{"id":35268,"date":"2024-01-07T12:22:00","date_gmt":"2024-01-07T18:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35268"},"modified":"2024-01-07T12:22:00","modified_gmt":"2024-01-07T18:22:00","slug":"jose-maria-napoleon-1948-mijares-1958-y-emmanuel-1955-muestran-eficacia-mediatica-del-melodrama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35268","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Mar\u00eda Napole\u00f3n (1948), Mijares (1958) y Emmanuel (1955), muestran eficacia medi\u00e1tica del melodrama."},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">La balada rom\u00e1ntica: voces del delirio melodram\u00e1tico<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Gustavo Ogarrio<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"img-fluid\" title=\"196588096518.jpg\" src=\"https:\/\/semanal.jornada.com.mx\/2024\/01\/07\/la-balada-romantica-voces-del-delirio-melodramatico-9888.html\/196588096518.jpg-3810.html\/@@images\/27d63ac5-f92e-43a3-ac84-e3ae9092770d.jpeg\" alt=\"196588096518.jpg\" width=\"465\" height=\"465\" \/><\/p>\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Jos\u00e9 Mar\u00eda Napole\u00f3n (1948), con su concierto de despedida (3\/VI\/2023) en el Auditorio Nacional; Mijares (1958) y Emmanuel (1955), con el suyo (28\/V\/2023), dan la pauta para este l\u00facido y sin concesiones an\u00e1lisis de la balada rom\u00e1ntica de finales del siglo XX e inicios del XXI en nuestro pa\u00eds, y muestra, entre otras cosas, la gran eficacia medi\u00e1tica del melodrama.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><i>Para Ana, por su absoluta complicidad con estos delirios melodram\u00e1ticos.<\/i><\/p>\n<p align=\"right\">\n<p align=\"left\">Cuando pienso que al cantante Jos\u00e9 Mar\u00eda Napole\u00f3n se le lleg\u00f3 a nombrar \u201cel poeta de la canci\u00f3n\u201d, no puedo dejar de experimentar una sensaci\u00f3n contradictoria. Quiz\u00e1s mi primer impulso me lleva a pensar que este ep\u00edteto es injustificable para las letras de sus canciones y, al mismo tiempo, que es una expresi\u00f3n popular y medi\u00e1tica que incluso va m\u00e1s all\u00e1 de su \u201cl\u00edrica\u201d; por lo tanto, contradice y pone en aprietos el uso culto y academicista de lo que se entiende por \u201cpoeta\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">Sin embargo, cuando dejo que el magnetismo maniqueo y contradictorio de la balada rom\u00e1ntica teja su telara\u00f1a de emociones melodram\u00e1ticas, Napole\u00f3n adquiere cierta peculiaridad cultural; lo mismo cuando se activan las primeras im\u00e1genes y sonidos que me llevan a su figura. Quiz\u00e1s su nombre art\u00edstico, \u201cNapole\u00f3n\u201d, reson\u00f3 con cierta singularidad y sus canciones nada ten\u00edan que ver con Bonaparte y el bicornio en la cabeza. De entre los cantantes de su generaci\u00f3n, de entre las figuras melodram\u00e1ticas de las \u00faltimas d\u00e9cadas, nadie como \u00e9l ha encarnado el papel paradigm\u00e1tico del baladista que se ha forjado \u201cdesde abajo\u201d; merece que le sea reconocida esa trayectoria casi perform\u00e1tica que va de haber cantado en los camiones y autobuses urbanos en Ciudad de M\u00e9xico a su llegada de su natal Aguascalientes, al cantor que relata con humildad su origen popular envuelto en los brazos de la fama a escala nacional. En suma: se le reconoce a este poeta de la balada rom\u00e1ntica su sencillez y humildad aparentes, si bien en el denominado \u201cmundo del espect\u00e1culo\u201d todo es performativo: cualquier gesto, cualquier saludo y reverencia al p\u00fablico, todos y cada uno de los movimientos corporales, los arreglos y las canciones que coinciden con el \u201cproducto emocional\u201d en cuesti\u00f3n; la figura de Napole\u00f3n guarda cierta verosimilitud entre vida privada y popularidad.<\/p>\n<p align=\"left\">Napole\u00f3n se retira de los escenarios tras cincuenta a\u00f1os de componer y cantar, sus \u00faltimos conciertos han sido despedidas balad\u00edsticas en las que el repertorio de toda una vida se transforma en alegor\u00edas puntuales: \u201cNada te llevar\u00e1s cuando te marches,\/ cuando se acerque el d\u00eda\/ de tu final.\u201d Napole\u00f3n llega al d\u00eda de su final con la convicci\u00f3n de despojarse narrativamente de los a\u00f1os acumulados y de cerrar el relato sobre s\u00ed mismo. En el espect\u00e1culo del adi\u00f3s, en la \u00faltima gira lacrimosa que anuncia el final feliz, Napole\u00f3n intenta que las an\u00e9cdotas que cuenta entre canci\u00f3n y canci\u00f3n con cierta humildad de poeta urbano se acomoden con las letras de sus canciones. Orquesta con guitarra el\u00e9ctrica y coros casi angelicales detonan las ovaciones debidas. \u201cDe vez en vez\u201d abre el concierto del 3 de junio de 2023 en el Auditorio Nacional y la imagen del amante es dulcificaci\u00f3n casi buc\u00f3lica de la mujer. Napole\u00f3n es un cantautor del amor rom\u00e1ntico que usa sin pudor las met\u00e1foras ya cl\u00e1sicas: un \u201ccoraz\u00f3n\u201d que busca en los amores que hieren que alguien lo quiera de veras, con la animosidad que marcan los c\u00e1nones de quien le canta a la vida contempor\u00e1nea en la agon\u00eda del melodrama forjado en la segunda mitad del siglo XX.<\/p>\n<p align=\"left\">\u201cUstedes han sido el factor primordial en mi vida\u201d: al dirigirse a \u201csu p\u00fablico\u201d, Napole\u00f3n se encumbra en su humildad de cantor que cimbra con los estereotipos de los cuales es tambi\u00e9n hacedor; su contribuci\u00f3n al melodrama es tambi\u00e9n puntual: habitaciones del amasiato patriarcal que son romanticismo a media voz, celos controlados pero puntuales ante el fin del amor: \u201cTengo celos\/ soy culpable de sentirlos\/ porque s\u00e9 perfectamente que el pasado\/ ya se ha ido.\u201d \u201cLe\u00f1a verde\u201d que arde sin desbordamientos aparentes, tan s\u00f3lo registrando el desamor inevitable: \u201cEres le\u00f1a verde que no enciende,\/ agua que nunca se bebe,\/ \u00e1rbol que no hecha ra\u00edz.\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">El \u201cpotro de la ilusi\u00f3n\u201d que cabalgaba sin rumbo en las primeras canciones de Napole\u00f3n concentra expresiones c\u00e1ndidas, por momentos casi frugales, una transici\u00f3n de la \u201ccanci\u00f3n campirana\u201d a la balada urbana. Hay una concepci\u00f3n del amor en estos primeros temas de Napole\u00f3n que no se parece en nada a la agresividad masculina de otros cantantes. Permanece un machismo suavizado por met\u00e1foras que apelan al amor rom\u00e1ntico y que tienen como objetivo no lastimar a nadie, como en la canci\u00f3n \u201cCoraz\u00f3n bandido\u201d. La idealizaci\u00f3n de la figura de la mujer es una constante en la que ni los celos como campo simb\u00f3lico de dominio alcanzan para desplegar un discurso de violencia directa; los celos brotan de im\u00e1genes muy abstractas: del pasado, de la vida, \u201cde la mano que saluda\u201d, sin embargo, est\u00e1n ah\u00ed como una prueba de \u00e9poca.<\/p>\n<p align=\"left\">El final del concierto es, m\u00e1s que \u00e9pico, absolutamente redentor; cuatro canciones emblem\u00e1ticas de su repertorio le imprimen la atm\u00f3sfera del final feliz esperado. \u201cPajarillo\u201d o la idealizaci\u00f3n \u201cjuvenil\u201d de la prostituci\u00f3n en tiempos del Estado benefactor, es decir, previa al crecimiento criminal y masificado de la trata de personas. \u201cHombre\u201d: canci\u00f3 paradigm\u00e1tica que prefigura la entrada en escena de las ideolog\u00edas contempor\u00e1neas de la \u201csuperaci\u00f3n personal\u201d, met\u00e1foras maniqueas del comportamiento en los m\u00e1rgenes de la vida \u201ccomo Dios manda\u201d, es decir, un manual de frases que ayudan a enfrentar el oleaje de la vida a los que les es inducido el sentimiento de hacer de la existencia una morada y no una tumba anticipada, todo esto en la \u00f3rbita de la monogamia y de la negaci\u00f3n casi religiosa de excesos como el alcoholismo y las adicciones. \u201cEres\u201d: candorosa expresi\u00f3n que raya en la cotidianidad idealizada del amor hombre-mujer, como mandan los c\u00e1nones emocionales del nacionalismo benefactor; ternura y cursiler\u00eda que se ba\u00f1an en la misma \u201cagua clara\u201d del sentimentalismo.<\/p>\n<p align=\"left\">\u201cVive\u201d: una canci\u00f3n ideal para la redenci\u00f3n contempor\u00e1nea; un cuasi himno de la balada que hace lo suyo para generar la atm\u00f3sfera \u00faltima de una trayectoria que se quiere la suma de la felicidad en los m\u00e1rgenes del capitalismo explotador y que, sin propon\u00e9rselo, es tambi\u00e9n una aceptaci\u00f3n de la precariedad benefactora que padecen las clases m\u00e1s vulnerables en t\u00e9rminos econ\u00f3micos: \u201cAbre tus brazos fuertes a la vida,\/ no dejes nada a la deriva\/ del cielo nada te caer\u00e1.\/ Trata de ser feliz con lo que tienes,\/ vive la vida intensamente,\/ luchando lo conseguir\u00e1s.\u201d<\/p>\n<p align=\"left\">Napole\u00f3n se va de los escenarios. Al menos eso sustenta la puesta en escena de su final feliz como cantautor. Sin embargo, todas y todos sabemos, de alguna manera, que la balada rom\u00e1ntica es tambi\u00e9n una ilusi\u00f3n de lo que no tiene soluci\u00f3n: la tragedia a veces invisible de estar vivos en la transici\u00f3n de una sociedad benefactora a una vida acorralada por la extrema mercantilizaci\u00f3n neoliberal de los sentimientos.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><b>Mijares y Emmanuel: el optimismo burgu\u00e9s de la balada rom\u00e1ntica<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u201cAntes de ti\u00a0no hay antes,\/ no hay amigos, no hay amantes,\/ ni pasado en mi reloj que merezca recordarse\u201d, canta Mijares para comenzar uno de los conciertos en los que celebra diez a\u00f1os de compartir el escenario con otra leyenda de la balada contempor\u00e1nea: Emmanuel. Es el 28 de mayo de 2023 en el Auditorio Nacional y en las dos primeras canciones en las que alternan los dos cantantes se define la idea balad\u00edstica y de romanticismo casi\u00a0<i>naif<\/i>\u00a0de \u201cbelleza\u201d: \u201cBella se\u00f1ora\u201d y \u201cBella\u201d son las canciones que cantan Emmanuel y Mijares, y que de no ser porque resuenan como referentes consolidados de la balada rom\u00e1ntica, sonar\u00edan ya algo desfasados, pueriles y con cierta ingenuidad sentimentalizada. En ambos temas se refuerza la imagen de mujeres cosificadas otra vez en la idealizaci\u00f3n, \u201cbellas\u201d como esculturas en la redenci\u00f3n del amor rom\u00e1ntico, solitario, es decir, aislado del mundo social gracias a evocaciones de una contundencia cursi y ad\u00e1nica.<\/p>\n<p align=\"left\">Mijares y Emmanuel conversan a mitad del concierto con cierto desenfado que deja ver, al menos, que no se inscriben en la \u00f3rbita de cantantes que escalaron a la fama desde una condici\u00f3n social y econ\u00f3mica adversa, al estilo perform\u00e1tico de Napol\u00e9on. Se podr\u00eda decir que sus comentarios rayan en la torpeza sentimental y sus \u201cchistes\u201d estilo\u00a0<i>stand up<\/i>\u00a0llevan su carga de machismo y de un narcisismo medi\u00e1tico que en ning\u00fan caso se traduce en un amor propio abundante y sufriente, como dictan muchas de sus canciones: \u201cUno entre mil, yo ganar\u00e9\u201d. Se podr\u00eda conceder que son un par de h\u00e9roes melodram\u00e1ticos en declive y que inscriben sus autobiograf\u00edas en un juego de espejos con el \u201cyo\u201d de sus canciones, pero ser\u00eda tambi\u00e9n un exceso: el que se convierte en \u201cRey Azul\u201d cuando es mirado por la mujer deseada ya se queda en el imaginario de masas como una alegor\u00eda firme cuando es entonado en los ropajes de la balada, pero absolutamente descontextualizado por el simple paso del tiempo. La met\u00e1fora cuasi b\u00e9lica de Mijares, el \u201csoldado del amor\u201d, lo orilla a un montaje sorprendente por lo grotesco: en un\u00a0<i>perfomance<\/i>\u00a0algo retorcido, Mijares escenifica una riesgosa imagen compuesta de banderas rojas, botas negras y con \u00e9l mismo envuelto en un disfraz casi militar, con gorra simulada de \u201csoldado\u201d con honores, que m\u00e1s bien parece rendir culto innecesario a la jerarqu\u00eda marcial.<\/p>\n<p align=\"left\">Mijares y Emmanuel son, abiertamente, cantantes burgueses despu\u00e9s del derrumbe de una casi imposible clase burguesa que se encumbra en la \u00e9poca del Estado benefactor, en el que es posible el reinado de los grandes monopolios televisivos y radiof\u00f3nicos. \u00c9xitos que son cicatrices melodram\u00e1ticas; frases lapidarias que se entonan como emblemas del desamor; cuadros casi costumbristas de la balada rom\u00e1ntica. Quiz\u00e1s las canciones m\u00e1s \u201cviejitas\u201d de ambos cantantes son las que libran mejor la batalla contra el anacronismo emocional, las que se forjaron en la \u00e9poca de oro de la balada rom\u00e1ntica y que va de finales de los a\u00f1os setenta y comienzos de los ochenta, a la \u00faltima d\u00e9cada del siglo pasado.<\/p>\n<p align=\"left\">\u201cPoco a poco\u201d y \u201cSiempre\u201d, cantadas por Mijares (siempre int\u00e9rprete, casi nunca letrista), por ejemplo, recrean la melancol\u00eda tremendista de una era que, entre m\u00e1s se aleja, menos se parece a las emociones contempor\u00e1neas del melodrama actual, en franca metamorfosis que deja de pasar hegem\u00f3nicamente por la misma balada: \u201cpoco a poco todo se transforma en nada\u201d. Emmanuel domina por completo esta perspectiva de contemplaci\u00f3n retrospectiva y, adem\u00e1s de cantar, tambi\u00e9n compone gran parte de sus piezas m\u00e1s importantes: al menos desde 1977, con el disco\u00a0<i>Amor sin final<\/i>\u00a0o desde 1980, con el \u00e1lbum\u00a0<i>\u00cdntimamente<\/i>, el cantante de \u201cSi ese tiempo pudiera volver\u201d ?un tema de acentos mucho m\u00e1s tr\u00e1gicos, sin dejar de ser melodrama, que el com\u00fan de los baladistas rom\u00e1nticos de aquella \u00e9poca? tambi\u00e9n subyuga a un \u201cp\u00fablico\u201d que lo escucha como el precursor de todo un estilo de cantarle al amor y al desamor, ese manique\u00edsmo casi luciferino del melodrama contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">Los baladistas tambi\u00e9n envejecen y se despiden. Sus finales felices dejan una lecci\u00f3n encubierta en su condici\u00f3n de mundo al rev\u00e9s: no habr\u00e1 finales felices para nadie, ni redenci\u00f3n que detenga el tiempo de lo tr\u00e1gico sin melodrama; la felicidad es algo que acontece solamente como hecho contundente y como redenci\u00f3n en las canciones de la balada rom\u00e1ntica. En estas evocaciones nost\u00e1lgicas se extinguen tambi\u00e9n las almas de quienes cantaron para sobrevivir a la cat\u00e1strofe del amor rom\u00e1ntico, la \u00faltima impostura emocional de toda una \u00e9poca.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La balada rom\u00e1ntica: voces del delirio melodram\u00e1tico Gustavo Ogarrio Jos\u00e9 Mar\u00eda Napole\u00f3n (1948), con su concierto de despedida (3\/VI\/2023) en el Auditorio Nacional; Mijares (1958) y Emmanuel (1955), con el suyo (28\/V\/2023), dan la pauta para este l\u00facido y sin concesiones an\u00e1lisis de la balada rom\u00e1ntica de finales del siglo XX e inicios del XXI [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":35269,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-35268","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35268"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35268\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35270,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35268\/revisions\/35270"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/35269"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35268"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}