{"id":35041,"date":"2023-12-13T13:14:17","date_gmt":"2023-12-13T19:14:17","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35041"},"modified":"2023-12-13T13:14:17","modified_gmt":"2023-12-13T19:14:17","slug":"cartas-desde-italia-ineditas-en-espanol-clarice-lispector","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35041","title":{"rendered":"Cartas desde Italia (in\u00e9ditas en espa\u00f1ol) Clarice Lispector"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Cartas desde Italia (in\u00e9ditas en espa\u00f1ol) Clarice Lispector<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Mauricio Matamoros Dur\u00e1n<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">La traductora, periodista y narradora Clarice Lispector (Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, 1920-R\u00edo de Janeiro, Brasil, 1977) representa \u2013junto con Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa\u2013 uno de los puntales de la narrativa brasile\u00f1a durante el siglo XX, y es autora de t\u00edtulos como &#8216;La pasi\u00f3n seg\u00fan G.H.&#8217;, &#8216;La hora de la estrella&#8217;, &#8216;La ciudad sitiada&#8217; y &#8216;La l\u00e1mpara&#8217;. Presentamos tres cartas \u2013in\u00e9ditas en espa\u00f1ol\u2013 dirigidas al poeta y dramaturgo L\u00facio Cardoso, quien fuera uno de los mayores exponentes de la literatura brasile\u00f1a durante la d\u00e9cada de los treinta del siglo pasado. Tambi\u00e9n incluimos una carta dirigida a la poetisa Tania Lispector, hermana de la c\u00e9lebre narradora.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"LEFT\"><b>Primera carta<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><em>Para L\u00facio Cardoso<\/em><\/p>\n<p align=\"LEFT\">N\u00e1poles, Italia, septiembre de 1944<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">L\u00facio: es extra\u00f1o escribir una carta desde tan lejos, parece como si estuvi\u00e9ramos obligados a decirnos grandes cosas. Sin embargo, no hay nada de extraordinario, a menos que, quiz\u00e1, todo lo sea.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Aqu\u00ed ocurre algo singular. Es una ciudad sucia, desorganizada, como si s\u00f3lo fueran relevantes el mar, la gente y los objetos. Aunque la gente parece vivir el momento. Los colores est\u00e1n difuminados, pero no como si estuvieran cubiertos por un velo: se trata de colores reales. En este lugar, cada nueva construcci\u00f3n adquiere un aire brutal.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">A veces me siento muy bien; otras, simplemente no veo nada, tampoco escucho nada. Leo en italiano porque no tengo otra alternativa. La palabra m\u00e1s bella de la lengua italiana es\u00a0<i>gioia<\/i>\u00a0[j\u00fabilo], aunque\u00a0<i>allegria<\/i>\u00a0tambi\u00e9n tiene un sonido encantador. Rele\u00ed\u00a0<i>La puerta estrecha,<\/i>\u00a0de [Andr\u00e9] Gide, pero, sobre todo, descubr\u00ed\u00a0<i>Las cartas<\/i>\u00a0de Katherine Mansfield. No puede haber vida m\u00e1s inmensa que la suya, y pienso en m\u00ed, que, trivialmente, estoy estancada. Ella es magn\u00edfica.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">He pasado algunos d\u00edas entre las nubes. Aqu\u00ed, de vez en cuando adquiero cualidades delicadas, dirijo mi atenci\u00f3n a las flores y los p\u00e1jaros. Comprar\u00e9 un p\u00e1jaro para despu\u00e9s liberarlo de su jaula. Cuesta alrededor de 1,600 liras. Tambi\u00e9n quiero un gato y un perro. Deseo millones de cosas. Tambi\u00e9n me gustar\u00eda no vivir entre tanta gente. Tenemos un piso grande, como todos los del consulado, quienes son muy buenas personas; pero nunca sent\u00ed la necesidad de rodearme de gente bien. De todos modos, por el momento, no hay nada m\u00e1s que hacer.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Mi libro se llamar\u00e1\u00a0<i>La l\u00e1mpara<\/i>. Est\u00e1 terminado, salvo por el hecho de que falta lo que no puedo decir. Tambi\u00e9n ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que estaba culminado cuando sal\u00ed de Brasil; antes no me lo parec\u00eda, del mismo modo que una madre ve a su hija crecida y afirma que, obviamente, todav\u00eda no se puede casar.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Pero ella tiene que casarse y yo tengo que permanecer sola, contemplando las flores y los p\u00e1jaros, sin decir una palabra. A ver si deseas tomarte la molestia de buscarle marido en las ediciones de Jos\u00e9 Olympio. Si hay la menor reticencia por su parte, o si el dictamen se aplaza demasiado, entonces mi hermana Tania se encargar\u00e1 de encontrar algo m\u00e1s modesto y, posiblemente, a costa del autor, pero m\u00e1s r\u00e1pido, porque tener un trabajo suspendido me fastidia; es como si me impidieran seguir adelante.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">No me olvides completamente, L\u00facio, no me consideres exiliada. La distancia, cr\u00e9eme, no significa nada. Escr\u00edbeme, cu\u00e9ntame cosas, sobre todo, dime lo que quieras. Iba a decir: \u201cO no escribas nada para conservar tu libertad.\u201d Pero no, exijo al menos una palabra, aunque sea fr\u00eda y breve.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\nTe beso mucho,<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Tu Clarise<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Llueve y hace fr\u00edo. Son las diez de la ma\u00f1ana de un jueves. Mi habitaci\u00f3n es independiente de las dem\u00e1s y reina el desorden. Esta habitaci\u00f3n da al mar. El Mediterr\u00e1neo es azul, intensamente azul. Fui a un concierto y escuch\u00e9 las Variaciones Sinf\u00f3nicas de C\u00e9sar Fr[anck]. En otro concierto escuch\u00e9 a Dvo?\u00e1k (\u00bfde verdad?) y casi me duermo. Aqu\u00ed dan \u00f3pera todos los d\u00edas a las dos de la tarde&#8230; Estuve en el volc\u00e1n Solfatara, pero me da pereza cont\u00e1rtelo. Parece un lugar milagroso. Los museos est\u00e1n cerrados.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Segunda carta<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><em>Para L\u00facio Cardoso<\/em><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><em>N\u00e1poles, Italia, noviembre de 1944<\/em><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Mi querido L\u00facio, qu\u00e9 alegr\u00eda recibir tu carta. Corta y apresurada, un tanto irritante, pero te agradezco las reflexiones. Me alegra recibir cualquier palabra tuya. Me disgust\u00f3 un poco que no te gustara mi t\u00edtulo,\u00a0<i>La l\u00e1mpara<\/i>. Lo que t\u00fa no aprecias \u2013la pobreza\u2013 es precisamente lo que yo valoro. Nunca he podido convencerte de mi pobreza&#8230; por desgracia, cuanto m\u00e1s pobre me siento, m\u00e1s tiendo a adornarme. El d\u00eda que llegue a una forma pobre \u2013como soy despu\u00e9s de todo\u2013, en lugar de una carta recibir\u00e1s una caja llena de polvo de Clarice. Quiz\u00e1 encuentres este t\u00edtulo Mansfieldiano porque sabes que recientemente le\u00ed las cartas de Katherine. Pero no es as\u00ed. Se pueden generar diferentes matices con las mismas palabras. Si entonces hubiera le\u00eddo a Proust, evocar\u00eda una candelabro proustiano (\u00a1Dios m\u00edo, iba a escribir prostituta!), una de esas peque\u00f1as cosas a las que \u00e9l da tanto sentido sin otorgarles el menor valor metaf\u00edsico. Si hubiera escuchado a Chopin, mi l\u00e1mpara de ara\u00f1a rememorar\u00eda la de un gran sal\u00f3n, con colgantes delicados y transparentes, temblando al comp\u00e1s de los pasos cadenciosos de se\u00f1oritas enfermas y tristes. Pero, desafortunadamente, siempre llego al \u00faltimo, por lo que siempre me encuentro ante algo que ya existe. Esto me produce incomodidad.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Por ejemplo, Leyendo\u00a0<i>Poussi\u00e8re<\/i>\u00a0[probablemente de Rosamond Lehmann, publicada en 1927] me encontr\u00e9 con algo casi id\u00e9ntico a lo que yo hab\u00eda escrito. Y ahora que leo a Proust, me choca encontrar la misma expresi\u00f3n que utilic\u00e9 en\u00a0<i>La l\u00e1mpara<\/i>, con el mismo sentido y las mismas palabras. No es una expresi\u00f3n admirable, pero incluso en lo ordinario es casi imposible no hacerse eco de los dem\u00e1s. En cualquier caso, no importa. Lo relevante, como t\u00fa me has dicho reiteradamente, es trabajar. Y eso es exactamente lo que no hice. Mi impaciencia a veces llega a perjudicarme.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Es por ello que no he podido apreciar plenamente Italia, ni ning\u00fan otro lugar. Advierto algo entre el mundo y yo, como si mis ojos estuvieran cubiertos por una pel\u00edcula blanca. Me duele terriblemente tener que admitir que ese velo es precisamente mi deseo de trabajar y ver m\u00e1s all\u00e1. El otro d\u00eda reflexionaba tristemente acerca de lo poderosa que es la tortura de la mediocridad&#8230; Lamento profundamente la idea de ser tan d\u00e9bil. Me encantar\u00eda poder trabajar sin detenerme. Pero no tengo fuerzas, las cosas me vienen al azar&#8230; y, adem\u00e1s, tengo tan poca confianza en m\u00ed misma, con mi miedo a escribir con demasiada facilidad en la punta de la pluma, que al final no consigo hacer nada. \u00bfQuieres darme un poco de valor, L\u00facio? No es que me lo haya ganado, pero, como todo el mundo, merezco tener los pies en el suelo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Buscaba crear una historia rica en cada circunstancia, pero eso asfixiaba a mi personaje. Creo que mi sufrimiento proviene de querer poseer cada momento.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Aqu\u00ed las calles est\u00e1n llenas de ni\u00f1os, sobre todo los callejones. Sentimos cierta verg\u00fcenza al caminar entre ellos (en los callejones todo el mundo vive en el exterior, incluso cocinan all\u00ed): ni\u00f1os que gatean, ni\u00f1os que ya parecen adultos, sucios, la mayor\u00eda \u2013aparentemente sanos\u2013 sentados en el suelo. Ha hecho mucho fr\u00edo, incluso cay\u00f3 algo de nieve. Las laderas del Vesubio est\u00e1n blancas.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><em>Te abraza fuerte,<\/em><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><em>Tu Clarice<\/em><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Tercera carta<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><em>Para L\u00facio Cardoso<\/em><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><em>N\u00e1poles, Italia, 7 de febrero de 1945<\/em><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Querido amigo, \u00a1qu\u00e9 placer recibir tu libro! [&#8230;] Le\u00ed inmediatamente la primera p\u00e1gina, no pod\u00eda esperar: tanta curiosidad, tanta alegr\u00eda. Estoy muy feliz. Leer\u00e9, leer\u00e9, leer\u00e9, leer\u00e9, leer\u00e9&#8230; El otro d\u00eda me levant\u00e9 debilitada por un resfriado y volv\u00ed a la cama despu\u00e9s de desayunar. Entonces encontr\u00e9 la ocasi\u00f3n propicia para leer los poemas de Emily Bront\u00eb. Qu\u00e9 comprendida me siento, L\u00facio, si me permites decirlo. Hace tanto tiempo que no le\u00eda poes\u00eda que me hiciera sentir como si hubiera subido al cielo, al aire puro. Me dieron ganas de llorar; pero por suerte no lo hice, porque, cuando lloro, al final me consuelo demasiado f\u00e1cil, y no quiero encontrar consuelo en ti, ni en m\u00ed misma. \u00bfSoy una rid\u00edcula?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Durante una semana la temperatura se mantuvo en torno a un grado bajo cero. Al cabo de unos d\u00edas, pensando que hac\u00eda buen tiempo, sal\u00ed a la terraza. Segu\u00eda haciendo fr\u00edo \u2013y as\u00ed ser\u00e1 hasta marzo\u2013, pero corr\u00eda una brisa c\u00e1lida y perfumada, como la que se siente despu\u00e9s del invierno por las hojas que cayeron a principios de oto\u00f1o y quedaron en el suelo. Respir\u00e9 tanto que Dios me castig\u00f3 y al d\u00eda siguiente tuve que encerrarme en la cama y leer a Emily Bront\u00eb&#8230; Como ves, las cosas van a lo grande en Italia.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Estoy intentando escribir algo que me parece tan dif\u00edcil que tengo que contenerme para no desesperarme. Se trata de algo que nunca ser\u00e1 comprendido, aunque no importa.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">L\u00facio, \u00bfAdonias Filho es el editor de Ocidente [en realidad lo era de la editora A Noite]? \u00bfNo le gustar\u00eda publicar mi libro,\u00a0<i>La l\u00e1mpara<\/i>? Porque me muero de ganas de que lo publique Jos\u00e9 Olympio. Adem\u00e1s, ya s\u00e9 que Jos\u00e9 Olympio no querr\u00e1 publicarlo despu\u00e9s de leerlo. Si Adon\u00edas lo leyera y lo quisiera, si Adon\u00edas prometiera publicarlo a corto plazo, si a Adon\u00edas le pareciera interesante, sobre todo, si la editorial de Adon\u00edas&#8230; \u00a1Ocidente! me lo confirma y te enviar\u00e9 una carta de acuerdo con tu respuesta. \u00bfEntendido? L\u00facio, escr\u00edbeme, no seas perezoso.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Te abrazo de nuevo,<\/p>\n<p align=\"LEFT\"><em>Tu Clarice<\/em><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Cuarta carta<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Para Tania Lispector Kaufmann<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Berna, Suiza, 6 de enero de 1948<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Mi florecita,<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\nRecib\u00ed tu carta del extra\u00f1o Bucsky, fechada el 30 de diciembre. Hermanita m\u00eda, c\u00f3mo me siento contenta por algunas de tus frases. No digas, sin embargo, que \u201che descubierto que a\u00fan queda mucho de vivo en m\u00ed\u201d. \u00a1Pues no, querida! \u00a1Est\u00e1s completamente viva! S\u00f3lo que has llevado una vida irracional, una vida que no se te parece. Tania, no creas que una persona posee tanta fuerza como para poder llevar una vida y seguir siendo ella misma. Incluso eliminar los propios defectos puede resultar peligroso: nunca se sabe qu\u00e9 defecto sostiene todo nuestro edificio. No s\u00e9 c\u00f3mo explicarte, querida hermana, mi alma. Pero lo que quiero decir es que somos muy valiosas y s\u00f3lo hasta cierto punto podemos desistir de nosotras mismas y entregarnos a otros y a las circunstancias. Despu\u00e9s de que has perdido el respeto para contigo y tus propias necesidades, entonces te sientes como un trapo. Me gustar\u00eda mucho, much\u00edsimo, estar contigo y hablar y contarte mis experiencias y las de los dem\u00e1s. Vislumbrar\u00edas que hay ocasiones en que el primer deber es conseguir algo para ti. Ni siquiera quiero contarte c\u00f3mo estoy ahora, porque me parece in\u00fatil.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">S\u00f3lo quer\u00eda platicarte, para ponerte al tanto, de mi nuevo car\u00e1cter \u2013o de la ausencia de car\u00e1cter\u2013 un mes antes de mi llegada a Brasil. Aunque espero que en el barco o el avi\u00f3n que nos lleve de vuelta me transforme instant\u00e1neamente en lo que era, y tal vez ni siquiera sea necesario dec\u00edrtelo. Querida, en casi cuatro a\u00f1os me he transformado mucho. Desde el momento en que me resign\u00e9, perd\u00ed toda vivacidad y todo inter\u00e9s por las cosas. \u00bfTe has dado cuenta de c\u00f3mo un toro castrado se convierte en un buey? As\u00ed fue para m\u00ed&#8230; por dura que sea la comparaci\u00f3n\u2026 Para adaptarme a lo inadecuado, para superar mis aversiones y mis sue\u00f1os, tuve que cortarme las garras: amput\u00e9 la fuerza que hab\u00eda en m\u00ed y que podr\u00eda haber hecho da\u00f1o a los dem\u00e1s y a m\u00ed misma. Y as\u00ed cort\u00e9 tambi\u00e9n mi fuerza. Conf\u00edo en que nunca me ver\u00e1s tan sumisa, porque es casi repulsivo. Espero que, en el barco que nos lleve de vuelta, la mera idea de volver a verte y retomar un poco de mi vida anterior \u2013que no fue maravillosa, pero fue una vida\u2013 me transforme por completo. Mariazinha, la mujer de Milton, hace unos d\u00edas se arm\u00f3 de valor \u2013como ella misma admiti\u00f3\u2013 y me pregunt\u00f3: \u201cEst\u00e1s muy diferente, \u00bfverdad?\u201d Confes\u00f3 que le hab\u00eda parecido ardiente y vibrante y que, al verme de nuevo, se dijo: \u201cEsta calma excesiva es una simulaci\u00f3n o ha cambiado tanto que parece casi irreconocible.\u201d Otra persona dijo que me muevo con el agotamiento de una mujer de cincuenta a\u00f1os. Todo esto no lo vas a ver ni escuchar, si Dios quiere. Ni siquiera necesitaba dec\u00edrtelo, por ahora&#8230; Pero no pude evitar mostrarte lo que puede ocurrirle a una persona que hizo pactos con todo el mundo y olvid\u00f3 que debe ser respetado el n\u00facleo vital de cada uno. Hermanita m\u00eda, escucha mi consejo, escucha mi petici\u00f3n: resp\u00e9tate a ti misma m\u00e1s de lo que respetas a otros, respeta tus necesidades, respeta incluso lo que hay de malo en ti. Por el amor de Dios, no quieras hacer de ti una persona perfecta, no imites a un ser ideal, c\u00f3piate a ti misma: esa es la \u00fanica manera de vivir. Tengo tanto miedo de que te pase lo que a m\u00ed, ya que somos parecidas. Juro por Dios que, si existe el cielo, una persona que sacrific\u00f3 por cobard\u00eda, ser\u00e1 castigada y enviada al infierno. Qui\u00e9n sabe si una vida indiferente no ser\u00e1 castigada por su propia tibieza. Toma para ti lo que te pertenece, y lo que te pertenece es todo lo que exige tu vida. Esto parece una moral amoral. Aunque lo realmente inmoral es haber desistido de una misma. Espero por Dios que me creas. Deseo de verdad que me observes y seas testigo de mi vida en el anonimato, porque el mero hecho de conocer tu presencia me transformar\u00eda y me dar\u00eda alegr\u00eda y vitalidad. Para ti ser\u00e1 una lecci\u00f3n. Para que atestig\u00fces lo que puede ocurrir cuando te has reconciliado con la tranquilidad del alma. Ten el valor de transformarte, querida, de hacer lo que desees: salir el fin de semana o lo que sea. Escr\u00edbeme sin preocuparte de decir cosas neutras, porque \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos hacernos alg\u00fan bien sin este m\u00ednimo de sinceridad?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Que el A\u00f1o Nuevo te traiga felicidad, querida. Te doy un abrazo muy afectuoso, con el enorme cari\u00f1o de tu hermana<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><em>Clarice<\/em><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><em>Traducci\u00f3n de Roberto Bernal.<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartas desde Italia (in\u00e9ditas en espa\u00f1ol) Clarice Lispector Mauricio Matamoros Dur\u00e1n La traductora, periodista y narradora Clarice Lispector (Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, 1920-R\u00edo de Janeiro, Brasil, 1977) representa \u2013junto con Jo\u00e3o Guimar\u00e3es Rosa\u2013 uno de los puntales de la narrativa brasile\u00f1a durante el siglo XX, y es autora de t\u00edtulos como &#8216;La pasi\u00f3n seg\u00fan G.H.&#8217;, &#8216;La hora [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":35042,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-35041","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35041"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35041\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35043,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35041\/revisions\/35043"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/35042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}