{"id":35410,"date":"2024-01-17T12:58:07","date_gmt":"2024-01-17T18:58:07","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35410"},"modified":"2024-01-17T12:58:43","modified_gmt":"2024-01-17T18:58:43","slug":"35410","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35410","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Agust\u00edn y la subversi\u00f3n del panorama literario y cultural en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont actuality\">\n<div class=\"cabeza\">Jos\u00e9 Agust\u00edn y la subversi\u00f3n del panorama literario y cultural en M\u00e9xico<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">Con sus hijos Jos\u00e9 Agust\u00edn, Andr\u00e9s y Jes\u00fas Ram\u00edrez Berm\u00fadez, en 1994<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"credito-autor\">Juan Manuel V\u00e1zquez<\/div>\n<div class=\"credito-titulo\"><\/div>\n<div class=\"hemero\">\n<p>La Jornada<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"s-s\">La irrupci\u00f3n de Jos\u00e9 Agust\u00edn y su primera novela,\u00a0<em>La tumba<\/em>, fue un estallido que sacudi\u00f3 al panorama literario mexicano. Las reverberaciones de aquel estruendo cobraron mayor sentido al paso del tiempo y, sobre todo, dejaron una estela de creatividad en j\u00f3venes que le siguieron el paso por imitaci\u00f3n o influencia. El autor nacido en Acapulco y emblema de la colonia Narvarte en la Ciudad de M\u00e9xico fue tambi\u00e9n responsable de incubar el virus por las letras en varias generaciones.<\/p>\n<p>En 1964 irrumpi\u00f3 esta novela, en la que el autor y sus personajes expresaban un universo que apenas estaba en gestaci\u00f3n, un nuevo horizonte de s\u00edmbolos, est\u00e9ticas y hablas que parec\u00edan un idioma s\u00f3lo para pronunciarse entre iniciados. Si la figura del lector ideal existe, en este caso parec\u00eda estar destinada a los j\u00f3venes de clase media que franqueaban la frontera de los 20 a\u00f1os. Una especie novedosa de la que tambi\u00e9n surgi\u00f3 el propio Jos\u00e9 Agust\u00edn, quien la public\u00f3 cuando apenas ten\u00eda 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>No es que antes de ese momento los j\u00f3venes, desde una perspectiva biol\u00f3gica, no publicaran o no se apasionaran por la literatura. Pero la condici\u00f3n para tener acceso al planeta literario era la precocidad, hab\u00eda que demostrar madurez de forma prematura para tener pasaporte de entrada al pa\u00eds de los escritores.<\/p>\n<p>Este universo juvenil, donde se gest\u00f3 y que expresaba Jos\u00e9 Agust\u00edn, es un invento hist\u00f3rico del siglo XX. Incluso la noci\u00f3n misma de juventud, tal como se entiende desde entonces, proviene de esa era. Una condici\u00f3n etaria, pero sobre todo cultural que surgi\u00f3 tras la Segunda Guerra Mundial y por el crecimiento econ\u00f3mico que sobrevino para permitir la inserci\u00f3n m\u00e1s tard\u00eda de los individuos en el mundo adulto. En ese proceso nacieron industrias culturales y sus productos para esa nueva clase social.<\/p>\n<p>Hay que echar un vistazo a la descripci\u00f3n que hizo Emmanuel Carballo en el pr\u00f3logo de la autobiograf\u00eda precoz de Jos\u00e9 Agust\u00edn, publicada por Empresas Editoriales en 1966. \u201cA primera vista, Jos\u00e9 Agust\u00edn parece el cantante de un conjunto musical a la moda. Pantalones ajustados, camisa\u00a0<em>sport<\/em>\u00a0o su\u00e9ter (o saco que rompe bruscamente con la est\u00e9tica de las personas mayores)\u201d.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas ser un autor con esa descripci\u00f3n no ser\u00eda m\u00e1s que una an\u00e9cdota. En aquellos a\u00f1os era un manifiesto de los cambios que ocurr\u00edan en el mundo. Una confrontaci\u00f3n de las formas de mirar la realidad, de experimentarla y gozarla, fue una nueva disposici\u00f3n cultural y pol\u00edtica que los confront\u00f3 inevitablemente con sus mayores en todos los \u00e1mbitos.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Agust\u00edn entend\u00eda a los rebeldes sin causa como antecedentes directos de su propia generaci\u00f3n, tal como explic\u00f3 en su libro\u00a0<em>La contracultura en M\u00e9xico<\/em>: \u201cA estos chavos se les llam\u00f3\u00a0<q>rebeldes sin causa<\/q>, por la pel\u00edcula (de Nicholas Ray), naturalmente, pero tambi\u00e9n porque en verdad el mundo adulto mexicano se cre\u00eda tan perfecto que no le entraba la idea de que los j\u00f3venes pudieran tener motivos para rebelarse\u201d.<\/p>\n<p>Los escritores que pertenecen a esa generaci\u00f3n de Jos\u00e9 Agust\u00edn, como Gustavo Sainz y su\u00a0<em>Gazapo<\/em>, novela publicada s\u00f3lo un a\u00f1o m\u00e1s tarde que\u00a0<em>La tumba<\/em>, en 1965, fueron efecto de ese\u00a0<em>big bang\u00a0<\/em>social. Eran hijos de esa clase media emergente en M\u00e9xico que empez\u00f3 a hacer viajes a Estados Unidos \u2013como describe Elena Poniatowska en\u00a0<em>Fuerte es el silencio<\/em>\u2013 y que se aficion\u00f3 a la cultura de aquel pa\u00eds. Una generaci\u00f3n de j\u00f3venes con acceso a la educaci\u00f3n universitaria y que goz\u00f3 de un contexto in\u00e9dito que hizo de los a\u00f1os 60 una arcadia urbana o una \u00e9poca de oro.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<div class=\"foto\">\n<div class=\"pie-foto\">En el foro Alicia, tras leer el primer cap\u00edtulo de <em>La vida con mi viuda<\/em>, en 2005.<\/div>\n<\/div>\n<p>El inolvidable Jos\u00e9 Emilio Pacheco escribi\u00f3 en uno de sus imperdibles\u00a0<q>Inventarios<\/q>\u00a0de junio de 1999, dedicado a la memoria de Joaqu\u00edn D\u00edez-Canedo, un editor clave en la carrera de Agust\u00edn, pues fue quien le public\u00f3\u00a0<em>De perfil<\/em>\u00a0en 1966:\u00a0<q>Fue una dicha ser joven en los 60. Editoriales, libros, autores, librer\u00edas, revistas, p\u00fablico: todo se conjunt\u00f3 para hacer de aquellos breves a\u00f1os 1962-1968 lo que hoy vemos como una peque\u00f1a edad de oro mexicana<\/q>.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Agust\u00edn fue el adalid de esa generaci\u00f3n de j\u00f3venes que irrumpieron ante el azoro de sus mayores, con su jerga, sus est\u00e9ticas y sus provocaciones que, adem\u00e1s, tuvieron \u00e9xito de ventas. De ah\u00ed que algunos de los escritores consagrados en la vida cultural mexicana menospreciaran a esos muchachos que escrib\u00edan con un lenguaje in\u00e9dito en las letras mexicanas. Les parec\u00eda inaudito que sus tirajes fueran de miles de ejemplares. Una de las ediciones de\u00a0<em>La tumba<\/em>, por ejemplo, fue publicada por Novaro en 1966 y su alcance desbord\u00f3 los canales tradicionales de las librer\u00edas y pod\u00eda conseguirse incluso en supermercados y farmacias.<\/p>\n<p>Una estrategia de ventas, pero tambi\u00e9n de franca provocaci\u00f3n, fue que incluy\u00f3 presuntos comentarios sobre la obra atribuidos a escritores consagrados. Un recurso que parec\u00eda poco serio para los est\u00e1ndares de la literatura dominante. Entre esas frases estaba una de Juan Rulfo, uno de los que menos simpat\u00eda mostr\u00f3 por el debut del joven autor, y que sentencia: \u201c<em>La tumba<\/em>\u00a0es una de esas obras que liquidar\u00e1n el pasado. Una novela extraordinaria\u201d, aparec\u00eda en la contraportada del libro. En realidad, el autor de\u00a0<em>Pedro P\u00e1ramo<\/em>\u00a0s\u00ed hab\u00eda realizado esa declaraci\u00f3n, pero lo hab\u00eda hecho para denostar o burlarse de la novela, seg\u00fan cont\u00f3 entre risas el propio Agust\u00edn durante una entrevista con este redactor en 1999.<\/p>\n<p>La solemnidad de la literatura de la mitad de siglo tambi\u00e9n resinti\u00f3 el humor y el desenfado de estos autores que iniciaron con Agust\u00edn. A estos j\u00f3venes aspirantes a literatos los ve\u00edan como unos advenedizos. Como venganza contra el c\u00e9lebre autor del\u00a0<em>El llano en llamas<\/em>, Jos\u00e9 Agust\u00edn le dedic\u00f3 unas l\u00edneas sat\u00edricas en la novela\u00a0<em>Se est\u00e1 haciendo tarde (final en laguna)<\/em>, de 1973. En una escena delirante, el protagonista entra a un supermercado en Acapulco y pretende comprar el tequila m\u00e1s barato y corriente.\u00a0<q>Rafael busc\u00f3 la botella m\u00e1s barata. La encontr\u00f3. Tequila Ruco Rulfo, Sayula, Jalisco. Caramba, \u00e9ste parece siniestro<\/q>, remata el personaje creado por el autor que entr\u00f3 con insolencia a la literatura mexicana. Ese mismo que nos ense\u00f1\u00f3 que hab\u00eda otras formas para llegar a ser escritor y sobre todo de ser lectores.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Agust\u00edn y la subversi\u00f3n del panorama literario y cultural en M\u00e9xico Con sus hijos Jos\u00e9 Agust\u00edn, Andr\u00e9s y Jes\u00fas Ram\u00edrez Berm\u00fadez, en 1994 Juan Manuel V\u00e1zquez La Jornada La irrupci\u00f3n de Jos\u00e9 Agust\u00edn y su primera novela,\u00a0La tumba, fue un estallido que sacudi\u00f3 al panorama literario mexicano. 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