{"id":36140,"date":"2024-03-12T11:58:54","date_gmt":"2024-03-12T17:58:54","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36140"},"modified":"2024-03-12T11:58:54","modified_gmt":"2024-03-12T17:58:54","slug":"se-trata-de-un-streamer-de-un-actor-bizarro-de-retorica-mesianica-que-parece-nutrirse-de-un-autoritarismo-colonial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36140","title":{"rendered":"Se trata de un\u00a0streamer, de un actor bizarro, de ret\u00f3rica mesi\u00e1nica, que parece nutrirse de un autoritarismo colonial."},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">El \u00faltimo tango en Argentina<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Antonio Valle<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Les Luthiers<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-descripcion\">Este ensayo pone en el centro a la cultura, en particular a la m\u00fasica y a la literatura, para ayudarnos a comprender los actuales procesos pol\u00edticos y sociales de Argentina. Para ello, l\u00facida y oportunamente invoca la historia del tango y nombres como Jorge Luis Borges, Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez y su &#8216;Mart\u00edn Fierro&#8217;; Roberto Arlt, Julio Cort\u00e1zar, Carlos Gardel, Les Luthiers y Gustavo Cerati, entre otros personajes cuya obra est\u00e1 profundamente arraigada en el alma argentina.<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"LEFT\"><strong>I<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Las ins\u00f3litas noticias, informes e im\u00e1genes que desde hace algunos meses provienen de Argentina, nos han llevado a reflexionar sobre algunos temas de su devenir cultural. La irrupci\u00f3n de un personaje histri\u00f3nico que se presenta a medio camino entre la ridiculez, el melodrama y la tragedia; su inaudita violencia y extravagancia gestual y discursiva, paradoja que de forma chusca recuerda al Rey Criollo, es una parodia postmoderna dirigida hacia un p\u00fablico, m\u00e1s que hacia un electorado, extremadamente joven y con escasa formaci\u00f3n cultural.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Se trata de un\u00a0<i>streamer<\/i>, de un actor bizarro, dotado de una mal\u00e9vola ret\u00f3rica mesi\u00e1nica, coctel que parece nutrirse de un secular autoritarismo colonial. Esa teatralidad que, por supuesto, se sostiene en la sofisticada tecnolog\u00eda pol\u00edtica global del espect\u00e1culo, tambi\u00e9n es reflejo de otra \u201cpasi\u00f3n\u201d espectacular, est\u00e9ticamente fr\u00eda, est\u00e9ril y manida, pasi\u00f3n en la que ha derivado cierto tipo de tango hipercomercial, g\u00e9nero de tintes melodram\u00e1ticos en el que las parejas se atraen y se reclaman, se rechazan, incriminan, vuelven y agreden \u2013tal como ocurre en\u00a0<i>El \u00faltimo tango en Par\u00eds<\/i>. El tango, ese g\u00e9nero inventado en Argentina, que desde el siglo XVI entrevera el vaiv\u00e9n hist\u00f3rico de un pa\u00eds enfrentado consigo mismo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\"><strong>II<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\">En un inmenso territorio escasamente poblado por pueblos originarios, el proceso de conquista y la primera etapa de colonizaci\u00f3n en Argentina consisti\u00f3 en diezmar a la poblaci\u00f3n nativa, es decir, un proceso en el que alcanz\u00f3 a sobrevivir s\u00f3lo una de cada diez personas. Tal y como sucedi\u00f3 en la mayor\u00eda de regiones en el continente, despu\u00e9s de secuestrar a nativos de \u00c1frica, el pa\u00eds se va poblando mientras configura una sociedad de corte medieval, estructura jer\u00e1rquica en cuya base se mueve el estigma hist\u00f3rico de la esclavitud. Justamente ser\u00e1 en algunas peque\u00f1as comunidades africanas, que a s\u00ed mismas se llaman \u201cnaciones\u201d, donde surge el tango, concepto cuyo origen se encuentra en disputa.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Algunos especialistas plantean que esta expresi\u00f3n proviene de \u201ctangere\u201d, vocablo latino que significa tocar, mientras que otros aseguran que la palabra \u201ctango\u201d es africana; vocablo que simult\u00e1neamente connota un ritual y una zona de encuentro. Como muchas palabras en disputa cultural, sus fuentes tienen or\u00edgenes filol\u00f3gicos y m\u00edticos contradictorios; sin embargo, estudios avanzados revelan que esa palabra, en el fondo, forma un enlace ling\u00fc\u00edstico y cultural, un ensamble que nace en las barriadas habitadas por esclavos africanos. Al principio el tango africano gener\u00f3 asombro, luego fue condenada su contundencia corporal, evidencia que enlazaba lo femenino y lo sagrado. Finalmente, aquellos \u201ctangos\u201d o reuniones festivas de las \u201cnaciones africanas\u201d, fueron aculturizadas y \u201cdomesticadas\u201d, especialmente las danzas con mayor carga sensual vinculadas a los ritos de fertilidad.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><strong>III<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Despu\u00e9s de que fueron derrotadas las misiones jesuitas, cuando los escasos sobrevivientes ind\u00edgenas vagaban por las inmensas planicies de Argentina, arribaron oleadas de colonos europeos. Fue en los suburbios de Buenos Aires donde se establecieron las primeras barracas, tugurios que despu\u00e9s tomar\u00edan el nombre de conventillos o casas de vecindad, donde se recog\u00edan o viv\u00edan prostitutas. A estas y otros orillados se sumar\u00edan ind\u00edgenas, exesclavos y el gaucho, figura m\u00edtica y emblem\u00e1tica que cabalgaba en las enormes llanuras del sur, personajes que desde las barriadas \u201cle daban la espalda a Buenos Aires mirando con nostalgia la inmensidad\u201d. As\u00ed le cantaba a los orilleros el gaucho m\u00e1s famoso: \u201cEra la casa del baile\/ un rancho de mala muerte,\/ y se enllen\u00f3 de tal suerte\/ que and\u00e1bamos \u00e1 empujones:\/ nunca faltan encontrones\/ cuando un pobre se divierte.\u201d (<i>Mar\u00edn Fierro<\/i>, Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez.)<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Aquellos enjambres de migrantes, compuestos por hombres que ven\u00edan huyendo de la miseria de Europa, toda vez que se mezclaron con habitantes de los conventillos, fueron adoptando y modificando el tango, adicion\u00e1ndole cualidades versiculares, instrumentos, g\u00e9neros y estilos de bailar. En ese contexto surgen los compadritos \u2013para los mexicanos, padrotes o mantenidos. Aparecen tambi\u00e9n las \u201cchinas\u201d, mujeres cuyo componente gen\u00e9tico se integra por los escasos habitantes de los pueblos originarios con exesclavos, ahora argentinos, provenientes de \u00c1frica. Como escaseaban las mujeres, aquellos espacios se convirtieron en prost\u00edbulos y se organizaron redes para atraer mujeres de Italia, Polonia o Espa\u00f1a que, con el se\u00f1uelo de conseguir empleo, fueron enganchadas para trabajar en estos antros o clubes nocturnos donde se bailaba el tango. Al amparo de diestros bailarines \u2013proxenetas o compadritos\u2013, y con la introducci\u00f3n de nuevas tradiciones que provienen de g\u00e9neros como la polka o el vals, va cobrando forma el estilo moderno de bailar el tango.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Este proceso, que arranca en el siglo XVI, ilustra buena parte de la historia cultural de un pa\u00eds. Algunos de esos per\u00edodos y vivencias fueron registrados por distintos g\u00e9neros musicales, canciones, relatos y poemas. Por ejemplo, en \u201cFundaci\u00f3n m\u00edtica de Buenos Aires\u201d, dice Jorge Luis Borges: \u201cUn almac\u00e9n rosado como rev\u00e9s de naipe\/ brill\u00f3 y en la trastienda conversaron un truco\/ el almac\u00e9n rosado floreci\u00f3 en un compadre\/ ya patr\u00f3n de la esquina, ya resentido y duro\u2026\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Este mismo compadre rencoroso aparece en \u201cEl sur\u201d, relato fant\u00e1stico de Borges que describe un fragmento de la confrontaci\u00f3n pol\u00edtica y emocional que experimenta el pa\u00eds. Lo que \u201csimb\u00f3licamente\u201d lleva a cabo Dahlmann \u2013el protagonista de la historia y presumiblemente personaje autobiogr\u00e1fico de Borges\u2013 es reincorporarse a un pasado m\u00edtico nobiliario. Dentro de una atm\u00f3sfera on\u00edrica acontece el inevitable duelo que el protagonista sostiene con uno de esos compadritos de trastienda. El cuchillero se dispone hacer un ajuste de cuentas hist\u00f3rico con el antepasado de Borges; el antecesor que presumiblemente liquid\u00f3 a un compadrito en la estancia.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><strong>V<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"RIGHT\"><i>Tengo miedo del encuentro<\/i><\/p>\n<p align=\"RIGHT\"><i>con el pasado que vuelve<\/i><\/p>\n<p align=\"RIGHT\"><i>a enfrentarse con mi vida.<\/i><\/p>\n<p align=\"RIGHT\">\u201cVolver\u201d, Carlos Gardel, 1934.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Estos conocidos versos en el fondo abordan el tema del tiempo, la misma trama que obsesiona a Borges. Se trata de un pasado que no termina por convertirse en conciencia. El personaje de este tango teme a su propio pasado, a diferencia de Juan Dahlmann, discreto funcionario de la biblioteca municipal de Buenos Aires, que parece decidido a arrebatarle un fragmento magistral a ese \u201colvido que todo destruye\u201d. As\u00ed, alzando el orgullo criollo de sus antepasados, muere y se\u00a0<i>redime<\/i>\u00a0bajo el pu\u00f1al filoso de un \u201corillero\u201d. Habr\u00eda que decir que tener destreza con el cuchillo forma parte de un oficio l\u00edcito, ya que adem\u00e1s de aludir a delincuentes, sus or\u00edgenes se encuentran en la actividad de los gauchos, trabajadores de grandes empresas productoras de ganado. En otras palabras, forman parte del prestigio internacional de los bifes y asados argentinos.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Veamos ahora algunas preguntas que se plantea Borges en su texto \u201cEl tango\u201d: \u201c\u00bfD\u00f3nde estar\u00e1n?, pregunta la eleg\u00eda de quienes ya no son, como si hubiera una regi\u00f3n en que el Ayer pudiera ser el Hoy, el A\u00fan y el Todav\u00eda. \u00bfD\u00f3nde estar\u00e1 (repito) el malevaje que fund\u00f3, en polvorientos callejones de tierra o en perdidas poblaciones, la secta del cuchillo y del coraje?\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Este clamor arrabalero y eleg\u00edaco de Borges, tanto como el tango \u201cVolver\u201d o el relato \u201cEl Sur\u201d, son obras que examinan los temas de la identidad en un espacio compartido, tramas y geograf\u00eda asediadas por la historia, por la forma en la que las distintas jerarqu\u00edas, clases y grupos de la sociedad argentina se han impedido a s\u00ed mismas experimentar una identidad revuelta y confrontada, con menos bronca, como dicen los argentinos.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><strong>VI<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\">En ese clima de miseria y violencia, a principios del siglo XX, surge la figura de Roberto Arlt, cuya narrativa da cuenta de la aciaga realidad que vive la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n en Buenos Aires. En\u00a0<i>El juguete rabioso\u00a0<\/i>(1926), sus personajes tratan de instrumentar una ut\u00f3pica revuelta intentando llevar pan y justicia a los pobres. Medio siglo m\u00e1s tarde, estos protagonistas de Arlt perfectamente hubieran podido formar parte de la juventud peronista o del grupo \u201cMontoneros\u201d. Especialmente sus \u201cAguafuertes porte\u00f1os\u201d, publicados entre 1928 y 1933 en la prensa de Buenos Aires, a la manera de los cuadros de costumbres, ilustran la prostituci\u00f3n de migrantes europeas y de criollas, la contaminada, la turbulenta vida y el fatal \u201ctango\u201d cotidiano que sufren las muchedumbres de Buenos Aires:<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Calle de las rusas, de las francesas, de las criollas que dejaron demasiado pronto el hogar para ir a correr la juerga tras de un malevito; calle de tango, de ensue\u00f1o; calle que recuerdan los presos en el cuadro quinto; calle que al amanecer se azulea y oscurece porque la vida s\u00f3lo es posible al resplandor artificial de los azules de metileno&#8230; (<i>Calle \u00fanica<\/i>, Roberto Arlt.)<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><strong>VII<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\">En 1946, un a\u00f1o despu\u00e9s de que emerja el peronismo, Julio Cort\u00e1zar escribe \u201cCasa tomada\u201d. Como en \u201cEl sur\u201d de Borges, los originales y nebulosos protagonistas de Cort\u00e1zar heredan una casa embrujada. Los protagonistas son un par de hermanos que contin\u00faan recibiendo dinero producido en una lejana finca del interior. De nuevo se vislumbra esa clase social \u2013o rancia cultura premoderna\u2013 cuyas actividades se orientan hacia la producci\u00f3n de granos y ganado. Los personajes del cl\u00e1sico cortazariano forman parte de esa oligarqu\u00eda y, aunque no participan en las actividades de la a\u00f1eja empresa, gozan de una buena renta que les permite vivir sin tener que trabajar. En el esc\u00e1ndalo ensordecedor que atormenta a los hermanos se ha querido ver la irrupci\u00f3n de las masas miserables en la escena pol\u00edtica de Argentina; otros sostienen que es una manera de enmascarar el griter\u00edo producido en la mente de dos hermanos incestuosos. Otros m\u00e1s piensan que se trata de la culpa casi metaf\u00edsica, social e hist\u00f3rica, fluyendo a raudales en la \u201ccasa del incesto\u201d. Es importante recordar la reflexi\u00f3n que hac\u00eda Julio Cort\u00e1zar cuando coment\u00f3 que buena parte de su producci\u00f3n literaria se la deb\u00eda a los descubrimientos hechos por Borges, poeta narrador que fund\u00f3 una econom\u00eda literaria y un estilo con el que se deslindaba de la literatura europea. A estas caracter\u00edsticas, Cort\u00e1zar sumar\u00eda la narrativa y el periodismo militante de Roberto Arlt, ins\u00f3lito escritor que abord\u00f3 con realismo la miseria en Argentina.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><strong>VIII<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\"><i>El t\u00fanel\u00a0<\/i>es otro cl\u00e1sico escrito por Ernesto S\u00e1bato. En la novela explora la mente de un sic\u00f3pata. Se trata de otra casa de la mente, acaso sea la misma casa del inconsciente colectivo revelado por grandes escritores argentinos. El protagonista es un hombre reducido a la soledad. Como en la \u201ccasa cerrada\u201d de Cort\u00e1zar, el protagonista tambi\u00e9n escucha sus pensamientos, s\u00f3lo que, a diferencia de los hermanos incestuosos, el personaje de\u00a0<i>El t\u00fanel\u00a0<\/i>comete un feminicidio, un episodio de\u00a0<i>acting out<\/i>\u00a0o de pasaje al hecho. Esta\u00a0<i>nouvelle<\/i>, publicada en 1948, prefigura la violencia que se ejercer\u00e1 contra las mujeres argentinas durante la dictadura militar que gobern\u00f3 al pa\u00eds entre 1976 y 1983. La escritora canadiense Margaret Atwood se bas\u00f3 en esa aterradora situaci\u00f3n para escribir\u00a0<i>El cuento de la criada<\/i>, novela que, adaptada como serie de televisi\u00f3n, alcanz\u00f3 una impresionante difusi\u00f3n mundial. La multipremiada serie expone, de manera casi literal, c\u00f3mo cientos \u2013tal vez miles\u2013 de mujeres fueron torturadas y obligadas a tener hijos que al nacer les arrebataron sus torturadores.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><strong>IX<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\">En su cl\u00e1sico \u201cTr\u00e1tame suavemente\u201d, Gustavo Cerati interpreta la necesidad de salir del violento<i>\u00a0d\u00e9ja vu<\/i>\u00a0en el que la derecha autoritaria oblig\u00f3 a la juventud argentina a \u201cso\u00f1ar mil veces las mismas cosas\u201d. Sin embargo, de manera absurda, buena parte de los sufragios que llevaron al candidato postmoderno a la delantera se bas\u00f3 en el voto de una juventud que desde los diecis\u00e9is a\u00f1os ejerci\u00f3 este derecho. Se trata de un sector educado durante la fase m\u00e1s alta de la postmodernidad, un sector desbastado tanto por la cultura del olvido, \u201cque todo destruye\u201d, como por la fragmentaci\u00f3n de los discursos. De alguna manera este proceso consisti\u00f3 en \u201chacer un tango\u201d, en el sentido en el que en M\u00e9xico empleamos esa frase para decir que se exageran furia y melodrama, en este caso protagonizado por un personaje bizarro, construido con retazos de Elvis, Carlos Gardel y alg\u00fan l\u00edder punk neonazi y trasnochado. Ojal\u00e1 esta puesta en escena, a medio camino entre la bufonada y la tragedia, sea el \u00faltimo tango \u2013de esta naturaleza\u2013 que viva Argentina.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><strong>X<\/strong><\/p>\n<p align=\"LEFT\">En un contexto de globalizaci\u00f3n cultural, el cuestionamiento de las nacionalidades es un problema pol\u00edtico central. El tango, g\u00e9nero cultural emblem\u00e1tico de Argentina, actualmente se vierte en una especie de vac\u00edo digital. Como los viejos tangos de principios del siglo XX, s\u00f3lo que ahora recargados de narcisismo pand\u00e9mico, esta distop\u00eda convertida en realidad expresa la melanc\u00f3lica ansiedad de j\u00f3venes que intentan volver a ser lo que nunca fueron: ciudadanos de Roma, Londres o Par\u00eds. Tango contempor\u00e1neo escenificado por una clase pol\u00edtica postmoderna saturada de una\u00a0<i>babosa emoci\u00f3n<\/i>. Hace algunos a\u00f1os, el grupo Les Luthiers se encarg\u00f3 de exhibir, con humor e iron\u00eda, la vieja f\u00f3rmula fr\u00edvola, exagerada e in\u00fatil: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 te fuiste mam\u00e1?\/ poca ropa me lavabas\/ \u00bfPor qu\u00e9 te fuiste, mamita?\/ raras veces te pegaba\/ \u00bfPor qu\u00e9 te fuiste, viejita?\/ por qu\u00e9 ya no est\u00e1 mam\u00e1\u2026\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Al parecer, de ese humor inteligente y \u00e1cido queda poco. El nuevo \u201cRey Criollo\u201d del Tik Tok argentino se propone dar un salto al vac\u00edo, abrir un nuevo cap\u00edtulo s\u00f3rdido de la narrativa criolla, otro paso en falso del tango est\u00e9ril y dist\u00f3pico. Como dice Gustavo Cerati: \u201cDe aquel amor de m\u00fasica ligera\/ nada nos liga\/ nada m\u00e1s queda\u201d; excepto, eso s\u00ed, lo que digan los nuevos narradores y poetas argentinos y la memoria hist\u00f3rica de un pueblo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">La post-pol\u00edtica argentina, como escenario y espejo del m\u00e1s oscuro narcisismo, impact\u00f3 en electores desconstruidos por la posmodernidad, en votantes depresivos cuya falta de identidad es un efecto psicol\u00f3gico del \u201cfin de su historia\u201d, masa hedonista que gravita, vaga y desaparece, como el gaucho Mart\u00edn Fierro. Proceso fantasmal de un \u201cAleph\u201d que gira enloquecido, sin relatos, ni poes\u00eda, rock, milonga o tango verdadero. Suma cultural y pol\u00edtica que se propone convertir a muchachos de playeras albicelestes en remedos de \u201cFunes\u201d, muchachos que observar\u00e1n en sus celulares \u2013si no se ponen listos\u2013 c\u00f3mo se desvanecer\u00e1 su patria en la casa tomada de su mente.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00faltimo tango en Argentina Antonio Valle Les Luthiers Este ensayo pone en el centro a la cultura, en particular a la m\u00fasica y a la literatura, para ayudarnos a comprender los actuales procesos pol\u00edticos y sociales de Argentina. 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