{"id":36615,"date":"2024-04-17T11:38:35","date_gmt":"2024-04-17T17:38:35","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36615"},"modified":"2024-04-17T11:38:35","modified_gmt":"2024-04-17T17:38:35","slug":"los-misioneros-llegan-a-difundir-un-mensaje-y-ganar-adeptos-y-producen-distintas-respuestas-de-los-misionados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36615","title":{"rendered":"Los misioneros\u00a0llegan a difundir un mensaje y ganar adeptos y producen distintas respuestas de los misionados"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">Los misioneros y las condiciones de los misionados<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">Los misioneros\u00a0no llegan a un p\u00e1ramo social y religioso. Dependiendo del espacio geogr\u00e1fico al que arriban con el prop\u00f3sito de difundir un mensaje y ganar adeptos para su causa, las condiciones del entramado social y cultural producen distintas respuestas de los misionados, es decir, de personas locales que rechazan, son indiferentes, o aceptan y modifican la propuesta religiosa ex\u00f3gena.<\/div>\n<p>Las condiciones del terreno en que incursionan los misioneros pueden ejemplificarse con el caso de la Ciudad de M\u00e9xico. Enviados de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur y la del Norte llegaron a la capital del pa\u00eds pr\u00e1cticamente al mismo tiempo. Lo hicieron a principios de 1873, por separado, ya que ten\u00edan diferencias respecto al tema de la esclavitud. Los metodistas del sur consideraron leg\u00edtima la posesi\u00f3n de esclavos y formaron, en 1844, un cuerpo eclesi\u00e1stico separado del metodismo norte\u00f1o.<\/p>\n<p>El obispo John C. Keener, de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, se aperson\u00f3 en la Ciudad de M\u00e9xico el 29 de enero de 1873. La urbe lo impresion\u00f3:\u00a0<q>El estilo de la arquitectura y la solidez de los edificios me asombraron. Al ir en coche de la estaci\u00f3n [de ferrocarril] al hotel Iturbide [hoy Centro Cultural Banamex, en la avenida Francisco I. Madero, Centro Hist\u00f3rico], me parec\u00eda una visi\u00f3n oriental, esa ciudad edificada en el interior del pa\u00eds, me tra\u00eda a la memoria la Ciudad de Florencia y la arquitectura de Miguel \u00c1ngel<\/q>.<\/p>\n<p>Pronto descubri\u00f3 que en la antigua M\u00e9xico\/Tenochtitlan hab\u00eda n\u00facleos protestantes\/evang\u00e9licos bien consolidados y liderazgos muy activos. Conoci\u00f3 a S\u00f3stenes Ju\u00e1rez, profesor de primaria, que hab\u00eda formado parte de la resistencia contra los invasores franceses y los conservadores que los apoyaban. S\u00f3stenes, seg\u00fan algunas fuentes, era primo de Benito Ju\u00e1rez, alcanz\u00f3 el grado de mayor en el ej\u00e9rcito republicano juarista. Encarcelado por ser opositor a Maximiliano de Habsburgo, S\u00f3stenes Ju\u00e1rez inici\u00f3 la lectura de la Biblia, lo hizo en franc\u00e9s, ya que dominaba el idioma. El resultado de la lectura fue un cambio de perspectiva: \u201cYo que hab\u00eda anhelado la libertad de acci\u00f3n para mi pa\u00eds, ahora anhelaba la libertad del esp\u00edritu para mis compatriotas que se hallaban bajo el yugo de Roma. Ve\u00eda patentemente que la lectura de ese peque\u00f1o libro habr\u00eda de libertarles de la tiran\u00eda romanista [\u2026]. Resolv\u00ed que cuando saliera de mi c\u00e1rcel pol\u00edtica, tratar\u00eda de salvar a mis paisanos todos, a mi querido pueblo mexicano, de la c\u00e1rcel religiosa en que se hallaba arrojado\u201d.<\/p>\n<p>En 1864, o a m\u00e1s tardar en 1865, Ju\u00e1rez se vincul\u00f3 con la Sociedad Evang\u00e9lica de M\u00e9xico, la cual celebraba reuniones en San Jos\u00e9 el Real 21, actual Isabel la Cat\u00f3lica n\u00famero 13, Centro Hist\u00f3rico. En octubre de 1869 S\u00f3stenes Ju\u00e1rez inici\u00f3 otro grupo en el callej\u00f3n de Betlemitas, hoy calle Filomeno Mata, casi esquina con Tacuba. Una de las c\u00e9lulas afiliadas al movimiento encabezado por S\u00f3stenes en Betlemitas fue hostigada y perseguida en Xalostoc, hubo algunos encarcelados. Del caso se ocup\u00f3 Ignacio Manuel Altamirano, porque para \u00e9l se trataba de\u00a0<q>un hecho que en mi calidad de liberal y amigo de la tolerancia y de la civilizaci\u00f3n no puedo dejar inapercibido<\/q>\u00a0(\u00a0<em>El Siglo Diez y Nueve<\/em>\u00a0<em>,<\/em>\u00a027\/3\/1870, pp. 1 y 2).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Mucho m\u00e1s podr\u00eda ser narrado sobre S\u00f3stenes Ju\u00e1rez y los n\u00facleos protestantes\/evang\u00e9licos que reconoc\u00edan su liderazgo. Por ahora lo importante es mencionar que, para febrero de 1873, cuando lo conoce el obispo metodista del sur John C. Keener, el misionero invita al mexicano para que se uniera al trabajo que deseaba iniciar en la capital del pa\u00eds. Keener visit\u00f3 otros lugares de reuniones protestantes, que se localizaban a pocas calles unos de otros. Uno lo encabezaban Agust\u00edn Palacios y Arcadio Morales en la calle de Cinco de Mayo (ten\u00eda 200 congregantes), en el tramo que va de Isabel la Cat\u00f3lica a Motolin\u00eda. Otro se congregaba en el templo de San Francisco (frente al Sanborns de los Azulejos), y el d\u00eda que lo visit\u00f3 Keener, el domingo 9 de febrero,\u00a0<q>hab\u00eda 250 presentes de la gente com\u00fan<\/q>.<\/p>\n<p>S\u00f3stenes Ju\u00e1rez fue clave para que Keener pudiera comprar la capilla de San Andr\u00e9s, que estuvo en la calle de Tacuba y Xicot\u00e9ncatl. Tras un r\u00e1pido acondicionamiento, en dicho lugar dieron inicio actividades de la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, el 30 de marzo de 1873.<\/p>\n<p>Tras haber estado en la Ciudad de M\u00e9xico y alrededores poco menos de dos meses, el obispo Keener resumi\u00f3 su aprendizaje en tres puntos: 1) hab\u00eda 40 o 50 congregaciones en las que se le\u00eda la Biblia; 2) lo anterior era resultado de los propios mexicanos, y no obra de sociedades misioneras de fuera; 3) el crecimiento de la libertad religiosa en M\u00e9xico era algo para destacar, el principio libertario se manten\u00eda pese a los cambios pol\u00edticos y periodos de violencia. Fueron condiciones internas y personajes end\u00f3genos los que prepararon el terreno sobre el que incidieron los misioneros. Los misionados no fueron meros receptores de un mensaje ex\u00f3geno, con su trabajo hab\u00edan logrado avances y consolidar espacios para diferenciarse de la religi\u00f3n dominante y mayoritaria.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"CO2WkdDjyYUDFenylAkdmEMJXg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los misioneros y las condiciones de los misionados Carlos Mart\u00ednez Garc\u00eda Los misioneros\u00a0no llegan a un p\u00e1ramo social y religioso. 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