{"id":36683,"date":"2024-04-21T13:23:32","date_gmt":"2024-04-21T19:23:32","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36683"},"modified":"2024-04-21T13:23:32","modified_gmt":"2024-04-21T19:23:32","slug":"se-cumplieron-20-anos-del-fallecimiento-de-norberto-bobbio-su-legado-politico-intelectual-y-moral-es-inconmensurable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36683","title":{"rendered":"Se cumplieron 20 a\u00f1os del fallecimiento de Norberto Bobbio. Su legado pol\u00edtico, intelectual y moral es inconmensurable."},"content":{"rendered":"<div class=\"col-md-8\">\n<h1 class=\"ljs-merri\">A 20 a\u00f1os de su fallecimiento<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">Norberto Bobbio y la originalidad intelectual<\/h1>\n<h1 class=\"ljs-merri\">Entrevista in\u00e9dita en espa\u00f1ol<\/h1>\n<p><span class=\"sem-autor\">Sergio Ortiz Leroux<\/span><\/p>\n<div id=\"carouselSemControls\" class=\"carousel slide\" data-ride=\"carousel\">\n<div class=\"carousel-inner\">\n<div class=\"carousel-item active\">\n<div class=\"ljs-nota-img\">\n<p class=\"ljs-nota-pie\">En este ensayo se siguen las ideas esenciales del pensamiento y la figura del Norberto Bobbio (1909-2004), fil\u00f3sofo, polemista y polit\u00f3logo italiano en el contexto de la filosof\u00eda pol\u00edtica contempor\u00e1nea, pensamiento a la vez cl\u00e1sico y original, cuyos recursos y m\u00e9todo trata con sobrada solvencia Ortiz Leroux, doctor en Ciencia Pol\u00edtica por la Flacso-M\u00e9xico, profesor de la UACM e integrante del Grupo de Investigaci\u00f3n de Teor\u00eda y Filosof\u00eda Pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El pasado 9 de enero se cumplieron veinte a\u00f1os del fallecimiento de Norberto Bobbio. Su legado pol\u00edtico, intelectual y moral es inconmensurable. Si hay un pensador prol\u00edfico y vers\u00e1til en el campo de la filosof\u00eda pol\u00edtica y la filosof\u00eda jur\u00eddica ese es, precisamente, el fil\u00f3sofo italiano nacido en Piamonte. Sin embargo, la fecundidad de sus elaboraciones te\u00f3ricas y de su magisterio lleva, inevitablemente, a formular la siguiente pregunta: \u00bfc\u00f3mo clasificar el inmenso legado intelectual del profesor italiano?<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-nota-cuerpo\">\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>\u00bfUn zorro o un erizo?<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Isaiah Berlin propuso un criterio para clasificar escritores e intelectuales, distingui\u00e9ndolos seg\u00fan algunos rasgos decisivos de sus obras. Para Berlin, existen quienes relacionan todo con una visi\u00f3n unitaria y coherente que funciona como un principio organizador b\u00e1sico de lo que piensan. Otros, en cambio, se interesan por varias cosas, persiguen diversos fines y objetivos cuyo v\u00ednculo no es obvio ni expl\u00edcito. Los primeros son los\u00a0<i>erizos<\/i>, quienes articulan una perspectiva centr\u00edpeta y monista de la realidad; los segundos, por su parte, son los\u00a0<i>zorros<\/i>, pues expresan la realidad de forma centr\u00edfuga y plural. \u00bfQu\u00e9 es Norberto Bobbio: un erizo o un zorro? Bobbio es tanto un erizo como un zorro. Es un erizo en su m\u00e9todo y estrategia para pensar la pol\u00edtica. Su m\u00e9todo se basa en la distinci\u00f3n terminol\u00f3gica y conceptual, sin reparar mayormente en consideraciones de tipo hist\u00f3rico o ideol\u00f3gico. Su estrategia subraya la importancia de las grandes dicotom\u00edas, es decir, de los pares conceptuales opuestos y antag\u00f3nicos, en el proceso del conocimiento (estado de naturaleza\/sociedad civil; democracia\/dictadura; paz\/guerra, etc\u00e9tera). Pero, al mismo tiempo, Bobbio es un zorro. Sus ensayos de debate pol\u00edtico y de posicionamiento intelectual, como los reunidos en su famoso libro<i>\u00a0Il futuro della democracia<\/i>\u00a0(1984), que le han valido reconocimiento tanto de tirios como de troyanos en Europa, Estados Unidos y Am\u00e9rica Latina, est\u00e1n atravesados por una complejidad te\u00f3rica y pr\u00e1ctica que se resiste a encuadrarse a cualquier monismo metodol\u00f3gico. Por m\u00e1s que el Bobbio catedr\u00e1tico quiere \u201cmantener a raya\u201d al Bobbio polemista, el segundo acaba por tomar\u00a0<i>relativa<\/i>\u00a0distancia del primero para adentrarse en territorios desconocidos marcados por la pluralidad, la incertidumbre y lo imprevisto. Ciertamente, Bobbio nunca acaba traicion\u00e1ndose a s\u00ed mismo, a su biograf\u00eda intelectual y personal, pero a la hora de someter a prueba su filo pol\u00e9mico frente a los\u00a0<i>otros<\/i>\u00a0(socialistas, comunistas, conservadores,\u00a0<i>liberistas<\/i>, etc\u00e9tera) nos descubre a\u00a0<i>nosotros<\/i>\u00a0una faceta de su trayectoria intelectual que en nada demerita su biograf\u00eda personal.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">El Bobbio que resulta de este juego est\u00e1 marcado por una riqueza y profundidad que no puede ser vulgarizada con simplificaciones. A riesgo de ser v\u00edctima de mis propios argumentos, en las siguientes l\u00edneas presentar\u00e9 algunas ideas dirigidas a identificar y clasificar la singularidad del pensamiento de Norberto Bobbio. Sirva este peque\u00f1o ensayo como un modesto homenaje a veinte a\u00f1os de su partida.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>De lo original o de la originalidad del pensamiento de Bobbio<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Uno de los muchos criterios que pueden usarse para ordenar las ideas de escritores y pensadores es el de la originalidad o no de su obra. Se suele decir que una obra es original cuando no tiene copia alguna, es decir, cuando el uno es solamente uno. En contraparte, se afirma que una obra no es original cuando el tipo uno se repite en el modelo dos o tres. Las copias son\u00a0<i>casi<\/i>\u00a0iguales al original. Obviamente, como ya sentenci\u00f3 Her\u00e1clito, \u201cnadie se ba\u00f1a dos veces en el mismo r\u00edo\u201d. Octavio Paz utiliz\u00f3 la met\u00e1fora del aprendizaje para ilustrar el problema de la originalidad. Para el poeta mexicano, el hombre imi\u00a7\u00a7ta por naturaleza y todo aprendizaje comienza con la imitaci\u00f3n que nace de la admiraci\u00f3n. Imitamos aquello que admiramos. Por la imitaci\u00f3n, sostiene Paz, descubrimos los secretos del hacer. \u201cLa imitaci\u00f3n nos ense\u00f1a\u00a0<i>c\u00f3mo<\/i>\u00a0hacer\u201d, pero tambi\u00e9n puede convertirnos en repetidores sin originalidad. Para evitar caer en esta tentaci\u00f3n: \u201cEl imitador debe\u00a0<i>saltar<\/i>\u00a0y penetrar en el territorio\u00a0<i>desconocido<\/i>\u00a0de la invenci\u00f3n. Pero para llegar a ese territorio debe pasar por la imitaci\u00f3n. Su aliado en esa exploraci\u00f3n de lo desconocido es justamente lo que ha aprendido en sus imitaciones; si ha sido capaz de dominarlas, est\u00e1 listo para dar el salto. Todos los escritores y autores comienzan imitando; todos, si tienen talento, convierten sus imitaciones en invenciones\u201d. (Octavio Paz, \u201cEl llamado y el aprendizaje\u201d,\u00a0<i>Letras Libres<\/i>, M\u00e9xico, a\u00f1o 1, n\u00fam. 4, abril de 1999, cursivas del autor.)<\/p>\n<p align=\"LEFT\">La dial\u00e9ctica entre imitaci\u00f3n e invenci\u00f3n no admite equ\u00edvocos. Nadie puede inventar sin haber previamente pasado por la imitaci\u00f3n. Pero muchos pueden imitar sin haber nunca inventado. El problema, creo, es el del momento del salto hacia lo \u201cdesconocido\u201d. Todo vac\u00edo (intelectual, moral, econ\u00f3mico, amoroso, etc\u00e9tera) provoca un hueco en el est\u00f3mago que nos impide saltar. Si de intelectuales se habla, son comunes aquellos que se dedican simplemente a ser copias de un original. La figura del salto hacia la originalidad no aparece o es pospuesta hasta el infinito. Los pretextos nunca faltan. Otros, por el contrario, se apresuran a saltar sin haber dominado el arte de la imitaci\u00f3n. El resultado es que no llegan a inventar y del salto s\u00f3lo quedan las huellas de los moretones. Los primeros pecan por exceso de prudencia y los segundos por exceso de impaciencia.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Dentro de la comunidad intelectual, Norberto Bobbio es un caso especial. Su obra no es\u00a0<i>original<\/i>, si se entiende por original aquel pensamiento que plantea ideas o modelos novedosos. Su obra es fragmentaria y la mayor parte de sus libros son recopilaciones de art\u00edculos o ensayos. El fil\u00f3sofo italiano no tiene, en este sentido, una obra original, como s\u00ed la tienen autores, como por ejemplo Rawls, Nozick, Castoriadis, Habermas, Walzer, Lefort, Taylor, por mencionar s\u00f3lo algunos de los principales exponentes de la filosof\u00eda pol\u00edtica occidental contempor\u00e1nea. Si Rawls ser\u00e1 recordado dentro de la tradici\u00f3n occidental de la filosof\u00eda pol\u00edtica contempor\u00e1nea por<i>\u00a0A Theorie por Justice<\/i>\u00a0(1971); Nozick por<i>\u00a0Anarchy, State, and Utopia<\/i>\u00a0(1974); Castoriadis por\u00a0<i>L\u2019Institution imaginaire de la societ\u00e9<\/i>\u00a0(1975); Habermas por\u00a0<i>Theorie des kommunikativen Handelns\u00a0<\/i>(1981); Walzer por\u00a0<i>Spheres of Justice. A Defense of Pluralism and Equality\u00a0<\/i>(1983); Lefort por\u00a0<i>Essais sur le politique XIXe-XXe siecles\u00a0<\/i>(1986); y Taylor por\u00a0<i>Multiculturalism<\/i>\u00a0(1992), \u00bfpor cu\u00e1l obra ser\u00e1 recordado Bobbio en el debate filos\u00f3fico-pol\u00edtico contempor\u00e1neo? Algunos sostendr\u00e1n que por\u00a0<i>Il futuro della democrazia<\/i>\u00a0(1984), pero el propio Bobbio se apresurar\u00e1 a desmentirlos al sostener que los textos reunidos en ese volumen \u201cfueron escritos para un p\u00fablico que se interesa por la pol\u00edtica, no para los especialistas\u201d. Otros afirmar\u00e1n que por\u00a0<i>Stato, governo societ\u00e1. Per una teoria generalle della politica\u00a0<\/i>(1985), pero este texto re\u00fane los atributos no de una obra original, sino m\u00e1s bien de un tratado.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Alejado de la moda intelectual<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u00bfPor qu\u00e9 Bobbio no ha ofrecido a sus no pocos lectores una obra\u00a0<i>original<\/i>? La respuesta, creo, est\u00e1 asociada a su temperamento. En repetidas ocasiones, el fil\u00f3sofo italiano ha subrayado el valor de la prudencia frente a la impaciencia. De ah\u00ed que sus posiciones pol\u00edticas en el debate p\u00fablico sean identificadas no como radicales, sino como \u201cmoderadas\u201d.*<sup>\u00a0<\/sup>Si se recupera la met\u00e1fora paciana del aprendizaje, se puede afirmar que Bobbio no ha querido dar el \u201cgran salto\u201d. No porque no est\u00e9 adiestrado para ello; pocos conocen y dominan como \u00e9l \u201cel arte de los cl\u00e1sicos\u201d, sino porque en el momento de tomar la decisi\u00f3n de saltar ha dominado en su esp\u00edritu una falsa modestia. Su admiraci\u00f3n por los cl\u00e1sicos del pensamiento pol\u00edtico lo ha llevado a sentirse demasiado peque\u00f1o para tener el atrevimiento de imitarles. Frente al desaf\u00edo de la invenci\u00f3n, Bobbio parece haber tomado partido por la imitaci\u00f3n. Quiz\u00e1 esta decisi\u00f3n est\u00e9 asociada tambi\u00e9n al malestar que le provocan \u201cteor\u00edas originales\u201d que en sustancia dicen muy poco, se esfuman como el humo y no resisten la prueba del tiempo, que es, a final de cuentas, la prueba que debe pasar cualquier teor\u00eda o pensamiento digno de ese nombre. Nadie m\u00e1s ajeno a las modas intelectuales que el jurista italiano.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>El escudo de los cl\u00e1sicos<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Sin embargo, Bobbio no tiene mucho que pedirle a los pensadores originales. Si bien es cierto que no es original en sus ideas, tambi\u00e9n es cierto que su pensamiento se distingue, como sostiene Elisabetta Di Castro, por una peculiar\u00a0<i>originalidad en su forma de trabajo<\/i>,<sup>\u00a0<\/sup>la cual radica, parad\u00f3jicamente, no en la aventura de la invenci\u00f3n, sino\u00a0en la recuperaci\u00f3n de la tradici\u00f3n. La originalidad de las ideas de Norberto Bobbio \u2013no exclusiva pero s\u00ed distintiva\u2013 descansa en su apuesta por los cl\u00e1sicos, en su constante llamado a volver a las grandes \u201clecciones\u201d, a los \u201ctemas recurrentes\u201d de los pensadores cl\u00e1sicos con el objeto de\u00a0<i>volver a pensar<\/i>\u00a0la pol\u00edtica contempor\u00e1nea. Bobbio ser\u00eda as\u00ed un ejemplo fiel de la imposibilidad de pensar seriamente la pol\u00edtica sin la lectura anal\u00edtica, cr\u00edtica y, a la vez, apasionada de los cl\u00e1sicos.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Con Bobbio o por medio de Bobbio parecen resucitar de la desmemoria numerosos autores<br \/>\nde tradiciones intelectuales diversas y acaso encontradas. A quien acceda a su pensamiento y a sus obras le quedar\u00e1 la sensaci\u00f3n de estar ante un escritor sin tiempo y espacio alguno. Los ciclos de la historia destierran la inmediatez y la fugacidad y acogen las grandes oleadas del pensamiento. En las m\u00faltiples p\u00e1ginas escritas por el fil\u00f3sofo italiano desfilan ante nosotros Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles; S\u00e9neca y Cicer\u00f3n; Maquiavelo, Montesquieu y Rousseau; Hobbes, Locke y Kant; Hegel, Marx y Gramsci; Weber y Kelsen. Si utiliz\u00e1ramos la met\u00e1fora de la guerra, dir\u00edamos que Bobbio no asiste desarmado a cada una de las batallas: su mejor escudo son, precisamente, los cl\u00e1sicos. Un hueso dif\u00edcil de roer. De ah\u00ed se explican las dotes polemistas de Bobbio. De ah\u00ed tambi\u00e9n que estemos frente a un intelectual\u00a0<i>inc\u00f3modo<\/i>: inc\u00f3modo para los liberales, pues les parece demasiado cercano a los socialistas; inc\u00f3modo para los socialistas, pues les parece demasiado liberal; inc\u00f3modo para los neoliberales, pues les resulta poco\u00a0<i>liberista<\/i>; inc\u00f3modo para los idealistas, pues es demasiado realista.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Es de sobra conocido que las ideas de Bobbio transitan por tres avenidas con distintos destinos pero que tienden a cruzarse en el camino: \u201ca) el liberalismo pol\u00edtico cl\u00e1sico, como una doctrina de los derechos c\u00edvicos y de la libertad individual, y como un compromiso con el Estado constitucional; b) el marxismo, por el que a finales de los a\u00f1os treinta se hizo socialista; y c) el realismo pol\u00edtico italiano, recuperado para plantear los problemas del Estado\u201d. (Elisabetta di Castro,\u00a0<i>Raz\u00f3n y pol\u00edtica; la obra de Norberto Bobbio<\/i>, M\u00e9xico, UNAM\/Fontamara, 1998.)<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\"><b>Una teor\u00eda liberal-socialista<\/b><\/p>\n<p align=\"LEFT\">Si bien Bobbio nunca ha negado su adhesi\u00f3n a la doctrina liberal, su diferencia con respecto a otros liberales es que \u00e9l no ha sido exclusivamente liberal. En efecto, el fil\u00f3sofo italiano ha recuperado de la tradici\u00f3n socialista un concepto de igualdad, la igualdad econ\u00f3mica y social, para destacar la ausencia de una teor\u00eda de la igualdad dentro del campo liberal que vaya m\u00e1s all\u00e1 de la igualdad jur\u00eddica. De aqu\u00ed su obsesi\u00f3n por edificar una teor\u00eda liberal-socialista. Al mismo tiempo, el profesor italiano ha sometido a cr\u00edtica al individualismo privatista de corte neoliberal, quien reduce el concepto moderno de libertad a la libertad econ\u00f3mica sin reparar en las libertades pol\u00edticas, base de cualquier democracia moderna.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">Este mismo filo pol\u00e9mico lo dirige a la tradici\u00f3n socialista, a la que le cuestiona su ausencia de una teor\u00eda general sobre el Estado y la democracia y su menosprecio a las libertades de tipo liberal. Parad\u00f3jicamente, el mayor activo de Bobbio, a la hora de debatir con los marxistas, es que discute con ellos desde afuera de los presupuestos de su discurso. Virtud que el historiador marxista Perry Anderson le reconoce a Bobbio en su famoso \u201cepistolario pol\u00e9mico\u201d, publicado por la revista<i>\u00a0Nexos\u00a0<\/i>en 1990.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\u00bfEs, entonces, el eclecticismo el signo distintivo de la\u00a0<i>originalidad<\/i>\u00a0bobbiana? Yo dir\u00eda que no. Su originalidad radica en que somete la solidez sem\u00e1ntica y te\u00f3rica de las construcciones pol\u00edticas modernas a la prueba disruptiva de los cl\u00e1sicos. Si sus pilares son s\u00f3lidos resistir\u00e1n la prueba; si no lo son, los edificios se derrumbar\u00e1n. Bobbio coloca a las grandes tradiciones pol\u00edticas ante el espejo del otro. El fruto de semejante osad\u00eda es un di\u00e1logo que, como el conocimiento de fronteras, rinde h\u00edbridos bastante singulares y f\u00e9rtiles. La democracia, que es hoy democracia liberal, no queda exenta de este examen heterodoxo. Pero este asunto podr\u00eda ser el pretexto para otro ensayo.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p align=\"LEFT\">*La postura moderada bobbiana es defendida por el propio Bobbio. En su intercambio epistolar con Perry Anderson declara: \u201cQue luego estos ideales de libertad (provenientes de la doctrina liberal) y los de la justicia (provenientes de la doctrina socialista), y para m\u00ed convergentes en el proyecto de una democracia social como ideal para alcanzar, sean para usted (Anderson) signos de un proyecto pol\u00edtico moderado, puede entenderlo y no tengo absolutamente nada que objetar.\u201d Cfr. Norberto Bobbio\/Perry Anderson, \u201cEpistolario pol\u00e9mico\u201d, en\u00a0<i>Nexos<\/i>, M\u00e9xico, n\u00fam. 154, octubre de 1990, pp. 65-74.<\/p>\n<p align=\"LEFT\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col-md-4\">\n<div class=\"publicidad\">\n<div>\n<div id=\"Right5\" data-google-query-id=\"CPCnwI2D1IUDFfdXCAQdjUwGVg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/70932171\/jornadasemanal_micrositio_box2_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"ljs-issue\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A 20 a\u00f1os de su fallecimiento Norberto Bobbio y la originalidad intelectual Entrevista in\u00e9dita en espa\u00f1ol Sergio Ortiz Leroux En este ensayo se siguen las ideas esenciales del pensamiento y la figura del Norberto Bobbio (1909-2004), fil\u00f3sofo, polemista y polit\u00f3logo italiano en el contexto de la filosof\u00eda pol\u00edtica contempor\u00e1nea, pensamiento a la vez cl\u00e1sico y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":36684,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-36683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36683"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36683\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36685,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36683\/revisions\/36685"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/36684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}