{"id":36009,"date":"2024-03-03T11:54:48","date_gmt":"2024-03-03T17:54:48","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36009"},"modified":"2024-03-03T11:54:48","modified_gmt":"2024-03-03T17:54:48","slug":"en-1976-sale-la-huerta-atomica-de-miguel-rios-de-rock-progresivo-sigue-vigente-acaso-no-hay-luz-al-final-del-tunel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36009","title":{"rendered":"En 1976 sale \u00abLa huerta at\u00f3mica\u00bb de Miguel R\u00edos de rock progresivo sigue vigente \u201c\u00bfAcaso no hay luz al final del t\u00fanel?\u201d"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Miguel R\u00edos y La huerta at\u00f3mica: una distop\u00eda rockera<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Alejandro Anaya Rosas<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">En 1976 sale el disco \u2018La huerta at\u00f3mica\u2019, de Miguel R\u00edos (Granada, Espa\u00f1a, 1944), \u00e1lbum de rock progresivo cuyo tema, inserto en aquella d\u00e9cada turbulenta por las guerras y las amenazas at\u00f3micas, al parecer sigue vigente cuarenta y ocho a\u00f1os despu\u00e9s. \u201c\u00bfAcaso no hay luz al final del t\u00fanel?\u201d, se pregunta el autor de este art\u00edculo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><b>1976: la resaca<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">El mundo\u00a0est\u00e1 agotado e intranquilo; se asfixia con las perspectivas b\u00e9licas que la carrera armamentista siembra en la tierra f\u00e9rtil: ha concluido la guerra en Vietnam pero la muerte, feroz, seguir\u00e1 su fiesta un tiempo m\u00e1s. La contracultura, t\u00e9rmino acu\u00f1ado por Theodore Roszak, hace lo que est\u00e1 en sus manos para revertir el proyecto de los l\u00edderes del planeta: la persistente b\u00fasqueda del poder y la divisi\u00f3n del mundo entre Oriente y Occidente. Una muestra de quienes alzan la voz ante dichos absurdos, en ese 1976, es el \u00e1lbum publicado por la Universal Music de Espa\u00f1a, Polydor, titulado<i>\u00a0La huerta at\u00f3mica<\/i>, que adem\u00e1s posee un subt\u00edtulo muy literario:\u00a0<i>Un relato de anticipaci\u00f3n<\/i>. Y literario lo es, pues en este material discogr\u00e1fico Miguel R\u00edos recurre a la construcci\u00f3n narrativa de una distop\u00eda l\u00edrica, latente en el mundo por las amenazas nucleares que se revelan en ese contexto de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p align=\"left\">Miguel R\u00edos ya hab\u00eda sellado su camino al interpretar, en espa\u00f1ol, una versi\u00f3n de\u00a0<i>An die Freude\u00a0<\/i>de Friedrich von Schiller, llevada magistralmente a la m\u00fasica cl\u00e1sica por otro grande de Alemania: Beethoven. Es en 1970 cuando el rockero graba el arreglo de Waldo de los R\u00edos, un compositor y m\u00fasico argentino, al \u201ccuarto movimiento\u201d de la\u00a0<i>9a Sinfon\u00eda\u00a0<\/i>de Beethoven: el ahora popular\u00a0<i>Himno a la alegr\u00eda<\/i>. Siete a\u00f1os despu\u00e9s del arreglo musical para nuestro idioma, De los R\u00edos, parad\u00f3jicamente, se pega un tiro, dejando en las manos de Miguel, mejor dicho en la voz, la misi\u00f3n de propagar en los pa\u00edses de habla hispana el mensaje de paz que lleva consigo esta obra musical. Lo ha hecho bien ya que la melod\u00eda, acompa\u00f1ada en un principio\u00a0por instrumentos constitutivos de la \u201cm\u00fasica culta\u201d, pronto ser\u00e1 custodiada por guitarras el\u00e9ctricas, bater\u00eda y todas aquellas herramientas propias del rock, llegando de esta manera a un p\u00fablico m\u00e1s amplio, que incluye en sus filas a aquellos de esp\u00edritu ind\u00f3mito: los j\u00f3venes. De all\u00ed para adelante, porque despu\u00e9s el granadino confirmar\u00e1\u00a0la decisi\u00f3n de intervenir, a su modo, cada vez que el mundo entre en conflicto, con la esperanza de que podamos ver alg\u00fan d\u00eda \u201cel triunfo de la humanidad\u201d, dice en su \u201cSue\u00f1o espacial\u201d.<\/p>\n<p align=\"left\">Pero en el contexto del rock en espa\u00f1ol, no s\u00f3lo en la carrera de Miguel, la\u00a0<i>Huerta at\u00f3mica<\/i>\u00a0se cuece aparte. Hablamos de un \u00e1lbum fuertemente influenciado por el rock progresivo, con sintetizadores muy marcados, acordes y solos de guitarras distorsionadas que acompa\u00f1an la narrativa del disco. El material est\u00e1 compuesto por catorce pistas que conforman una diegesis lineal, simple pero atractiva; y decir \u201csimple\u201d no es peyorativo.<\/p>\n<p align=\"left\">\u00bfDe qu\u00e9 va el relato de la\u00a0<i>Huerta at\u00f3mica<\/i>?: Habla de un lugar en el campo, situado en las cercan\u00edas de una base militar, donde el protagonista soporta la paradoja de vivir entre el estruendo de los aviones Phantoms F-111 y B-24, y la naturaleza; all\u00ed se enamora de Katherine, estadunidense que pertenece al programa de \u201cayuda exterior\u201d, y conoce a uno de los pilotos de aquellas aves met\u00e1licas que hacen retumbar su casa: el\u00a0<i>yankee<\/i>\u00a0Johnny. Pero una luz irregular en el cielo, y en la radio la voz de una mujer dando instrucciones a la poblaci\u00f3n civil por posible emergencia nuclear, vuelven inminente la desgracia. La bomba cae y crea una \u201cburbuja anti-reacci\u00f3n\u201d que cubre la huerta y, por ende, salva la vida al protagonista; afuera del domo quedan los espectros, ellos no saben que han muerto. Sin embargo, todo es un sue\u00f1o; despierta el protagonista y decide alejarse del lugar, enciende el aparato radiof\u00f3nico para escuchar m\u00fasica, y ahora un hombre es quien da la alerta\u2026 El propio Miguel R\u00edos es el protagonista de la historia contada y subdividida en los catorce\u00a0<i>tracks<\/i>, as\u00ed lo dice el arte del disco, donde, de un dibujo alucinante, sobresale la figura de Miguel R\u00edos como\u00a0<i>Ecce Homo<\/i>, como \u201cel nuevo Megacristo\u201d, como el \u201cm\u00e1rtir transmutante\u201d de la guerra, \u00fanico sobreviviente de la cat\u00e1strofe at\u00f3mica.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\"><b>2024: las guerras<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">Las noticias\u00a0proyectan un\u00a0<i>yankee<\/i>\u00a0Johnny piloteando un caza, con rumbo espec\u00edfico: sitios de los rebeldes hut\u00edes. En la pantalla de televisi\u00f3n las im\u00e1genes son aterradoras, por ser reales. Tambi\u00e9n vemos un monstruoso armatoste nombrado\u00a0<i>Gerald R. Ford<\/i>, sobre aguas del Mediterr\u00e1neo oriental, y partiendo de all\u00ed un p\u00e1jaro met\u00e1lico capaz de alcanzar una velocidad supers\u00f3nica, dejando una estela roja, ensangrentando el cielo; luego, el ruido: \u201cfue un tremendo rasguido, como si las manos de un gigante hubiesen desgarrado diez kil\u00f3metros de lienzo\u201d: as\u00ed describe Ray Bradbury el sonido de los aviones de guerra en su\u00a0<i>Fahrenheit 451<\/i>. Enormes despliegues militares, miles de muertos en las todas las regiones donde hay conflicto; alrededor del planeta, cientos de cabezas nucleares que ponen en vilo la seguridad mundial. \u00bfAcaso no hay luz al final del t\u00fanel? S\u00f3lo queda escuchar atentamente a quien nos advierte y reflexionar, pues, sin duda, no s\u00f3lo\u00a0<i>La huerta at\u00f3mica<\/i>, sino todas las distop\u00edas son relatos anticipados.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel R\u00edos y La huerta at\u00f3mica: una distop\u00eda rockera Alejandro Anaya Rosas En 1976 sale el disco \u2018La huerta at\u00f3mica\u2019, de Miguel R\u00edos (Granada, Espa\u00f1a, 1944), \u00e1lbum de rock progresivo cuyo tema, inserto en aquella d\u00e9cada turbulenta por las guerras y las amenazas at\u00f3micas, al parecer sigue vigente cuarenta y ocho a\u00f1os despu\u00e9s. \u201c\u00bfAcaso no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":36010,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-36009","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36009","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36009"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36009\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36011,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36009\/revisions\/36011"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/36010"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36009"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36009"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36009"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}