{"id":5633,"date":"2010-02-21T09:36:35","date_gmt":"2010-02-21T15:36:35","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/02\/21\/los-indigenas-insurgentes-en-queretaro-segun-la-dra-lourdes-somohano\/"},"modified":"2010-02-21T09:36:35","modified_gmt":"2010-02-21T15:36:35","slug":"los-indigenas-insurgentes-en-queretaro-segun-la-dra-lourdes-somohano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=5633","title":{"rendered":"Los Ind\u00edgenas insurgentes en Quer\u00e9taro; Seg\u00fan la Dra. Lourdes Somohano"},"content":{"rendered":"<p class=\"cabeza_princoem\"><strong>Los ind\u00edgenas insurgentes en el imaginario de los queretanos<\/strong><\/p>\n<p class=\"floatderecha\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" width=\"300\" src=\"http:\/\/i.oem.com.mx\/4d7956a2-4cd7-4445-8d60-c06913778387.jpg\" alt=\" \" height=\"250\" id=\"Foto\" \/><\/p>\n<p class=\"fechanota\">Diario de Quer\u00e9taro<\/p>\n<p class=\"texto\">Dra. Lourdes Somohano<\/p>\n<p class=\"texto\">Facultad de Filosof\u00eda UAQ<\/p>\n<p class=\"texto\">La ciudad de Quer\u00e9taro durante la guerra de independencia, entre 1810-1821, fue identificada como un basti\u00f3n realista. Las dos \u00fanicas batallas que registra contra los insurgentes fueron durante el mes de octubre de 1810, mientras las tropas realistas, acantonadas en la ciudad, estaban en una misi\u00f3n. La ciudad fue ocupada militarmente por el gobierno colonial para tener un punto de paz y un puerto seguro para abrir el incendiario Baj\u00edo, dominado por la insurgencia. La imagen de Hidalgo y Allende en la ciudad es relacionada con la herej\u00eda, el robo y la traici\u00f3n. Mientras el Baj\u00edo fue el foco de atenci\u00f3n se registr\u00f3 la mayor tensi\u00f3n en la ciudad, posteriormente baj\u00f3, pero la ciudad continu\u00f3 siendo un lugar de paso y de descanso para las tropas realistas, que abandonaron definitivamente la ciudad hasta la entrada del ejercito de Itrubide en junio de 1821. El movimiento insurgente en la ciudad fue extinguido por diversos m\u00e9todos, que incluyeron la persecuci\u00f3n policial, militar y religiosa. Los dos ataques recibidos fueron producidos por tropas insurgentes mayoritariamente formadas por ind\u00edgenas, considerados como hombres valientes y arrojados, no obstante su inferioridad en armamento.<\/p>\n<p class=\"texto\">Estos mismos eventos registrados en Quer\u00e9taro durante la guerra de independencia, a finales del siglo XIX fueron evocados en el imaginario social mediante leyendas en donde nos dibujan a unos indios ingenuos, sin capacidad de ataques efectivos. A Hidalgo se le incorpora en el pante\u00f3n de los h\u00e9roes, pero el m\u00e1s grande de todos ellos, el magn\u00e1nimo ser\u00e1 Iturbide. Este imaginario corresponde con el proyecto nacional triunfante criollo, que deja de lado las aspiraciones de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, y con la antigua identidad realista de la ciudad. En este trabajo abordaremos el per\u00edodo intermedio registrado entre la conspiraci\u00f3n y la insurgencia, para despu\u00e9s convertirse Quer\u00e9taro en una ciudad realista, con sus dos batallas emblem\u00e1ticas, la del 6 y el 30 de octubre. Posteriormente se comparar\u00e1n estos eventos con las leyendas y tradiciones que fueron registradas por don Valent\u00edn Frias a finales del siglo XIX.<\/p>\n<p class=\"texto\">Quer\u00e9taro ha sido recordada como uno de los lugares donde se gest\u00f3 la independencia. Sin embargo, el papel que tuvo esta ciudad como insurgente durante la independencia dur\u00f3 muy poco tiempo, casi s\u00f3lo durante la conspiraci\u00f3n, ya que de inmediato, a los pocos d\u00edas de levantarse Hidalgo en Dolores, Quer\u00e9taro se declar\u00f3 realista. El gobierno colonial tom\u00f3 militarmente la ciudad para tener un lugar seguro para moverse desde la ciudad de M\u00e9xico hacia el conflictivo Baj\u00edo y hacia el norte. Tener el control de esta ciudad era estrat\u00e9gico. Para lograrlo se utilizaron varias estrategias. Durante los once a\u00f1os del conflicto la ciudad \u00fanicamente registr\u00f3 dos batallas con los insurgentes, \u00e9stas dos en el mes de octubre de 1810. Estas batallas han sido emblem\u00e1ticas, y a ellas y como fueron recordadas en el siglo XIX nos referiremos.<\/p>\n<p class=\"texto\">Hip\u00f3tesis:<\/p>\n<p class=\"texto\">Lo que se pretende mostrar es a los diferentes grupos que participaron en la independencia, y c\u00f3mo durante el siglo XIX y principios del XX, son recordados. Entre ellos, los indios son ubicados con una carga negativa, mientras que Hidalgo y sobre todo Iturbide son rescatados en la memoria. Lo que nos habla del proyecto criollo que triunf\u00f3.<\/p>\n<p class=\"texto\">Para observar lo siguiente iniciaremos dando una perspectiva de los momentos \u00e1lgidos en Quer\u00e9taro, del inicio del movimiento, hasta que se estabiliza la ciudad, con el control de las milicias.<\/p>\n<p class=\"texto\">Entre las llamadas Reformas Borb\u00f3nicas, la conocida como Consolidaci\u00f3n de los Vales Reales aplicada desde finales de 1804 fue la que m\u00e1s alter\u00f3 el orden colonial. En 1805 Don Miguel Dom\u00ednguez notificaba al virrey de las nefastas consecuencias que traer\u00eda su aplicaci\u00f3n para todos, especialmente para la clase propietaria. Ciertamente, los grupos de la elite fueron los que se vieron m\u00e1s afectados y comenzaron a pensar en su autonom\u00eda. Un enemigo en com\u00fan, ubicado como un \u00abmal gobierno\u00bb se estaba perfilando para muchos grupos, especialmente para los criollos. La invasi\u00f3n francesa a la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica en 1808 brind\u00f3 la oportunidad para agilizar los planes de emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"texto\">De la conspiraci\u00f3n a la insurgencia<\/p>\n<p>Diversas reuniones conspiradoras, encubiertas en tertulias literarias, ten\u00edan lugar en Quer\u00e9taro, con una participaci\u00f3n de militares, religiosos, empleados del gobierno, comerciantes, etc. Al parecer, la esposa del corregidor, do\u00f1a Josefa parec\u00eda tener un papel destacado. Las autoridades tuvieron noticias del levantamiento desde el d\u00eda 11 de septiembre. Don Jos\u00e9 Mariano Galv\u00e1n levant\u00f3 una denuncia ante el comandante don Ignacio Garc\u00eda Rebollo, notific\u00e1ndole lo que se estaba fraguando, organizado por el capit\u00e1n Allende y el cura de Dolores, y dem\u00e1s implicados. Unos d\u00edas despu\u00e9s, Araujo, un preso involucrado en el movimiento, denuncia a sus compa\u00f1eros. Por esta denuncia apresan a don Epigmenio Gonz\u00e1lez y otras personas que estaban en su casa el 14 de septiembre en la noche. Al d\u00eda siguiente fueron detenidos el corregidor, su esposa y otros \u00abvecinos letrados\u00bb y militares. En 16 llegaron las noticias a Quer\u00e9taro de que el capit\u00e1n Allende y el cura Hidalgo comenzaron las revoluciones, ten\u00edan sitiada la villa de San Miguel el Grande y el pueblo de Dolores un gran n\u00famero de personas lo hab\u00edan asaltado. La lucha se hab\u00eda iniciado.<\/p>\n<p>La ciudad de Quer\u00e9taro se prepara para la defensa<\/p>\n<p>En Quer\u00e9taro todos estaban alarmados por las dimensiones que tomaba la revoluci\u00f3n, ya que se incorporaban r\u00e1pidamente m\u00e1s gente a las tropas de Hidalgo y Allende. La ciudad no estaba tan desprotegida, ya que recientemente se hab\u00eda organizado nuevamente un Batall\u00f3n Urbano, al mando del comandante Garc\u00eda Rebollo, quien junto con los peninsulares y la los hombres m\u00e1s distinguidos, organizaron un plan de defensa. Tambi\u00e9n estaba en la ciudad el batall\u00f3n del regimiento de Celaya y la compa\u00f1\u00eda de voluntarios de Fernando VII. El d\u00eda 17 de septiembre comenz\u00f3 a correr el rumor de que Allende se acercaba a Quer\u00e9taro para liberar a los presos. Por lo que se reunieron a las tropas y se trajeron adem\u00e1s a 400 hombres de las haciendas inmediatas, armados con lanzas, y a unos 3 000 indios, con sus hondas y garrotes, que estuvieron patrullando la ciudad.<\/p>\n<p class=\"texto\">Al d\u00eda siguiente, 18 de septiembre, llegaron noticias de la entrada de los insurgentes a Celaya, donde se hab\u00edan cometido toda tipo de atrocidades contra los europeos. El miedo cundi\u00f3, sobre todo entre los peninsulares. Esa misma noche se comenzaron a cavar fosos y levantar trincheras para cortar cualquier entrada a la ciudad. Estas cortaduras o sanjas se hicieron en las bocacalles al contorno de la ciudad, ten\u00edan 6 varas de ancho y 4 varas de profundidad. En las cortaduras pusieron de d\u00eda dos vigas de madera para atravesar, si alguien quer\u00eda entrar o salir, y en las noches las quitaban, dejando a dos centinelas vigilando. Las tropas siguieron llegando, el 19 de septiembre entr\u00f3 a la ciudad el cuerpo de caballer\u00eda de Sierra Gorda y unos 500 hombres de campo montado. El cuartel de la Alameda no daba abasto para hospedar a los milicianos, por lo que se comenzaron a ocupar los conventos. El convento de San Francisco se convirti\u00f3 en el cuartel general de estas tropas.<\/p>\n<p class=\"texto\">Ante todo el ambiente de sospecha el cabildo ind\u00edgena lanz\u00f3 un manifiesto. En \u00e9l se dec\u00eda que la rep\u00fablica de naturales de Quer\u00e9taro eran fieles al rey y a Espa\u00f1a, como lo hab\u00edan sido en el auxilio que prestaron a los espa\u00f1oles durante la conquista. La referencia a Hidalgo era: \u00abese p\u00e1rroco hereje que niega las verdades m\u00e1s aut\u00e9nticas de nuestra religi\u00f3n &#8230; [cree que iremos] en pos de la loca fortuna que promete\u00bb. Le dice tambi\u00e9n \u00ab\u00a1Mentecato!\u00bb. A los insurgentes los califican de: \u00abebrios lascivos, ladrones, homicidas, sacr\u00edlegos, herejes\u00bb. En el manifiesto expresan todos los beneficios que ellos creen tener con el gobierno espa\u00f1ol, y tambi\u00e9n agradecen que el Supremo Consejo de Regencia les quitara el pago de tributo. No sabemos hasta donde sea lo que realmente pensaba el com\u00fan de los indios, o s\u00f3lo sus representantes, o si \u00e9stos tambi\u00e9n actuaban con precauci\u00f3n ante el ambiente tan turbio.<\/p>\n<p class=\"texto\">Mientras tanto, dentro de la ciudad, las detenciones de vecinos involucrados en la insurgencia, o sospechosos, continuaron. Todo aquel que mostrara cualquier indicio de simpat\u00eda por la insurgencia era vigilado. Los conventos, la c\u00e1rcel y el cuartel recibieron a este tipo de presos. El corregidor y do\u00f1a Josefa, adem\u00e1s de otros distinguidos presos, continuaban detenidos en el convento del Carmen y el colegio de la Santa Cruz. No solo las fuerzas polic\u00edacas y militares inmovilizaron a los cientos de aliados y vecinos de Quer\u00e9taro, otra arma ideol\u00f3gica se ech\u00f3 a andar. Los franciscanos del convento de la Santa Cruz colaboraron activamente. El colegio de Propaganda Fide, fundado desde 1682, en el colegio de la Santa Cruz, albergaba frailes dedicados a predicar a los fieles cat\u00f3licos. Sus sermones y pr\u00e9dicas enmarcados en el dolor de la pasi\u00f3n y muerte de Cristo fueron famosos, casi todos terminaban espont\u00e1neamente en una procesi\u00f3n de penitencia, en donde era usual que los penitentes se azotaran por el remordimiento. El impacto causado por estos sacerdotes incluso alarm\u00f3 a los miembros de otras \u00f3rdenes religiosas. Una caracter\u00edstica de estos padres, era que mayoritariamente eran espa\u00f1oles peninsulares, y durante todo el siglo XVIII, continuaron llegando.<\/p>\n<p class=\"texto\">Para el d\u00eda 20 de septiembre, nos dice el autor de los Acuerdos Curiosos, que estaba vinculado con el colegio de Propaganda Fide, salieron los religiosos de la Santa Cruz a predicar contra la insurrecci\u00f3n. Reconoce el autor, que conmovieron mucho al pueblo, por lo que se organiz\u00f3 una ronda de 12 sermones por semana para los pobladores. Esto hizo, que, seg\u00fan nos dice don Epigmenio, m\u00e1s de la mitad hicieran causa com\u00fan con Espa\u00f1a. Los padres cruc\u00edferos ten\u00edan mucho trabajo, predicando a las tropas realistas y a la poblaci\u00f3n en plazas, cuarteles e iglesias. Sal\u00edan a las calles con una corona de espinas, una soga en el cuello, y el Santo Cristo en las manos moviendo voluntades para estar listos para atacar a los insurgentes. El argumento era que se estaba defendiendo \u00abla causa justa\u00bb, la religi\u00f3n, que se supone los insurgentes exterminar\u00edan, ya que eran malos cristianos. Predicaban la guerra a muerte contra ellos, el freile Jos\u00e9 Ximeno argumentaba: \u00abalgunas personas timoratas creen hacer pecado dese\u00e1ndoles mal a los insurgentes, y yo, para seguridad de sus conciencias les digo, que no pecan con desearles, sino que pueden sin pecado hacerles todo el mal posible, porque no lo hacen a los enemigos de Dios, del Rey y de la Patria\u00bb. La inquisici\u00f3n y la confesi\u00f3n hicieron el resto. Quer\u00e9taro era ya un fuerte realista. Para incrementar su defensa se mand\u00f3 traer a la Virgen del Pueblito, de su santuario.<\/p>\n<p class=\"texto\">El virrey, tratando de fortalecer el frente realista, en el incendiario Baj\u00edo, envi\u00f3 al coronel don Manuel Flon, conde de la Cadena, gobernador de Puebla, para que tomara el mando de las tropas en el cuartel de Quer\u00e9taro. El d\u00eda 29 y 30 de septiembre entraron sus tropas a la ciudad. Junto con \u00e9l enviaron al alcalde de corte, don Juan Collado, para que juzgara las muchas causas de infidencia, de todos los presos sospechosos de conspiradores e insurrectos. Para el d\u00eda 1 de octubre llegaron la divisi\u00f3n del Regimiento de los Amarillos, el d\u00eda 3 el Regimiento de la caballer\u00eda de Puebla, el 4 el regimiento de Infanter\u00eda de la Corona, con cuatro ca\u00f1ones y dos carros de municiones, el 5 la artiller\u00eda de M\u00e9xico, con otros cuatro ca\u00f1ones y pertrechos de guerra. No obstante est\u00e1n tan protegidos, las \u00fanicas dos batallas que registr\u00f3 Quer\u00e9taro durante los 11 a\u00f1os de la guerra de independencia, se dieron en este mes de octubre de 1810, de las que orgullosos declaran haber ganado los realistas.<\/p>\n<p>La batalla del puerto de Carrozas del 6 de octubre<\/p>\n<p>Tenemos por lo menos dos versiones conocidas de esta batalla, la de Argomaniz, un peninsular con un alto puesto en la Real F\u00e1brica de Tabacos de Quer\u00e9taro, que escribi\u00f3 un diario, y el diario del autor de Acuerdos Curiosos, que por ser fraile cruc\u00edfero [del convento de la Santa Cruz] ten\u00eda informaci\u00f3n privilegiada. El fraile cruc\u00edfero nos dice que el 6 de octubre sali\u00f3 del cuartel general una partida de 500 hombres, entre ellos de los regimientos de Celaya, el Pr\u00edncipe, Sierra Gorda, y los Lanceros, al mando del sargento mayor de Sierra Gorda, don Bernardo Tello. Llegaron al Puerto de Carrozas, donde encontraron aposentados al capit\u00e1n insurgente Manuel Monta\u00f1ez, con unas cuadrillas de indios y gente del campo, para impedir el paso hacia el norte. Las tropas realistas los encontraron casi al atardecer, por lo que prefiri\u00f3 el sargento mayor Tello retirarse<\/p>\n<p>para atacar al amanecer del d\u00eda siguiente. Los insurgentes consideraron esto una hu\u00edda por lo que les dieron alcance y comenz\u00f3 la lucha, que dur\u00f3 dos horas. En la batalla murieron casi todos los Lanceros y varios de los soldados de Sierra Gorda, sin embargo, el regimiento de Celaya, los del pr\u00edncipe y la artiller\u00eda, pelearon valientemente logrando causar una carnicer\u00eda y poniendo a los insurgentes en fuga. De los indios insurgentes murieron m\u00e1s de 200. De las tropas realistas un solo soldado de Celaya.<\/p>\n<p class=\"texto\">Cuando el comandante Rebollo tuvo noticia, envi\u00f3 una partida de 200 hombres para ayudarlos, de los regimientos de la Corona y Dragones de Espa\u00f1a, para proteger la retirada de las fuerzas realistas. Pero cuando regresaron, a las cinco de la tarde del d\u00eda siguiente, supieron del gran triunfo logrado. El soldado muerto de Celaya, el \u00fanico muerto de la batalla, fue enterrado con honores en la iglesia de San Francisco.<\/p>\n<p class=\"texto\">La versi\u00f3n de Argomaniz de la batalla de las Carrozas difiere en varios aspectos. \u00c9l nos relata que sali\u00f3 para Puerto de Nieto una partida de 600 hombres de infanter\u00eda, caballeria, voluntarios y gente del campo, con dos ca\u00f1ones de artiller\u00eda. Al atardecer vieron en el Puerto de Carrozas una multitud de indios, el autor infiere que eran de San Luis de la Paz y del pueblo de Xich\u00fa, apostados en ese sitio por orden de Allende para resguardar ese paso. De la batalla dice que desertaron la mayor parte de realistas, cuando los indios comenzaron a lanzar sus flechas y las piedras con las hondas. Los que se quedaron a pelear, y no desertaron, los voluntarios, la infanter\u00eda del regimiento de Celaya y otros, que se mantuvieron firmes y con la artiller\u00eda mantuvieron un fuego intenso contra los insurgentes. La batalla termin\u00f3 ganando los realistas. De los insurgentes, 300 murieron y los dem\u00e1s huyeron. De los realistas \u00fanicamente muri\u00f3 un soldado \u00abque por casualidad le cogi\u00f3 descuidado el ca\u00f1\u00f3n de artiller\u00eda\u00bb y unos cuantos heridos. Cuando lleg\u00f3 la noticia a Quer\u00e9taro, fueron enviados 400 hombres de caballer\u00eda e infanter\u00eda para reforzarlos.<\/p>\n<p class=\"texto\">Un tercer relato, no tan conocido, es el de fray Miguel Ench\u00eda y Soriano, radicado en esos momentos en Quer\u00e9taro, quien envi\u00f3 una carta a su hermano, radicado en Puebla, y le contaba esta batalla. Fray Miguel le informaba que viv\u00edan en estos d\u00edas en Quer\u00e9taro en un continuo sobresalto, por tanto derramamiento de sangre, de los parientes, de los amigos y de las tropas. Comenta que los insurgentes ten\u00edan como a 25 mil hombres armados y como 12 mil indios de flecha, y para resguardarlos ten\u00edan unos puestos de avanzada alrededor de Quer\u00e9taro. Con un puesto de estos se hab\u00edan ya enfrentado. Esto fue en el Puerto de Carrozas. Y de esta batalla refiere que los soldados de Celaya se enfrentaron como a tres mil indios insurgentes, de los que lograron matar como a 300. Pero aclara, \u00abde puro milagro\u00bb, porque durante la batalla todo el Regimiento se dispers\u00f3, porque flecharon los indios al tambor y ya no pudieron volver al orden los soldados. De los soldados realistas dice, \u00abquien sabe el n\u00famero de muertos que habr\u00eda\u00bb, porque uno por uno fueron entrando al otro d\u00eda al Cuartel que es el convento de San Francisco; y estos no pudieron traer mas que a uno de los soldados muertos, y eso medio cuerpo, porque lo hizo pedazos un fuerte ca\u00f1onazo de metralla. A la una de la noche del d\u00eda siguiente sali\u00f3 el Regimiento de Dragones de Espa\u00f1a y medio batall\u00f3n de Provinciales y el Regimiento de la Corona, para ver si pod\u00edan ayudar a los soldados de Celaya. Pero ya fue en vano, porque no trajeron m\u00e1s que sartas de orejas de los indios muertos, que trajeron colgadas de las bayonetas. Los soldados que escaparon con vida de esa batalla nos contaron que ni los leones son m\u00e1s bravos que estos indios. Porque los indios cuando se vieron sin armas, se echaron sobre la artiller\u00eda con tanta braveza que mor\u00edan asidos a los ca\u00f1ones. A algunos soldados ah\u00ed les quitaban las cabezas a machetazos, por que se hab\u00edan apoderado de las cure\u00f1as de los ca\u00f1ones; que ni cargar pod\u00edan los soldados la artiller\u00eda.<\/p>\n<p class=\"texto\">Este \u00faltimo relato nos da una imagen de los indios insurgentes de mucha valent\u00eda y coraje; comparado con una derrota del Regimiento de Celaya, que no obstante la terrible situaci\u00f3n, lograron \u00abganar\u00bb de puro milagro. En los relatos triunfalistas se habla de un solo muerte de los relistas, pero fray Miguelito nos comenta los pormenores de este soldado. Lo que podemos saber de esta batalla, es que fue contra los indios de San Luis de la Paz y Xich\u00fa, comandado por el capit\u00e1n insurgente Manuel Monta\u00f1\u00e9z, posicionados en los alrededores de Quer\u00e9taro. La informaci\u00f3n de este fraile es confiable ya que su carta es una comunicaci\u00f3n privada, que \u00fanicamente busca saber de la familia e informar de c\u00f3mo se encuentra. Cuando fray Miguelito saluda a su hermano, que tambi\u00e9n es fraile, Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Soriano, le dice \u00abchivatito, Indinote cul\u00f3n, saco feo pilmeme de la Panchota, hermano de Napole\u00f3n\u00bb, y se despide dici\u00e9ndole a su hermano: A la Panchota onde quiera que la encuentres le echas un gargajo en mi nombre&#8230; y luego &#8230; A dios alcaguetitio, tu hermano que te ama y verte desea. Fr. Miguelito Enchia y Soriano, quien seguramente es un criollo. Seguramente si se vieron terriblemente afectados los soldados de Celaya, ya que Argomaniz nos cuenta que el 8 de octubre, luego que fue sepultado el soldado que trajeron muerto, un comerciante, don Juan Mar\u00eda Marquez, organiz\u00f3 que todos contribuyeran voluntariamente para dar una cantidad de dinero solamente a los soldados de Celaya, y les tocaron 6 pesos a cada uno.<\/p>\n<p class=\"texto\">Ese mismo 9 de octubre se dej\u00f3 saber el rumor de que las tropas de Allende estaban muy cerca y atacar\u00edan la ciudad. Se cre\u00f3 un gran alboroto, la tropa tom\u00f3 las armas y estuvieron toda la noche muy atentos resguardando los principales puntos de entrada. A las diez de la noche, el cura de Santiago, el doctor Gil, y el de Santa Ana, don F\u00e9lix Osores, fueron a interceptar a Allende en Apaseo, para hablar con \u00e9l y con Hidalgo, pero no los encontraron, era una falsa alarma y se regresaron. De la gran cantidad de topas que se ha mencionado que entraron a Quer\u00e9taro, parece ser que no estaban permanentemente fijas, sino que muchas de ellas estaban de paso, o \u00fanicamente, esperando reunirse con otros ej\u00e9rcitos.<\/p>\n<p class=\"texto\">El ambiente que nos relata fray Miguelito, de zozobra y miedo en Quer\u00e9taro, sobre todo el que padec\u00edan los hombres de la elite y algunos religiosos, esa muy intenso todav\u00eda para el d\u00eda 12 de octubre. Los hombres pudientes, como don Tomas Ferm\u00edn y don Manuel Antonio Lopez de Ecala, depositaron una cantidad de reales, 33 mil pesos, que ten\u00edan de la herencia de su padre, don Tomas, en el Cuartel General de San Francisco, para su seguridad, por si hab\u00eda alguna invasi\u00f3n. Tambi\u00e9n los dineros producto de la loter\u00eda, 4 617 pesos, con 6 reales, fueron depositados en el Convento, o Cuartel General de San Francisco. Otros hombres, como don Roque de Mier hab\u00edan preferido enviado su dinero a M\u00e9xico para protegerlo, con los convoys de militares que transitaban de esa ciudad a esta. Esto nos habla, de que realmente esperaban un ataque, y se sent\u00edan muy vulnerables. Pero no todos en Quer\u00e9taro eran realistas, no obstante el asedio. Argomaniz nos relata que continuaban apresando a mucha gente y entre ellos a algunos que se ten\u00edan por esp\u00edas de los insurgentes. Tambi\u00e9n relata de 7 u 8 soldados que hab\u00edan estado en Quer\u00e9taro, y en las inmediaciones de Celaya los hab\u00edan ahorcado por esta sospecha. Para evitar problemas por personas desconocidas, en Quer\u00e9taro se tom\u00f3 la resoluci\u00f3n de lanzar a los forasteros, porque podr\u00edan ser potenciales esp\u00edas.<\/p>\n<p class=\"texto\">Las tropas segu\u00edan entrando y saliendo de Quer\u00e9taro. El 15 de octubre fue trasladado el Regimiento de caballer\u00eda de Puebla, para que se acuartelara en los mesones de don Bartolo y de Guadalupe, desocupando el cuartel de la Alameda, donde estaban, para que en el cuartel hospedaran al regimiento de los Amarillos, que estaban por llegar. Y los soldados que estaban en los mesones de don Bartolo y Guadalupe fueron trasladados a los patios y portales del Colegio de Santa Cruz. Luego lleg\u00f3 la columna de granaderos, que eran como mil, y a ellos los hospedaron en el convento de Santo Domingo. Todas las tropas reunidas, precedidas por el comandante general conde de la Cadena, el Capit\u00e1n Manuel Flon, nombraron a la Virgen del Pueblito, la Generala del ej\u00e9rcito del centro, para tan digna ceremonia, toda la oficialidad se condujo en una procesi\u00f3n, con una multitud de luces encendidas. Fueron de San Francisco a Santa Clara, marchando detr\u00e1s de la virgen una compa\u00f1\u00eda de granaderos.<\/p>\n<p class=\"texto\">El 22 de octubre sali\u00f3 casi todo el ej\u00e9rcito que estaba reforzando esta ciudad, tres mil hombres aproximadamente, y ochocientas mulas cargadas de provisiones, rumbo a la villa de San Miguel, que fue tomada, el d\u00eda 25, sin resistencia, ya que los insurgentes salieron un d\u00eda antes. Sacaron de la c\u00e1rcel a los presos, muchos de ellos europeos que hab\u00edan encerrado los insurgentes, entre ellos tambi\u00e9n se encontraron al capit\u00e1n insurgente Miguel Monta\u00f1\u00e9s, culpable de la desastrosa batalla del Puerto de Carrozas. El general Fl\u00f3n, desde su llegada a Quer\u00e9taro, el 30 de septiembre no hab\u00eda abandonado la ciudad, hasta este momento, seg\u00fan Epigmenio Gonz\u00e1lez, como la mayor\u00eda de sus tropas eran de criollos, y no estaba seguro de su lealtad, hasta que lo pudo constatar, ayudado por las pr\u00e9dicas de los frailes de la Santa Cruz, es que comenz\u00f3 a desplazarse. Las \u00fanicas tropas que quedaron en Quer\u00e9taro fueron el regimiento de Celaya y el de Sierra Gorda. Este mismo d\u00eda sal\u00eda libre do\u00f1a Josefa Ortiz, de su prisi\u00f3n en el convento de Santa Clara y una gran cantidad de los acusados de infidencia que fueron arrestados en los primeros d\u00edas de la insurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"texto\">Sabiendo que la ciudad de Quer\u00e9taro se hab\u00eda quedado desprotegida fue blanco de diversos grupos insurgentes. El 26 de octubre hubo gran alarma entre la poblaci\u00f3n, porque se supo que por los llano del Pueblito. Inmediatamente se alistaron las tropas, reuniendo a una cantidad de voluntarios y gente del pueblo, que tomaron las armas y estuvieron haciendo guardia por las cortaduras o posos de las bocacalles. Cada cortadura estaba armada con un ca\u00f1\u00f3n y sus guardias. Otros grupos patrullaron los caminos, donde vieron algunos indios rebeldes, que desaparecieron. Luego se supo que la gavilla se hab\u00eda dirigido para el rumbo de Xerecuaron, destrozando las haciendas a su paso, como la de Estansuela. Los insurgentes siguieron merodeando y para el 28 de octubre se supo que m\u00e1s de 300 hab\u00edan tomado el pueblo de San Juan del R\u00edo. Al d\u00eda siguiente lleg\u00f3 otra noticia en donde se informaba que quien hab\u00eda atacado San Juan era el capit\u00e1n insurgente Miguel S\u00e1nchez, y se corri\u00f3 el rumor de que iba para Quer\u00e9taro. Nuevamente se organiz\u00f3 la defensa de la ciudad y se dobl\u00f3 la vigilancia en las cortaduras de las bocacalles. Otra noticia que les lleg\u00f3 ese mismo d\u00eda y caus\u00f3 muy buena impresi\u00f3n entre la poblaci\u00f3n, fue que el Primer General Calleja, que estaba al mando de todas las tropas del centro, se reunir\u00eda con Flon en San Miguel.<\/p>\n<p>La batalla del 30 de octubre<\/p>\n<p>Los insurgentes deb\u00edan aprovechar la oportunidad, ya que las tropas de Flon se encontraban en San Miguel, y deb\u00edan actuar antes de que pudieran regresar, fortalecidas con las del General Calleja. Ante esto una gavilla de insurgentes, encabezados por el brigadier Miguel S\u00e1nchez, un ranchero de Ixmiquilpan levantado en armas desde mediados de septiembre, y asociados con las gavillas de Juli\u00e1n Villagr\u00e1n decidi\u00f3 atacar Quer\u00e9taro. El relato de esta recordada batalla nos lo cuentan Argom\u00e1niz y el fraile de los Acuerdos curiosos, pero tambi\u00e9n encontramos referencias de ella en otros documentos. Argomaniz nos cuenta que el d\u00eda 30 de octubre, como a las siete de la ma\u00f1ana se dejaron ver por la parte del oriente de Quer\u00e9taro a una gran cantidad de indios insurgentes a pie y algunos en caballo. Poco a poco se fueron acercando hasta llegar a los arcos por donde se trae el agua, pasando por la hacienda de Carretas. Iban haciendo mofa y burl\u00e1ndose de los pobladores que corr\u00edan asustados. Como a las 11:30 de la ma\u00f1ana entraron por la bocacalle de la plazuela de la Santa Cruz, aumentando su intrepidez. Las pocas fuerzas armadas, pues apenas eran dos o tres compa\u00f1\u00edas del regimiento de Celaya, y algunos soldados de Sierra Gorda, voluntarios y paisanos, hicieron una valerosa defensa iniciando el fuego con la descarga de sus fusiles y un ca\u00f1\u00f3n. La batalla dur\u00f3 como dos horas. Muchos de los insurgentes salieron huyendo. Se tomaron prisioneros y heridos, llegando a unos trescientos, y como doscientos cayeron muertos. Del ej\u00e9rcito realista hubo algunos heridos por las piedras que los indios con sus hondas lanzaban. Fue notoria la labor de los religiosos de la Santa Cruz, de San Francisco y de San Diego, que andaban a caballo ayudando y absolviendo a los realistas. La poblaci\u00f3n, a la que llama \u00abla plebe\u00bb, dice que se comport\u00f3 con \u00abmucha bizarr\u00eda y entusiasmo\u00bb, haciendo lo que pod\u00edan, apresando a los indios que se escaparon de las metrallas. Por su parte, el autor de los Acuerdos curiosos nos dice que los indios insurgentes eran m\u00e1s de 2000, y 400 hombres de a caballo, todos armados con lanza y machete, a las ordenes de don Miguel S\u00e1nchez. Para \u00e9l el fuego dur\u00f3 m\u00e1s de tres horas, tras lo cual quedaron muertos como 45 insurgentes, y prisioneros fueron m\u00e1s de 400. Este autor asegura que qui\u00e9n los hizo huir fue \u00abla plebe\u00bb que los atac\u00f3 afuera de las cortaduras de las calles. Entre la \u00abplebe\u00bb se contaban muchachos y mujeres. Entre los realistas heridos, cuenta a dos o tres paisanos, un soldado de Celaya, y un europeo voluntario. Desde su perspectiva, los militares y los paisanos pelearon parejos. En la Gazeta extraordinaria del Gobierno de M\u00e9xico tambi\u00e9n sali\u00f3 publicada esta victoria realista. La informaci\u00f3n fue aportada por el comandante de brigada don Ignacio Garc\u00eda Rebollo. Nos dice que como a las siete de la ma\u00f1ana se vieron como a 4000 o 5000 por la loma de las Carretas, tratando de entrar por el punto del colegio de la Santa Cruz, entrando por las dos cortaduras que dan a \u00e9l, ah\u00ed comenz\u00f3 el fuego, que fue sostenido por un ca\u00f1\u00f3n y la fusiler\u00eda. Como a las 7:30 de la tarde comenzaron su precipitada fuga. La caballer\u00eda los sali\u00f3 a alcanzar matando a m\u00e1s de 300 hombres, m\u00e1s los prisioneros que se tomaron. Por la parte de los realistas solo hubo un herido de gravedad, el voluntarios de los europeos. De la defensa realizada por los pobladores dice, que \u00abla fidelidad y valor de los Queretanos ha acreditado su noble fidelidad y patriotismo, que han sostenido los sagrados derechos de la justicia, ultrajada vilmente por una tropa de vandidos alucinados que llevan el horror y la desolaci\u00f3n por los pueblos inermes y desarmados.\u00bb Compara la conducta de las tropas en la batalla del Monte de las Cruces con la brillante actuaci\u00f3n del la guarnici\u00f3n de Quer\u00e9taro y llama a los insurgentes unos \u00abmonstruos del libertinaje y el crimen\u00bb. En un Plan de defensa de la ciudad de Quer\u00e9taro, que fue presentado el 14 y 22 de marzo de 1811 se dice que en la batalla del 30 de octubre las fuerzas insurgentes eran m\u00e1s de 8000, acaudilladas por el malvado brigadier S\u00e1nchez. Tras la batalla quedaron 500 insurgentes muertos y tomaron a 300 prisioneros. Al d\u00eda siguiente, 31 de octubre, comenzaron a entrar los ej\u00e9rcitos de Quer\u00e9taro, que fueron movilizados de San Miguel, para proteger la ciudad.<\/p>\n<p>Quer\u00e9taro se convierte en un fuerte realista hasta junio de 1821<\/p>\n<p>En la ciudad, las noticias de los triunfos de los realistas sobre los insurgentes eran muy celebradas. Como en la batalla de Puente de Calder\u00f3n, tr\u00e1gica para Hidalgo, que fue celebrada con una salva de artiller\u00eda, el repique general de las campanas de todas las iglesias y una misa de acci\u00f3n de gracias a la Virgen del Pueblito. O como cuando lleg\u00f3 la noticia de que hab\u00edan ca\u00eddo presos el cura Hidalgo, Aldama, Abasolo, Iriarte, etc., para lo cual se celebr\u00f3 tambi\u00e9n con salva de artiller\u00eda, cohetes y repiques de campana. Tres d\u00edas despu\u00e9s, se cant\u00f3 una misa muy solemne dedicada a la Virgen del Pueblito agradeciendo el apresamiento de estos cabecillas insurgentes. La ca\u00edda de Allende y Morelos, as\u00ed como de muchos otros m\u00e1s no se dej\u00f3 pasar sin la alegr\u00eda general de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"texto\">A partir del 1 de noviembre de 1810 entr\u00f3 el ej\u00e9rcito ya reunido del se\u00f1or brigadier don F\u00e9lix Mar\u00eda Calleja del rey, con m\u00e1s de 12 mil hombres. Mientras el Baj\u00edo fue el foco del conflicto insurgente, las tropas de Calleja se mantuvieron cerca de Quer\u00e9taro. Tiempo despu\u00e9s s\u00f3lo se quedaron las tropas del coronel Flon. Pero continu\u00f3 por muchos a\u00f1os siendo un lugar de paso para las tropas realistas y un sitio de resguardo. Esto propici\u00f3 que la ciudad no volviera a ser atacada por los insurgentes. Las tropas realistas abandonaron Quer\u00e9taro hasta que Agust\u00edn de Iturbide entr\u00f3 a la ciudad, el 27 de junio de 1821, con sus tropas.<\/p>\n<p>La entrega de la plaza por parte de los realistas fue inevitable, sin embargo se dieron algunos enfrentamientos, Argomaniz nos lo relata as\u00ed:<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana de este d\u00eda hizo su entrada el Coronel don Agust\u00edn de Iturbide y se hosped\u00f3 en la casa de la f\u00e1brica o estanco del Tabaco. Desde el medio d\u00eda ha comenzado el tiroteo de fusiles desde el punto de la Alameda por parte de las tropas de Independencia y por la nuestra desde la esquina o parapeto de la Academia y no han faltado tiros de ca\u00f1\u00f3n, aunque no nos han ofendido. Desde la noche anterior se abandon\u00f3 la primera l\u00ednea de fortificaci\u00f3n de esta ciudad a causa de no haber tropa con que cubrir sus puntos y se mantiene la guarnici\u00f3n en la segunda.<\/p>\n<p class=\"texto\">Como a las seis de la tarde de dicho d\u00eda 27, se avanzaron al expresado parapeto las tropas de la independencia haciendo un fuego viv\u00edsimo en t\u00e9rminos que se vieron precisadas las de nuestra parte a abandonar aquel punto, con cuyo motivo entraron al centro de esta ciudad con un numeroso ej\u00e9rcito de plebe, tanto de esta ciudad como de muchos lugares del Baj\u00edo. La poca tropa nuestra se repleg\u00f3 al punto de la Santa Cruz, como a \u00faltimo auxilio de resguardo.<\/p>\n<p class=\"texto\">El Ilustre Ayuntamiento de esta ciudad parlament\u00f3 con el Jefe de la Independencia por lo respectivo al pueblo y se trat\u00f3 de capitular por lo militar con el se\u00f1or Brigadier Lauces, por cuyo motivo se suspendi\u00f3 el fuego por una y otra parte. Se efectu\u00f3 la capitulaci\u00f3n en t\u00e9rminos que se dir\u00e1 despu\u00e9s a fojas 43 y entre tanto se verificaron los tratados, se pusieron banderas blancas por una y otra parte.<\/p>\n<p>La llegada de Iturbide y el anuncio de la Independencia causaron mucha alegr\u00eda en Quer\u00e9taro. Para celebrarlo se realiz\u00f3 una solemne misa y un Te Deum a la Virgen del Pueblito, por la entrada feliz de la Independencia. Para lo cual se adorn\u00f3 la iglesia de manera especial, repicaron las campanas de todas las iglesias. En la misa predicaron varios prelados: \u00abCant\u00f3 la misa el doctor Ozores, diacon\u00e1ndole el licenciado el licenciado Berazaluce y el se\u00f1or cura Ochoa, predic\u00f3 el doctor Oteyza y se desdijo en el p\u00falpito de lo que antes hab\u00eda predicado contra la Independencia. En la misa hubo tres descargas que hizo el regimiento\u00bb. Todos estaban felices y no parec\u00edan acordarse, salvo Oteyza, de sus once a\u00f1os de f\u00e9rreo realismo.<\/p>\n<p class=\"texto\">Apenas pasados dos a\u00f1os de terminada la lucha de la Independencia, cuando por orden de Iturbide, fueron llevados los restos de los antiguos cabecillas insurgentes, rumbo a M\u00e9xico, ahora celebrados como h\u00e9roes. En unas urnas fueron trasladadas las calaveras del cura Hidalgo, Ignacio Allende, Ignacio Jim\u00e9nez y Aldama. Por Quer\u00e9taro pasaron el 5 de septiembre de 1823, para recibirlos se hicieron grandes celebraciones, misas y procesiones, que duraron hasta el d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>La independencia en el imaginario social a finales del siglo XIX<\/p>\n<p>Los sucesos relacionados con el per\u00edodo de la guerra de independencia se fueron contando de padres a hijos, form\u00e1ndose una serie de relatos que fueron los que permanecieron y segu\u00edan record\u00e1ndose al finalizar el siglo XIX. Don Valent\u00edn F. Fr\u00edas fue un queretano ilustre con dotes de historiador y literato que recolect\u00f3 una gran cantidad de informaci\u00f3n sobre la historia de Quer\u00e9taro, de la misma manera que fue recolectando leyendas y relatos de las tradiciones m\u00e1s representativas del Quer\u00e9taro que le toc\u00f3 vivir. Don Valent\u00edn naci\u00f3 en 1862 y comentaba que muchos de los relatos que public\u00f3 les fueron platicados por diversas personas, eran pues, los relatos m\u00e1s tradicionales los que \u00e9l recolectaba, mismos que fueron publicados en 1900. \u00c9l aclara en algunos de sus relatos que fueron tomados de alguna documentaci\u00f3n, no es muy precisa la fuente, pero al describirlos es notorio que est\u00e1n mediados por su concepci\u00f3n de la realidad. Por tal motivo, propongo que estos relatos pueden ser ilustrativos del imaginario social queretano de finales del siglo XIX.<\/p>\n<p class=\"texto\">Los temas de las leyendas y tradiciones de don Valent\u00edn tocan diversos temas, sin embargo, entre ellos se pueden contar 16 dedicados a sucesos relacionados con la Independencia. Es notoria la exaltaci\u00f3n que hace de los h\u00e9roes de la independencia, de las dos batallas, la del 6 y del 30 de octubre de 1810, y de los relatos relacionados con los indios insurgentes. Entre los h\u00e9roes cuenta a don Miguel Hidalgo, a la Corregidora y principalmente Iturbide.<\/p>\n<p class=\"texto\">Don Valent\u00edn recuerda gloriosamente a Hidalgo en el momento en que sus restos pasan por la ciudad de Quer\u00e9taro, en 1823. Dice que justo era recoger las cenizas de los que ofrecieron sus vidas por la libertad de la nueva naci\u00f3n, por ello, cuando pasan en su viaje a M\u00e9xico son recibidos con mucha solemnidad. En el relato de las celebraciones que se hicieron ese d\u00eda 6 de septiembre nos dice que las urnas en donde fueron trasladados los h\u00e9roes, iban custodiadas por una gran escolta militar, que se mov\u00eda en medio de miles de personas que los iban acompa\u00f1ando. Primero comenzaron a sonar las campanas del cementero de San Sebasti\u00e1n, luego los de la propia parroquia y despu\u00e9s las de todas las iglesias. El ilustre Ayuntamiento fue a recibirlos y toda la plana mayor de Quer\u00e9taro, el Cura de San Sebasti\u00e1n baj\u00f3 con Cruz Alta encabezando la procesi\u00f3n. Las campanas de los templos no cesaban de tocar, pasaron por la iglesia del Carmen, luego los recibi\u00f3 el cura y juez eclesi\u00e1stico Dn. Joaqu\u00edn de Oteyza, y los dem\u00e1s curas y comunidad religiosa. Pasaron al templo de San Antonio, de la Congregaci\u00f3n. En la noche fueron velados en comisiones de cuatro personas de pie con cirios encendidos, por el Ayuntamiento, la oficialidad de la Guarnici\u00f3n y por altos empleados y clerec\u00eda. Al d\u00eda siguiente continuaron las celebraciones y las urnas fueron conducidas por las primeras autoridades y las personas m\u00e1s distinguidas de la ciudad, quienes se disputaban el honor de cargar las urnas. Despu\u00e9s de otras actividades, salieron los restos para M\u00e9xico, e Hidalgo ya no fue recordado como un Mentecato.<\/p>\n<p class=\"texto\">A Iturbide se le recordaba como el Libertador. Relata don Valent\u00edn la entrada del Libertador a la ciudad de Quer\u00e9taro, en donde se comporta con mucha gallard\u00eda y generosidad, ya que acude con sus ayudantes al tempo de Teresitas en donde estaba alojada la esposa del comandante Lauces, en una visita de cortes\u00eda para informarse de de la salud de su marido, que yac\u00eda enfermo en el convento de la Cruz. Relata tambi\u00e9n la visita del libertador al convento de la Cruz y la reverencia que le hicieron los propios soldados realistas. De las fiestas recuerda que se adornaron todas las calles, y que en medio de repiques, salvas, m\u00fasica, flores y vivas, el ej\u00e9rcito trigarante recorri\u00f3 las calles \u00aben medio de las aclamaciones del pueblo redimido, que lloraba de gratitud\u00bb. Al otro d\u00eda por orden de Iturbide se celebr\u00f3 una misa muy solemne de acci\u00f3n de gracias en el templo de San Francisco a la patrona de la ciudad, la Virgen del Pueblito. \u00abAlli se reuni\u00f3 lo m\u00e1s selecto de las sociedad, las autoridades eclesi\u00e1sticas, civiles y militares, poni\u00e9ndosele a Iturbide dosel al lado del Evangelio\u00bb. Menciona que la ciudad presencio algo extraordinario, que no se hab\u00eda vivido y no cre\u00eda que se repitiera, aunque esta \u00faltima parte se la atribuye a Argomaniz. En otra leyenda nos dice que Lauces agradecido por permitirle permanecer en Quer\u00e9taro hasta que se aliviara de su enfermedad dec\u00eda de Iturbide: \u00ab&#8230; Iturbide&#8230;. Siempre magn\u00e1nimo. Siempre generoso&#8230;\u00bb. Fr\u00edas reconoce de Iturbide: \u00abHe aqu\u00ed el fundamento de la consumaci\u00f3n de nuestra independencia sin derramamiento de sangre: la generosidad y magnanimidad del Libertador, confesada a voz en cuello por sus mismos enemigos\u00bb.<\/p>\n<p class=\"texto\">De la batalla del 6 de octubre en Puerto de Carrozas, nos dice que el ej\u00e9rcito realista, al mando del capit\u00e1n Antonio Linares hab\u00eda enfrentado al ej\u00e9rcito insurgente con 200 hombres, ya que hab\u00edan desertado antes del combate 2 800. Por el valor de los que quedaron y su artiller\u00eda hab\u00edan logrado el triunfo. De los aguerridos indios insurgentes que el fraile Miguelito refiere que \u00abni los leones eran m\u00e1s bravos que esos indios\u00bb don Valent\u00edn se\u00f1ala: \u00abcontaban que en esta acci\u00f3n fue donde los insurgentes corr\u00edan a tapar las bocas de los ca\u00f1ones realistas con el sombrero para que no saliese la bala; cosa imposible, pero que los historiadores refieren en todo anecd\u00f3tico\u00bb. No se dice que los insurgentes eran ind\u00edgenas, sin embargo, por datos hist\u00f3ricos lo sabemos. En este mismo relato a\u00f1ade que don F\u00e9lix Calleja para agradecer este triunfo, que se dio gracias a la intersecci\u00f3n de la Virgen del Pueblito, la nombr\u00f3 con el solemne t\u00edtulo de Generala del Ej\u00e9rcito, en la iglesia de San Francisco. A\u00f1ade que luego que termin\u00f3 la celebraci\u00f3n:<\/p>\n<p>Los indios del Pueblito, insurgentes hasta la m\u00e9dula de los huesos, viendo aquellas demostraciones por parte del enemigo para su Protectora y celosos por el triunfo que aqu\u00e9l hab\u00eda alcanzado sobre ellos por su mediaci\u00f3n, se sintieron con Ella, decreciendo su culto y devoci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"texto\">La tradici\u00f3n nos ha legado una an\u00e9cdota hist\u00f3rica originada de estos acontecimientos, y es como sigue: Cu\u00e9ntese que uno de los caciques de aquel pueblo y devoto ferviente de la c\u00e9lebre imagen que nos ocupa, terminada la ceremonia de la investidura de Generala hecha por Calleja, fuese luego lleno de pena al templo de la Santa Cruz, y post\u00e1ndose lloroso ante la no menos c\u00e9lebre imagen de Jes\u00fas Crusificado, llamado de Esquipulas, dec\u00edale derramando l\u00e1grimas y lleno de ternura, con las manos en adem\u00e1n de s\u00faplica: \u00abQuipula, Quipulador&#8230; No te Calleje como mi si\u00f1ora del Pueblito, porque ansina si la perdemo&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p class=\"texto\">Quer\u00eda decirle que \u00e9l (el Santo Cristo de Esquipulas) no fuese a pasarse al bando de Calleja porque sin duda se perder\u00eda la causa de la independencia.<\/p>\n<p class=\"texto\">En el relato hist\u00f3rico los bravos indios de la batalla del 6 de octubre provienen de San Luis de la Paz y de Xich\u00fa y no se establece la relaci\u00f3n con los indios del Pueblito. Sin embargo, aqu\u00ed se les re\u00fane en el relato alrededor del mismo evento. De los primeros no se dice que son ind\u00edgenas, pero de los segundos s\u00ed. La imagen de los indios de ambos lugares es de unos hombres ingenuos, que dif\u00edcilmente podr\u00edan enfrentar a las topas realistas, algo totalmente diferente de lo que se vivi\u00f3 en el campo de batalla.<\/p>\n<p class=\"texto\">De la batalla del 30 de octubre nos cuenta que fue realizada por el coronel insurgente don Miguel S\u00e1nchez, que merodeaba por Huichapan y San Juan del R\u00edo. Que al tomar esta ciudad entr\u00f3 la caballer\u00eda por la Cuesta China y por el camino de la Ca\u00f1ada, con direcci\u00f3n al convento de la Cruz. Pero gracias a la guarnici\u00f3n del coronel don Pedro Telmo Primo, ayudado por el intendente Garc\u00eda Rebollo y la polic\u00eda, defendieron valientemente la ciudad logrando un triunfo arrollador. Luego de tres horas de combate el enemigo sali\u00f3 huyendo dejando 500 hombres muertos, y 300 que fueron capturados. Esta informaci\u00f3n parece provenir del Plan de defensa presentado en 1811, ya que las cantidades de muertos y heridos coinciden. No obstante que el autor conoci\u00f3 la informaci\u00f3n de Argomaniz, por lo menos, eligi\u00f3 las cuentas de prisioneros y muertos m\u00e1s grandes, sin mencionar que eran indios.<\/p>\n<p class=\"texto\">Como vimos en la primer parte de este trabajo, y de acuerdo con los datos hist\u00f3ricos, la batalla del 6 de octubre, as\u00ed como la del 30 tienen en com\u00fan que los integrantes de los ej\u00e9rcitos insurgentes estaban compuestos en su mayor\u00eda por indios. La del 6 de octubre proven\u00edan de San Luis de la Paz y de Xich\u00fa, antiguos asentamientos de indios chichimecos. Y las del 30 de octubre con indios provenientes de la Sierra y de Hidalgo, pertenecientes a esos grand\u00edsimos grupos de gavillas asociadas o a los Villagr\u00e1n y al capit\u00e1n S\u00e1nchez. Sin embargo, en las tropas de los realistas tambi\u00e9n participaron, en algunas ocasiones grupos ind\u00edgenas.<\/p>\n<p class=\"texto\">En estudios recientes sobre el movimiento de Independencia se ha encontrado que los indios tuvieron un papel importante entre las tropas insurgentes. El historiador Eric Van Young, estudi\u00f3 una muestra muy amplia de participantes en dicho movimiento y encontr\u00f3 que el 55.2% de ellos eran indios, un 20% proven\u00edan de castas mixtas y un 24.8% blancos; coincidente con el porcentaje de poblaci\u00f3n que se ha reconocido para esa misma \u00e9poca. y con lo encontrado para el caso de Quer\u00e9taro. Sin embargo, el proyecto de naci\u00f3n que se impuso en el siglo XIX proven\u00eda de las \u00e9lites criollas, las aspiraciones de la gente com\u00fan, especialmente de los campesinos indios, que constituyeron la mayor\u00eda de estas tropas insurgentes, qued\u00f3 relegado y en el olvido. Esto puede estar relacionado con la imagen que se gener\u00f3 sobre ellos al finalizar el siglo XIX. El papel de los indios en las tropas insurgentes fue considerado en su tiempo valiente y arrojado, sin embargo, en el imaginario social del siglo XIX son recordados de una manera marginal y peyorativa, considerados como hombres ingenuos. Mientras Hidalgo es merecedor de respeto, e Iturbide es reconocido como el gran Libertador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ind\u00edgenas insurgentes en el imaginario de los queretanos Diario de Quer\u00e9taro Dra. Lourdes Somohano Facultad de Filosof\u00eda UAQ La ciudad de Quer\u00e9taro durante la guerra de independencia, entre 1810-1821, fue identificada como un basti\u00f3n realista. Las dos \u00fanicas batallas que registra contra los insurgentes fueron durante el mes de octubre de 1810, mientras las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,11,10,6],"tags":[],"class_list":["post-5633","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciudad-de-queretaro","category-fotografia","category-historia","category-valles-centrales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5633"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5633\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}