{"id":36639,"date":"2024-04-19T12:06:52","date_gmt":"2024-04-19T18:06:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36639"},"modified":"2024-04-19T12:06:52","modified_gmt":"2024-04-19T18:06:52","slug":"de-nino-me-encantaban-los-gansitos-marinela-ya-mayores-nuestros-paladares-habian-madurado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36639","title":{"rendered":"De ni\u00f1o me encantaban\u00a0los gansitos Marinela, ya mayores nuestros paladares hab\u00edan madurado"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">De intelectuales y gansitos<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Pedro Miguel<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">De ni\u00f1o me encantaban<em>\u00a0<\/em>los gansitos Marinela y cada vez que me daban dinero me causaba una desbordante ilusi\u00f3n ir corriendo a la tiendita a comprar uno. Lo devoraba con fruici\u00f3n y de all\u00ed, a esperar la siguiente dosis. Pero desde la pubertad me fui interesando en las lecturas y las escrituras, los amores, el activismo y las tertulias pol\u00edticas y literarias y durante un par de d\u00e9cadas me olvid\u00e9 de los gansitos. Una vez, cuando estaba por entrar en la treintena, en un viaje en autom\u00f3vil por alg\u00fan lugar polvoriento, alguien sac\u00f3 de su mochila unos de esos bocadillos y nos los ofreci\u00f3 al resto de los pasajeros. Se me despert\u00f3 de golpe el entusiasmo infantil dormido por a\u00f1os y adem\u00e1s hac\u00eda hambre, as\u00ed que acept\u00e9 el ofrecimiento sin titubear, saqu\u00e9 el pastelito de su empaque y de una mordida le arranqu\u00e9 la mitad. La desilusi\u00f3n fue inmediata.<\/div>\n<p>\u2013Pero qu\u00e9 es esta mierda \u2013dije, tragando con dificultad y con una inexcusable groser\u00eda para quien me hab\u00eda hecho el regalo. Ya no me pude comer el resto.<\/p>\n<p>La cosa es que todos los que \u00edbamos a bordo, incluido el generoso benefactor, coincidimos en el desagrado. El bodoque grasiento y empalagoso que acab\u00e1bamos de llevarnos a la boca fue objeto de severas cr\u00edticas. Alguien esboz\u00f3 la explicaci\u00f3n de que los gansitos ya no eran como los de antes. Uno m\u00e1s agreg\u00f3 que los procesos de producci\u00f3n se hab\u00edan masificado tanto que se hab\u00eda descuidado la calidad; un tercero agreg\u00f3 que los ingredientes originales hab\u00edan sido remplazados por parafinas de refiner\u00eda mezcladas con az\u00facar en exceso.<\/p>\n<p>En esas disquisiciones se nos fue el tiempo hasta que llegamos a un comedero \u00ednfimo en el que, sin embargo, encontramos alimentos m\u00e1s que aceptables, los engullimos y ya no volvimos a hablar de los gansitos.<\/p>\n<p>Semanas despu\u00e9s record\u00e9 el episodio, hice un riguroso examen de conciencia y conclu\u00ed que, si bien era innegable el acanallamiento de la producci\u00f3n de esas golosinas, no hab\u00edamos sido del todo justos en la descalificaci\u00f3n: en realidad, aquel refrigerio carretero no era tan diferente a los que devor\u00e9 de ni\u00f1o; ten\u00eda las mismas dimensiones y morfolog\u00eda.<\/p>\n<p>Nosotros, en cambio, hab\u00edamos evolucionado mucho m\u00e1s que los gansitos: nuestros paladares hab\u00edan madurado, se nos hab\u00eda refinado el gusto y ya hab\u00edamos dejado de estar expuestos a la criminal pero eficaz publicidad que anudaba el antojo a los buenos sentimientos y la ternura infantil:\u00a0<q>Recu\u00e9\u00e9\u00e9rdame&#8230;<\/q>, chantajeaba con voz melosa el dibujo animado del anuncio para hacer que los ni\u00f1os se sintieran culpables si no iban a comprar su chingado Gansito. Eso, sin contar con que no exist\u00eda el etiquetado frontal.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>Creo que ocurre algo semejante con todo ese enjambre de plumas talentosas, intelectos preclaros y firmas insignes que pastaban hasta hace no mucho en el jard\u00edn neoliberal y que todos, o casi todos, tom\u00e1bamos por la lucidez nacional. Ustedes saben perfectamente a qu\u00e9 y a qui\u00e9nes me refiero, de modo que los nombres sobran. Capos y jefes de plaza de mafias acad\u00e9micas, titulares de c\u00e1rteles que operaban al amparo de revistas ilustr\u00edsimas y prestigiosas, locutores a los que la pantalla chica les quedaba demasiado chica y ascend\u00edan a la categor\u00eda de analistas, artistas tan brillantes que su obra causaba desprendimientos de retina, en fin.<\/p>\n<p>Su ruina empez\u00f3 desde que tuvieron que jugarse el prestigio para defender un r\u00e9gimen en pudrici\u00f3n, hace cosa de 18 a\u00f1os, y culmin\u00f3 en diciembre de 2018, cuando se vieron privados de subsidios, contratos, prebendas y el estatuto cortesano en el que hab\u00edan medrado. M\u00e1s se exhibieron cuando result\u00f3 evidente que el s\u00fabito ardor democr\u00e1tico, derechohumanero, ambientalista, feminista, indigenista, etc\u00e9tera, con que atacaban a la 4T era mero mecanismo de chantaje para tratar de recuperar sus para\u00edsos perdidos. De pronto, nos dimos cuenta de que la vieja\u00a0<em>intelligentsia<\/em>\u00a0era proclive a decir cosas muy tontas, que esos portadores de la luz estaban procurando oscurecer todo y que su pretendida honestidad intelectual no era m\u00e1s que un berrinche clasista y des\u00adpechado ante una presidencia plebeya y justiciera.<\/p>\n<p>Ellos cambiaron muy poco. Simplemente, ahora est\u00e1n desamparados y muy enojados, pero siguen siendo id\u00e9nticos a s\u00ed mismos. Lo que cambi\u00f3 fue la conciencia nacional, que aprendi\u00f3 a distinguir entre el an\u00e1lisis y la basura propagand\u00edstica; avanz\u00f3 la politizaci\u00f3n de la sociedad, que permiti\u00f3 a millones identificar claramente, y m\u00e1s all\u00e1 de discursos simuladores, las causas y los intereses que est\u00e1n en juego; y ocurri\u00f3, por primera vez, una revoluci\u00f3n informativa impulsada desde las conferencias presidenciales matutinas para airear, ventilar y debatir la pol\u00edtica, la econom\u00eda, las relaciones exteriores, la comunicaci\u00f3n misma y hasta las estrategias de educaci\u00f3n y salud p\u00fablica, al margen de un aparato medi\u00e1tico hegem\u00f3nico que se qued\u00f3 sin r\u00e9gimen al cual servir. Hay que hablar con justicia y reconocer que la intelectualada neoliberal ha sido congruente y fiel a s\u00ed misma. Lo que cambi\u00f3 fue el pa\u00eds.<\/p>\n<p>X:\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/@PM_Navegaciones\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">@PM_Navegaciones<\/a><\/p>\n<p class=\"email\"><a href=\"mailto:%6e%61%76%65%67%61%63%69%6f%6e%65%73@%79%61%68%6f%6f.%63%6f%6d\">navegaciones@yahoo.com<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<div id=\"interstitialdfpportadas\" data-google-query-id=\"CNO0nqztzoUDFQre4wcdN1YAeQ\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/interstitial_editorial_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De intelectuales y gansitos Pedro Miguel De ni\u00f1o me encantaban\u00a0los gansitos Marinela y cada vez que me daban dinero me causaba una desbordante ilusi\u00f3n ir corriendo a la tiendita a comprar uno. Lo devoraba con fruici\u00f3n y de all\u00ed, a esperar la siguiente dosis. 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