{"id":35875,"date":"2024-02-22T12:00:39","date_gmt":"2024-02-22T18:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35875"},"modified":"2024-02-22T12:00:39","modified_gmt":"2024-02-22T18:00:39","slug":"claudia-pineiro-escribio-la-novela-elena-sabe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35875","title":{"rendered":"Claudia Pi\u00f1eiro, escribi\u00f3 la novela \u00abElena sabe\u00bb"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Cinexcusas<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Luis Tovar <\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Todo lo resuelven ellas<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"left\">Hace poco menos\u00a0de dos d\u00e9cadas, en 2005, la narradora bonaerense Claudia Pi\u00f1eiro obtuvo el Premio Clar\u00edn de novela, uno de los trofeos literarios argentinos m\u00e1s buscados, por<i>\u00a0Las viudas de los jueves.<\/i>\u00a0Un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde la misma editorial transnacional que desde entonces la acogi\u00f3 en su cat\u00e1logo public\u00f3\u00a0<i>Elena sabe,\u00a0<\/i>otra novela que, con la antedicha, las previas y las posteriores de Pi\u00f1eiro, comparte entre otras la caracter\u00edstica de abordar, desde diversos flancos, la condici\u00f3n femenina contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p align=\"left\">Diecis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s de publicada la novela, un\u00a0<i>crew<\/i>\u00a0preponderantemente femenino encabezado por la productora y realizadora Anah\u00ed Berneri, tambi\u00e9n argentina, ha puesto en cine\u00a0<i>Elena sabe,<\/i>\u00a0con un reparto encabezado por la muy solvente actriz Mercedes Mor\u00e1n, en compa\u00f1\u00eda de \u00c9rica Rivas. No es indiferente el rasgo: salvo la fotograf\u00eda, todas las funciones esenciales para la realizaci\u00f3n del filme fueron ejecutadas por mujeres.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><b>La resistencia femenina<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">Mercedes Mor\u00e1n\u00a0y su capacidad impresionante para transformarse y transmitir emociones y matices le dan vida a Elena, mujer que al aproximarse a las siete d\u00e9cadas de vida se resiste como puede a la periclitaci\u00f3n impuesta por la edad o, mejor dicho, por los muchos a\u00f1os previos trabajando sin descanso, haci\u00e9ndose cargo ella sola de su propia subsistencia y la de Rita (\u00c9rica Rivas sin desmerecer ni un solo segundo), hija \u00fanica que, a sus cuarenta y tantos, no ha dejado la casa familiar aunque oportunidad no le ha faltado. La condici\u00f3n de Elena, combatida a fuerza de car\u00e1cter y dureza emanadas de la necesidad, es\u00a0agravada por un Parkinson\u00a0<i>at\u00edpico<\/i>\u00a0que la somete cada d\u00eda a la vejaci\u00f3n de que la ayude todo mundo hasta en lo m\u00e1s b\u00e1sico; no tiene m\u00e1s remedio pues sus piernas, sus brazos y su espalda no responden como otrora, pero Elena se resiste a no ser ella misma o, al menos, la que recuerda que era. Berneri, la realizadora, contrapuntea presente y pasado de la vida familiar de madre e hija mostrando diferencias y constantes, as\u00ed como un evento que, sin saberlo ellas, resultar\u00eda capital para su futuro: siendo Rita adolescente, una compa\u00f1era de la escuela acude en busca de ayuda cuando quiere abortar, pero el modo de pensar de Rita, que sin reconocerlo es m\u00e1s cercano al de su madre de lo que quisiera, la lleva a traicionar a su amiga, de modo que \u00e9sta ser\u00e1 madre a la fuerza.<\/p>\n<p align=\"left\">El punto de vista narrativo elegido por Berneri, con la resistente y al mismo tiempo agridulce Elena al centro, necesariamente conduce a la empat\u00eda con ella; empero, con los matices de ego\u00edsmo, de ceguera o de crueldad involuntaria en la conducta de la madre, que la realizadora disemina a lo largo del pietaje, a la vez que va contra el mito de la maternidad incuestionable humaniza al personaje; como cualquier otra persona, Elena tiene fallas, se aferra a su versi\u00f3n del mundo, escucha poco o nada otras opiniones, incluida la que todos tienen respecto de la muerte s\u00fabita de su hija: para Elena, Rita no se suicid\u00f3 sino que la mataron. El argumento principal que opone a la tesis del suicidio es que en la noche fatal llov\u00eda muy fuerte y Rita, desde ni\u00f1a temerosa de los truenos y rel\u00e1mpagos, habr\u00eda sido incapaz de caminar hasta la iglesia, subir al campanario y colgarse.<\/p>\n<p class=\"western\" align=\"left\">En<i>\u00a0Elena sabe<\/i>\u00a0todo lo resuelven ellas; las figuras masculinas se limitan a participar de manera marginal, ya sea el cura de la iglesia sobre el cual Elena se muestra suspicaz desde que su hija era adolescente, el polic\u00eda mal dispuesto a colaborar con ella en una indagaci\u00f3n criminal innecesaria, o el novio de Rita, que a lo largo de los a\u00f1os no tuvo los arrestos de car\u00e1cter para separar a la hija de la madre y vivir ellos su propia vida. Un mundo de mujeres obligado por ausencia, indiferencia o debilidad, es el que trata de enderezar Elena, pero torcida ella misma tanto en lo f\u00edsico como en su visi\u00f3n de dicho mundo si bien, como le sucede con el Parkinson, no tiene otro remedio: toda la vida ha estado sola y, lo que le reste, seguir\u00e1 renuente a aceptar la raz\u00f3n de que su hija se haya suicidado.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cinexcusas Luis Tovar Todo lo resuelven ellas Hace poco menos\u00a0de dos d\u00e9cadas, en 2005, la narradora bonaerense Claudia Pi\u00f1eiro obtuvo el Premio Clar\u00edn de novela, uno de los trofeos literarios argentinos m\u00e1s buscados, por\u00a0Las viudas de los jueves.\u00a0Un par de a\u00f1os m\u00e1s tarde la misma editorial transnacional que desde entonces la acogi\u00f3 en su cat\u00e1logo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":35876,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-35875","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35875"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35875\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35877,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35875\/revisions\/35877"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/35876"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}