{"id":36215,"date":"2024-03-18T12:26:24","date_gmt":"2024-03-18T18:26:24","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36215"},"modified":"2024-03-18T12:26:24","modified_gmt":"2024-03-18T18:26:24","slug":"alexandra-papadopoulou","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36215","title":{"rendered":"Al\u00e9xandra Papadopo\u00falou"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Perd\u00f3n<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">Al\u00e9xandra Papadopo\u00falou*<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Al\u00e9xandra Papadopo\u00falou*<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Es considerada la primera mujer narradora en griego moderno.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Le escribi\u00f3 unas palabras. Que Aglaya<\/b><sup><b>1<\/b><\/sup><b>\u00a0est\u00e1 muy enferma y que ahora lo espera. Doce a\u00f1os viven separados. Doce a\u00f1os se encerr\u00f3 en esta casa. Doce a\u00f1os que no lo ve. El cabello canoso, la frente arrugada. Sus dedos tejen aprisa, alados, y sus grandes ojos azules, descoloridos ahora, armados con gafas, siguen las agujas. Negro su vestido, negro su coraz\u00f3n. Muy cerca de ella, la ventana le muestra en calma el Cuerno de Oro.<\/b><sup><b>2<\/b><\/sup><b>\u00a0Siempre, cuando ve los grandes buques extenderse tranquilos y completos en la superficie lisa del puerto, murmura: \u201cEl mar el infiel, que levanta olas feroces o se mece con suavidad, tiene puertos sin olas, pero \u00a1ay! la vida del hombre no tiene.\u201d<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">La campana del patriarcado<sup>3<\/sup>\u00a0llam\u00f3 a v\u00edsperas y la se\u00f1ora Pulkeria<sup>4<\/sup>\u00a0brinc\u00f3 asustada y olvid\u00f3 persignarse como siempre. Dos o tres puntadas se soltaron de la media y su mirada se fij\u00f3 en el mar, luego la apart\u00f3 con brusquedad y se volvi\u00f3 a fijar en la puerta de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Trat\u00f3 de tejer de nuevo pero sus dedos temblaban y no lo logr\u00f3.\u00a0<i>Mavr\u00edkos<\/i>, su gato, jugaba con la madeja.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Son\u00f3 la puerta y la se\u00f1ora Pulkeria se puso de pie de un salto.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Se acerc\u00f3 al espejo. \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 fea! P\u00e1lida, delgada, muerta en vida. Arregl\u00f3 un poco su cabello ?eso no lo olvida una mujer ni en el momento m\u00e1s crucial de su vida? y recogi\u00f3 la madeja que\u00a0<i>Mavrikos<\/i>\u00a0hab\u00eda deshecho por completo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Se oyeron pasos. Su coraz\u00f3n lat\u00eda con fuerza; conforme se acercaban los pasos aumentaban los latidos. Entr\u00f3 un se\u00f1or de barriga grande, gordo, rojizo, bien afeitado, que llevaba en las manos un sombrero cil\u00edndrico de fieltro. La se\u00f1ora Pulkeria le tendi\u00f3 su mano helada. Sus ojos destellaron. S\u00ed, Markos no est\u00e1 delgado como un esqueleto, pero tambi\u00e9n ha envejecido; su cabello y bigote se han puesto blancos.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u00c9l le tom\u00f3 la mano y se la bes\u00f3. Dos grandes l\u00e1grimas rodaron por sus gruesas y roj\u00edsimas mejillas. Con voz ronca, entrecortada por la emoci\u00f3n, murmur\u00f3:<\/p>\n<p align=\"LEFT\">?Pulkeria, \u00bfme perdonas?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Ella lo perdon\u00f3 como poco antes hab\u00eda perdonado a\u00a0<i>Mavr\u00edkos\u00a0<\/i>que hab\u00eda deshecho su madeja.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u00a1Qu\u00e9 pena! No tienen nada de qu\u00e9 hablar. De cu\u00e1nto hab\u00edan hablado alguna vez asomados a esa ventana, antes de que amaneciera el oscuro d\u00eda en que el se\u00f1or Markos partiera a Europa con la maestra de su hija.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Doce a\u00f1os ausente, doce a\u00f1os que la se\u00f1ora Pulkeria vive medio muerta en esta casa en la ribera del mar; doce a\u00f1os que llora en secreto para que no la vea su hija enferma.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013\u00bfY nuestra hija? ?murmur\u00f3 con tristeza el hombre gordo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013\u00bfNuestra hija?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Ahora l\u00e1grimas gruesas, abundantes como lluvia empapan el rostro de la se\u00f1ora Pulkeria.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Nuestra hija no est\u00e1 bien.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Se levant\u00f3 y le hizo se\u00f1a de que la siguiera.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">En una habitaci\u00f3n amplia, con muros anchos como los muros de una prisi\u00f3n y densas celos\u00edas, estaba acostada su hija, la hija de los dos.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013\u00a1Aglaya!<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Con esfuerzo la enferma abri\u00f3 los pesados p\u00e1rpados. Pero los volvi\u00f3 a cerrar pues le molest\u00f3 la abundante luz. P\u00e1lida como un cirio y con el rostro destruido, sonri\u00f3 y aparecieron sus dientes ro\u00eddos y negros.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Tu padre, hija m\u00eda.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">La sonrisa desapareci\u00f3 de sus labios.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">El se\u00f1or Markos se acerc\u00f3 y la bes\u00f3 con ternura.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013\u00bfMe conoces, Aglaya m\u00eda?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013S\u00ed. Mi madre, cuando en su enfermedad suplicaba, siempre mencionaba tu nombre.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Se ri\u00f3 con una risa burlona, cerr\u00f3 los ojos y se volte\u00f3 al otro lado.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">La se\u00f1ora Pulkeria lo arrastr\u00f3 afuera de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Markos, no pienses que le ense\u00f1\u00e9 a tu hija a maldecirte y odiarte. Pero se volvi\u00f3 irritable. a pesar de que cuando yo estaba bien te pintaba con los mejores colores, si me ven\u00eda una crisis parece que dec\u00eda algunas cosas amargas a las cuales nuestra hija dio m\u00e1s importancia que a mis palabras. \u00bfMe entiendes?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013S\u00ed.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">El reloj de la Gran Escuela<sup>5<\/sup>\u00a0dio las cinco horas. El se\u00f1or Markos decidi\u00f3 partir. Era la hora en que sacaba a su se\u00f1ora \u2013porque ahora ten\u00eda otra esposa y otros hijos\u2013, de paseo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Eh, \u00bfme perdonas, Pulkeria?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Te perdono.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Se fue muy satisfecho porque se comport\u00f3 como una persona de gran coraz\u00f3n, ya que fue a aquella casa en la que no deb\u00eda poner el pie, para ver a su hija enferma.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Al partir, respir\u00f3 con libertad y dijo: \u201cPero la culpa es de Pulkeria. Esa ni\u00f1a necesitaba el aire limpio de los paseos, y ella hace doce a\u00f1os que vive encerrada como una gata. As\u00ed fue siempre. No le gustaba el paseo. \u00a1Ay! Ni siquiera el amor maternal pudo arrancarle los defectos de su car\u00e1cter.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Se sec\u00f3 el sudor y r\u00e1pido salt\u00f3 en la barca que lo esperaba afuera de la reja del jard\u00edn.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">La barca se desliz\u00f3, brinc\u00f3 un poco al atravesar las grandes olas que levant\u00f3 el peque\u00f1o barco a vapor de l\u00ednea que hab\u00eda pasado poco antes, y empez\u00f3 a fumar su cigarro. El perd\u00f3n, el que le dieron, mucho lo alegraba.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">En dos ventanas diferentes estaban dos mujeres que lo ve\u00edan con miradas distintas.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Su hija tos\u00eda, tos\u00eda y se re\u00eda al ver a su padre tendido, y su esp\u00edritu\u00a0extenuado nada pensaba.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">La se\u00f1ora Pulkeria lo miraba y dec\u00eda que el perd\u00f3n que se otorga es cosa rid\u00edcula.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013\u00bfC\u00f3mo lo perdon\u00e9? \u00bfVolvi\u00f3 mi juventud consumida injustamente? \u00bfMi Aglaya volvi\u00f3 a estar sonrosada y sana?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">La se\u00f1ora Pulkeria, que no r\u00ede con frecuencia, ahora tambi\u00e9n ella re\u00eda al ver en la barca al se\u00f1or Markos tan contento por el perd\u00f3n que hab\u00eda recibido. La risa de su hija formaba una extra\u00f1a y desgarradora sinfon\u00eda dentro de la grande, oscura y tranquila casa fanariota.<sup>6<\/sup>\u00a0El vecino, el pope, que regaba solo sus flores, se estremeci\u00f3 asustado y se persign\u00f3 varias veces, porque nunca, pero nunca, desde hac\u00eda doce a\u00f1os, hab\u00eda escuchado risas en la casa de la muerta en vida.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Notas:<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">*Al\u00e9xandra Papadopo\u00falou (Contantinopla 1867-1906) es considerada la primera mujer narradora en griego moderno. En 1886 se recibi\u00f3 como maestra, pero no pudo continuar sus estudios debido a sus ideas progresistas sobre la pedagog\u00eda. El uso del griego moderno, cuando dominaba la\u00a0<i>kathar\u00e9vusa<\/i>, provoc\u00f3 que se le impidiera seguir dando clases, pues entonces la educaci\u00f3n griega en la capital otomana estaba controlada por los patriarcas. Fue maestra de los hijos de Fotis Fotiadis (1849-1936), m\u00e9dico erudito, pionero de la educaci\u00f3n en dem\u00f3tico en Constantinopla. En 1887 public\u00f3 la revista\u00a0<i>El Diario de las Se\u00f1oras\u00a0<\/i>con temas sobre la mujer y m\u00e1s tarde edit\u00f3, con Ioannis Griparis (1870-1942), traductor, hombre de letras, educador, miembro del Ministerio de Educaci\u00f3n y director del Teatro Nacional, la revista\u00a0<i>El Eco Filol\u00f3gico<\/i>. Mientras, en 1893 fund\u00f3 la Asociaci\u00f3n Progresista de Mujeres que provoc\u00f3 un esc\u00e1ndalo por sus ideas feministas y fue duramente atacada por miembros de su comunidad. Muchos de sus escritos aparecieron con seud\u00f3nimo. En 1905 se refugi\u00f3 en Tesal\u00f3nica por un breve per\u00edodo, pero volvi\u00f3 a Constantinopla por razones de salud. En vida public\u00f3\u00a0<i>Ramillete de cuentos\u00a0<\/i>(primera parte, 1889),\u00a0<i>Cuentos II\u00a0<\/i>(1891) y\u00a0<i>Diario de una se\u00f1orita de Lesbos\u00a0<\/i>(novela, 1894). Muri\u00f3 de c\u00e1ncer de est\u00f3mago a los treinta y nueve a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">1. Aglaya o Aglaia \u2013tambi\u00e9n Aglaye o \u00c1glae\u2013 es la m\u00e1s joven y bella de las tres C\u00e1rites. Diosa de la belleza, el esplendor, la gloria y el adorno.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">2. Estuario que se ubica en la desembocadura del Estrecho del B\u00f3sforo que comunica el Mar de M\u00e1rmara con el Mar Negro, en Estambul.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">3. Se refiere al edificio en que habita el patriarca, autoridad de la Iglesia ortodoxa y sede del Patriarcado.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">4. Aelia Pulqueria o santa Pulqueria (Constantinopla, Imperio bizantino, 399-453), hermana del emperador Teodosio II, fue una emperatriz bizantina que por su piedad tanto la Iglesia cat\u00f3lica como la ortodoxa la consideraron santa.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">5. Se refiere a El Colegio Ortodoxo Griego de Phanar o el Liceo Ortodoxo Romano de Phanar, conocido en griego como la Gran Escuela de la Naci\u00f3n y la Academia Patriarcal de Constantinopla. Es la escuela ortodoxa griega m\u00e1s antigua y prestigiosa de Estambul.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">6. De Fanari, barrio de Constantinopla en donde se encuentra el patriarcado ecum\u00e9nico, en el centro de la ciudad. La mayor\u00eda de los arcontes griegos se establecieron ah\u00ed, por lo que fueron llamados fanariotas. Hasta la d\u00e9cada de los sesenta del siglo XX existi\u00f3 una numerosa comunidad griega.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"RIGHT\">Versi\u00f3n y notas de Francisco Torres C\u00f3rdova.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Perd\u00f3n Al\u00e9xandra Papadopo\u00falou* Al\u00e9xandra Papadopo\u00falou* Es considerada la primera mujer narradora en griego moderno. Le escribi\u00f3 unas palabras. Que Aglaya1\u00a0est\u00e1 muy enferma y que ahora lo espera. Doce a\u00f1os viven separados. Doce a\u00f1os se encerr\u00f3 en esta casa. Doce a\u00f1os que no lo ve. El cabello canoso, la frente arrugada. 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