a la menor oportunidad, se las apropiaban. Impulsaban una ganader\u00eda minera que devoraba suelos, bosques y selvas. Practicaban la forester\u00eda rapaz, talando sin consideraci\u00f3n maderas preciosas. En plantaciones, que parec\u00edan sucursal del infierno, desarrollaban una caficultura destinada a la exportaci\u00f3n, intensiva en uso de mano de obra, proveniente de los Altos y de guatemaltecos.<\/p>\n<p>Los terratenientes explotaban, discriminaban, despojaban y dominaban a indios y labriegos pobres echando mano de la violencia. Tanto la\u00a0<q>leg\u00edtima<\/q>, la proveniente del Estado, como la\u00a0<em>de facto<\/em>, aplicada por sus ej\u00e9rcitos irregulares de pistoleros y guardias blancas. La masacre de Golonch\u00e1n Viejo, a manos del Ej\u00e9rcito, el 15 de junio de 1980, es ejemplo de la primera. Patrocinio Gonz\u00e1lez Garrido, gobernador de la entidad entre 1988 y 1993, legaliz\u00f3 a las segundas con el nombre de Uniones de Defensa Ciudadana, que actuaban en Ocosingo, Yajal\u00f3n, Salto del Agua, Tila, Tumbal\u00e1, Sabanilla, Altamirano, Chil\u00f3n y Sital\u00e1.<\/p>\n<p>Las cosas cambiaron para los integrantes del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN) cuando, en apego a la Constituci\u00f3n, le declar\u00f3 la guerra al\u00a0<q>Ej\u00e9rcito federal mexicano, pilar b\u00e1sico de la dictadura que padecemos, monopolizada por el partido en el poder y encabezada por el Ejecutivo federal que hoy detenta su jefe m\u00e1ximo e ileg\u00edtimo, Carlos Salinas de Gortari<\/q>, llamaron a los otros poderes a\u00a0<q>deponer al dictador<\/q>\u00a0(<a href=\"https:\/\/shorturl.at\/lmnuL\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/shorturl.at\/lmnuL<\/a>) y pasaron a la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la militarizaci\u00f3n del estado, que crece conforme pasan los a\u00f1os, el gobierno respondi\u00f3 fomentando nacimiento y acci\u00f3n de paramilitares. Estos grupos de civiles armados cuentan con mandos, est\u00e1n integrados por ind\u00edgenas, campesinos pobres y maestros (y con frecuencia por militares en servicio o dados de baja), reclutados en comunidades beneficiadas por programas clientelares oficiales.<\/p>\n<p>Fueron armados, entrenados, financiados y usados por el Ej\u00e9rcito para combatir a los alzados, a sus bases de apoyo o a pobladores que buscan neutralidad. Su incubaci\u00f3n y proliferaci\u00f3n fueron resultado de una decisi\u00f3n del poder. A diferencia de las fuerzas armadas, estos grupos no tienen que rendir cuentas a nadie y escapan de cualquier escrutinio p\u00fablico. Pueden actuar con la m\u00e1s absoluta impunidad. Son la mano oculta del poder, el otro lado de Luna de una guerra a la que no se llama por su nombre.<\/p>\n<p>El saldo de su actuaci\u00f3n fue (y es) sangriento. Entre 1995 y 2000, Paz y Justicia asesin\u00f3 en la zona norte de Chiapas a m\u00e1s de 100 ind\u00edgenas choles, expuls\u00f3 de sus comunidades al menos a 2 mil campesinos y sus familias, cerr\u00f3 45 templos cat\u00f3licos, atent\u00f3 contra los obispos Samuel Ruiz y Ra\u00fal Vera, hurt\u00f3 m\u00e1s de 3 mil cabezas de ganado y viol\u00f3 a 30 mujeres.<\/p>\n<p>Paz y Justicia contaba con el apoyo del general Mario Ren\u00e1n Castillo, jefe de la s\u00e9ptima Regi\u00f3n Militar. Fue clave en la guerra de baja intensidad de Ernesto Zedillo contra los zapatistas. Busc\u00f3 controlar territorialmente el estrat\u00e9gico corredor que comunica las Ca\u00f1adas chiapanecas con Tabasco. Al comenzar este siglo, cay\u00f3 temporalmente en desgracia. Sin embargo, logr\u00f3 recomponerse con la cobertura del Partido Verde Ecologista de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Un momento crucial de la escalada contrainsurgente fue la masacre de Acteal. El 22 de diciembre de 1997, los paramilitares asesinaron salvajemente a 45 personas desplazadas pertenecientes al grupo Las Abejas, que oraban pac\u00edficamente por la paz en una ermita.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, en regiones como Chenalh\u00f3, Chil\u00f3n, Chalchihuit\u00e1n, Chavajeval, Oxchuc u Ocosingo han resurgido grupos civiles armados que desempe\u00f1an tareas de contrainsurgencia y son responsables del desplazamiento forzado de miles de personas. La impunidad con que act\u00faan da cuenta de los poderosos intereses a los que sirven.<\/p>\n<p>\u00bfSon los mismos paramilitares de 1995-2000? S\u00ed y no. Conservan su funci\u00f3n contrainsurgente pero han mutado. Se han imbricado con el crimen organizado, con los viejos-nuevos caciques, con bandas delictivas, con organizaciones de peque\u00f1os productores descompuestas y tienen a su disposici\u00f3n armas de alto poder.<\/p>\n<p>Asesinan a defensores de derechos humanos y dirigentes populares, dispar\u00e1ndoles desde motocicletas. As\u00ed sucedi\u00f3, entre otros casos, en enero de 2019, en Arriaga, con Sinar Corzo. Tambi\u00e9n con el catequista Sim\u00f3n Pedro P\u00e9rez,\u00a0<em>ejecutado\u00a0<\/em>en el mercado de Simojovel, en julio de 2021.<\/p>\n<p>La creciente y cada vez m\u00e1s incruenta disputa entre el c\u00e1rtel Jalisco\u00a0<em>Nueva Generaci\u00f3n\u00a0<\/em>y los del Pac\u00edfico por el control de la frontera con Guatemala, las rutas de trasiego y traslado de migrantes indocumentados, el cobro de derecho de piso, el reclutamiento de j\u00f3venes, el control de zonas productivas de estupefacientes y mercados no es s\u00f3lo un pleito entre criminales. Es, como lo demuestra el despiadado asesinato del dirigente de Chicomuselo, el profesor Jos\u00e9 Artemio L\u00f3pez Aguilar, una ofensiva contra las organizaciones populares, el Pueblo Creyente y los grupos evang\u00e9licos progresistas que los resisten.<\/p>\n<p>Se trata de una nueva forma de guerra que tambi\u00e9n se niega a decir su nombre, con cambio y continuidad con la anterior, contra zapatistas y sus territorios y gobiernos aut\u00f3nomos.\u00a0<em>Narcos<\/em>, aliados y patrocinadores, quieren cercar y estrangular a las comunidades en rebeld\u00eda. Adem\u00e1s de obstaculizar sus negocios, bloquear rutas y entorpecer su log\u00edstica, son irreductibles: no pueden mandar sobre ellas. Y eso les resulta inadmisible.<\/p>\n<p>Twitter:\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/@lhan55\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">@lhan55<\/a><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"CNPDx-z4-IIDFXLQ4wcdNh8MBg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chiapas, la guerra que no dice su nombre Luis Hern\u00e1ndez Navarro Hasta que los zapatistas se\u00a0levantaron en armas el 1\u00ba de enero de 1994, los se\u00f1ores del dinero y poder chiapanecos ejercieron una explotaci\u00f3n salvaje y una violencia despiadada contra ind\u00edgenas y campesinos. 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