{"id":36738,"date":"2024-04-25T12:18:46","date_gmt":"2024-04-25T18:18:46","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36738"},"modified":"2024-04-25T12:18:46","modified_gmt":"2024-04-25T18:18:46","slug":"la-muerte-de-guernica-hay-que-sembrar-el-terror-eliminando-sin-escrupulos-a-los-que-no-piensen-como-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=36738","title":{"rendered":"\u00abLa muerte de Guernica\u00bb  \u201cHay que sembrar el terror, eliminando sin escr\u00fapulos a los que no piensen como nosotros\u201d."},"content":{"rendered":"<div id=\"main-cont\">\n<article>\n<div id=\"article-cont\" class=\"main-cont article-cont analysis\">\n<div class=\"cabeza\">26 de abril de 1937: Guernica no se olvida<\/div>\n<div class=\"sumarios\"><\/div>\n<div class=\"credito-articulo\">Claudio Albertani<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"article-text\" class=\"text\">\n<div class=\"col col1\">\n<div class=\"inicial\">En 1933, H. G. Wells\u00a0public\u00f3 una novela dist\u00f3pica,\u00a0<em>La forma de las cosas por venir<\/em>, en la cual formulaba advertencias apocal\u00edpticas sobre el futuro de la humanidad. Los\u00a0<q>magn\u00edficos horrores<\/q>\u00a0del pasado, anotaba el escritor, se quedar\u00edan cortos ante la Nueva Guerra (con may\u00fasculas), misma que desembocar\u00eda en la masacre cient\u00edfica de la humanidad borrando la antigua distinci\u00f3n entre combatientes y poblaci\u00f3n civil.<\/div>\n<p>Muy pronto se supo que no era ciencia ficci\u00f3n. Narra el historiador brit\u00e1nico Paul Preston en\u00a0<em>La muerte de Guernica<\/em>\u00a0que el 19 de julio de 1936, tras el levantamiento militar contra la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, Emilio Mola, uno de los generales golpistas, sermone\u00f3 as\u00ed a los alcaldes de la provincia de Navarra: \u201cHay que sembrar el terror\u2026 hay que dar la sensaci\u00f3n de dominio eliminando sin escr\u00fapulos ni vacilaci\u00f3n a todos los que no piensen como nosotros\u201d.<\/p>\n<p>Lo peor estaba por venir. Hacia principios de 1937, los nacionales atestados frente a Madrid y derrotados en Guadalajara, abandonaron la idea de una ofensiva generalizada optando por avanzar palmo a palmo. El primer objetivo fue el norte, aislado del resto de la rep\u00fablica a causa del bloqueo naval y la ca\u00edda de las ciudades fronterizas de Ir\u00fan y San Sebasti\u00e1n. Controlar esa regi\u00f3n era de\u00adcisivo, pues contaba con la mayor parte de la industria metal\u00fargica, f\u00e1bricas de armamento y abundantes reservas minerales.<\/p>\n<p>Encargado de la operaci\u00f3n, Mola contaba con el apoyo a\u00e9reo de la aviaci\u00f3n legionaria de Mussolini y, sobre todo, con la aguerrida y tecnol\u00f3gicamente avanzada Legi\u00f3n C\u00f3ndor, conformada por unos 3 mil 800 hombres al mando del general Hugo Sperrle. Su jefe de estado mayor, el coronel Wolfram von Richthofen, era un nazi conocido por su crueldad y altaner\u00eda.<\/p>\n<p>Desde el comienzo de la campa\u00f1a, los alemanes hab\u00edan estado experimentando t\u00e9cnicas de combate, los tristemente c\u00e9lebres bombardeos en alfombra destinados a causar terror en la poblaci\u00f3n civil. Pero Franco pensaba que no era suficiente: a los vascos lealistas hab\u00eda que propinarles un castigo ejemplar. Escogi\u00f3 Guernica (Gernika, en vasco), peque\u00f1a ciudad de unos 7 mil habitantes s\u00edmbolo de la independencia y la identidad vascas.<\/p>\n<p>El 26 de abril de 1937, lunes, era d\u00eda de mercado. Las calles de Guernica estaban repletas de hombres, mujeres y ni\u00f1os pues, adem\u00e1s de los vecinos, se encontraban cientos de refugiados y otros tantos campesinos que acud\u00edan a vender sus productos. El bombardeo se inici\u00f3 a las 16:40 y se extendi\u00f3 por m\u00e1s de tres horas interminables. El plan \u2013nombre en clave\u00a0<em>Operaci\u00f3n R\u00fcgen<\/em>\u00a0(castigo, en alem\u00e1n)\u2013 segu\u00eda una l\u00f3gica implacable: en un primer momento, los bombarderos arrojaron bombas pesadas y granadas de mano de manera met\u00f3dica, \u00e1rea tras \u00e1rea. Luego, los aviones de caza ametrallaron a la multitud aterrorizada para que buscara resguardarse en los refugios subterr\u00e1neos y, por \u00faltimo, los Junkers 52 lanzaron unas 3 mil bombas incendiarias pesadas para que las casas se derrumbasen sobre sus v\u00edctimas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"col col2\">\n<p>La operaci\u00f3n persegu\u00eda dos objetivos distintos: el de Franco y el de los alemanes. El General\u00edsimo quer\u00eda asestar un golpe definitivo a la moral del pueblo y del ej\u00e9rcito vascos; los alemanes, en cambio, experimentaban nuevos artefactos b\u00e9licos, los mismos que emplear\u00edan en la Segunda Guerra Mundial. Como fuere, de las 300 casas que ten\u00eda Guernica, 71 por ciento fueron destruidas, 7 por ciento quedaron gravemente da\u00f1adas y 22 por ciento sufrieron da\u00f1os parciales. Seg\u00fan el gobierno vasco, hubo mil 654 muertos y 900 heridos, todos civiles. Hab\u00eda nacido un nuevo paradigma b\u00e9lico: la guerra total en la cual el conjunto del territorio enemigo y de sus habitantes se torna objetivo militar. Richthofen anot\u00f3 en su diario:\u00a0<q>Me port\u00e9 en Guernica de manera algo maleducada<\/q>.<\/p>\n<p>Los nacionales hicieron lo posible por negar la realidad. A las 9:30 del d\u00eda 27, Franco \u2013quien al principio de la guerra hab\u00eda manifestado la necesidad de matar a un mill\u00f3n de obreros espa\u00f1oles\u2013 minti\u00f3 descaradamente desde Radio Salamanca: \u201cHemos respetado a Guernica como respetamos todo lo espa\u00f1ol.\u00a0<em>Los\u00a0<\/em><em>rojos<\/em>\u00a0destruyeron a Guernica para lanzar la propaganda que ten\u00edan preparada\u201d. Sin embargo, el mundo no tard\u00f3 en conocer la verdad gracias al valiente periodista ingl\u00e9s George L. Steer, quien se encontraba en la regi\u00f3n como enviado especial del\u00a0<em>The Times\u00a0<\/em>de Londres. Atra\u00eddo por el resplandor del incendio que se apreciaba desde lejos, lleg\u00f3 a Guernica horas despu\u00e9s de la tragedia. En el hospital, cont\u00f3 40 cad\u00e1veres de mujeres tendidos en el piso tapizado de sangre. Deambulando por las calles saturadas de cuerpos sin vida, encontr\u00f3 el trozo de una bomba con un \u00e1guila alemana dibujada y en otro artefacto ley\u00f3 la palabra Roma.<\/p>\n<p>En ese momento, Pablo Picasso hab\u00eda re\u00adcibido el encargo de una obra por parte del gobierno republicano espa\u00f1ol, en vista de la Exposici\u00f3n Universal de Par\u00eds que tendr\u00eda lugar del 25 de mayo al 25 de noviembre. Cuando ley\u00f3 el reportaje de Steer \u2013publicado en Francia por el diario comunista\u00a0<em>L\u2019Humanit\u00e9<\/em>\u2013 se puso a trabajar en lo que ser\u00eda una de sus creaciones m\u00e1s famosas e impactantes:\u00a0<em>Guernica<\/em>\u00a0<em>.<\/em>\u00a0En este \u00f3leo de 3.50 por 7.80 metros, en el que se cruzan elementos de cubismo, expresionismo y surrealismo, la est\u00e9tica dialoga con la protesta social y la creatividad con la cr\u00edtica pol\u00edtica. El cuadro produce un efecto sobrecogedor, enfatizado por la dimensi\u00f3n monumental y los colores blanco y negro. Preguntado sobre su significado, Picasso contest\u00f3 que la pintura no est\u00e1 hecha para decorar paredes, sino que es un instrumento de guerra defensivo y ofensivo contra el enemigo. Ten\u00eda raz\u00f3n: durante la dictadura franquista, poseer una imagen de la obra era un delito. Hoy, 87 a\u00f1os despu\u00e9s, la obra sigue siendo el emblema de la bestialidad nazifascista.<\/p>\n<p class=\"email\">\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"go gui\">\n<div class=\"go-up\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>26 de abril de 1937: Guernica no se olvida Claudio Albertani En 1933, H. G. Wells\u00a0public\u00f3 una novela dist\u00f3pica,\u00a0La forma de las cosas por venir, en la cual formulaba advertencias apocal\u00edpticas sobre el futuro de la humanidad. Los\u00a0magn\u00edficos horrores\u00a0del pasado, anotaba el escritor, se quedar\u00edan cortos ante la Nueva Guerra (con may\u00fasculas), misma que desembocar\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":36739,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-36738","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36738","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=36738"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36738\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36740,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/36738\/revisions\/36740"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/36739"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=36738"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=36738"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=36738"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}