{"id":36218,"date":"2024-03-18T12:30:01","date_gmt":"2024-03-18T18:30:01","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36218"},"modified":"2024-03-18T12:30:01","modified_gmt":"2024-03-18T18:30:01","slug":"el-tercer-teatro-un-fuego-indomito-al-amanecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36218","title":{"rendered":"El Tercer Teatro: un fuego ind\u00f3mito al amanecer"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">El Tercer Teatro: un fuego ind\u00f3mito al amanecer<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">Entrevista con Eugenio Barba<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Mario Bravo<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">Recientemente el teatrero italiano Eugenio Barba, creador del llamado Tercer Teatro, visit\u00f3 M\u00e9xico para impartir clases magistrales, presentar varias funciones al p\u00fablico de la capital del pa\u00eds y participar en el Tercer Encuentro Confluencias 2024. En alguna pausa dentro de su agenda, el fundador del Od\u00edn Teatret charl\u00f3 con &#8216;La Jornada Semanal&#8217; sobre temas centrales en su biograf\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Un rel\u00e1mpago ilumina fugazmente la noche. Tras un estruendo, no tan lejos se mira el comienzo de un incendio. Un rayo cay\u00f3 a tierra y pronto las llamas se multiplicar\u00e1n con ayuda del viento. Los primeros seres humanos miran que la oscuridad ha sido vencida por una entidad temible y fant\u00e1stica, tan dolorosa como atrayente.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Alguien, mientras el resto de la tribu corre despavorida, con sus manos recoge la punta de una rama que apenas comienza a quemarse. Ese alguien es una mujer que, entre tanto calor, tanto miedo y tant\u00edsima curiosidad, sostiene aquel trozo de madera como si se tratase de una antorcha. Ella queda hipnotizada. S\u00f3lo sale de su trance cuando siente un ligero ardor en su mano izquierda.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Instintivamente suelta el objeto ardiente. La lumbre y la rama caen al suelo. Ella camina at\u00f3nita rumbo al resto del grupo que la mira como se mira a una desertora o a una migrante que vuelve transformada tras descubrir algo que los dem\u00e1s ignoran.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Esa noche, hace miles de a\u00f1os, aquellos seres humanos durmieron y so\u00f1aron mientras el fuego derrotaba las tinieblas, excepto la mujer que sinti\u00f3 una quemaz\u00f3n en una de sus manos\u2026 Ella no cerr\u00f3 los ojos, pues en su mente las llamas segu\u00edan danzando infatigables, m\u00e1gicas, peligrosas y seductoras.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">El incendio no se detuvo sino hasta dos d\u00edas despu\u00e9s de haber comenzado. Ella, la mujer que tom\u00f3 el fuego entre sus manos, escuch\u00f3 un crepitar eterno hasta el \u00faltimo d\u00eda de su vida.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>\u201cUna injusticia de Dios\u201d<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Charlar con Eugenio Barba (Brindisi, 1936) es estar frente a uno de los m\u00e1ximos referentes en las artes esc\u00e9nicas del siglo XX. El creador del llamado Tercer Teatro, al\u00e9rgico tanto a lo institucional como tambi\u00e9n a las casi siempre pedantes vanguardias, arriba acalorado a las instalaciones del Centro Cultural del Bosque, espec\u00edficamente al espacio El Gale\u00f3n, donde minutos m\u00e1s tarde presentar\u00e1 la obra\u00a0<i>Compasi\u00f3n<\/i>, dirigida por \u00e9l y magn\u00edficamente interpretada por la actriz Julia Varley.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Ofrece disculpas por la demora y pregunta c\u00f3mo se hace para vivir con el intenso tr\u00e1fico de Ciudad de M\u00e9xico. Ya instalados para conversar, como un persistente mantra recuerdo aquellas l\u00edneas del cuento \u201cBiograf\u00eda de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)\u201d, escrito por el extraordinario Jorge Luis Borges: \u201cCualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad\u00a0<i>de un solo momento<\/i>: el momento en que el hombre sabe para siempre qui\u00e9n es.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">El di\u00e1logo da inicio con una pretensi\u00f3n quiz\u00e1s excesiva, pero irrenunciable: hurgar para conocer\u00a0<i>ese momento<\/i>\u00a0en la existencia de Eugenio Barba.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\u2013<b>\u00bfCu\u00e1l es esa gran herida con la que usted aprendi\u00f3 a convivir tras el paso de los a\u00f1os?<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Hay dos heridas. Una fue la muerte de mi padre cuando yo ten\u00eda nueve a\u00f1os de edad y la viv\u00ed como una injusticia de Dios. Esa experiencia de tener algo y despu\u00e9s perderlo en pocos segundos ha marcado toda mi manera de vivir: \u00a1Lo que hago s\u00e9 que puede ser lo \u00faltimo!, casi mi testamento.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\u2013<b>Su padre falleci\u00f3 en una madrugada de junio de 1946. \u00bfEsa ausencia temprana prefigur\u00f3 la b\u00fasqueda y los futuros hallazgos suyos con respecto a maestros y maestras en su andar por el mundo?<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013No. Mi madre fue mi referencia en la ni\u00f1ez. La muerte de mi padre me liber\u00f3 de una persona que era bastante severa. Mi infancia la viv\u00ed protegido por ese amor materno que me ayudaba a hacer lo que yo quer\u00eda, eso seguramente me ha dado una especie de confianza. La otra herida fue el racismo. Emigr\u00e9 de Italia a los diecisiete a\u00f1os y comenc\u00e9 a trabajar como soldador en un taller metal\u00fargico en Oslo. All\u00ed viv\u00ed una experiencia muy bella pues me atendieron con cari\u00f1o y cuidado; tambi\u00e9n fui marinero durante dos a\u00f1os en un barco noruego y encontr\u00e9 la discriminaci\u00f3n hacia espa\u00f1oles, portugueses e italianos. \u00a1Es incompresible que otra persona niegue tu dignidad humana! Cuando decid\u00ed hacer teatro fue precisamente para hallar un contacto con las personas que no pasara a trav\u00e9s de los prejuicios.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\u201c\u00bfEs eso lo mejor que puedes hacer?\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013<b>Hay una \u00e9tica del trabajo que usted ha defendido. Pareciera incluso un mandamiento extraviado por la humanidad: \u201c\u00a1Haz tu trabajo lo mejor posible!\u201d<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013A veces pensamos que hemos hecho algo bueno; pero si alguien a quien nosotros respetamos nos dice: \u201c\u00bfEs eso lo mejor que puedes hacer?\u201d, entonces intentas hacerlo de nuevo y descubres que pod\u00edas superarte. A menudo, el primer resultado al que llegas despu\u00e9s de un largo proceso te hace pensar que ese es el l\u00edmite, pero no es as\u00ed. \u00bfC\u00f3mo inventarse una manera de trabajar o de superar ese l\u00edmite? Eso depende profundamente de cada persona; sin embargo, si existe una cultura del trabajo que acepte arribar a un resultado y, despu\u00e9s, destruirlo para ver lo que pasa en el momento en que eso se recomienza, \u00a1has creado otra manera de pensar y de crear!<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">Brecht y el sue\u00f1o de la gentileza<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013<b>\u00bfLa humanidad se equivoc\u00f3 en algo y eso provoc\u00f3 que la belleza, el arte y el amor no vencieran a la barbarie y a la mezquindad del mundo?<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013No creo que nos hayamos equivocado. Esa es nuestra manera de ser humanos porque, al mismo tiempo, podemos ser crueles y ayudar a alguien enfermo o que necesite apoyo. En esa lucha cotidiana contra el ego\u00edsmo y los intereses materiales prevalecientes, hay algo importante: crear territorios y microculturas en donde la gentileza sea fundamental. Bertolt Brecht so\u00f1aba con una sociedad basada en la gentileza como el motor de las relaciones entre las personas.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\u2013<b>Opino que no hemos llegado all\u00ed.<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Pienso que existen muchas peque\u00f1as culturas en clave alternativa donde la gentileza se practica de manera espont\u00e1nea.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\u2013<b>Quiz\u00e1s caduc\u00f3 la vieja imagen de la revoluci\u00f3n y de tomar por asalto el Palacio de Invierno\u2026<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013\u00bfC\u00f3mo hacer que esa revoluci\u00f3n, transformaci\u00f3n o mutaci\u00f3n sea tambi\u00e9n en la escuela, en la f\u00e1brica donde trabajas, o en un teatro? \u00bfC\u00f3mo crear relaciones sin jerarqu\u00edas ni autoridades sino a partir de una visi\u00f3n com\u00fan de intercambio? \u2013pregunta el disc\u00edpulo del director teatral Jerzy Grotowski, polaco a quien Barba conoci\u00f3 en 1961 y de quien abrev\u00f3 todo el conocimiento posible durante tres a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Un incendio imposible<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">En su libro\u00a0<i>Quemar la casa. Or\u00edgenes de un director<\/i>, Eugenio Barba relata c\u00f3mo ha fantaseado con algo inviable: \u201cel espect\u00e1culo que termina con el incendio\u201d, es decir, anhela que el personaje protag\u00f3nico de una trama ya muy repensada por el nacido en Brindis, sea el \u00fanico en el escenario \u201cque se va en paz\u201d mientras todo arde en el recinto.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u00c9l mismo ha aclarado que se trata de una obra \u201cimposible\u201d porque nunca se atrever\u00eda a quemar el Od\u00edn Teatret ni a poner en riesgo tanto a sus actores como al p\u00fablico. Aunque sigue rond\u00e1ndole la irrealizable imagen de presenciar las llamas como desenlace de una historia\u2026<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\u2013<b>Maestro, ese anhelo por quemar y dejar todo, metaf\u00f3ricamente o no, en las cenizas, \u00bfes un pretexto para deshacer, borrar o destruir y as\u00ed volver a empezar?<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Debes recordar que somos diferentes de los dem\u00e1s seres vivientes porque poseemos dos capacidades: la imaginaci\u00f3n y el descubrimiento del fuego. La imaginaci\u00f3n permite pensar que todos los seres humanos somos hermanos o puede decirte que pertenezco a una raza pura y todos los dem\u00e1s son impuros; entonces, los env\u00edo a un horno crematorio. Despu\u00e9s tienes el fuego, el cual puede destruir; pero tambi\u00e9n es lo que ha creado nuestra civilizaci\u00f3n, as\u00ed como toda la belleza que ves en los museos y en la vida cotidiana.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Es muy dif\u00edcil no fusionar las reflexiones del teatrero italiano con lo expresado, alguna vez, por el nicarag\u00fcense Ernesto Cardenal quien, en su poema \u201cLo visible y lo invisible\u201d, se\u00f1ala los dones recibidos por el ser humano ante el encuentro con un fen\u00f3meno que dar\u00eda una vuelta de tuerca a la historia de hombres y mujeres en la Tierra: \u201cLa primera tecnolog\u00eda fue el fuego.\/ El invento del fuego los alegr\u00f3.\/ Separ\u00e1ndolos m\u00e1s de los animales.\/ Haci\u00e9ndolos un animal social,\/ el fuego fue la primera uni\u00f3n\/ y con el fuego el primer lenguaje,\/ la maravilla de poder hablar;\/ sentados juntos hablaron mejor.\/ Lenguaje tambi\u00e9n para hablar con Dios.\u201d<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>El secreto de la vida<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">A un lado m\u00edo, sentado en una banquita ubicada en el Teatro El Gale\u00f3n, el fundador del Odin Teatret pronuncia cada oraci\u00f3n con vehemencia y construye argumentos con gran precisi\u00f3n, como si tambi\u00e9n en una conversaci\u00f3n period\u00edstica se requiriera cumplir a cabalidad con el deber ense\u00f1ado a \u00e9l por su otrora maestro soldador:<i>\u00a0hacer tu trabajo lo mejor posible.<\/i><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Sin caer en torpes condescendencias ni obviando los humanos y naturales errores, las debilidades y las carencias de quien, en este 2024, ha sido galardonado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura en Mexico, uno no puede regatearle ni un \u00e1pice al artista italiano acerca de su alta dosis de tenacidad, generosidad y congruencia impresa en su ya extens\u00edsima trayectoria esc\u00e9nica.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">De reojo veo el reloj que Barba lleva consigo en su mano izquierda. En Ciudad de M\u00e9xico son las 17:51 horas y la funci\u00f3n de\u00a0<i>Compasi\u00f3n<\/i>\u00a0est\u00e1 anunciada para que el tel\u00f3n se levante en punto de las 18. Es momento de finalizar la pl\u00e1tica.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">\u2013<b>Usted ha dicho: \u201cVengo de una noche que dura toda la vida.\u201d \u00bfQu\u00e9 imagina que habr\u00e1 en el amanecer cuando esa oscuridad concluya?<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Es dif\u00edcil imaginarse el \u00faltimo momento de la vida. Quiero que sea una gran imagen de colores y de fuego \u2013mientras expresa esto, mueve ambas manos como si con ellas esculpiera las palabras pronunciadas.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013A sus ochenta y siete a\u00f1os de edad, afirmo y aseguro que usted conoce el secreto de la vida. Aqu\u00ed, entre nosotros, \u00bfpodr\u00eda compartirme cu\u00e1l es ese secreto para Eugenio Barba?<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u2013Trata al otro como si fueras t\u00fa mismo.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Tercer Teatro: un fuego ind\u00f3mito al amanecer Entrevista con Eugenio Barba Mario Bravo Recientemente el teatrero italiano Eugenio Barba, creador del llamado Tercer Teatro, visit\u00f3 M\u00e9xico para impartir clases magistrales, presentar varias funciones al p\u00fablico de la capital del pa\u00eds y participar en el Tercer Encuentro Confluencias 2024. 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