{"id":35931,"date":"2024-02-26T13:41:29","date_gmt":"2024-02-26T19:41:29","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35931"},"modified":"2024-02-26T13:41:29","modified_gmt":"2024-02-26T19:41:29","slug":"surgio-la-voz-agil-de-jose-agustin-trascendente-sobre-todo-por-la-novedad-y-el-estrategico-estilo-de-su-prosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=35931","title":{"rendered":"Surgi\u00f3 la voz \u00e1gil de Jos\u00e9 Agust\u00edn, trascendente \u201csobre todo por la novedad y el estrat\u00e9gico estilo de su prosa"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Jos\u00e9 Agust\u00edn y la d\u00e9cada de los demiurgos<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Enrique H\u00e9ctor Gonz\u00e1lez<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">En la d\u00e9cada de los sesenta y un poco m\u00e1s del siglo pasado, tan agitada como creativa, contestataria como irreverente y cr\u00edtica a trav\u00e9s de los movimientos estudiantiles, la m\u00fasica, el incipiente feminismo moderno y la oposici\u00f3n a las guerras, por mencionar algunos aspectos, surge la voz \u00e1gil e inteligente de Jos\u00e9 Agust\u00edn (1944-2024), trascendente \u201csobre todo por la frescura, la novedad y el estrat\u00e9gico estilo de su prosa\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de que, desde su t\u00edtulo, resulte forzada la consideraci\u00f3n de que en los a\u00f1os sesenta s\u00f3lo hab\u00eda dos caminos en la narrativa nacional (la contracultura y la tradici\u00f3n literaria, es decir, Onda y escritura en M\u00e9xico: j\u00f3venes de 20 a 33, obra publicada por Margo Glantz en 1971), esta reuni\u00f3n de textos, que la autora rehus\u00f3 considerar antolog\u00eda (t\u00e9rmino terminante y excluyente) para decantarse por el m\u00e1s modesto de compilaci\u00f3n, hizo tan buen favor a la historiograf\u00eda literaria mexicana como el que alcanz\u00f3 en el g\u00e9nero de la poes\u00eda, a\u00f1os m\u00e1s tarde, la Asamblea de poetas j\u00f3venes de Gabriel Zaid. Una recopilaci\u00f3n de relatos de diversos autores siempre ser\u00e1 provisional y arriesgada; sin embargo, el esfuerzo de Glantz por incluir casi una treintena de voces nuevas realmente result\u00f3 prof\u00e9tico: desde ah\u00ed se habla de los \u201conderos\u201d, de los \u201cescritores de la onda\u201d para referirse a la narrativa joven de los a\u00f1os sesenta.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<div id=\"_mcePaste\"><\/div>\n<div>Entre los autores que conforman grupo tan peculiar (Jes\u00fas Luis Ben\u00edtez, Gustavo Sainz, Parm\u00e9nides Garc\u00eda Salda\u00f1a, hay quienes incluyen a Ren\u00e9 Avil\u00e9s Fabila y a otros m\u00e1s), destaca sin duda Jos\u00e9 Agust\u00edn (1944-2024), as\u00ed, sin apellidos, como el m\u00e1s dotado o el m\u00e1s favorecido por la cr\u00edtica y el p\u00fablico o el narrador que, entre<\/div>\n<div id=\"_mcePaste\">ellos, permaneci\u00f3 mejor plantado con el paso del tiempo, sobre todo por la frescura, la novedad, el estrat\u00e9gico estilo de su prosa.<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"_mcePaste\">Son varios los m\u00e9ritos que distinguen a esa obra primeriza y muy buena impronta la que en sus lectores dejaron los primeros seis libros de Jos\u00e9 Agust\u00edn \u2013desde La tumba (1964) hasta La mirada en el centro (1977)\u2013, logro excepcional en un escritor de cualquier \u00e9poca; en sus cuentos y novelas, se dijo entonces, por primera vez en la ficci\u00f3n mexicana un narrador joven habla a los j\u00f3venes en su propio lenguaje.<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"_mcePaste\">Sin duda el contexto de esa d\u00e9cada demi\u00fargica, la de los a\u00f1os sesenta, la del rock y la liberaci\u00f3n sexual y la b\u00fasqueda de la paz florida, la de la oposici\u00f3n a Vietnam, la de los movimientos estudiantiles, la de los primeros asomos de la women\u2019s lib devino adecuado caldo de cultivo del esp\u00edritu adolescente de quien muchas veces fue considerado el enfant terrible de la literatura mexicana. Se ha hecho lo mismo devoci\u00f3n pagana y mitolog\u00eda clasemediera (con los onderos, con Jos\u00e9 Agust\u00edn en particular) que cr\u00edtica bastarda o demasiado asertiva para se\u00f1alar que su aparente verbosidad impetuosa (nel pastel, la chaviza contra la momiza, yo estoy in y<\/div>\n<div id=\"_mcePaste\">t\u00fa est\u00e1s out) naci\u00f3 vieja y se qued\u00f3 hablando para la sociolog\u00eda, m\u00e1s que para la literatura. Pero eso mismo podr\u00eda decirse de las novedades ortogr\u00e1ficas y el exotismo del romanticismo sudamericano o del regionalismo de principios del siglo XX.<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"_mcePaste\">Ocurre m\u00e1s bien que la originalidad es un don estimable y, dir\u00edase, esperable en cualquier autor o escritora que se precie de serlo, y el que se haya exacerbado esa b\u00fasqueda de la singularidad y la innovaci\u00f3n en el lenguaje de la ficci\u00f3n sesentera no es coto privado de Jos\u00e9 Agust\u00edn ni de su generaci\u00f3n, pero s\u00ed es una clave de lectura que no se encuentra f\u00e1cilmente en cualquier promoci\u00f3n literaria. Y tal particularidad o extravagancia no siempre es un m\u00e9rito: la misma Glantz habl\u00f3 de<\/div>\n<div id=\"_mcePaste\">que ve\u00eda en la Onda una tendencia a \u201cpreservar morbosamente\u201d la adolescencia; Monsiv\u00e1is los ubic\u00f3 como los primeros escritores estadunidenses nacidos en M\u00e9xico (por aquello de su entusiasmo por el rock en ingl\u00e9s). No obstante, en el surgimiento del caif\u00e1n y de un slang particular y en la conversi\u00f3n de la colonia Narvarte en \u201cbarrio m\u00edtico\u201d y en la semejanza de su protagonista adolescente con el p\u00edcaro chistoso y amoral de la narrativa espa\u00f1ola del siglo XVI, tiene mucho que ver la genialidad desbordada y a veces comprensiblemente ingenua de Jos\u00e9 Agust\u00edn.<\/div>\n<p>En Se est\u00e1 haciendo tarde, en De perfil, la narraci\u00f3n hiperdialogada, la sustancia narrativomusical (en ese sentido, rabelaisiana) de la prosa, la elasticidad verbal y moral de los personajes, encarnan cuotas en que la naturalidad y la exageraci\u00f3n, la pose y el peso de una convicci\u00f3n literaria devota de la oralidad se advierten enaltecidas por un sentido del humor irreverente y bienquisto. Puede que tal rebeli\u00f3n contra las convenciones haya perdido vigencia pero no su fuerza primitiva, su encanto y fluidez. Las historias de Jos\u00e9 Agust\u00edn, por ejemplo en Inventando que sue\u00f1o, transcurren a una velocidad despiadada: las ocurrencias del narrador, su precocidad (menos precaria que presurosa) son rasgos de aceleramiento y ansiedad que mantienen casi siempre en vilo al lector.<\/p>\n<p>La crepitaci\u00f3n verbal de los cuentos y las novelas de Jos\u00e9 Agust\u00edn puede tener la apariencia de una agusanada guarida de trivialidades y lugares comunes, si se los mira prescindiendo de la vocaci\u00f3n par\u00f3dica que alienta su esp\u00edritu l\u00fadico. Entre tanta opera prima desconcertada por una incierta obligaci\u00f3n de trascendencia, la lecci\u00f3n de Jos\u00e9 Agust\u00edn y los onderos, su ca\u00f3tica eficacia narrativa, recuperan para el lector una nota de agilidad<\/p>\n<p>en la lectura que la densa solemnidad de los autores primerizos de todas las \u00e9pocas envidiar\u00e1 para siempre.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Agust\u00edn y la d\u00e9cada de los demiurgos Enrique H\u00e9ctor Gonz\u00e1lez En la d\u00e9cada de los sesenta y un poco m\u00e1s del siglo pasado, tan agitada como creativa, contestataria como irreverente y cr\u00edtica a trav\u00e9s de los movimientos estudiantiles, la m\u00fasica, el incipiente feminismo moderno y la oposici\u00f3n a las guerras, por mencionar algunos aspectos, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":35932,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-35931","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35931"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35931\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35933,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35931\/revisions\/35933"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/35932"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}