{"id":36550,"date":"2024-04-12T12:01:48","date_gmt":"2024-04-12T18:01:48","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36550"},"modified":"2024-04-12T12:01:48","modified_gmt":"2024-04-12T18:01:48","slug":"mexico-puede-ser-distinto-via-la-desgracia-acapulquena-si-a-partir-de-lo-desacostumbrado-podemos-ser-diferentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36550","title":{"rendered":"M\u00e9xico puede ser distinto, v\u00eda la desgracia acapulque\u00f1a si, a partir de lo desacostumbrado, podemos ser diferentes"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">El teatro de la crueldad: Acapulco<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Jos\u00e9 Cueli<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col\">\n<div class=\"inicial\">Bronco el aire, inestable la tierra, innavegables las olas, falto de luz el espacio, nadie su forma duraba y estorbaba el uno a los otros, porque en un solo cuerpo pugnaban lo fr\u00edo con lo c\u00e1lido, lo seco con lo h\u00famedo, lo muelle y lo duro, lo que peso ten\u00eda y lo sin peso\u2026<\/div>\n<p>Lo ins\u00f3lito en ocasi\u00f3n del terremoto que sacudi\u00f3 la Ciudad de M\u00e9xico en 1985 y que vuelven a tener vigencia en funci\u00f3n del hurac\u00e1n\u00a0<em>Otis,\u00a0<\/em>que sembr\u00f3 muerte y destrucci\u00f3n en el puerto de Acapulco (Guerrero).<\/p>\n<p>Las palabras que hablaban de caos y metamorfosis sirven para abordar el cambio y el desorden como dos conceptos centrales con relaci\u00f3n al tema del desastre. Suceso que se presenta repentinamente causado por fuerzas naturales y humanas, cuyos efectos son esencialmente graves por el da\u00f1o que provocan: p\u00e9rdidas humanas, materiales y culturales que ocasionan a las personas gran dolor y angustia, como los huracanes, las erupciones volc\u00e1nicas, las inundaciones, las explosiones, los temblores, los accidentes nucleares, los incendios, los accidentes en medios de transporte; epidemias, guerras, actos terroristas, e, incluso, los asaltos y la violencias que vive M\u00e9xico.<\/p>\n<p>La muerte de alguien altera la comunidad al igual que el peligro, al no saber a qu\u00e9 atenerse, m\u00e1xime si est\u00e1 impuesto por fuerzas naturales que incrementan la impotencia y el temor. \u201cEntonces, hay un desastre, desgracias, infelicidad, porque se tiene \u2018mala estrella\u2019, y el desastre y la cat\u00e1strofe acaecen al \u2018astroso\u2019, al que tiene \u2018mala estrella\u2019, al desgraciado\u201d, dice el fil\u00f3sofo Juan Manuel Silva.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n, en casos extraordinarios, ense\u00f1a que es posible que suceda lo que no creemos que pudiera suceder. La seguridad proviene de lo que pensamos que pocas cosas imprevistas pueden suceder; es decir, la raz\u00f3n oper\u00f3 como si no existiera.<\/p>\n<p>Lo ins\u00f3lito provoca actos desacostumbrados. El hombre \u2013animal de costumbres\u2013 s\u00f3lo hace lo desacostumbrado al requerir un nuevo uso como sucede con los hechos ins\u00f3litos. Para Artaud \u2013el hombre teatro\u2013 lo ins\u00f3lito implica el nacimiento del teatro; los hombres, al igual que los actores, desempe\u00f1an papeles nuevos, in\u00e9ditos y se cubren con m\u00e1scaras imprevistas y hasta contradictorias con sus papeles previos.<\/p>\n<p>M\u00e1scaras que son sustituidas por otras m\u00e1scaras cuando lo ins\u00f3lito disuelve esas m\u00e1scaras que en lo cotidiano constituyen eso que llamamos\u00a0<q>yo<\/q>\u00a0o persona.<\/p>\n<p>Todo esto lleva a Silva \u201ca pensar que en lo ins\u00f3lito, los desastres dan lugar a cambios extraordinarios en la forma de relacionarnos con nosotros mismos, los otros, la naturaleza y la divinidad, y, por tanto, ser distintos.<\/p>\n<p>\u201cLa comunidad (M\u00e9xico) puede ser distinta, v\u00eda la desgracia acapulque\u00f1a si, a partir de lo desacostumbrado, podemos ser diferentes. \u00bfNo existir\u00e1 la posibilidad de que las neurosis traum\u00e1ticas, como secuela l\u00f3gica de las p\u00e9rdidas de los m\u00e1s necesitados, puedan ser elaboradas con una nueva forma de ser y no cual es nuestro signo, con el lamento, la rabia y nuevas p\u00e9rdidas?<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"COCczv2evYUDFRP74wcdlNYL4w\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"penta\"><\/div>\n<div id=\"footer-data\" class=\"main-footer\">\n<div align=\"center\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El teatro de la crueldad: Acapulco Jos\u00e9 Cueli Bronco el aire, inestable la tierra, innavegables las olas, falto de luz el espacio, nadie su forma duraba y estorbaba el uno a los otros, porque en un solo cuerpo pugnaban lo fr\u00edo con lo c\u00e1lido, lo seco con lo h\u00famedo, lo muelle y lo duro, lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":36551,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-36550","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36550"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36550\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36552,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36550\/revisions\/36552"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/36551"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}