{"id":35885,"date":"2024-02-23T12:10:38","date_gmt":"2024-02-23T18:10:38","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35885"},"modified":"2024-02-23T12:10:38","modified_gmt":"2024-02-23T18:10:38","slug":"beato-nunca-imagino-que-cuando-salio-de-su-comunidad-en-metlatonoc-guerrero-su-vida-cambiaria-por-completo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35885","title":{"rendered":"Beato nunca\u00a0imagin\u00f3 que cuando sali\u00f3 de su comunidad en Metlat\u00f3noc, Guerrero, su vida cambiar\u00eda por completo."},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Esperanza para los migrantes de la Monta\u00f1a<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Fabiola Lizette Mancilla Castillo*<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Beato nunca\u00a0imagin\u00f3 que la tarde cuando sali\u00f3 de su comunidad en Metlat\u00f3noc, Guerrero, su vida cambiar\u00eda por completo. Beato es un hombre del pueblo \u00f1uu savi que con todo en contra construy\u00f3 un futuro en un pa\u00eds extranjero. Es uno de los ocho hijos de do\u00f1a Guadalupe, que al morir su esposo y padre de sus hijos, se las vio muy dif\u00edcil para seguir cuidarlos. Beato, como muchos ni\u00f1os de la Monta\u00f1a, en varias ocasiones su \u00fanica comida fue tortilla con sal; pocos eran los d\u00edas que pod\u00eda comer carne o frijoles. Ante la pobreza en que se encontraba y al ver que su madre no pod\u00eda mantener a sus hermanos, decidi\u00f3 migrar. Dej\u00f3 atr\u00e1s sus estudios de secundaria y con ello su sue\u00f1o de ser maestro o cantante,\u00a0<q>canto muy bien; a veces en las fiestas me echo mis canciones en tu un savi o en espa\u00f1ol<\/q>, dice Beato con mucha a\u00f1oranza en los ojos de lo que puedo ser.<\/div>\n<p>Cruz\u00f3 el desierto y lleg\u00f3 a Virginia, donde se encontraban dos de sus hermanos. Por su corta edad, y ante la imposibilidad de hallar trabajo, decidi\u00f3 inscribirse en la secundaria, pero no la concluy\u00f3, pues la vida de un indocumentado siempre es priorizar la sobrevivencia propia y la de su familia. Trabaj\u00f3 de todo: en la construcci\u00f3n, en una empacadora de cigarros; limpi\u00f3 hoteles, lav\u00f3 platos en un restaurante chino, donde recibi\u00f3 una se\u00f1al:\u00a0<q>Mis patrones no pod\u00edan pagarme y me regalaban cosas, con esto me iba a los mercados de pulgas para vender lo que me daban<\/q>. As\u00ed, se le ocurri\u00f3 comprar y vender m\u00e1scaras de luchadores y otros productos mexicanos.\u00a0<q>Mi padre nos ense\u00f1\u00f3 lo que es el comercio; por eso no me daba pena vender en las calles<\/q>. Junt\u00f3 para comprar un carro de comida. Sin saberlo, esto lo impulsar\u00eda para ser el l\u00edder que es ahora en su ciudad.\u00a0<q>Vend\u00ed comida en las calles; ante lo mucho que extra\u00f1aba las tortillas que me hac\u00eda mi mam\u00e1, me imagin\u00e9 tener la primera tortiller\u00eda mexicana en Richmond y en 2014 lo logr\u00e9<\/q>. Sin pensarlo, Beato fue un pionero en el estado. Sin duda, la vida da vueltas, pues de ser un ni\u00f1o que no ten\u00eda para comer en su comunidad, ahora es uno de los empresarios mexicanos m\u00e1s reconocidos en Virginia. Posee tortiller\u00edas, tiendas y restaurantes, todos con el estilo guerrerense y mexicano.<\/p>\n<p>La historia de Beato muestra c\u00f3mo se puede materializar el anhelado\u00a0<em>sue\u00f1o americano<\/em>; por desgracia no es la realidad de todos. Para muchos se vuelve una pesadilla. La discriminaci\u00f3n, la violencia, la desigualdad y, sobre todo, el estigma de ser un indocumentado es algo que cargamos los migrantes mexicanos. Muchas veces nunca m\u00e1s volvemos a ver a nuestras familias y el dinero que ganamos, rara vez lo vemos materializado en nuestras comunidades de origen. Todo se va en mandar remesas y sobrevivir en un pa\u00eds donde nunca nos valorar\u00e1n, pues para ellos tan s\u00f3lo\u00a0<q>es el ilegal<\/q>. Si bien nos va, regresaremos a nuestros pueblos o comunidades, donde tal vez emprendemos un peque\u00f1o negocio para terminar nuestros d\u00edas en la tierra que nos vio nacer. Siempre divididos. Siempre nuestra mente en dos realidades.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Eso lo sabe Beato, por lo que no pierde la fe en apoyar a sus hermanos mexicanos que han migrado. Muchos, desplazados por la pobreza, la seguridad o simplemente porque no han tenido m\u00e1s remedio que salir de su pa\u00eds. Sabe lo que es la desigualdad de un sistema econ\u00f3mico, donde a veces es tan s\u00f3lo tener la suerte de nacer en cuna de oro sin tener que esforzarse o, como le toc\u00f3 a \u00e9l, donde lo normal es tener hambre diario. Beato ha visto morir a su gente y ha vivido impotencia de que las autoridades no hagan nada por los indocumentados. Es el sentimiento que tiene al regresar a su comunidad y ver que la pobreza que lo oblig\u00f3 a migrar sigue presente.\u00a0<q>Me duele ver a los ni\u00f1os sin zapatos y con hambre, me recuerda mi infancia. Pens\u00e9 que con el tiempo todo ser\u00eda diferente, pero no es as\u00ed. Parece que s\u00f3lo quieren que nos vayamos y mandemos dinero, pero los gobiernos no hacen nada<\/q>, dice Beato, al volver a Metlat\u00f3noc.\u00a0<q>Quiero ayudar a mi gente, quiero hacer un cambio y que los ni\u00f1os no piensen que migrando es la \u00fanica forma de salir adelante. All\u00e1 se sufre mucho<\/q>. Esto no lo dice en vano. Hace unos d\u00edas fue encontrado muerto su amigo Salvador Vitervo Ortiz, quien dur\u00f3 desaparecido en Virginia y gracias a la presi\u00f3n de la comunidad mixteca se dio con su paradero.\u00a0<q>Por eso quiero trabajar para el bien de todos, que en Estados Unidos, sepan que, pase lo que pase, estaremos juntos luchando y que aqu\u00ed en M\u00e9xico tambi\u00e9n<\/q>.<\/p>\n<p>Beato hace entender que la \u00fanica esperanza que tienen las comunidades en mayor vulnerabilidad, vendr\u00e1 de su propia organizaci\u00f3n comunitaria. Ning\u00fan gobierno entender\u00e1 lo que es nacer y crecer en estos lugares olvidados, donde se aprende a ser feliz contra toda adversidad. Ninguna promesa de campa\u00f1a ser\u00e1 suficiente, pues autoridades vendr\u00e1n y se ir\u00e1n, y muy probablemente no se ver\u00e1 el cambio en la regi\u00f3n. Beato y su gente saben que ellos all\u00e1 en el norte, han aprendido a estar juntos, sin importar lo que pase. Es la \u00fanica manera de ser escuchados y lograr los cambios.\u00a0<q>Caminar juntos ser\u00e1 la esperanza para que los migrantes de la Monta\u00f1a seamos tomados en cuenta.<\/q>\u00a0Estas palabras sintetizan el inicio de muchos movimientos de migrantes guerrerenses en Estados Unidos, como el del Pueblo de la Lluvia, en Richmond; los Deliverystas en Nueva York; el colectivo de int\u00e9rpretes ind\u00edgenas y los grupos culturales que mantienen vivas nuestras tradiciones, tomando de base los principios y valores comunitarios. Ellos son la esperanza para los migrantes de la Monta\u00f1a que viven en Estados Unidos.<\/p>\n<p>*\u00a0<em>Integrante del Centro de Derechos Humanos de la Monta\u00f1a Tlachinollan<\/em><\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"CPTb9baGwoQDFQg2swAdjygOlw\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esperanza para los migrantes de la Monta\u00f1a Fabiola Lizette Mancilla Castillo* Beato nunca\u00a0imagin\u00f3 que la tarde cuando sali\u00f3 de su comunidad en Metlat\u00f3noc, Guerrero, su vida cambiar\u00eda por completo. Beato es un hombre del pueblo \u00f1uu savi que con todo en contra construy\u00f3 un futuro en un pa\u00eds extranjero. 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