{"id":35362,"date":"2024-01-14T12:59:52","date_gmt":"2024-01-14T18:59:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35362"},"modified":"2024-01-14T12:59:52","modified_gmt":"2024-01-14T18:59:52","slug":"tempestades-de-acero-y-la-emboscadura-de-ernst-junger-guiado-por-el-concepto-de-kameradschafto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35362","title":{"rendered":"\u2018Tempestades de acero\u2019 y \u2018La emboscadura\u2019, de Ernst J\u00fcnger, guiado por el concepto de \u2018Kameradschafto\u2019."},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Ernst J\u00fcnger contra el totalitarismo<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Andreas Kurz<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Este espl\u00e9ndido ensayo explora las ideas contenidas en \u2018Tempestades de acero\u2019 y \u2018La emboscadura\u2019, del controvertido escritor alem\u00e1n Ernst J\u00fcnger (1895-1998), guiado por el concepto de \u2018Kameradschafto\u2019, \u201ccompa\u00f1erismo\u201d o \u201ccamarader\u00eda\u201d que, m\u00e1s all\u00e1 de ideolog\u00edas y patrias, parece unir el esp\u00edritu de los soldados en el frente de la primera guerra mundial, y afirma: \u201cel antitotalitarismo de J\u00fcnger es totalitario, act\u00faa como un camarada que decreta la camarader\u00eda para que se pueda gozar en el propio sufrimiento y sentirse el salvador de los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"left\">Ernst J\u00fcnger falleci\u00f3 en 1998, un mes antes de cumplir 103 a\u00f1os. No quiero acordarme de una de las figuras m\u00e1s prominentes y controvertidos de la literatura y el pensamiento alemanes del siglo XX, sino contestar una pregunta ingenua: \u00bfpor qu\u00e9 J\u00fcnger escribi\u00f3\u00a0<i>In Stahlgewittern<\/i>\u00a0(<i>Tempestades de acero<\/i>)? La respuesta ser\u00e1 m\u00e1s ingenua que la pregunta.<\/p>\n<p align=\"left\">John Keegan cerr\u00f3 su can\u00f3nico\u00a0<i>The First World War\u00a0<\/i>(1998) con una pregunta similar: \u00bfpor qu\u00e9 los soldados y oficiales segu\u00edan luchando cuando ya no pod\u00eda haber dudas sobre el car\u00e1cter antiheroico de la guerra? Las trincheras en el oeste, las batallas masivas en el este y eventos aislados como Gal\u00edpoli en febrero de 1915, hab\u00edan dejado claro que se trataba de una carnicer\u00eda sin par, una carnicer\u00eda a secas sin la pretensi\u00f3n de constituir una met\u00e1fora. Los soldados eran material, bestias preparadas para ser sacrificadas en rastros gigantescos. Sus muertes eran\u00a0<i>casualties<\/i>, un t\u00e9rmino que hoy puede traducirse como \u201cv\u00edctimas\u201d, pero que en realidad implica una \u201ccasualidad\u201d o un \u201caccidente\u201d, inesperados y tr\u00e1gicos, pero no muerte o mutilaci\u00f3n en el campo de batalla; en todo caso un eufemismo atroz. Un soldado no va a la guerra para sufrir un accidente letal, afirma Keegan, \u00bfpor qu\u00e9 no se rebela y deja de ser soldado? El historiador brit\u00e1nico, convencido de los valores conservadores del ej\u00e9rcito, insin\u00faa una respuesta en la que poco cree: la\u00a0<i>Kameradschaft<\/i>\u00a0mantiene la guerra y conduce a cientos de miles de reses cegadas al matadero.\u00a0<i>Kameradschaft<\/i>\u00a0es \u201ccompa\u00f1erismo\u201d o \u201ccamarader\u00eda\u201d, es m\u00e1s que amistad y m\u00e1s que familia; la que, en el caso de J\u00fcnger, de todos modos poco importaba. El esp\u00edritu de camarader\u00eda impuls\u00f3 la redacci\u00f3n de\u00a0<i>Tempestades de acero\u00a0<\/i>y subyace incluso en las ideas antitotalitarias que el alem\u00e1n empez\u00f3 a formular frente al crecimiento del nacionalsocialismo, el fascismo y el estalinismo.<\/p>\n<p align=\"left\">Al inicio de la primera guerra mundial J\u00fcnger ten\u00eda diecinueve a\u00f1os. Sin embargo, ya era un soldado experto: un a\u00f1o antes, en 1913, hab\u00eda huido de su hogar para buscar la aventura militar en la Legi\u00f3n Extranjera francesa. Cuando las hostilidades entre Alemania y Francia estallan, J\u00fcnger se enlista inmediatamente en el ej\u00e9rcito del K\u00e1iser. Sabe, sin duda, que tendr\u00e1 que luchar contra sus compa\u00f1eros de armas de 1913. No creo que el joven soldado dejara de percibir a sus ahora enemigos como camaradas. El compa\u00f1erismo es una forma de uni\u00f3n supranacional, las trincheras del oeste no est\u00e1n ocupadas por enemigos (tampoco por amigos), sino por camaradas que las arbitrariedades de la historia y de los gobernantes pudieron separar. Cuando llega la orden \u201cde arriba\u201d, de ataque o defensa, de avance o retirada, estos camaradas se convierten en ingleses, alemanes, franceses, rusos que tienen la obligaci\u00f3n de odiarse y matarse mutuamente. No reciben \u00f3rdenes estrat\u00e9gicas o de combate, reciben \u00f3rdenes de odio.<\/p>\n<p align=\"left\">Los soldados no saben de las muchas conceptualizaciones te\u00f3ricas de nacionalismo o patriotismo; en 1914, el siglo XIX que hab\u00eda impuesto la defensa de la patria como valor supremo al que hay que sacrificar la vida y la familia, ya no est\u00e1 en la memoria de los dieciochoa\u00f1eros. La mayor\u00eda de ellos a\u00fan tiene el sal\u00f3n de clases en la mente. Digerir el viaje repentino de una preparatoria provinciana con sus fiestas y primeros amor\u00edos, con el odio compartido ante la inmensa figura dictatorial que el profesor representaba, a La Somme, a Tannenberg o a Isonzo, no es tarea f\u00e1cil.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><b>Camarader\u00eda\u00a0<i>vs.<\/i>\u00a0nacionalismo<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">La camarader\u00eda ayuda,\u00a0el sal\u00f3n de clases migra a las trincheras del oeste o a los campamentos del este, marcha con los soldados, integra a los muchos otros que de la escuela no saben nada, abarca a los mayores y, una vez m\u00e1s, une a todos en el desprecio ante esa inmensa figura dictatorial que el teniente, el coronel y el general representan lejos del frente \u2013los oficiales que s\u00ed est\u00e1n ah\u00ed son camaradas tambi\u00e9n. El nacionalismo de la primera guerra mundial s\u00f3lo existe sobre el papel, es otra orden remitida desde los centros de mando en Berl\u00edn, Londres, Viena y Par\u00eds.<\/p>\n<p align=\"left\">La historiograf\u00eda suele confundirnos: culpa al imperialismo tard\u00edo, el m\u00e1s agresivo y expansivo de todos, como responsable principal de la contienda. Este imperialismo y el nacionalismo van de la mano. Se trata, como sabe Hannah Arendt, de imponer la propia idiosincrasia en todo el planeta, de eliminar lo ajeno. Puede haber motivaciones diferentes: la ideolog\u00eda, la econom\u00eda, la gloria militar. En el fondo se halla la idea fija de la propia superioridad, de que ser germano nos conviene a todos. Y el que se niegue\u2026 Esta idea se acent\u00faa radicalmente en el imperio de Guillermo II. Sin embargo, \u201cser germano\u201d puede ser sustituido por \u201cser ruso\u201d o \u201cser ingl\u00e9s\u201d. La consecuencia l\u00f3gica es un cataclismo global, el \u201cser nada\u201d. La camarader\u00eda funge en esta situaci\u00f3n como el \u00faltimo asidero que protege al soldado de la autodestrucci\u00f3n. Dec\u00eda Thomas Bernhard, vulgar y pol\u00edticamente incorrecto, que la verdadera amistad entre dos hombres inicia cuando pueden soltar pedos juntos. Los combatientes en todas las guerras est\u00e1n obligados a renunciar a la pena y la intimidad; no s\u00f3lo orinan y defecan lado a lado, tienen que desnudarse frente a todos, son seres reducidos a un tenue n\u00facleo de humanidad que ni siquiera las \u00f3rdenes arbitrarias ni la violencia extrema ni la ideolog\u00eda m\u00e1s brutal son capaces de eliminar. Esta extrema vulnerabilidad parad\u00f3jicamente genera tambi\u00e9n el coraje del soldado, le permite sentirse camarada de todos, unido con todos m\u00e1s all\u00e1 de nacionalismo e imperialismo, le permite al mismo tiempo matar o masacrar al otro cuyas desnudez y exposici\u00f3n provocan su sacrificio. El otro, en este sentido final, puede ser yo; la v\u00edctima y el victimario forman una simbiosis gracias a la camarader\u00eda. Erich Maria Remarque as\u00ed se acuerda de ella en su muchas veces maltratada novela\u00a0<i>Sin novedad en el frente\u00a0<\/i>(1929). La camarader\u00eda de J\u00fcnger es otra.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><b>Jano en el campo de batalla<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">El ej\u00e9rcito de\u00a0la decadente monarqu\u00eda austr\u00edaca ilustra la paradoja: no hubiera podido luchar con base en las ideas nacionalista e imperialista. No hab\u00eda una naci\u00f3n \u00fanica que se hubiera podido extender: croatas y eslovacos, germanos e italianos, h\u00fangaros y checos, s\u00f3lo gracias a la camarader\u00eda pod\u00edan mantenerse un tiempo en la guerra: se mantuvieron a duras penas, pero no se deshicieron en este lapso de cuatro a\u00f1os, no m\u00e1s que franceses, ingleses y alemanes cuando la inutilidad y suciedad de la muerte hab\u00edan quedado patentes. Gracias a la camarader\u00eda permanecieron en pie, se revel\u00f3 su car\u00e1cter de Jano: los mantiene vivos y a la vez los mata porque impide la rebeli\u00f3n abierta contra la masacre. La camarader\u00eda de J\u00fcnger se aprovecha de la paradoja.<\/p>\n<p align=\"left\">Desde el pr\u00f3logo de<i>\u00a0Tempestades de acero,<\/i>\u00a0J\u00fcnger se presenta como un fan\u00e1tico de la camarader\u00eda. La describe como un ideal que revela \u201clas palabras sobre los h\u00e9roes y el hero\u00edsmo\u201d como disparates vac\u00edos, que se opone a una \u201c\u00e9poca del lloriqueo femenino\u201d, que valora menos la vida<br \/>\ny m\u00e1s la idea. El joven J\u00fcnger, en otras palabras, se manifiesta como un tard\u00edo ep\u00edgono de idealismo y romanticismo alemanes. La camarader\u00eda es su utop\u00eda, la idolatra, mas no la vive, no es camarada de nadie, sino de s\u00ed mismo. \u201c\u00bfQu\u00e9 cosa puede ser m\u00e1s sublime que a la cabeza de cien hombres marchar a la muerte?\u201d, se pregunta antes de su primer ataque. El \u201cp\u00e1lido y absurdo miedo\u201d que siente, s\u00f3lo un l\u00edder nato puede superarlo. A conciencia J\u00fcnger glorifica a los\u00a0<i>F\u00fchrer<\/i>\u00a0que son capaces de acumular la energ\u00eda del grupo para convertirla en valent\u00eda y fuerza de ataque, para activar, en otras palabras, el potencial de la camarader\u00eda que transforma a los individuos en esta masa de reses que van al matadero. Tendr\u00e1 que borrar el t\u00e9rmino\u00a0<i>F\u00fchrer<\/i>\u00a0en su obra tard\u00eda, mas no borrar\u00e1 su contenido.<\/p>\n<p align=\"left\">El l\u00edder que J\u00fcnger quiere ser se percibe como la perenne excepci\u00f3n que confirma la regla: se queja de la debilidad cultural de los intelectuales y artistas de su \u00e9poca, que huyen de la guerra en las trincheras, cuando lee el\u00a0<i>Tristram Shandy\u00a0<\/i>entre masacre y masacre; con una frase delirante exige el sacrificio y el sufrimiento, pero relativiza la importancia de la muerte: \u201cSignifica mucho caminar hacia la muerte y morir en el momento del entusiasmo; padecer hambre y sufrir la miseria es m\u00e1s.\u201d J\u00fcnger, en otras palabras, goza cuando contempla su propia imagen del que sufre y se sacrifica. La muerte puede esperar, ya que destruir\u00eda esta imagen cuasi er\u00f3tica. As\u00ed gozaron los rom\u00e1nticos el amor: ni el otro ni el sentimiento como tal importan, s\u00f3lo su reflejo en un autorretrato del amante que sufre. La muerte acabar\u00eda con el goce de verse sufrir; por ende, es necesario aplazarla. Quiz\u00e1s por esta raz\u00f3n J\u00fcnger se revela como mis\u00f3gino cuando confiesa su odio hacia las enfermeras de la guerra: ellas no saben del honor de la guerra, no son varoniles (<i>sic<\/i>) y se dedican a curar, es decir: procuran eliminar este sufrimiento que el l\u00edder requiere para poder gozarse a s\u00ed mismo. El erotismo chusco en las frases que acabo de escribir no es casual: las memorias y ficciones b\u00e9licas, en alto grado las que se ocupan de la primera guerra mundial, compaginan el erotismo y el sufrimiento, el amor corporal y la suciedad, la mutilaci\u00f3n y el consecuente deseo de poseer algo que pertenece al otro. La camarader\u00eda entre los soldados da una forma tangible a estas alianzas inveros\u00edmiles.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><b>De mitos y hero\u00edsmos<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">Pero J\u00fcnger no\u00a0es un camarada, sino el autonombrado l\u00edder, el\u00a0<i>selfmade man\u00a0<\/i>[hombre hecho a s\u00ed mismo] que gu\u00eda a los dem\u00e1s hacia la debacle porque cree que el gu\u00eda siempre va a sobrevivir. En\u00a0<i>Der Waldgang<\/i>\u00a0(<i>La emboscadura<\/i>), su ensayo antitotalitario de 1951, J\u00fcnger sigue justificando la primera gran contienda, ya que en ella a\u00fan hab\u00eda hero\u00edsmo y de ella surgi\u00f3 un movimiento espiritual de renovaci\u00f3n; de la segunda, resalta el alem\u00e1n, s\u00f3lo queda el callar ante el vac\u00edo que se hab\u00eda abierto. Sin embargo, la \u201cnada\u201d b\u00e9lica tendr\u00e1 \u201cotros frutos\u201d que J\u00fcnger pretende definir. En 1950, Alemania es el terreno ideal para una renovaci\u00f3n espiritual, la \u201cv\u00edctima\u201d aislada de todos y por todo que se vuelve a hallar como patria capaz de crear algo nuevo. El lector moderno no puede evitar las preguntas: \u00bfotra vez?, \u00bfno hemos entendido nada? J\u00fcnger parece no aprender, a pesar de que se opon\u00eda al r\u00e9gimen de los nazis, a pesar de que odiaba a los lectores m\u00e1s fan\u00e1ticos que\u00a0<i>Tempestades de acero<\/i>\u00a0hab\u00eda encontrado en la \u00e9lite del poder nazi. En\u00a0<i>La emboscadura\u00a0<\/i>se siente tan gu\u00eda como en sus memorias de la primera guerra mundial. Una vez m\u00e1s se ensalza a un individuo capaz de regresar a un fondo m\u00edtico que todos comparten; es decir, se propaga el retroceso a una sociedad ancestral que podr\u00e1 salvarnos de las agresiones b\u00e9licas, de dictadores, tiranos y gobiernos totalitarios.<\/p>\n<p align=\"left\">Empero, el antitotalitarismo de J\u00fcnger es totalitario, act\u00faa como un camarada que decreta la camarader\u00eda para que se pueda gozar en el propio sufrimiento y sentirse el salvador de los dem\u00e1s a los que les ense\u00f1a el camino al morir heroico. Hay que reconocerlo: el gu\u00eda espiritual se opuso a un\u00a0<i>F\u00fchrer<\/i>\u00a0que decreta la muerte colectiva. Sin embargo, despu\u00e9s de 1918 y de 1945 segu\u00eda creyendo que el esp\u00edritu y la sensibilidad art\u00edstica son salvavidas que apuntan hacia un futuro luminoso que traza el\u00a0<i>Waldg\u00e4nger<\/i>, el caminante solitario en medio del bosque. No supo decir, como s\u00ed lo hace Leonard Cohen, que no ha visto la luz, que s\u00f3lo nos ofrece un \u201cHallelujah\u201d roto.<\/p>\n<p align=\"left\">Ernst J\u00fcnger, entonces, escribi\u00f3\u00a0<i>Tempestades de acero\u00a0<\/i>no para que la escritura de sus memorias supere un trauma y evite la repetici\u00f3n del desastre; fija sus recuerdos b\u00e9licos para que, una vez m\u00e1s y para siempre, pueda mirar hacia un espejo y descubrir la imagen del m\u00e1rtir inmortal que sufre por toda la humanidad.<\/p>\n<p align=\"left\">Escuch\u00e9 en un\u00a0<i>podcast<\/i>\u00a0una frase triste: \u201cLa \u00fanica lecci\u00f3n que podemos aprender de la historia es la de que no hemos jam\u00e1s aprendido nada de la historia\u201d: siempre los pocos gu\u00edan a los muchos hacia la destrucci\u00f3n mientras contemplan la hermosa imagen de un h\u00e9roe que es v\u00edctima, aunque nadie les haya pedido ni su heroicidad ni su sacrificio.<\/p>\n<p align=\"left\">Escribo oraciones in\u00fatiles que s\u00f3lo sirven para tranquilizar mi propia conciencia hist\u00f3rica.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ernst J\u00fcnger contra el totalitarismo Andreas Kurz Este espl\u00e9ndido ensayo explora las ideas contenidas en \u2018Tempestades de acero\u2019 y \u2018La emboscadura\u2019, del controvertido escritor alem\u00e1n Ernst J\u00fcnger (1895-1998), guiado por el concepto de \u2018Kameradschafto\u2019, \u201ccompa\u00f1erismo\u201d o \u201ccamarader\u00eda\u201d que, m\u00e1s all\u00e1 de ideolog\u00edas y patrias, parece unir el esp\u00edritu de los soldados en el frente de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":35363,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-35362","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35362","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35362"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35362\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35364,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35362\/revisions\/35364"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/35363"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}