{"id":35190,"date":"2024-01-02T11:38:23","date_gmt":"2024-01-02T17:38:23","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35190"},"modified":"2024-01-02T11:38:23","modified_gmt":"2024-01-02T17:38:23","slug":"en-las-palabras-esta-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35190","title":{"rendered":"En las palabras est\u00e1 la vida"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">En las palabras est\u00e1 la vida Cristina Pacheco (1941-2023)<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Alejandro Garc\u00eda Abreu<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Cristina Pacheco (San Felipe Torres Mochas, 1941-Ciudad de M\u00e9xico, 2023) naci\u00f3 en el estado de Guanajuato, de donde decidi\u00f3 mudarse a la capital del pa\u00eds. Durante su larga trayectoria siempre se caracteriz\u00f3 por un periodismo social que daba voz a las personas en barrios, vecindades y calles de M\u00e9xico que pocas veces ten\u00edan cabida en la televisi\u00f3n o en la prensa escrita. Deseamos que este texto sirva de homenaje a una de las figuras clave para comprender parte de la cultura mexicana de los siglos XX y XXI, quien fue tambi\u00e9n editora y colaboradora de La Jornada, donde public\u00f3 durante m\u00e1s de treinta a\u00f1os su columna &#8216;Mar de Historias&#8217;. Su escritura \u2013su vida\u2013 consisti\u00f3 en una cruzada contra la Muerte.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"LEFT\"><b>Los condenados de la tierra<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u201cContra los designios del Todopoderoso \u2013parece que la oigo decir a Ella\u2013, nadie puede oponerse, ni menos la voluntad peque\u00f1ita de un ni\u00f1o que viene al mundo s\u00f3lo para morir y se va silencioso, o entre gemidos lastimeros, que se escuchan con el aliento contenido y resignaci\u00f3n seca ya de l\u00e1grimas hasta que se transforman en el \u00faltimo resuello y al fin se confunden con el silencio.\u201d El texto po\u00e9tico de Cristina Pacheco \u2013colaboradora espl\u00e9ndida de esta casa editorial\u2013 dej\u00f3 una oquedad en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Luch\u00f3 \u2013cito a Frantz Fanon\u2013 por los desterrados, por \u201clos condenados de la tierra\u201d, por aquellos que viven en plena precariedad. Periodista extraordinaria, Cristina se fij\u00f3 en \u201clos de abajo\u201d \u2013seg\u00fan el t\u00edtulo de Mariano Azuela\u2013 como nadie los describi\u00f3 previamente. Las palabras de dichas personas s\u00f3lo fueron escritas por la autora de\u00a0<i>La Jornada<\/i>.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><i><b>Mar de Historias y Aqu\u00ed nos toc\u00f3 vivir<\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"LEFT\">El periodista Jorge Vaquero Simancas recuerda que la escritora y conductora Cristina Romo Hern\u00e1ndez \u2013cuyo nombre de pluma fue Cristina Pacheco\u2013 muri\u00f3 a los ochenta y dos a\u00f1os. Fue un s\u00edmbolo de la televisi\u00f3n p\u00fablica de nuestro pa\u00eds en el Canal Once, espacio para su programa\u00a0<i>Aqu\u00ed nos toc\u00f3 vivir<\/i>, que se emiti\u00f3 durante cuarenta y cinco a\u00f1os. Carlos Brito \u2013director del canal\u2013 escribe: \u201cCon un profundo dolor, quiero compartir la noticia del fallecimiento de nuestra querida Cristina Pacheco.\u201d La cronista inform\u00f3 a principios de diciembre que dejaba sus proyectos en la televisi\u00f3n por \u201cgraves problemas de salud.\u201d Tambi\u00e9n se despidi\u00f3 de los lectores de nuestro diario.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">El 3 de diciembre de este a\u00f1o, Cristina Pacheco anunci\u00f3 que, por su fr\u00e1gil estado de salud, suspender\u00eda \u201ctemporalmente\u201d su serie\u00a0<i>Mar de Historias,<\/i>\u00a0publicada en\u00a0<i>La Jornada\u00a0<\/i>de manera ininterrumpida cada domingo durante treinta y cuatro a\u00f1os, como informa \u00c1ngel Vargas. Lo hizo con un breve mensaje a sus lectores, \u201cas\u00ed como a la comunidad que hace posible este diario, en el que agradec\u00eda su apoyo y constancia a lo largo de ese tiempo. \u2018Ha sido maravilloso\u2019, expres\u00f3, para luego desear a todos la mejor de las suertes.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u201cMuri\u00f3 a las dos de la madrugada, tranquila, en su casa, rodeada de sus seres queridos\u201d, dijo a este peri\u00f3dico su hija Laura Emilia, quien afirm\u00f3 que su madre tuvo mucho \u00e9xito como periodista en medios impresos, radio y televisi\u00f3n. Laura Emilia exterioriz\u00f3 que uno de los pendientes es reunir y publicar una antolog\u00eda de los cuentos de su madre y los relatos de<i>\u00a0Mar de Historias<\/i>\u00a0que \u201cdurante m\u00e1s de tres d\u00e9cadas aparecieron semanalmente en este diario. Esos textos son esenciales, porque cuentan la historia de nuestra ciudad y de quienes la habitamos, y nos dejan ver lo invisible, como ello lo logr\u00f3, y eso es fant\u00e1stico\u201d, seg\u00fan \u00c1ngel Vargas y Reyes Mart\u00ednez Torrijos. Su hija fue contundente: \u201c[Fue] una mujer que super\u00f3 todos los obst\u00e1culos que enfrent\u00f3 desde que naci\u00f3. Jam\u00e1s fall\u00f3 en su trabajo, ni en\u00a0<i>La Jornada<\/i>\u00a0ni en Canal Once; siempre iba feliz, as\u00ed estuviera enferma, como la \u00faltima vez que fue a despedirse a su programa [a comienzos de diciembre de 2023], pues ya estaba en una situaci\u00f3n de salud comprometida y, sin embargo, sinti\u00f3 que era indispensable despedirse.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">En la serie de narraciones, publicada en la contraportada de este peri\u00f3dico y bautizada as\u00ed con el apoyo de su pareja \u2013Jos\u00e9 Emilio Pacheco\u2013, la escritora narr\u00f3 historias que \u201cpretend\u00eda que sonaran reales, aunque, parad\u00f3jicamente, muchas personas creen que las que escribo son reales y no; nada es real, son historias que salen de una serie de experiencias de vida, de recuerdos o lecturas\u201d. La triste realidad siempre se encontr\u00f3 con la ficci\u00f3n en ese espacio literario.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Cristina Pacheco \u2013contin\u00faa Vaquero Simancas\u2013 \u201cse caracterizaba por un periodismo social que dio voz a aquellas personas en vecindades y calles de M\u00e9xico que pocas veces ten\u00edan cabida en la televisi\u00f3n. Naci\u00f3 en [\u2026] San Felipe Torres Mochas, en el estado de Guanajuato, de donde decidi\u00f3 mudarse a la capital del pa\u00eds\u201d para estudiar la carrera de Literatura Espa\u00f1ola en la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, \u201cuna formaci\u00f3n que le sirvi\u00f3 para desarrollar su faceta como escritora. En 1960 comenz\u00f3 a trabajar como periodista en los diarios<i>\u00a0El Popular\u00a0<\/i>y<i>\u00a0Novedades<\/i>.\u201d Cinco a\u00f1os despu\u00e9s se cas\u00f3 con Jos\u00e9 Emilio Pacheco (Ciudad de M\u00e9xico, 1939-2014), con quien tuvo dos hijas, Laura Emilia y Cecilia Pacheco.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Vaquero Simancas afirma que en la d\u00e9cada de los setenta Cristina colabor\u00f3 con la revista\u00a0<i>Siempre!\u00a0<\/i>y trabaj\u00f3 en los peri\u00f3dicos\u00a0<i>El Sol de M\u00e9xico\u00a0<\/i>y\u00a0<i>El D\u00eda<\/i>. \u201cComo columnista hizo reportajes, cr\u00f3nicas y entrevistas en el diario\u00a0<i>La Jornada\u00a0<\/i>desde su fundaci\u00f3n en 1984. Cinco a\u00f1os despu\u00e9s comenz\u00f3 un proyecto [\u2026] que dur\u00f3 hasta la actualidad, la secci\u00f3n dominical<i>\u00a0Mar de Historias<\/i>, en la que Pacheco escrib\u00eda memorias del d\u00eda a d\u00eda mexicano que ella recog\u00eda de la calle.\u201d El 3 de diciembre de 2023 anunci\u00f3, en su \u00faltima entrega, el retiro por su \u201cprecario estado de salud.\u201d El inicio de su texto \u2013insiste el periodista\u2013 funcion\u00f3 para \u201cdar las gracias a las personas que la acompa\u00f1aron desde 1989: \u2018A mis lectores y amigos les quiero agradecer su apoyo y su constancia a lo largo de [m\u00e1s de treinta a\u00f1os] que me han brindado su atenci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">En 1980 dio inicio su programa\u00a0<i>Aqu\u00ed nos toc\u00f3 vivir<\/i>, proyecto ambicioso emitido en Canal Once cada semana desde ese a\u00f1o hasta 2023. Gan\u00f3 el Premio Nacional de Periodismo en 1985. En el mismo canal tambi\u00e9n desarroll\u00f3, desde 1997, el programa de entrevistas titulado\u00a0<i>Conversando con Cristina Pacheco<\/i>.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Tambi\u00e9n desarroll\u00f3 \u201cuna gran faceta como escritora, con m\u00e1s de veinte t\u00edtulos publicados, que le sirvieron para ganar el Premio Bellas Artes de Literatura In\u00e9s Arredondo en 2022\u201d, recuerda Vaquero Simancas. El jurado dijo que se trataba de \u201cuna autora \u00e9ticamente comprometida con dar voz a personas emblem\u00e1ticas de todos los estratos sociales\u201d.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">El periodista escribe: \u201cen 2012 gan\u00f3 la primera edici\u00f3n del Premio Rosario Castellanos a la Trayectoria Cultural de la Mujer. El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes valor\u00f3 toda una vida dedicada a la comunicaci\u00f3n: \u2018Por su extraordinaria trayectoria en el periodismo, la literatura y la comunicaci\u00f3n audiovisual, por su di\u00e1logo cultural vivo, mantenido a lo largo de varias d\u00e9cadas, dando voz con dignidad y respeto a personas de los m\u00e1s diversos \u00e1mbitos sociales\u2019.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Fue generosa. Vargas evoca la descripci\u00f3n de Pacheco sobre<i>\u00a0Mar de Historias<\/i>: \u201cRecuerdo aquella soledad y por eso, y para seguramente compartirla con alguien que en este momento lo est\u00e9 sintiendo, escribo esas historias. No pretendo que tengan un cariz did\u00e1ctico, eso ser\u00eda muy dif\u00edcil, pero si pueden ense\u00f1ar algo a alguien, algo acerca de la vida de los dem\u00e1s y compartirla, me doy por satisfecha.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Vida y escritura<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u201c[Nunca dej\u00e9 de escribir] ni en los momentos m\u00e1s tr\u00e1gicos de mi vida, porque en las palabras est\u00e1 la vida; creo absolutamente en eso.\u201d Esta frase de Cristina Pacheco condensa su obra. \u201cEn las palabras est\u00e1 la vida\u201d, repito, mientras exploro diversas entregas de su\u00a0<i>Mar de Historias.<\/i>\u00a0Vargas recuerda que la escritora y periodista dijo en una ocasi\u00f3n: \u201cCuando te digo que conozco la marginaci\u00f3n [es] porque as\u00ed crec\u00ed y viv\u00ed, conozco tambi\u00e9n ese aspecto terrible de la pobreza que es el abandono, la soledad. Cuando uno est\u00e1 solo, cuando vive en esos lugares, a nadie importa, \u00bfno es cierto?, darte la mano, ni escucharte, ni verte, porque eres una persona inc\u00f3moda y, de alguna manera, entre comillas, desagradable; eres una gente que est\u00e1 incomodando a los dem\u00e1s, que no pueden disfrutar de lo suyo porque est\u00e1 mal, porque no puedes estar acorde con el mundo, porque uno est\u00e1 irritado y furioso permanentemente.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">La irritaci\u00f3n y la furia permearon su trabajo. Tambi\u00e9n lo hizo la tristeza. En su columna dominical asever\u00f3: \u201cDesde la noche anterior nos sent\u00e1bamos alrededor de la ofrenda con espacios vac\u00edos en donde una flor, un juguete, una manta doblada, se\u00f1alaban la presencia del ni\u00f1o muerto al minuto de nacido, sin tiempo suficiente para darle el nombre de alg\u00fan santo patrono capaz de otorgarle protecci\u00f3n o el que heredaban del bisabuelo herrero, el t\u00edo labriego o el hermanito muerto a\u00f1os o meses antes al que se deseaba sustituir.\u201d La desolaci\u00f3n fluye a trav\u00e9s de su pluma.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Contin\u00faa: \u201cLos ni\u00f1os, a quienes llamo hermanos, se iban en silencio, dejando los juguetes, las cazuelitas intactas y en alg\u00fan rinc\u00f3n la ropita heredada de los otros ni\u00f1os mayores, tambi\u00e9n muertos, algunas marcadas por la huella de una l\u00e1grima, un ligero v\u00f3mito que le\u00edamos como una exclamaci\u00f3n, una protesta contra la Muerte, \u00e9sa que entraba a su capricho en la casa para elegir una vida reci\u00e9n comenzada dej\u00e1ndonos un hueco apenas tolerable.\u201d Y concluye su texto de la siguiente manera: \u201cEl juego, la risa, fueron y ser\u00e1n para siempre imposibles. Sea como fuere, sigo nombr\u00e1ndolos hermanos por el derecho que me da haber sido hija de los mismos padres y, aun sin conocerlos, amarlos tanto. [\u2026] Hoy quise recordar, despedir a mis hermanos muertos. Qui\u00e9n sabe si despu\u00e9s, por obra de los a\u00f1os, los olvide\u2026\u201d Conoci\u00f3 la desolaci\u00f3n, la intemperie emocional. Nunca olvidaremos a Cristina Pacheco.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En las palabras est\u00e1 la vida Cristina Pacheco (1941-2023) Alejandro Garc\u00eda Abreu Cristina Pacheco (San Felipe Torres Mochas, 1941-Ciudad de M\u00e9xico, 2023) naci\u00f3 en el estado de Guanajuato, de donde decidi\u00f3 mudarse a la capital del pa\u00eds. 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