{"id":5728,"date":"2010-03-10T22:42:12","date_gmt":"2010-03-11T04:42:12","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/03\/10\/benedicto-xvi-san-buenaventura-y-el-sentido-de-la-historia\/"},"modified":"2010-03-10T22:42:12","modified_gmt":"2010-03-11T04:42:12","slug":"benedicto-xvi-san-buenaventura-y-el-sentido-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=5728","title":{"rendered":"Benedicto XVI: San Buenaventura y el sentido de la Historia"},"content":{"rendered":"<h5><a target=\"_blank\" name=\"10031010\"><\/a>Benedicto XVI: San Buenaventura y el sentido de la Historia<\/h5>\n<h6>Hoy en la Audiencia General (II)<\/h6>\n<p>Ofrecemos a continuaci\u00f3n el discurso del Papa durante la segunda parte de la Audiencia General, celebrada en el Aula Paolo VI junto con los peregrinos procedentes de todo el mundo.<\/p>\n<p>******<br \/>\nQueridos hermanos y hermanas,<\/p>\n<p>la semana pasada habl\u00e9 sobre la vida y la personalidad de san Buenaventura de Bagnoregio. Esta ma\u00f1ana quisiera proseguir con su presentaci\u00f3n, deteni\u00e9ndome en una parte de su obra literaria y de su doctrina.<\/p>\n<p>Como ya dec\u00eda, san Buenaventura, entre sus muchos m\u00e9ritos, tuvo el de interpretar aut\u00e9ntica y fielmente la figura de san Francisco de As\u00eds, venerado y estudiado por \u00e9l con gran amor. De modo particular, en los tiempos de san Buenaventura, una corriente de Frailes Menores, llamados \u201cespirituales\u201d, sosten\u00eda que con san Francisco se hab\u00eda inaugurado una fase totalmente nueva de la historia, habr\u00eda aparecido el \u201cEvangelio eterno\u201d del que habla el Apocalipsis, que sustitu\u00eda al Nuevo Testamento. Este grupo afirmaba que la Iglesia hab\u00eda agotado ya su papel hist\u00f3rico, y que su lugar lo ocupaba una comunidad carism\u00e1tica de hombres libres guiados interiormente por el Esp\u00edritu, es decir, los \u201cFranciscanos espirituales\u201d. En la base de las ideas de este grupo estaban los escritos de un abad cisterciense, Joaqu\u00edn de Fiore, muerto en 1202. En sus obras, \u00e9l afirmaba un ritmo trinitario de la historia. Consideraba el Antiguo Testamento como la era del Padre, seguida por el tiempo del Hijo, el tiempo de la Iglesia. Habr\u00eda que esperar la tercera era, la del Esp\u00edritu Santo. Toda la historia era as\u00ed interpretada como una historia de progreso: de la severidad del Antiguo Testamento a la relativa libertad del tiempo del Hijo, en la Iglesia, hasta la plena libertad de los Hijos de Dios, en el periodo del Esp\u00edritu Santo, que habr\u00eda sido tambi\u00e9n, finalmente, el periodo de la paz entre los hombres, de la reconciliaci\u00f3n de los pueblos y de las religiones. Joaqu\u00edn de Fiore hab\u00eda suscitado la esperanza de que el inicio del nuevo tiempo habr\u00eda venido de un nuevo monaquismo. As\u00ed es comprensible que un grupo de franciscanos creyese reconocer en san Francisco de As\u00eds al iniciador del tiempo nuevo y en su Orden la comunidad del periodo nuevo \u2013 la comunidad del tiempo del Esp\u00edritu Santo, que dejaba tras de s\u00ed a la Iglesia jer\u00e1rquica, para iniciar la nueva Iglesia del Esp\u00edritu, ya no ligada a las viejas estructuras.<\/p>\n<p>Exist\u00eda por tanto el riesgo de un grav\u00edsimo malentendido del mensaje de san Francisco, de su humilde fidelidad al Evangelio y a la Iglesia, y este equ\u00edvoco comportaba una visi\u00f3n err\u00f3nea del Cristianismo en su conjunto.<\/p>\n<p>San Buenaventura, que en 1257 se convirti\u00f3 en Ministro General de la Orden Franciscana, se encontr\u00f3 frente a una gran tensi\u00f3n dentro de su misma orden a causa precisamente de quienes sosten\u00edan la mencionada corriente de los \u201cfranciscanos espirituales\u201d, que se remit\u00eda a Joaqu\u00edn de Fiore. Precisamente para responder a este grupo y volver a dar unidad a la Orden, san Buenaventura estudi\u00f3 con cuidado los escritos aut\u00e9nticos de Joaqu\u00edn de Fiore y los atribuidos a \u00e9l y, teniendo en cuenta la necesidad de presentar correctamente la figura y el mensaje de su amado san Francisco, quiso exponer una visi\u00f3n correcta de la teolog\u00eda de la historia. San Buenaventura afront\u00f3 el problema precisamente en su \u00faltima obra, una recopilaci\u00f3n de conferencias a los monjes del estudio parisino, que qued\u00f3 incompleta y que se termin\u00f3 a trav\u00e9s de las transcripciones de los oyentes, titulada <em>Hexa\u00ebmeron<\/em>, es decir, una explicaci\u00f3n aleg\u00f3rica de los seis d\u00edas de la Creaci\u00f3n. Los Padres de la Iglesia consideraban los seis o siete d\u00edas del relato sobre la creaci\u00f3n como profec\u00eda de la historia del mundo, de la humanidad. Los siete d\u00edas representaban para ellos siete periodos de la historia, m\u00e1s tarde interpretados tambi\u00e9n como siete milenios. Con Cristo habr\u00edamos entrado en el \u00faltimo, es decir, en el sexto periodo de la historia, al que seguir\u00eda despu\u00e9s el gran s\u00e1bado de Dios. San Buenaventura supone esta interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica de la relaci\u00f3n de los d\u00edas de la creaci\u00f3n, pero de una forma muy libre e innovadora. Para \u00e9l dos fen\u00f3menos de su tiempo hacen necesaria una nueva interpretaci\u00f3n del curso de la historia:<\/p>\n<p>El primero: la figura de san Francisco, el hombre totalmente unido a Cristo hasta la comuni\u00f3n de los estigmas, casi un <em>alter Christus<\/em>, y con san Francisco la nueva comunidad creada por \u00e9l, distinta del monaquismo conocido hasta entonces. Este fen\u00f3meno exig\u00eda una nueva interpretaci\u00f3n, como novedad de Dios aparecida en ese momento.<\/p>\n<p>El segundo: la postura de Joaqu\u00edn de Fiore, que anunciaba un nuevo monaquismo y un periodo totalmente nuevo de la historia, yendo m\u00e1s all\u00e1 de la revelaci\u00f3n del Nuevo Testamento, exig\u00eda una respuesta.<\/p>\n<p>Como Ministro General de la Orden de los Franciscanos, san Buenaventura hab\u00eda visto en seguida que con la concepci\u00f3n espiritualista, inspirada por Joaqu\u00edn de Fiore, la Orden no era gobernable, sino que iba l\u00f3gicamente hacia la anarqu\u00eda. Dos eran para \u00e9l las consecuencias:<\/p>\n<p>La primera: la necesidad pr\u00e1ctica de estructuras y de inserci\u00f3n en la realidad de la Iglesia jer\u00e1rquica, de la Iglesia real, necesitaba un fundamento teol\u00f3gico, tambi\u00e9n porque los dem\u00e1s, los que segu\u00edan la concepci\u00f3n espiritualista, mostraban un aparente fundamento teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La segunda: a\u00fan teniendo en cuenta el realismo necesario, no hab\u00eda que perder la novedad de la figura de san Francisco.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo respondi\u00f3 san Buenaventura a la exigencia pr\u00e1ctica y te\u00f3rica? De su respuesta puedo dar aqu\u00ed s\u00f3lo un resumen muy esquem\u00e1tico e incompleto en algunos puntos:<\/p>\n<p>1. San Buenaventura rechaza la idea del ritmo trinitario de la historia. Dios es uno para toda la historia y no se divide en tres divinidades. En consecuencia, la historia es una, aunque es un camino y \u2013 seg\u00fan san Buenaventura \u2013 un camino de progreso.<\/p>\n<p>2. Jesucristo es la \u00faltima palabra de Dios \u2013 en \u00e9l Dios lo ha dicho todo, don\u00e1ndose a s\u00ed mismo. M\u00e1s que si mismo, Dios no puede decir, ni dar. El Esp\u00edritu Santo es Esp\u00edritu del Padre y del Hijo. Cristo mismo dice del Esp\u00edritu Santo: \u201c&#8230;os recordar\u00e1 todo lo que yo os he dicho\u00bb (<em>Jn<\/em> 14, 26), \u00abtomar\u00e1de lo m\u00edo y os lo comunicar\u00e1\u00bb (<em>Jn<\/em> 16, 15). Por tanto no hay otro Evangelio m\u00e1s alto, no hay otra Iglesia que esperar. Por eso tambi\u00e9n la Orden de san Francisco debe insertarse en esta Iglesia, en su fe, en su ordenamiento jer\u00e1rquico.<\/p>\n<p>3. Esto no significa que la Iglesia est\u00e1 inm\u00f3vil, fija en el pasado y no pueda haber novedades en ella. <em>Opera Christi non deficiunt, sed proficiunt<\/em>, las obras de Cristo no van atr\u00e1s, no disminuyen, sino que progresan, dice el Santo en la carta <em>De tribus quaestionibus<\/em>. As\u00ed san Buenaventura formula expl\u00edcitamente la idea del progreso, y esta es una novedad respecto a los Padres de la Iglesia y a gran parte de sus contempor\u00e1neos. Para san Buenaventura Cristo ya no es, como lo era para los Padres de la Iglesia, el final, sino el centro de la historia; con Cristo la historia no termina, sino que comienza un nuevo periodo. Otra consecuencia es la siguiente: hasta aquel momento dominaba la idea de que los Padres de la Iglesia eran el culmen absoluto de la teolog\u00eda, todas las generaciones siguientes pod\u00edan solo ser sus disc\u00edpulas. Tambi\u00e9n san Buenaventura reconoce a los Padres como maestros para siempre, pero el fen\u00f3meno de san Francisco le da la certeza de que la riqueza de la palabra de Dios es inagotable y que tambi\u00e9n en las nuevas generaciones pueden aparecer nuevas luces. La unicidad de Cristo garantiza tambi\u00e9n novedad y renovaci\u00f3n en todos los periodos de la historia.<\/p>\n<p>Ciertamente, la Orden franciscana \u2013 as\u00ed subraya \u2013 pertenece a la Iglesia de Jesucristo, a la Iglesia apost\u00f3lica y no puede construirse un espiritualismo ut\u00f3pico. Pero, al mismo tiempo, es v\u00e1lida la novedad de esta Orden respecto del monaquismo cl\u00e1sico, y san Buenaventura \u2013 como dije en la Catequesis precedente \u2013 defendi\u00f3 esta novedad contra los ataques del Clero secular de Par\u00eds: los franciscanos no tienen un monasterio fijo, pueden estar presentes en todas partes para anunciar el Evangelio. Precisamente, la ruptura con la estabilidad, caracter\u00edstica del monaquismo, a favor de una nueva flexibilidad, restituy\u00f3 a la Iglesia el dinamismo misionero.<\/p>\n<p>En este punto, quiz\u00e1s sea \u00fatil decir que tambi\u00e9n hoy existen visiones seg\u00fan las cuales toda la historia de la Iglesia en el segundo milenio habr\u00eda sido un ocaso permanente; algunos ven el ocaso inmediatamente despu\u00e9s del Nuevo Testamento. En realidad, <em>Opera Christi non deficiunt, sed proficiunt<\/em>, las obras de Cristo no van hacia atr\u00e1s, sino que progresan. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda la Iglesia sin la nueva espiritualidad de los cistercienses, de los franciscanos y dominicos, de la espiritualidad de santa Teresa de \u00c1vila y de san Juan de la Cruz, etc.? Tambi\u00e9n hoy vale esta afirmaci\u00f3n: <em>Opera Christi non deficiunt, sed proficiunt<\/em>, van adelante. San Buenaventura nos ense\u00f1a el conjunto del necesario discernimiento, tambi\u00e9n severo, del realismo sobrio y de la apertura a los nuevos carismas dados por Cristo, en el Esp\u00edritu Santo, a su Iglesia. Y mientras se repite esta esta idea del ocaso, hay tambi\u00e9n otra idea, este \u00abutopismo espiritualista\u00bb, que se repite. Sabemos de hecho que tras el Concilio Vaticano II algunos estaban convencidos de que todo fuese nuevo, que hubiese otra Iglesia, que la Iglesia preconciliar hubiese acabado y que tendr\u00edamos otra, totalmente \u201cotra\u201d. \u00a1Un utopismo an\u00e1rquico! Y gracias a Dios los sabios timoneles de la barca de Pedro, el papa Pablo VI y el papa Juan Pablo II, por una parte defendieron la novedad del Concilio y por la otra, al mismo tiempo, defendieron la unicidad y la continuidad de la Iglesia, que es siempre Iglesia de pecadores y siempre lugar de Gracia.<\/p>\n<p>4. En este sentido, san Buenaventura, como Ministro General de los franciscanos, tom\u00f3 una l\u00ednea de gobierno en la que estaba muy claro que la nueva Orden no pod\u00eda, como comunidad, vivir a la misma \u201caltura escatol\u00f3gica\u201d de san Francisco, en el que \u00e9l ve anticipado el mundo futuro, sino que \u2013 guiado, al mismo tiempo, por un sano realismo y por el valor espiritual \u2013 deb\u00eda acercarse lo m\u00e1s posible a la realizaci\u00f3n m\u00e1xima del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, que para san Francisco fue \u201cla\u201d regla, aun teniendo en cuenta los l\u00edmites del hombre, marcado por el pecado original.<\/p>\n<p>Vemos as\u00ed que para san Buenaventura, gobernar no era sencillamente un hacer, sino que era sobre todo pensar y rezar. En la base de su gobierno encontramos siempre la oraci\u00f3n y el pensamiento; todas sus decisiones resultan de la reflexi\u00f3n, del pensamiento iluminado por la oraci\u00f3n. Su contacto \u00edntimo con Cristo acompa\u00f1\u00f3 siempre su trabajo de Ministro General y por ello compuso una serie de escritos teol\u00f3gico-m\u00edsticos, que expresan el \u00e1nimo de su gobierno y manifiestan la intenci\u00f3n de guiar interiormente a la Orden, es decir, de gobernar no s\u00f3lo mediante mandatos y estructuras, sino guiando e iluminando las almas, orientando a Cristo.<\/p>\n<p>De estos escritos suyos, que son el alma de su gobierno y que muestran el camino a recorrer sea uno solo o como comunidad, quisiera mencionar solo uno, su obra maestra, <em>Itinerarium mentis in Deum<\/em>, que es un \u201cmanual\u201d de contemplaci\u00f3n m\u00edstica. Este libro fue concebido en un lugar de profunda espiritualidad: el monte de la Verna, donde san Francisco recibi\u00f3 los estigmas. En la introducci\u00f3n el autor ilustra las circunstancias que dieron origen a este escrito suyo: \u201cMientras meditaba sobre las posibilidades del alma de ascender a Dios, se me present\u00f3, por otro lado, ese acontecimiento admirable ocurrido en aquel lugar al beato Francisco, es decir, la visi\u00f3n del Seraf\u00edn alado en forma de Crucificado. Y meditando sobre esto, en seguida me d\u00ed cuenta de que esta visi\u00f3n me ofrec\u00eda el \u00e9xtasis contemplativo del mismo padre Francisco y al mismo tiempo el camino que conduce a \u00e9l\u00bb (<em>Itinerario della mente in Dio, <\/em>Prologo, 2, en <em>Opere di San Bonaventura. Opuscoli Teologici \/<\/em>1, Roma 1993, p. 499).<\/p>\n<p>Las seis alas del Seraf\u00edn se convierten as\u00ed en el s\u00edmbolo de seis etapas que conducen progresivamente al hombre al conocimiento de Dios a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n del mundo y de las criaturas y a trav\u00e9s de la exploraci\u00f3n de la propia alma con sus facultades, hasta la uni\u00f3n gratificante con la Trinidad por medio de Cristo, a imitaci\u00f3n de san Francisco de As\u00eds. Las \u00faltimas palabras del <em>Itinerarium<\/em> de san Buenaventura, que responden a la pregunta de c\u00f3mo se puede alcanzar esta comuni\u00f3n m\u00edstica con Dios, se habr\u00edan hecho descender a lo profundo del coraz\u00f3n: \u201cSi ahora anhelas saber c\u00f3mo sucede esto (la comuni\u00f3n m\u00edstica con Dios), interroga a la gracia, no a la doctrina; al deseo, no al intelecto; al gemido de la oraci\u00f3n, no al estudio de la letra; al esposo, no al maestro; a Dios, no al hombre; a la niebla, no a la claridad; no a la luce, sino al fuego que lo inflama todo y transporta a Dios con las fuertes unciones y los afectos ardent\u00edsimos&#8230; Entremos por tanto en la niebla, acallemos a los afanes, a las pasiones y a los fantasmas; pasemos <em>con Cristo Crucificado de este mundo al Padre<\/em>, para que, tras haberle visto, digamos con Felipe: <em>esto me<\/em><em> basta<\/em>\u00bb (<em>ibid., <\/em>VII, 6).<\/p>\n<p>Queridos amigos, acojamos la invitaci\u00f3n que nos dirige san Buenaventura, el Doctor Ser\u00e1fico, y pong\u00e1monos en la escuela del Maestro divino: escuchemos su Palabra de vida y de verdad, que resuena en lo \u00edntimo de nuestra alma. Purifiquemos nuestros pensamientos y nuestras acciones, para que \u00c9l pueda habitar en nosotros y nosotros podamos comprender su Voz divina, que nos atra hacia la felicidad verdadera.<\/p>\n<p><em>[Tras los saludos en diversos idiomas, hizo el siguiente llamamiento]<\/em><\/p>\n<p>Estoy profundamente cercano a las personas afectadas por el reciente se\u00edsmo en Turqu\u00eda, y a sus familias. A cada uno aseguro mi oraci\u00f3n, mientras pido a la comunidad internacional que contribuya con prontitud y generosidad a su socorro.<\/p>\n<p>Mi sentida condolencia va tambi\u00e9n a las v\u00edctimas de la atroz violencia que ensangrienta a Nigeria y que no se ha detenido siquiera ante ni\u00f1os indefensos. Una vez m\u00e1s repito con \u00e1nimo dolorido, que la violencia no resuelve los conflictos, sino s\u00f3lo acrecienta sus tr\u00e1gicas consecuencias. Hago un llamamiento a cuantos en el pa\u00eds tienen responsabilidades civiles y religiosas, para que trabajen por la seguridad y la convivencia pac\u00edfica de toda la poblaci\u00f3n. Expreso finalmente ni cercan\u00eda a los pastores y a los fieles nigerianos y rezo para que, fuertes y firmes en la esperanza, sean testigos aut\u00e9nticos de reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>[Traducci\u00f3n del original italiano por Inma \u00c1lvarez<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Benedicto XVI: San Buenaventura y el sentido de la Historia Hoy en la Audiencia General (II) Ofrecemos a continuaci\u00f3n el discurso del Papa durante la segunda parte de la Audiencia General, celebrada en el Aula Paolo VI junto con los peregrinos procedentes de todo el mundo. ****** Queridos hermanos y hermanas, la semana pasada habl\u00e9 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-5728","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5728\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}