{"id":35478,"date":"2024-01-22T12:18:56","date_gmt":"2024-01-22T18:18:56","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35478"},"modified":"2024-01-22T12:18:56","modified_gmt":"2024-01-22T18:18:56","slug":"ora-si-me-hiciste-reir-condenado-dijo-katy-jurado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35478","title":{"rendered":"\u201cOra s\u00ed me hiciste re\u00edr, condenado\u201d dijo Katy Jurado"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Un siglo con Katy Jurado<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Rafael Avi\u00f1a<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">&#8216;Hay lugar para dos&#8217;, de Alejandro Galindo, 1949<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">A cien a\u00f1os de su nacimiento, aqu\u00ed se sigue la trayectoria y rasgoz de la personalidad de una de las grandes actrices mexicanas del siglo pasado, Mar\u00eda Cristina Estela Jurado Garc\u00eda, mejor conocida como Katy Jurado (1924-2002), una mujer de gran presencia y capacidad histri\u00f3nica que represent\u00f3, en la moral de la \u00e9poca, \u201cm\u00e1s que un reprochable mito er\u00f3tico, una suerte de \u00e1ngel vengador de las buenas costumbres\u201d.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"left\">En enero de 1999, la extinta revista\u00a0<i>Somos<\/i>\u00a0dedic\u00f3 su edici\u00f3n a la extraordinaria actriz Katy Jurado, quien el 16 de ese mes cumpl\u00eda setenta y cinco a\u00f1os. La querida Macarena Quiroz, notable periodista de espect\u00e1culos y directora de la publicaci\u00f3n, me pidi\u00f3 que presentara a la actriz y presidiera el homenaje para celebrar el n\u00famero consagrado a su carrera f\u00edlmica a realizarse en la Cineteca Nacional. Aquello no era nuevo para m\u00ed; sol\u00edan pedirme que introdujera a diversas estrellas de nuestro cine con las respectivas publicaciones en su honor. No obstante, por vez primera aquella petici\u00f3n me dio cierto temor. La presencia y la recia personalidad de Katy me impon\u00edan demasiado y estuve a punto de negarme; sin embargo, la curiosidad y el hecho de tener la posibilidad de estar cerca de una celebridad de esa naturaleza fueron decisivos. Inici\u00e9 mi participaci\u00f3n muy nervioso, miraba de reojo a Katy, a quien hab\u00edan tra\u00eddo de Cuernavaca con varios de sus familiares m\u00e1s cercanos. Ella mostraba un gesto adusto y eso me impon\u00eda m\u00e1s, pero por fortuna dej\u00e9 que fluyera y de a poco ve\u00eda que Katy sonre\u00eda y se re\u00eda con mis comentarios. Cuando termin\u00e9 me dio un beso en la mejilla y me dijo: \u201cOra s\u00ed me hiciste re\u00edr, condenado\u201d\u2026 Atesoro ese momento fugaz que hoy, como hace veinticinco a\u00f1os, es un c\u00famulo de emociones que siempre estar\u00e1n conmigo.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><b>\u201cLa que se levanta tarde\u201d<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">La primera vez\u00a0que descubr\u00ed a Katy Jurado fue all\u00e1 por 1967 en el televisor Admiral de nuestro domicilio. Yo ten\u00eda casi ocho a\u00f1os y era imposible no darse cuenta de la estampa de Katy. Interpretaba a \u201cLa que se levanta tarde\u201d en esa joya de Ismael Rodr\u00edguez que es\u00a0<i>Nosotros los pobres<\/i>, de 1947, cuando a\u00fan no cumpl\u00eda los veintitr\u00e9s a\u00f1os. La manera en que miraba recargada en una pared, su cuerpo, sus labios, sus ojos y su cabello despertaron en m\u00ed sensaciones extra\u00f1as. En ese entonces, Katy ten\u00eda todo para adue\u00f1arse del estereotipo de villana y de vampiresa de cuerpo deslumbrante y sensualidad a flor de piel, como lo muestra aquella escena en la que intenta ponerle una cadenita al mism\u00edsimo\u00a0<i>Torito<\/i>\u00a0Pedro Infante en el filme de Ismael. De hecho, pudo quedarse a ese simple nivel, como sucedi\u00f3 con muchas actrices de aquellos a\u00f1os; sin embargo, aquello no era suficiente para Katy y \u201cLa que se levanta tarde\u201d a la vez mostraba ternura y altos grados de solidaridad con\u00a0<i>la Chorreada<\/i>\u00a0(Blanca Estela Pav\u00f3n), creando as\u00ed un personaje humano y realista por encima del estereotipo.<\/p>\n<p align=\"left\">Para ese momento, Katy Jurado era ya una actriz diferente y original. Hab\u00eda debutado en\u00a0<i>Internado para se\u00f1oritas<\/i>, de Gilberto Mart\u00ednez Solares, al lado de Emilio Tuero, y tom\u00f3 el papel de colegiala medio perversa en\u00a0<i>No matar\u00e1s<\/i>, \u2013ambas de 1943\u2013, mientras en\u00a0<i>Rosa del Caribe<\/i>\u00a0(1944) atra\u00eda la atenci\u00f3n del p\u00fablico y de los productores justo por esa belleza misteriosa y sensual. En breve, su capacidad como actriz fue puesta a prueba en obras mayores como\u00a0<i>Hay lugar para\u2026 dos<\/i>\u00a0(1948) de Alejandro Galindo, junto a David Silva. Encarnaba aqu\u00ed a la imagen viva del deseo: la mujer sexualizada, s\u00ed, pero que se sabe hermosa y deseada: \u201cEst\u00e9se sosiego, don Gregorio\u201d, le dice a David Silva, a quien se le queman las habas por llev\u00e1rsela a lo\u00a0<i>oscurito<\/i>. No obstante, al final, explota furiosa y desfigurada en la que es quiz\u00e1 la escena m\u00e1s impactante del filme de Galindo.<\/p>\n<p align=\"left\">Por supuesto, su gran trabajo histri\u00f3nico se hizo evidente en\u00a0<i>El bruto\u00a0<\/i>(1952), bajo las \u00f3rdenes de Luis Bu\u00f1uel, acompa\u00f1ada de esas dos personalidades opuestas como lo fueron Andr\u00e9s Soler y Pedro Armend\u00e1riz. Katy era para entonces una estrella fulgurante que hab\u00eda despertado el inter\u00e9s de Hollywood y se fue all\u00e1 para demostrar que hab\u00eda nacido para la pantalla grande. Sin duda, Katy una de las actrices mexicanas que m\u00e1s triunfos obtuvo en Hollywood: no s\u00f3lo fue merecedora del Globo de Oro<i>\u00a0<\/i>por la cinta\u00a0<i>A la hora se\u00f1alada<\/i>, de Fred Zinnemann, y obtuvo una nominaci\u00f3n al Oscar por\u00a0<i>Lo que la carne hereda\/La lanza rota,\u00a0<\/i>de Edward Dmytryk, sino que comparti\u00f3 cr\u00e9ditos con figuras de la talla de Gary Cooper, Kirk Douglas, Charlton Heston, Spencer Tracy, Burt Lancaster, Tony Curtis, Marlon Brando, Elvis Presley, Antony Quinn, Ernest Borgnine, Alan Ladd, Richard Widmark, Robert Wagner, Grace Kelly, Gina Lollobrigida, Jean Peters, y a\u00fan regres\u00f3 a M\u00e9xico para mostrar su gran madurez como actriz, levantando proyectos como\u00a0<i>El hacedor de miedo, Faltas a la moral\u00a0<\/i>\u2013ambas de 1969\u2013 y baluartes del cine\u00a0<i>echeverrista<\/i>\u00a0como ese par de obras maestras que son\u00a0<i>Caridad\u00a0<\/i>y\u00a0<i>Los alba\u00f1iles,\u00a0<\/i>de Jorge Fons, o<i>\u00a0El elegido<\/i>, de Servando Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><b>Ojos grandes e incitantes de\u00a0<i>\u00e1ngel vengador<\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"left\">Nuestro cine\u00a0supo llevar a derroteros incre\u00edblemente hormonales a sus\u00a0<i>villanas<\/i>\u00a0y mujeres de esc\u00e1ndalo, como Mar\u00eda F\u00e9lix en papeles a su medida en\u00a0<i>La devoradora, Do\u00f1a Diabla\u00a0<\/i>o<i>\u00a0La mujer sin alma<\/i>, o a Mar\u00eda Antonieta Pons en\u00a0<i>La insaciable, La bie<\/i><i>n pagada\u00a0<\/i>y\u00a0<i>La sin ventura<\/i>. A su vez, estaba la rubia debilidad de una Emilia Gui\u00fa que trastornaba a los hombres en\u00a0<i>Puerto de perdici\u00f3n\u00a0<\/i>o<i>\u00a0Quinto patio,\u00a0<\/i>o Claudia Islas en\u00a0<i>Bajo el ardiente sol\/La insaciable\u00a0<\/i>o\u00a0<i>Para servir a usted,\u00a0<\/i>sin faltar Leticia Palma en\u00a0<i>Hip\u00f3crita\u00a0<\/i>o\u00a0<i>En la palma de tu mano<\/i>, o esa mezcla de ingenuidad y perversi\u00f3n de una Nin\u00f3n Sevilla en\u00a0<i>Sensualidad\u00a0<\/i>y\u00a0<i>Aventurera.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">No obstante, en medio de aquellas mujeres intocables trastocadas en reinas despiadadas que esclavizaban con sus encantos y sus formidables y sinuosos cuerpos a los personajes masculinos para poner en duda de la virilidad del macho, destaca de manera particular Mar\u00eda Cristina Estela Jurado Garc\u00eda, mejor conocida como Katy Jurado (Guadalajara, 16 enero 1924-Cuernavaca, 5 de julio 2002), nacida hace cien a\u00f1os. Actriz y mujer exuberante de mirada l\u00e1nguida y ojos grandes e incitantes que impresion\u00f3 a tal grado a Emilio\u00a0<i>Indio\u00a0<\/i>Fern\u00e1ndez, quien le propuso una peque\u00f1a parte en\u00a0<i>La isla de la pasi\u00f3n,\u00a0<\/i>con la que Emilio debutaba como director en el a\u00f1o de 1941. Por aquel entonces Katy ten\u00eda quince a\u00f1os, no obtuvo el permiso de sus padres y declin\u00f3 la oferta hasta 1943 cuando, estando ya casada con el actor V\u00edctor Vel\u00e1zquez, debutaba como adolescente fatal en\u00a0<i>Internado para se\u00f1oritas.<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Katy Jurado se convirti\u00f3 casi de inmediato en la ant\u00edtesis de las tiernas hero\u00ednas femeninas del cine mexicano: la mujer come-hombres, la vampiresa sin escr\u00fapulos que dio vida en cintas como\u00a0<i>No matar\u00e1s, Nosotros los pobres, Hay lugar para&#8230; dos, C\u00e1rcel de mujeres, El bruto, La mujer del carnicero<\/i>\u00a0y m\u00e1s. La hembra que no se detiene ante nada, la pecadora insensible y sensual por naturaleza: m\u00e1s que un reprochable mito er\u00f3tico, una suerte de \u00e1ngel vengador de las buenas costumbres.<\/p>\n<p align=\"left\">Katy supo hacerse de un estilo propio, de una cadencia especial para recitar sus di\u00e1logos y de ofrecer al espectador una serie de intervenciones impactantes y sensuales. As\u00ed, luego de cintas como\u00a0<i>La vida in\u00fatil de Pito P\u00e9rez, La sombra de Chucho El Roto, El museo del crimen o Guadalajara pues,\u00a0<\/i>en la que Katy le se\u00f1ala a la rubia estadunidense Joan Page: \u201ca los mexicanos les gustamos las morenas, no las g\u00fceras desabridas como usted&#8230;\u201d; consegu\u00eda unos de sus mejores roles en\u00a0<i>Nosotros los pobres\u00a0<\/i>y en\u00a0<i>Hay lugar para\u2026 dos<\/i>, donde le dice a David Silva despu\u00e9s del accidente con un tren: \u201cMe desgraciaste la cara\u2026 todita la cara\u2026 ahora de que voy a vivir&#8230;\u201d, al tiempo que le rasgu\u00f1a el rostro a ese hombre derrotado que se debate entre la prisi\u00f3n y el perd\u00f3n de las autoridades y de su mujer. A esta cinta sigui\u00f3<i>\u00a0El seminarista<\/i>, con Pedro Infante, y por supuesto\u00a0<i>El bruto,\u00a0<\/i>como la sensual amante del torvo y libidinoso casero Andr\u00e9s Soler, al tiempo que intenta seducir a un carnicero golpeador que encarnaba Pedro Armend\u00e1riz.<\/p>\n<p align=\"left\">En 1953 y bajo la direcci\u00f3n de Miguel Contreras Torres, Katy estelariza un filme realizado en espa\u00f1ol e ingl\u00e9s:\u00a0<i>Tehuantepec<\/i>, como joven ciega del Itsmo seg\u00fan este drama hist\u00f3rico, y otra coproducci\u00f3n con Estados Unidos:\u00a0<i>El coraz\u00f3n y la espada<\/i>, de Edward Dein y Carlos V\u00e9jar, con un reparto que inclu\u00eda a C\u00e9sar Romero, Tito Junco y Rebeca Iturbide; se trata de una curiosa cinta de aventuras de capa y espada ambientada en Granada, en la que Katy interpretaba a una espadachina. Despu\u00e9s de \u00e9sta, arranca propiamente su exitosa carrera hollywoodense. As\u00ed, se luce en el\u00a0<i>western A la hora se\u00f1alada<\/i>\u00a0llev\u00e1ndose el Globo de Oro; despu\u00e9s vendr\u00edan t\u00edtulos como\u00a0<i>Hogueras de<\/i><i>\u00a0odio,\u00a0<\/i>con Charlton Heston;\u00a0<i>Lo que la tierra hereda<\/i>, con Spencer Tracy, donde fuera nominada al Oscar por actriz de reparto; Trapecio, con Burt Lancaster y Tony Curtis;\u00a0<i>Barrab\u00e1s<\/i>, con Anthony Quinn, y otro par de\u00a0<i>westerns: Los malvados de Yuma<\/i>, con Alan Ladd y Ernest Borgnine, uno de sus maridos, y\u00a0<i>El rostro impenetrable,<\/i>\u00a0dirigida y protagonizada por Marlon Brando y Pina Pellicer.<\/p>\n<p align=\"left\">Despu\u00e9s de alternar con Mar\u00eda F\u00e9lix en\u00a0<i>La Bandida,\u00a0<\/i>en 1962, aparece magistral en\u00a0<i>La mujer del carnicero\u00a0<\/i>(1968), de Ismael Rodr\u00edguez, un relato de horror, pasi\u00f3n, miedo y culpa ambientado en \u00e9poca revolucionaria, en el papel de una madura ex prostituta. Con Elvis Presley film\u00f3\u00a0<i>Stay Away Joe\u00a0<\/i>y alcanzaba la madurez histri\u00f3nica en el episodio\u00a0<i>Caridad,\u00a0<\/i>del filme\u00a0<i>Fe, esperanza y caridad\u00a0<\/i>(1972) en el papel de<i>\u00a0<\/i>Eulogia,<i>\u00a0<\/i>esposa de un alcoh\u00f3lico cargador de la Merced que inicia un devastador recorrido por varias oficinas de gobierno para recuperar el cuerpo de su marido.<\/p>\n<p align=\"left\">En las d\u00e9cadas de los setenta y ochenta Katy destac\u00f3 en\u00a0<i>Patt Garret y Billy The Kid, El recurso del\u00a0<\/i><i>m\u00e9todo, Los alba\u00f1iles<\/i>\u00a0\u2013como la infiel esposa de un velador asesinado\u2013,\u00a0<i>Los hijos de S\u00e1nchez, La viuda de Montiel, Pantale\u00f3n y las visitadoras y Bajo el volc\u00e1n.<\/i>\u00a0Todav\u00eda sorprendi\u00f3 en los noventa como la mujer del profeta que encarna Paco Rabal en la explosiva\u00a0<i>El evangelio de las maravillas<\/i>, una galer\u00eda grotesca de inadaptados sociales donde se vive el fin del mundo seg\u00fan \u00e9sta alegor\u00eda b\u00edblica a lo Ripstein, para cerrar su filmograf\u00eda con\u00a0<i>El secreto de Esperanza\u00a0<\/i>(2001), de Leopoldo Laborde.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un siglo con Katy Jurado Rafael Avi\u00f1a &#8216;Hay lugar para dos&#8217;, de Alejandro Galindo, 1949 A cien a\u00f1os de su nacimiento, aqu\u00ed se sigue la trayectoria y rasgoz de la personalidad de una de las grandes actrices mexicanas del siglo pasado, Mar\u00eda Cristina Estela Jurado Garc\u00eda, mejor conocida como Katy Jurado (1924-2002), una mujer de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":35479,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-35478","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35478","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35478"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35478\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35480,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35478\/revisions\/35480"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/35479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35478"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35478"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35478"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}