{"id":36255,"date":"2024-03-21T11:29:37","date_gmt":"2024-03-21T17:29:37","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36255"},"modified":"2024-03-21T11:29:37","modified_gmt":"2024-03-21T17:29:37","slug":"el-clamor-de-la-tierra-y-el-clamor-de-los-pobres-van-indefectiblemente-unidos-en-el-pensamiento-del-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36255","title":{"rendered":"El clamor de\u00a0la tierra y el clamor de los pobres van indefectiblemente unidos en el pensamiento del papa Francisco."},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Querida Sierra Tarahumara<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">V\u00edctor M. Quintana S.<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">El clamor de\u00a0la tierra y el clamor de los pobres van indefectiblemente unidos en el pensamiento del papa Francisco. Un clamor que debe escucharse, que vincula el planteamiento ecol\u00f3gico con el social, referidos siempre a la justicia. As\u00ed lo esboza el Papa en su documento\u00a0<em>Querida Amazonia<\/em>. As\u00ed lo relee y lo aplica desde su realidad la Comisi\u00f3n de Pastoral Ind\u00edgena de la Di\u00f3cesis de la Tarahumara en un documento sin grandilocuencias, modesto en su esp\u00edritu, profundo en sus implicaciones:\u00a0<q>Querida Sierra Tarahumara<\/q>.<\/div>\n<p>Haci\u00e9ndose eco del Papa, los laicos, religiosos y sacerdotes de la Tarahumara hacen un llamado a despertar de la anestesia ante la realidad que provoca apat\u00eda y pasividad y adoptar una\u00a0<q>sana indignaci\u00f3n<\/q>\u00a0ante los pocos que lucran con el despojo y el robo en todas sus formas a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Analizan las diferentes formas del saqueo en estas monta\u00f1as y barrancas: la tala inmisericorde de los bosques por parte de empresarios forestales sin escr\u00fapulos y la delincuencia organizada, erosiona el terreno, hace avanzar la desertificaci\u00f3n, torna m\u00e1s caliente y seco el clima y disminuye la precipitaci\u00f3n y captaci\u00f3n de lluvia. Retoman las palabras papales que asimilan la actitud extractivista al machismo:\u00a0<q>Permitir su destrucci\u00f3n [de la naturaleza] es lastimar a una esposa, amiga, hermana o madre que nos cuida y ese da\u00f1o se vuelve contra nosotros mismos. Las empresas mineras y forestales vienen a secuestrar y prostituir a esta esposa, amiga, hermana y madre que nos da vida<\/q>.<\/p>\n<p>Uno de los principales efectos del extractivismo, del cambio clim\u00e1tico y de la violencia en la sierra es el desplazamiento forzado, sobre todo de los j\u00f3venes a las ciudades. Ah\u00ed, se\u00f1ala el documento, son tratados como desechables. Son presas de una visi\u00f3n consumista de la vida, de las adicciones, del alcohol, de la b\u00fasqueda del dinero y el placer pasajero. Todo esto destruye su identidad y sus lazos comunitarios.<\/p>\n<p>En su diagn\u00f3stico, sentido, pensado y vivido, los pueblos originarios de la Tarahumara no s\u00f3lo ven por su bien. Al compartir su preocupaci\u00f3n por la devastaci\u00f3n ecol\u00f3gica de su entorno, piensan que es ah\u00ed donde se genera buena parte del agua para el norte de M\u00e9xico, que sus bosques, cada vez m\u00e1s mermados, son el gran pulm\u00f3n de estas \u00e1ridas llanuras norte\u00f1as. Advierten de la cultura extractivista, consumista, individualista, que a\u00edsla a las personas e impide solidaridades.<\/p>\n<p>La justicia es la madre de todas las demandas de los pueblos que menciona el documento: justicia agraria para que se respeten y reintegren sus territorios, justicia ambiental para sus bosques, suelos, r\u00edos y arroyos, para que se hagan efectivos sus derechos al agua, al ambiente sano, justicia efectiva que los libre de la violencia y de las acciones de los criminales, justicia en el acceso a sus derechos sociales: educaci\u00f3n, salud, vivienda y cultura propia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Pero el documento no se queda en el diagn\u00f3stico, no insiste en una visi\u00f3n victimista de los pueblos originarios de la Tarahumara. Haci\u00e9ndose siempre eco del pensamiento del papa, plantea que estos pueblos, con sus valores \u2013espiritualidad, comuni\u00f3n, bondad, compromiso, resistencia, austeridad, convivialidad, amor por la naturaleza\u2013 tienen un gran aporte a la construcci\u00f3n del buen vivir para todos y para nuestra casa com\u00fan.<\/p>\n<p>Para concretar esta ardua tarea, la premisa es que los cuatro pueblos originarios de la Tarahumara \u2013rar\u00e1muri, \u00f3dame, o\u2019oba y warix\u00f3\u2013 deben ser considerados sujetos, protagonistas de su propio proceso hacia el buen vivir. No como meros receptores de apoyos, beneficiarios pasivos de programas que ellos no idearon. Esta postura cuestiona los enfoques asistencialistas, estadoc\u00e9ntricos y paternalistas. Los pueblos originarios no s\u00f3lo pueden salvarse a s\u00ed mismos, sino dar su aporte para resolver la crisis ecol\u00f3gica y humanitaria, transmitiendo su sabidur\u00eda, compartiendo su memoria, sus narrativas, que poco a poco han ido recuperando.<\/p>\n<p>Todo esto implica un deber de justicia para con ellos por parte del gobierno y de la sociedad: reconocerlos y valorarlos como\u00a0<em>otro<\/em>, como los principales interlocutores, escuchar sus temores y esperanzas, aprender de ellos.<\/p>\n<p>El llamado que hacen los pueblos de la Tarahumara implica que, ahora que es tiempo de campa\u00f1as, de proyectos y planes de gobierno, el acercamiento a ellos rompa las pr\u00e1cticas electoreras, manipuladoras y arrogantes de los actores pol\u00edticos. Ha de llegarse a ellos, si as\u00ed lo permiten, antes que nada a escucharlos, luego, pedirles permiso para presentarles propuestas y que sean ellos quienes las eval\u00faen y decidan s\u00ed y c\u00f3mo se ponen en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>El sexenio que termina llev\u00f3 a cabo importantes programas con los pueblos originarios, como el de Justicia para el Pueblo Yaqui, e invirti\u00f3 adem\u00e1s muchos recursos. Hoy es tiempo de justicia para los pueblos originarios de la Sierra Tarahumara. Que no se confunda con pasividad su paciencia. No es que les falte voz; a nosotros nos falta o\u00eddo.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"CMjvkO7vhYUDFR4MswAdzAAHMA\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Querida Sierra Tarahumara V\u00edctor M. Quintana S. El clamor de\u00a0la tierra y el clamor de los pobres van indefectiblemente unidos en el pensamiento del papa Francisco. Un clamor que debe escucharse, que vincula el planteamiento ecol\u00f3gico con el social, referidos siempre a la justicia. As\u00ed lo esboza el Papa en su documento\u00a0Querida Amazonia. 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