{"id":36402,"date":"2024-04-02T14:22:43","date_gmt":"2024-04-02T20:22:43","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36402"},"modified":"2024-04-02T14:22:43","modified_gmt":"2024-04-02T20:22:43","slug":"perdidos-en-la-noche-filme-duro-crudo-y-tan-alejado-como-es-posible-de-cualquier-asomo-de-complacencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36402","title":{"rendered":"\u00abPerdidos en la noche\u00bb,  filme duro, crudo y tan alejado como es posible de cualquier asomo de complacencia"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"ljs-merri\">Cinexcusas<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Luis Tovar <\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">La consistencia de Amat<\/p>\n<p>El tiempo y el lugar donde sucede\u00a0<i>Perdidos en la noche<\/i> son insoslayables para entender a suficiencia el alcance de este filme duro, crudo y tan alejado como es posible de cualquier asomo de complacencia o morigeraci\u00f3n: se trata respectivamente de la \u00e9poca actual y el estado de Guanajuato, es decir el sitio y la \u00e9poca hoy por hoy m\u00e1s peligrosas de la Rep\u00fablica Mexicana entera, de acuerdo con los \u00edndices oficiales de criminalidad. A\u00f1\u00e1dase que, en tanto creci\u00f3 y ha vivido all\u00e1, Amat Escalante conoce a la perfecci\u00f3n esa realidad.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"left\">Siguiendo con bastante libertad las l\u00edneas formales b\u00e1sicas del\u00a0<i>thriller<\/i>\u00a0polic\u00edaco, la trama traza su sendero principal siguiendo al detalle la b\u00fasqueda de justicia llevada a cabo por Emiliano, un muchacho veintea\u00f1ero que perdi\u00f3 a su madre tres a\u00f1os atr\u00e1s y que, en calidad de \u201cdesaparecida\u201d, engrosa la cifra de ciudadanos mexicanos cuyo paradero m\u00e1s probable es la muerte pero que, administrativamente, se encuentran en una suerte de limbo desde luego insoportable para quien los ha perdido y no deja de buscarlos. Desde el arranque de la cinta, el espectador sabe lo que Emiliano ignora a ciencia cierta pero deduce hasta la virtual certeza: que su madre, activista en contra de la instalaci\u00f3n en la localidad de una minera de capital extranjero a punto de empezar sus labores extractivas de riqueza nacional y de su aneja contaminaci\u00f3n, ha sido v\u00edctima de la complicidad delictiva entre la empresa minera y las autoridades, en este caso municipales, sol\u00edcitas y bien dispuestas al\u00a0<i>allanamiento del terreno\u00a0<\/i>que le permita, como en tantos otros sitios del territorio nacional, sentar sus reales as\u00ed tenga que pasar por encima de cualquier derecho constitucional e incluso humano, comenzando por el de la vida.<\/p>\n<p align=\"left\">La pesquisa que por su propia cuenta emprende Emiliano \u2013quien s\u00f3lo cuenta con su indignaci\u00f3n y su deseo de justicia, no as\u00ed con el m\u00ednimo conocimiento investigativo\u2013 lo conduce a trabar relaci\u00f3n con una\u00a0<i>familia<\/i>\u00a0que de tal cosa no tiene sino el nombre, compuesta por una cantante\/farandulera de \u00e9sas que les gusta creer que son \u201cartistas\u201d; su pareja, un artista conceptual acusado de mediocridad y falta de ideas por la propia farandulera, y la hija de \u00e9sta, una joven mujer que vive emocionalmente de los\u00a0<i>l\u00e1ics<\/i>\u00a0que obtiene en su casi ininterrumpida presencia en redes sociales, mientras exhibe una vida tan vac\u00eda e insustancial como las redes mismas.<\/p>\n<p align=\"left\">El juego de contrastes de Amat es evidente: el antedicho n\u00facleo familiar, entre distorsionado, falso y en vilo permanente por culpa de la personalidad de sus tres miembros, vive\u00a0<i>hacia afuera<\/i>\u00a0en tanto la raz\u00f3n de ser de cada uno consiste en el aplauso ajeno y el deseo de celebridad; en el otro extremo est\u00e1n Emiliano, una novia solidaria e incondicional, y una hermana que, desde la ruptura de su propio n\u00facleo familiar a causa de la ausencia de su madre, forma parte de una organizaci\u00f3n de b\u00fasqueda de desaparecidos.<\/p>\n<p align=\"left\">El anterior no es el \u00fanico contraste que plantea\u00a0<i>Perdidos en la noche<\/i>: al obvio que se establece entre dos clases sociales obligadas a la convivencia \u2013la familia de \u201cfamosos\u201d con Emiliano, que se hace contratar por \u00e9sta para indagar en la casa el paradero de su madre\u2013 se suman otros como el ya mencionado entre una poblaci\u00f3n preocupada por el medio ambiente y una empresa desentendida, omisa y potencialmente criminal no s\u00f3lo por la contaminaci\u00f3n, as\u00ed como uno m\u00e1s que campea de principio a fin de la trama y la rubrica: el\u00a0<i>eros<\/i>, ya sea artificial o artificioso, manifiesto por ejemplo en el\u00a0<i>opus<\/i>\u00a0del artista pl\u00e1stico, y el\u00a0<i>thanatos<\/i>\u00a0absolutamente real que Emiliano quiere poner de relieve en su af\u00e1n de justicia o, si\u00a0no es posible, al menos de venganza, lo cual habr\u00e1 de reforzar un impulso de muerte que en el otro extremo tambi\u00e9n est\u00e1 m\u00e1s que presente, si bien contrarrestado, aunque al final infructuosamente, por quien menos se esperaba.<\/p>\n<p align=\"left\">A estas alturas de su trayectoria, no cab\u00eda esperar de Amat Escalante menos que un filme como \u00e9ste, complejo, denso y formalmente impecable.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cinexcusas Luis Tovar La consistencia de Amat El tiempo y el lugar donde sucede\u00a0Perdidos en la noche son insoslayables para entender a suficiencia el alcance de este filme duro, crudo y tan alejado como es posible de cualquier asomo de complacencia o morigeraci\u00f3n: se trata respectivamente de la \u00e9poca actual y el estado de Guanajuato, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":36403,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-36402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36402"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36404,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36402\/revisions\/36404"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/36403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}