{"id":35491,"date":"2024-01-23T11:43:40","date_gmt":"2024-01-23T17:43:40","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35491"},"modified":"2024-01-23T11:43:40","modified_gmt":"2024-01-23T17:43:40","slug":"de-adolescente-no-tenia-ni-idea-que-queria-ser-comence-a-escribir-muy-temprano-antes-mi-pasion-era-dibujar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35491","title":{"rendered":"De adolescente no ten\u00eda ni idea que quer\u00eda ser. Comenc\u00e9 a escribir muy temprano. Antes mi pasi\u00f3n era dibujar:"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Italo Calvino y las ciudades invisibles de la escritura<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">Entrevista in\u00e9dita en espa\u00f1ol<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">William Weaver y Damien Pettigrew <\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">No cabe duda de que el narrador italiano Italo Calvino (Santiago de las Vegas, provincia de la Habana, 1923-Santa Mar\u00eda della Scala, Siena, 1985) es uno de los novelistas m\u00e1s destacados y originales de la literatura universal de la segunda mitad del siglo XX, autor de t\u00edtulos cl\u00e1sicos como \u2018Las ciudades invisibles\u2019, \u2018El bar\u00f3n rampante\u2019, \u2018El caballero inexistente\u2019 y \u2018El castillo de los destinos cruzados\u2019. La presente entrevista, hasta hoy in\u00e9dita en espa\u00f1ol, ocurri\u00f3 en agosto de 1982, en el complejo residencial de Roccamare, en la costa toscana, al norte de Grosseto, Italia.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfQu\u00e9 lugar ocupa \u2013si es que lo hay\u2013 el delirio en su trabajo literario?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013\u00bfDelirio?\u2026 Supongamos que respondo que siempre soy racional. Que todo lo que digo o escribo est\u00e1 sujeto a la raz\u00f3n, a la claridad y a la l\u00f3gica. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00edas de m\u00ed? Pensar\u00edas que estoy completamente ciego cuando se trata de m\u00ed mismo, una especie de paranoico. Si, por el contrario, respondiera: \u201cOh, s\u00ed, deliro de verdad; siempre escribo como si estuviera en trance, no s\u00e9 c\u00f3mo escribo estas locuras\u201d, pensar\u00edas que soy un farsante, que interpreto a un personaje poco cre\u00edble. Quiz\u00e1 la pregunta de la que deber\u00edamos partir ser\u00eda: \u00bfqu\u00e9 pongo de m\u00ed mismo en lo que escribo? Mi respuesta: pongo mi raz\u00f3n, mi voluntad, mi gusto, la cultura a la que pertenezco, pero, al mismo tiempo, no puedo controlar, digamos, mi neurosis o lo que podr\u00edamos llamar delirio.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfCu\u00e1l es la naturaleza de sus sue\u00f1os? \u00bfLe interesa m\u00e1s Jung que Freud?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013Una vez, despu\u00e9s de leer\u00a0<i>La interpretaci\u00f3n de los su<\/i><i>e\u00f1os<\/i>, de Freud, me fui a la cama. So\u00f1\u00e9. A la ma\u00f1ana siguiente pod\u00eda recordar perfectamente mi sue\u00f1o, as\u00ed que pude aplicar el m\u00e9todo de\u00a0Freud a mi sue\u00f1o y explicarlo hasta el \u00faltimo detalle. En ese momento pens\u00e9 que una nueva era estaba a punto de comenzar para m\u00ed: a partir de ese momento mis sue\u00f1os ya no me guardar\u00edan ning\u00fan secreto. No ocurri\u00f3 as\u00ed. Aquella fue la \u00fanica vez que Freud ilumin\u00f3 las tinieblas de mi subconsciente. Desde entonces he seguido so\u00f1ando como antes. Pero los olvido o, si soy capaz de recordarlos, no entiendo ni las primeras cosas de ellos. Explicar la naturaleza de mis sue\u00f1os no satisfar\u00eda m\u00e1s a un analista freudiano que a un junguiano. Leo a Freud porque me parece un excelente escritor&#8230; un escritor de\u00a0<i>thrillers<\/i>\u00a0policiales que se pueden seguir con gran pasi\u00f3n. Tambi\u00e9n leo a Jung, que se inclin\u00f3 por cosas de gran inter\u00e9s para un escritor, como los s\u00edmbolos y los mitos. Jung no era tan buen escritor como Freud. Pero, en cualquier caso, ambos me interesan.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>Las im\u00e1genes de la fortuna y el azar se repiten con bastante frecuencia en sus creaciones, desde barajar las cartas del tarot hasta la distribuci\u00f3n aleatoria de manuscritos. \u00bfInfluye la noci\u00f3n de azar en la composici\u00f3n de sus obras?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2014Mi libro de tarot,\u00a0<i>El castillo de los destinos cruzados<\/i>, es el m\u00e1s planificado de todos los que escrib\u00ed. Nada se dej\u00f3 al azar. No creo que el azar pueda desempe\u00f1ar un papel en mi literatura.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfC\u00f3mo escribe? \u00bfC\u00f3mo realiza el acto f\u00edsico de escribir?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013Escribo a mano y realizo much\u00edsimas correcciones. Dir\u00eda que suprimo m\u00e1s de lo que escribo. Tengo que buscar las palabras cuando hablo, y tengo la misma dificultad cuando escribo. Luego hago una serie de a\u00f1adidos, interpolaciones, que escribo con una letra muy peque\u00f1a. Llega un momento en que yo mismo no puedo leer mi letra, as\u00ed que utilizo una lupa para averiguar lo que escrib\u00ed. Tengo dos caligraf\u00edas totalmente distintas. Una es grande, con letras bastante grandes: las os y las as tienen un gran agujero en el centro. Esta es la letra que utilizo cuando estoy copiando o cuando estoy bastante seguro de lo que escribo. La otra letra corresponde a un estado mental menos seguro y es muy peque\u00f1a: las os son como puntos. Esto es muy dif\u00edcil de descifrar, incluso para m\u00ed. Mis p\u00e1ginas est\u00e1n siempre cubiertas de l\u00edneas de supresi\u00f3n y revisiones. Hubo una \u00e9poca en la que hac\u00eda varios borradores a mano. Ahora, despu\u00e9s del primer borrador \u2013escrito a mano y completamente garabateado\u2013, empiezo a mecanografiarlo, descifrando sobre la marcha. Cuando por fin releo lo mecanografiado, descubro un texto totalmente distinto, que despu\u00e9s reviso m\u00e1s a fondo. Luego hago m\u00e1s correcciones. En cada p\u00e1gina intento primero hacer mis correcciones con la m\u00e1quina de escribir; luego corrijo otro poco m\u00e1s a mano. A menudo la p\u00e1gina resulta tan ilegible que la vuelvo a mecanografiar por segunda vez. Envidio a los escritores que pueden seguir adelante sin corregir.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfTrabaja todos los d\u00edas o s\u00f3lo algunos y a determinadas horas?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013En teor\u00eda me gusta trabajar todos los d\u00edas. Aunque por la ma\u00f1ana me invento todas las excusas posibles para no trabajar: tengo que salir, hacer algunas compras e ir por el peri\u00f3dico. Por regla general desaprovecho la ma\u00f1ana, as\u00ed que acabo sent\u00e1ndome a escribir por la tarde. Soy un escritor diurno pero, como desperdicio la ma\u00f1ana, me he convertido en un escritor vespertino. Podr\u00eda escribir por la noche, pero cuando lo hago no duermo. As\u00ed que intento evitarlo.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">La escritura m\u00e1s que la estructura<\/p>\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfSiempre tiene una tarea fija, algo espec\u00edfico en lo que decide trabajar? \u00bfO tiene varias cosas en marcha al mismo tiempo?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013Siempre tengo varios proyectos. Tengo una lista con una veintena de libros que me gustar\u00eda escribir, pero m\u00e1s tarde llega el momento en el cual debo decidir qu\u00e9 libro voy a trabajar. S\u00f3lo soy novelista por momentos. Muchos de mis libros est\u00e1n conformados por la reuni\u00f3n de breves textos, por relatos cortos, o bien son libros que tienen una estructura general, pero que est\u00e1n compuestos por varios textos. Construir un libro en torno a una idea es muy importante para m\u00ed. Paso mucho tiempo construyendo un libro, haciendo esquemas que, al final, no me sirven para nada. Los tiro a la basura. Lo que determina el libro es la escritura, el material que est\u00e1 realmente en la p\u00e1gina. Soy muy lento a la hora de empezar. Si tengo una idea para una novela, encuentro todos los pretextos imaginables para no trabajar en ella. Si estoy haciendo un libro de relatos, cada uno tiene su propio tiempo de inicio. Incluso con los art\u00edculos soy muy lento, todo el tiempo tengo los mismos problemas para avanzar. Una vez que comienzo, puedo ser bastante r\u00e1pido. En otras palabras, escribo r\u00e1pido pero tengo enormes per\u00edodos en blanco. Es un poco como la historia del gran artista chino: el emperador le pidi\u00f3 que dibujara un cangrejo y el artista respondi\u00f3: \u201cNecesito diez a\u00f1os, una gran casa y veinte sirvientes.\u201d Pasaron los diez a\u00f1os y el emperador le pidi\u00f3 el dibujo del cangrejo. Necesito otros dos a\u00f1os, dijo. Luego le pidi\u00f3 una semana m\u00e1s. Y, finalmente, cogi\u00f3 la pluma y dibuj\u00f3 el cangrejo en un instante, con un \u00fanico y r\u00e1pido trazo.<\/p>\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfComienza con un peque\u00f1o grupo de ideas inconexas o con una concepci\u00f3n m\u00e1s amplia que va completando gradualmente?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013Empiezo con una sola y peque\u00f1a imagen y luego la ampl\u00edo.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>Turgu\u00e9niev dijo: \u201cPrefiero tener muy poca y no una arquitectura excedida, porque eso podr\u00eda interferir con la verdad de lo que digo.\u201d \u00bfPodr\u00eda comentar esto con referencia a sus escritos?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013Es verdad que, en los \u00faltimos diez a\u00f1os, la estructura ocupa un lugar destacado en mis libros, quiz\u00e1 demasiado importante. Pero es s\u00f3lo cuando siento que logr\u00e9 una organizaci\u00f3n rigurosa cuando me parece que consegu\u00ed algo que se sostiene por s\u00ed mismo, una obra integral. Por ejemplo, cuando comenc\u00e9 a redactar\u00a0<i>Las ciudades invisibles\u00a0<\/i>s\u00f3lo ten\u00eda una vaga idea de cu\u00e1l ser\u00eda la estructura, la arquitectura del libro. Pero despu\u00e9s, poco a poco, el dise\u00f1o cobr\u00f3 tanta importancia que fue el hilo conductor de todo el libro; se convirti\u00f3 en el argumento que no ten\u00eda el libro. Con\u00a0<i>El castillo de los destinos cruzados<\/i>\u00a0podemos decir lo mismo: la arquitectura es el propio libro. Para entonces hab\u00eda alcanzado un nivel de obsesi\u00f3n tal con la estructura que casi me vuelvo loco por ella.\u00a0<i>Si una noche de invierno un viajero<\/i>\u00a0no podr\u00eda haber existido sin una estructura muy precisa, muy planificada. Creo haberla conseguido, lo que me produce una gran satisfacci\u00f3n. Por supuesto, todo este tipo de esfuerzo no debe preocupar en absoluto al lector. Lo importante es disfrutar la lectura de mi libro, independientemente del trabajo que haya invertido en \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>Usted vive en distintas ciudades, se muda con bastante frecuencia entre Roma, Par\u00eds y Tur\u00edn, y tambi\u00e9n a esta casa cerca del mar. \u00bfInfluye en su trabajo el lugar donde se encuentra?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013No lo creo. La experiencia de la vida cotidiana en un lugar determinado puede influir en lo que escribes, pero no el hecho de que escribas aqu\u00ed o all\u00e1. En estos momentos estoy redactando un libro que, en cierta medida, est\u00e1 relacionado con esta casa de la Toscana en la que veraneo desde hace varios a\u00f1os. Pero podr\u00eda seguir escribi\u00e9ndolo en otro lugar.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfPodr\u00eda escribir en un cuarto de hotel?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013Sol\u00eda decir que un cuarto de hotel era el espacio ideal: vac\u00edo, an\u00f3nimo. No hay una pila de cartas que contestar (ni el remordimiento de no contestarlas); tampoco tengo muchas tareas. En ese sentido, una habitaci\u00f3n de hotel es realmente id\u00f3nea. Pero creo que necesito un espacio propio, una guarida, aunque supongo que si tengo algo muy claro, podr\u00eda escribirlo incluso en un cuarto de hotel.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>Sus padres eran cient\u00edficos. \u00bfNo buscaron hacer de usted tambi\u00e9n un cient\u00edfico?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013Mi padre era agr\u00f3nomo; mi madre, bot\u00e1nica. Les interesaba profundamente el mundo vegetal, la naturaleza, las ciencias naturales. Pero se dieron cuenta muy pronto de que yo no ten\u00eda ninguna inclinaci\u00f3n en esa direcci\u00f3n, resistencia que es habitual en los hijos hacia sus padres. Ahora lamento no haber asimilado todo el conocimiento que hubiera logrado obtener gracias a ellos. Es posible que mi reacci\u00f3n tambi\u00e9n se debiera en parte al hecho de que mis padres eran mayores. Nac\u00ed cuando mi madre ten\u00eda cuarenta a\u00f1os y mi padre casi cincuenta, as\u00ed que hab\u00eda una enorme distancia entre nosotros.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">Entre la poes\u00eda y la novela<\/p>\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfCu\u00e1ndo comenz\u00f3 a escribir?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013De adolescente no ten\u00eda ni idea de lo que quer\u00eda ser. Comenc\u00e9 a escribir muy temprano. Pero antes de escribir mi pasi\u00f3n era dibujar: hac\u00eda caricaturas de\u00a0mis compa\u00f1eros de clase, de mis profesores. Dibujos fantasiosos, pero sin ninguna destreza. Cuando era peque\u00f1o, mi madre me inscribi\u00f3 en un curso de dibujo por correspondencia; lo primero que publiqu\u00e9 \u2013ahora mismo no tengo copia y no he podido encontrarla\u2013 fue un dibujo.<b>\u00a0<\/b>Ten\u00eda once a\u00f1os. Apareci\u00f3 en una revista que pertenec\u00eda a esta misma escuela por correspondencia; yo era su alumno m\u00e1s joven. Tambi\u00e9n escrib\u00ed poemas desde muy muchacho. Cuando ten\u00eda unos diecis\u00e9is a\u00f1os, intent\u00e9 escribir piezas para el teatro; fue mi primera pasi\u00f3n, quiz\u00e1 porque durante ese per\u00edodo uno de mis v\u00ednculos con el mundo exterior era la radio, y sol\u00eda escuchar muchas obras por la radio. As\u00ed que empec\u00e9 escribiendo \u2013o intentando escribir\u2013 obras de teatro. En realidad, para mis obras de teatro, as\u00ed como para algunos de los cuentos, era ilustrador adem\u00e1s de autor. Pero cuando me puse a escribir en serio, sent\u00ed que mi forma de dibujar carec\u00eda de estilo; no lo hab\u00eda desarrollado. As\u00ed que dej\u00e9 de dibujar. Durante las reuniones, algunas personas garabatean y hacen peque\u00f1os dibujos en una hoja de papel. Yo me he entrenado para no hacerlo.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfPor qu\u00e9 abandon\u00f3 el teatro?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013Despu\u00e9s de la guerra, el teatro en Italia no ofrec\u00eda modelos. La novela italiana, en cambio, estaba en auge, as\u00ed que inici\u00e9 por escribir narrativa. Conoc\u00ed a varios escritores. Luego comenc\u00e9 a escribir novelas. Fue una cuesti\u00f3n de inercia mental. Si uno se acostumbra a traducir en narrativa sus experiencias, sus ideas, lo que tiene que decir se convierte en novela; no le queda materia prima para otra forma de expresi\u00f3n literaria. Mi forma de escribir prosa se parece m\u00e1s a la forma en que un poeta compone un poema.<b>\u00a0<\/b>No soy un novelista que escribe novelas largas. Concentro una idea o una experiencia en un texto breve y artificial que se combina con otros textos para conformar una serie. Presto especial atenci\u00f3n a las expresiones y las palabras, tanto en lo que respecta a sus ritmos y sonidos como a las im\u00e1genes que evocan. Creo, por ejemplo, que<i>\u00a0Las ciudades invisibles\u00a0<\/i>es un libro cuyo lugar est\u00e1 entre la poes\u00eda y la novela. Si lo escribiera completamente en verso, ser\u00eda un tipo de poes\u00eda prosaica&#8230; o quiz\u00e1 l\u00edrica, porque la poes\u00eda l\u00edrica es la que m\u00e1s me gusta y la que leo de los grandes poetas.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfC\u00f3mo incursion\u00f3 en el mundo literario de Tur\u00edn, en el grupo que giraba en torno a la editorial de Giulio Einaudi y sus autores, como Cesare Pavese y Natalia Ginzburg? Usted era muy joven entonces.<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013Fui a Tur\u00edn casi por casualidad. Toda mi vida empez\u00f3 realmente despu\u00e9s de la guerra. Antes viv\u00eda en San Remo, muy lejos de los c\u00edrculos literarios y culturales. Cuando decid\u00ed mudarme, dud\u00e9 entre Tur\u00edn y Mil\u00e1n; los dos escritores que leyeron mis cosas \u2013ambos una d\u00e9cada mayores que yo\u2013 fueron Pavese, que viv\u00eda en Tur\u00edn, y Elio Vittorini, que viv\u00eda en Mil\u00e1n. Durante mucho tiempo no pude elegir entre ambas ciudades. Quiz\u00e1 si hubiera elegido Mil\u00e1n \u2013que es una ciudad m\u00e1s activa, m\u00e1s animada\u2013, las cosas habr\u00edan sido distintas. Tur\u00edn es un lugar m\u00e1s serio, m\u00e1s austero. La elecci\u00f3n de Tur\u00edn fue, hasta cierto punto, \u00e9tica: me identificaba con su tradici\u00f3n cultural y pol\u00edtica. Tur\u00edn hab\u00eda sido la ciudad de los intelectuales antifascistas, y eso atra\u00eda a esa parte de m\u00ed fascinada por una especie de severidad protestante. Es la ciudad m\u00e1s protestante de Italia, un Boston italiano. Quiz\u00e1 por mi apellido [en alusi\u00f3n al calvinismo, doctrina teol\u00f3gica dentro del protestantismo], y porque procedo de una familia muy austera, estaba predestinado a tomar decisiones moralistas. Cuando ten\u00eda seis a\u00f1os, en San Remo, mi primera escuela primaria fue una instituci\u00f3n privada protestante. Los profesores me bombardeaban con las Escrituras. As\u00ed que tengo un cierto conflicto interno: siento una especie de oposici\u00f3n hacia la Italia m\u00e1s despreocupada y descuidada, que me ha hecho identificarme con esos pensadores italianos que creen que las desgracias del pa\u00eds vienen de haberse perdido la Reforma protestante. Por otra parte, mi talante no es en absoluto el de un puritano. Mi apellido es Calvino, pero mi nombre de pila, al fin y al cabo, es Italo.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">\u2013<b>\u00bfLe parece que la juventud de hoy tiene caracter\u00edsticas diferentes a la que usted vivi\u00f3? A medida que envejece, \u00bfle parece que le disgusta m\u00e1s lo que<\/b><b>\u00a0hacen los j\u00f3venes?<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\u2013De vez en cuando me enfado con los j\u00f3venes; pienso en largos sermones que despu\u00e9s nunca pronuncio; primero porque no me gusta predicar, y segundo porque nadie me escuchar\u00eda. As\u00ed que no me queda m\u00e1s remedio que seguir reflexionando sobre lo dif\u00edcil que resulta comunicarse con los j\u00f3venes. Algo ha ocurrido entre mi generaci\u00f3n y la suya. Se ha interrumpido una continuidad de experiencia; quiz\u00e1 nos falten puntos de referencia comunes. Pero si pienso en mi juventud, lo cierto es que tampoco prest\u00e9 atenci\u00f3n a las cr\u00edticas, a los reproches y a las sugerencias. De modo que hoy no tengo autoridad para hablar.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Italo Calvino y las ciudades invisibles de la escritura Entrevista in\u00e9dita en espa\u00f1ol William Weaver y Damien Pettigrew No cabe duda de que el narrador italiano Italo Calvino (Santiago de las Vegas, provincia de la Habana, 1923-Santa Mar\u00eda della Scala, Siena, 1985) es uno de los novelistas m\u00e1s destacados y originales de la literatura universal [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":35492,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-35491","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35491"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35491\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35493,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35491\/revisions\/35493"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/35492"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}