{"id":5931,"date":"2010-04-10T08:58:28","date_gmt":"2010-04-10T14:58:28","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/04\/10\/confidencias-sobre-juan-pablo-11\/"},"modified":"2010-04-10T08:58:28","modified_gmt":"2010-04-10T14:58:28","slug":"confidencias-sobre-juan-pablo-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=5931","title":{"rendered":"Confidencias sobre Juan Pablo 11"},"content":{"rendered":"<p>MADRID<\/p>\n<p>Publicamos la entrevista, que ha concedido al semanario \u00abAlfa y Omega\u00bb (<a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.alfayomega.es\/\"><font color=\"#0068cf\">http:\/\/www.alfayomega.es<\/font><\/a>), el cardenal Antonio Mar\u00eda Rouco, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola, sobre Juan Pablo II en el quinto aniversario de su fallecimiento.<\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p align=\"left\">\u00abEl pontificado de Juan Pablo II tiene para la Iglesia un significado de tal magnitud y hondura que, probablemente, a los cinco a\u00f1os de su muerte, sea pronto todav\u00eda para comprenderlo en toda su complejidad y riqueza\u00bb, afirma el cardenal Rouco, arzobispo de Madrid, y uno de los que mejor conocieron a aquel Papa, tan vinculado a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"left\">A la riqueza del magisterio y la fuerza de Juan Pablo II, el cardenal Rouco Varela une tambi\u00e9n una serie de circunstancias hist\u00f3ricas \u00fanicas en todos los \u00f3rdenes, en las que las cualidades humanas y sobrenaturales de aquel Pont\u00edfice resultaron providenciales, para la Iglesia y para el mundo, y muy especialmente para Espa\u00f1a. \u00abJuan Pablo II es elegido Papa en 1978, pr\u00e1cticamente una d\u00e9cada despu\u00e9s del Concilio Vaticano II\u00bb, recuerda el arzobispo de Madrid, entonces joven obispo auxiliar de Santiago de Compostela, que, por su vinculaci\u00f3n acad\u00e9mica a Alemania, hab\u00eda podido conocer, de primera mano, la situaci\u00f3n en Europa central. \u00abLa Iglesia se encontraba en un momento de aplicaci\u00f3n dif\u00edcil, a veces traum\u00e1tica, aunque tambi\u00e9n muy esperanzada, del Concilio Vaticano II. Desde 1965, nos encontr\u00e1bamos con una ola de secularizaciones de sacerdotes, consagrados y consagradas con una rapidez desconocida en la historia de la Iglesia. Simult\u00e1neamente, la Iglesia viv\u00eda, de forma muy dram\u00e1tica a veces, su relaci\u00f3n con un mundo en el que la presencia de la utop\u00eda marxista tocaba y llegaba al coraz\u00f3n mismo de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y de las orientaciones pastorales de la Iglesia, de una forma global, mundial, y tambi\u00e9n con acentos especiales en Iberoam\u00e9rica, en pa\u00edses de Asia y de \u00c1frica\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">\nEl clima general era de incertidumbre. \u00abLa asimilaci\u00f3n espiritual del Concilio, desde lo m\u00e1s hondo de la necesidad de un nuevo impulso de la vocaci\u00f3n a la santidad del cristiano, tampoco hallaba claros cauces de realizaci\u00f3n y de vida. Hab\u00eda una atm\u00f3sfera de cierta oscuridad intelectual, de turbaci\u00f3n interior de las personas, de inseguridad&#8230; Pablo VI hab\u00eda tomado el tim\u00f3n de la Iglesia con mucha firmeza y serenidad. Desde despu\u00e9s de terminada la primera sesi\u00f3n del Concilio, hab\u00eda sido un gu\u00eda luminoso del acontecer conciliar, pero pronto tuvo que hacer frente a situaciones dificil\u00edsimas, con una fe valiente y firme, y un sentido y un diagn\u00f3stico acerca de lo que estaba ocurriendo, que a muchos no agradaba, pero que result\u00f3 ser realmente certero. Entre su magisterio, destaca un documento paradigm\u00e1tico: la enc\u00edclica <em>Humanae vitae<\/em>; no s\u00f3lo por lo que significaba de aclaraci\u00f3n de principios fundamentales de la moral y de la existencia cristianas, sino por c\u00f3mo aclaraba materias decisivas para el hombre, sea cual sea el contexto de fe en el que viva, que son la sexualidad humana, el matrimonio y la familia. La forma como fue acogida esta enc\u00edclica, en muchos casos combatida y negada, incluso dentro de la Iglesia, revelaba problemas en el encaje espiritual y pastoral del Concilio. Y entonces aparece Juan Pablo II, como una figura -para lo que es el promedio de edad de los obispos sucesores de Pedro- joven, desbordante desde el punto de vista f\u00edsico, psicol\u00f3gico, humano&#8230;, con cualidades de comunicaci\u00f3n fuera de lo corriente, y con una lucidez intelectual y moral grande y valiente. Juan Pablo II no tiene miedo de afirmar lo que el Concilio supone para la Iglesia: un gran don del Esp\u00edritu Santo. Ni lo tiene tampoco, a la hora de dirigir la aplicaci\u00f3n del Concilio, en clara comuni\u00f3n con la tradici\u00f3n de la Iglesia, y tambi\u00e9n como respuesta a todos los problemas m\u00e1s agudos y graves del momento\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">\n\u00abEn segundo lugar, no duda en dar impulso a esos cauces de vida de la Iglesia que el Concilio pone en marcha y que podr\u00edamos calificar como sinodales. Promulga un nuevo C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico, donde las instituciones para la corresponsabilidad de todos los fieles en la vida y la misi\u00f3n de la Iglesia cuajan y maduran, de una forma sistem\u00e1tica y ordinaria, en la relaci\u00f3n de los obispos con su cabeza, en la forma de actualizar la dimensi\u00f3n colegial del gobierno de la Iglesia. Se hacen ordinarias y peri\u00f3dicas las Asambleas generales y especiales del S\u00ednodo de los Obispos, y m\u00e1s en momentos muy significativos, como es el Jubileo del a\u00f1o 2000, que el Papa prepara con S\u00ednodos continentales haciendo un repaso de la vida de la Iglesia en cada uno de ellos&#8230;\u00bb<\/p>\n<p align=\"left\"><strong>Un magisterio universal<\/strong><\/p>\n<p align=\"left\"><a target=\"_blank\"><\/a>Si Pablo VI es ya \u00abel Papa de la Plaza de San Pedro con las multitudes, del encuentro con las masas en los cinco continentes&#8230;\u00bb, explica el cardenal Rouco, en Juan Pablo II, ese \u00abestilo de ejercer el Magisterio se convierte en una forma universal, permanente, y no s\u00f3lo en momentos puntuales\u00bb. Con el Papa polaco, adem\u00e1s, la Iglesia se hace presente \u00aben los distintos teatros donde se desarrolla la Historia del hombre. Sus Viajes apost\u00f3licos, por ejemplo, forman parte viva y normal del ejercicio de su ministerio, y no hay ning\u00fan campo de la realidad social, en la historia del \u00faltimo tercio del siglo XX y primeros a\u00f1os del XXI, en el que no estuviera presente el Papa, anunciando el Evangelio, al frente de una Iglesia que \u00e9l quiere ver renovada y refrescada espiritualmente a fondo a la luz del Concilio Vaticano II, interpretado rectamente, a la luz de la gran tradici\u00f3n viva de la Iglesia y con un esp\u00edritu de caridad pastoral extraordinario aplicado a la observaci\u00f3n y al diagn\u00f3stico del momento actual\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">\nAdem\u00e1s, el pontificado de Juan Pablo II destaca en \u00abel desarrollo de la doctrina social de la Iglesia y en su aplicaci\u00f3n, teniendo muy presentes las necesidades de cada continente y las situaciones particulares\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><a target=\"_blank\"><\/a><strong>La nueva Europa<\/strong><\/p>\n<p align=\"left\"><a target=\"_blank\"><\/a>Esa universalidad que Juan Pablo II imprime a su ministerio se acent\u00faa por su habilidad para poner el acento en puntos concretos de especial trascendencia. \u00abPor comenzar por un asunto, no el m\u00e1s importante, podr\u00edamos hablar de su papel en la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn y en la desaparici\u00f3n del sistema comunista en el Este de Europa. Y m\u00e1s all\u00e1 de eso, de c\u00f3mo acompa\u00f1\u00f3 la configuraci\u00f3n de Europa, iluminando los procesos de unidad que hab\u00edan comenzado en los a\u00f1os 50. Esa unidad deb\u00eda fundamentarse sobre bases s\u00f3lidas de cultura, de esp\u00edritu, de moral y de fe. Las ra\u00edces de Europa, desde el punto de vista hist\u00f3rico, son inequ\u00edvocamente cristianas, y Juan Pablo II desarroll\u00f3 en esa l\u00ednea su magisterio, sin descuidar el di\u00e1logo con el mundo laico no hostil a la Iglesia, y favoreciendo el encuentro de las confesiones cristianas&#8230;\u00bb<br \/>\nEl magisterio de Juan Pablo II cristaliza no s\u00f3lo \u00aben puntos tem\u00e1ticos decisivos en aquel momento\u00bb: tambi\u00e9n se centra en <em>grupos de personas<\/em> clave. \u00abPodr\u00edamos hablar del matrimonio y de la familia, de la juventud; de sus discursos en la ONU y de sus referencias al proceso de integraci\u00f3n europeo; de c\u00f3mo se vuelca en la conmemoraci\u00f3n del V centenario de la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica&#8230;\u00bb<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><a target=\"_blank\"><\/a><em><em><strong>\u00a1Parec\u00eda que te iba a levantar!<\/strong><\/em><\/em><\/p>\n<p align=\"left\"><a target=\"_blank\"><\/a>El cardenal Rouco tuvo la suerte de vivir \u00abmuchos momentos de gran cercan\u00eda\u00bb con Juan Pablo II. En el momento de su elecci\u00f3n, confiesa, \u00absiendo yo obispo auxiliar de Santiago de Compostela, a punto de subir al avi\u00f3n hacia Alemania, para unas confirmaciones entre las comunidades de emigrantes espa\u00f1oles, pens\u00e9 que el elegido deb\u00eda ser un africano, por c\u00f3mo sonaba el apellido&#8230;\u00bb Esa impresi\u00f3n, en seguida, se completa con \u00abaquella primera frase, que tanto nos impact\u00f3: <em>No teng\u00e1is miedo de abrir las puertas a Cristo<\/em>\u00bb.<br \/>\nEl primer encuentro personal se har\u00eda esperar s\u00f3lo unos meses. En aquella audiencia, \u00abme acogi\u00f3 con una cordialidad paterna que me conmovi\u00f3, d\u00e1ndome \u00e1nimos con un vigor incluso f\u00edsico&#8230; \u00a1Te cog\u00eda los hombros, y parec\u00eda que te iba a levantar del suelo!\u00bb Era algo muy caracter\u00edstico en \u00e9l: \u00abSiempre, cuando se encontraba con una persona joven, en este caso un obispo, le daba \u00e1nimos y encontraba la forma de <em>inyectarle<\/em> energ\u00eda espiritual y entusiasmo apost\u00f3lico\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\"><a target=\"_blank\"><\/a>Juan Pablo II y Espa\u00f1a<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><a target=\"_blank\"><\/a>Los contactos entre el cardenal Rouco y Juan Pablo II se repitieron muy a menudo, porque Espa\u00f1a fue uno de los pa\u00edses m\u00e1s visitados por este Papa, y uno de los pa\u00edses, tambi\u00e9n, que \u00e9l mejor conoc\u00eda y m\u00e1s presentes ten\u00eda siempre. Pero donde mejor percibe el cardenal la dilecci\u00f3n particular de Juan Pablo II por Espa\u00f1a es en su \u00faltima Visita, en mayo de 2003: \u00abAl recibir la invitaci\u00f3n, a pesar de las dificultades de salud, no dud\u00f3 en aceptar, en un gesto que muchos interpretamos como un querer venir a despedirse de Espa\u00f1a, antes de su muerte\u00bb. Esa voluntad se manifiesta de forma especialmente clara hacia los j\u00f3venes espa\u00f1oles. \u00abSus palabras a los j\u00f3venes en Cuatro Vientos tienen mucho de eso, de algo as\u00ed como la \u00faltima voluntad del Papa a los j\u00f3venes, cuando, por ejemplo, les pide que sean testigos del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">\nEn este Viaje qued\u00f3 tambi\u00e9n patente la confianza y esperanza puestas por Juan Pablo II en Espa\u00f1a. \u00ab\u00c9l conoc\u00eda bien y estimaba la historia de la Iglesia en Espa\u00f1a y de su acci\u00f3n misionera a partir del siglo XVI; estaba particularmente familiarizado tambi\u00e9n con lo que signific\u00f3 el Camino de Santiago en la construcci\u00f3n de Europa, como demostr\u00f3 en la IV Jornada Mundial de la Juventud. Y, sobre todo, conoc\u00eda muy bien las posibilidades de fidelidad cat\u00f3lica y de comuni\u00f3n de Espa\u00f1a con la Iglesia y con su pastor universal, algo que apreciaba \u00e9l mucho\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">\nSe queda el cardenal Rouco, entre los muchos recuerdos de esta Visita, con la homil\u00eda en la canonizaci\u00f3n de cinco nuevos santos, y con las palabras finales del Papa, \u00abverdaderamente emocionantes, cuando nos dice que no perdamos nuestras ra\u00edces, que continuemos esa aportaci\u00f3n de la experiencia y de la fidelidad de Espa\u00f1a hacia la Iglesia, en mantener la identidad cat\u00f3lica, y el arrojo y el entusiasmo apost\u00f3lico, asumiendo con generosidad nuestra responsabilidad, nuestra vocaci\u00f3n, como propia dentro de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">\nSin embargo, para el cardenal Rouco, \u00ablos recuerdos quiz\u00e1 m\u00e1s intensos son los de la IV Jornada Mundial de la Juventud\u00bb, en Santiago de Compostela, en 1989, puesto que, como arzobispo, fue esa ocasi\u00f3n en la que pudo \u00abacompa\u00f1arle m\u00e1s tiempo y m\u00e1s cercanamente, ya que el Papa se aloj\u00f3 en la casa del arzobispo de Santiago\u00bb. En la noche tras su llegada -recuerda-, Juan Pablo II \u00abapenas durmi\u00f3, porque ven\u00eda con fiebre, con alguna infecci\u00f3n de garganta, quiz\u00e1. No quiso decirlo, y se sobrepuso plenamente en la noche de la Vigilia en el Monte del Gozo, donde hac\u00eda un fr\u00edo notable. Juan Pablo II se entreg\u00f3 a los j\u00f3venes totalmente\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">\nFue una visita a Espa\u00f1a con un programa muy intenso \u00abpara una persona que ya no era tan joven, y hab\u00eda sufrido el atentado del 13 de mayo de 1981. No se le apreciaban huellas llamativas, pero ya los a\u00f1os le pesaban\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><a target=\"_blank\"><\/a><strong>El \u00faltimo encuentro<\/strong><\/p>\n<p align=\"left\"><a target=\"_blank\"><\/a>La \u00faltima ocasi\u00f3n en que don Antonio Mar\u00eda Rouco pudo ver a Juan Pablo II fue s\u00f3lo unos pocos d\u00edas antes de su muerte, en la visita <em>ad limina<\/em> de los obispos de la Provincia Eclesi\u00e1stica de Madrid. \u00abPreguntaba y contestaba con monos\u00edlabos\u00bb, recuerda; \u00abyo le habl\u00e9 en espa\u00f1ol, como me pidi\u00f3&#8230; Pregunt\u00f3 c\u00f3mo estaba el Pr\u00edncipe, y pas\u00f3 enseguida al tema de las vocaciones y los seminaristas. Sacamos la impresi\u00f3n de que el Papa hab\u00eda mejorado, pero, a la ma\u00f1ana siguiente, nos dieron la noticia de que no hab\u00eda podido recibir ya a m\u00e1s obispos, de manera que pudimos llevarnos ese recuerdo final: su inter\u00e9s grande por Espa\u00f1a, muy centrado, sobre todo, en las vocaciones y en los aspirantes al sacerdocio\u00bb.<\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MADRID Publicamos la entrevista, que ha concedido al semanario \u00abAlfa y Omega\u00bb (http:\/\/www.alfayomega.es), el cardenal Antonio Mar\u00eda Rouco, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola, sobre Juan Pablo II en el quinto aniversario de su fallecimiento. * * * \u00abEl pontificado de Juan Pablo II tiene para la Iglesia un significado de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-5931","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5931"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5931\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}