{"id":6026,"date":"2010-04-28T08:28:25","date_gmt":"2010-04-28T14:28:25","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/04\/28\/natalia-serdan-revolucionaria\/"},"modified":"2010-04-28T08:28:25","modified_gmt":"2010-04-28T14:28:25","slug":"natalia-serdan-revolucionaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6026","title":{"rendered":"Natalia Serd\u00e1n; Revolucionaria"},"content":{"rendered":"<p>Por amor a M\u00e9xico y por orgullo familiar: La historia de Natalia Serd\u00e1n, en voz de su nieta Lilia<br \/>\n Lilia Sevilla y su galer\u00eda familiar. <\/p>\n<p>Diario de Quer\u00e9taro.Diario de Quer\u00e9taro<\/p>\n<p>Margarita Ladr\u00f3n de Guevara<\/p>\n<p>Don C\u00e1stulo Alatriste, quien fue gobernador de Puebla en 1857 y 1961, muri\u00f3 bajo las tropas del ej\u00e9rcito de Maximiliano. Su viuda fue llamada al Castillo de Chapultepec donde ella rechaz\u00f3 la ayuda que ah\u00ed le ofreci\u00f3 el emperador; a esa visita se hizo acompa\u00f1ar por su peque\u00f1a hija Carmen, quien despu\u00e9s, se casar\u00eda con don Manuel Serd\u00e1n Guarios y procrear\u00eda cuatro hijos: Aquiles, M\u00e1ximo, Carmen y Natalia. Cuando se cas\u00f3 Natalia Serd\u00e1n Alatriste, lo hizo con don Manuel Sevilla y recibi\u00f3 de regalo de bodas, una casa ubicada en Porter\u00eda de Santa Clara n\u00famero 4, en la ciudad de Puebla de los \u00c1ngeles.<\/p>\n<p>En noviembre de 1910, en esa casa estaba reunida toda la familia, incluyendo los cinco hijos de Natalia, el tercero de ellos de nombre Carlos. Carlos Sevilla Serd\u00e1n se cas\u00f3 en 1927 con la se\u00f1orita Guti\u00e9rrez y tuvo dos hijas: Gloria del Carmen y Lilia. Y es Lilia Sevilla Guti\u00e9rrez quien vive en la ciudad de Quer\u00e9taro desde hace 24 a\u00f1os y, profundamente orgullosa de sus ra\u00edces familiares, escribi\u00f3 un libro titulado Natalia Serd\u00e1n Alatriste, una hero\u00edna desconocida. Una noche y los imaginarios de historias, en el cual narra la vida familiar de los Serd\u00e1n, sobre todo porque a ellos Francisco I. Madero encomend\u00f3 iniciar en Puebla la Revoluci\u00f3n mexicana el 20 de noviembre de 1910. La historia de nuestro pa\u00eds se escribi\u00f3 con la valent\u00eda de personas como Aquiles, M\u00e1ximo y Carmen Serd\u00e1n. Pero, defiende Lilia, tambi\u00e9n de Natalia. <\/p>\n<p>Entrevistada en la sala de su bella casa, Lilia Sevilla cuenta a BARROCO la historia de su abuela y explica por qu\u00e9 Natalia no estuvo la noche del 18 de noviembre de hace cien a\u00f1os, cuando el gobernador de Puebla descubri\u00f3 la conspiraci\u00f3n de Madero y mand\u00f3 matar a los Serd\u00e1n.<\/p>\n<p>\u00abTengo una peque\u00f1a galer\u00eda de fotos familiares y un d\u00eda, una amiga las mir\u00f3 y me dijo: f\u00edjate que la \u00fanica que sonr\u00ede es tu abuela. Yo le contest\u00e9: si supieras la historia de mi abuela&#8230; Eso me dej\u00f3 pensando en todas las an\u00e9cdotas familiares que escuch\u00e9 de ni\u00f1a de los hermanos Serd\u00e1n, la familia de mi padre. Siempre me he sentido muy orgullosa de ellos porque desde tres generaciones atr\u00e1s fueron liberales\u00bb. <\/p>\n<p>El libro, Natalia Serd\u00e1n Alatriste, una hero\u00edna desconocida. Una noche y los imaginarios de historias verdaderas, es un documento novelado de 80 p\u00e1ginas narrado por la autora que empieza explicando por qu\u00e9 fue escrito y termina con la despedida de una nieta a su abuela, hero\u00edna an\u00f3nima de M\u00e9xico. Construido de historias y an\u00e9cdotas familiares, y particularmente con la verdad sobre todo lo que sucedi\u00f3 la noche del 18 de noviembre en la casa de los hermanos Serd\u00e1n, es tambi\u00e9n sobre la vida familiar desde la \u00e9poca juarista. Su objetivo, seg\u00fan nos confi\u00f3 la autora, es dar a conocer la participaci\u00f3n de Natalia junto con sus hermanos Aquiles, M\u00e1ximo y Carmen Serd\u00e1n, en el germen de la Revoluci\u00f3n en Puebla. \u00abHay muchos libros, unos malos y otros buenos, y me di a la tarea de publicar uno basado en historias familiares, claro que pasadas por mi imaginaci\u00f3n\u00bb advierte.<\/p>\n<p>LA HISTORIA<\/p>\n<p>\u00abLa tragedia de los hermanos Serd\u00e1n ocurri\u00f3 en la casa de mi abuela. En Porter\u00eda de Santa Clara, en Puebla. Esa casa se la regal\u00f3 mi abuelo a mi abuela Natalia cuando se casaron y \u00e9l la test\u00f3 en seis partes para ella y sus cinco hijos, entre los cuales estaba mi padre Carlos Sevilla Serd\u00e1n. En 1960 el gobierno compr\u00f3 esa casa a los herederos, mi abuela ya no viv\u00eda y mi abuelo muri\u00f3 en 1907. Ahora es el Museo de la Revoluci\u00f3n en Puebla, actualmente en reconstrucci\u00f3n porque se acercan los festejos del Centenario\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abMi abuela era una mujer muy valiente. Iban a la ferreter\u00eda El Candado, propiedad de Miguel Rosales, donde compraban sacos de harina llenos de p\u00f3lvora, y fabricaban bombas con las perillas de las camas de lat\u00f3n; con su hermana Carmen, sorteando peligros, pegaban propaganda por las calles. En sus abrigos y canastas del mercado escond\u00edan los fusiles y los repart\u00edan entre la gente que estaba con el movimiento de Aquiles Serd\u00e1n. \u00c9l en 1909 ley\u00f3 La sucesi\u00f3n presidencial, de Francisco I. Madero, y lleg\u00f3 a Puebla a convencer a todos seducido por las ideas de Madero\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abMi abuela no figura en la historia porque el 17 de noviembre de 1910, el gobernador de Puebla que estaba en la ciudad de M\u00e9xico, supo que Madero hab\u00eda ordenado que estallara la revoluci\u00f3n en todo el pa\u00eds. Regres\u00f3 a Puebla y orden\u00f3 que fueran a la casa de los Serd\u00e1n; ellos sab\u00edan pues ya hab\u00edan cateado la casa, entonces orden\u00f3 al jefe de la polic\u00eda que matara sobre todo a Aquiles. Se reuni\u00f3 la familia Serd\u00e1n, que estaba en su casa, y decidieron que Natalia saliera con sus cinco hijos y los dos de Aquiles. \u00c9l ten\u00eda un plan, s\u00ed, pero deb\u00edan proteger a los ni\u00f1os as\u00ed que ella sali\u00f3 y se fue a la casa de Miguel Rosales, muy frustrada. Yo lo se, porque me lo contaron mis t\u00edos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEn un cap\u00edtulo de mi libro narro la desesperaci\u00f3n que ella sinti\u00f3 al no estar ah\u00ed pero s\u00ed escuchar que todas las descargas de fusiler\u00eda eran desde la casa y para la casa, pues toda la gente que estaba involucrada no lleg\u00f3. Mataron primero a M\u00e1ximo, hirieron a Carmen en un hombro pero segu\u00eda peleando. Desde la ventana arengaba al pueblo: lo hacemos por ustedes, conminaba. Aquiles hab\u00eda enviado mensajeros, pero nadie lleg\u00f3. Con rifle en mano, Carmen le dijo a Aquiles que M\u00e1ximo y las quince personas que estaban ah\u00ed estaban muertas, pocas huyeron. Entonces \u00e9l se escondi\u00f3 para seguir la lucha, adem\u00e1s de que deb\u00eda proteger a las mujeres pues ah\u00ed estaba su madre, su esposa a punto a dar a luz, y la sirvienta Natividad. Aquiles cay\u00f3 frente a las armas de los polic\u00edas, quienes estaban apoyados por el cura de Santa Clara\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abMi abuela, de entonces 35 a\u00f1os, escuch\u00f3 todo lo que pasaba y al d\u00eda siguiente, encontr\u00f3 su casa deshecha y se enter\u00f3 de que sus hermanos estaban muertos. Supo que su madre y Natividad estaban presas y Carmen herida en el hospital. Tuvo que sobreponerse con toda la fuerza que le daba ser una Serd\u00e1n y busc\u00f3 ayuda. Nadie quer\u00eda enterrar a sus hermanos, ni hacer autopsia. Su casa estaba saqueada, destruida por los soldados, pero se la devolvieron y consigui\u00f3 una hipoteca para sacar de la c\u00e1rcel y del hospital a las dem\u00e1s mujeres Serd\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abDe todos modos estall\u00f3 la Revoluci\u00f3n el 20 de noviembre; tras su triunfo, Madero viaj\u00f3 a Puebla y se hosped\u00f3 en la casa de los Serd\u00e1n; ah\u00ed, por petici\u00f3n de \u00e9l, Natalia le entreg\u00f3 una carta con las necesidades que ten\u00edan. Se la ech\u00f3 en la bolsa del saco al irse, pero nunca llegar\u00eda a ser respondida pues cuando regres\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico, tres semanas despu\u00e9s sucedi\u00f3 la decena tr\u00e1gica que termin\u00f3 con su asesinato\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLos zapatistas continuaron la lucha y, cuando anunciaron su entrada a Puebla, las mujeres Serd\u00e1n fueron avisadas por el gobernador para llevarlas a Jalapa. Pero Natalia, previendo que quiz\u00e1s llegar\u00edan los soldados a saquear nuevamente la casa, dej\u00f3 la puerta abierta para que el da\u00f1o fuera menor. Sin embargo, seg\u00fan cont\u00f3 la portera, lo primero que hicieron al llegar a la ciudad fue efectivamente visitar la casa de los Serd\u00e1n y al entrar, uno por uno se quitaron el sombrero y sin robarse nada, rindieron sus respetos al primer m\u00e1rtir de la Revoluci\u00f3n, Aquiles, y a su hermano M\u00e1ximo. Al salir, le dejaron los centavos que pudieron a la portera\u00bb. <\/p>\n<p>Filomena del Valle, viuda de Aquiles, junto con las mujeres Serd\u00e1n, sobrevivieron la Revoluci\u00f3n y al terminar \u00e9sta volvieron a Puebla; Natalia se qued\u00f3 en la ciudad de M\u00e9xico, nunca hab\u00eda trabajado y a\u00fan as\u00ed consigui\u00f3 un empleo en la oficina de Correos. Ya hab\u00edan promulgado la Constituci\u00f3n en Quer\u00e9taro y para ella le fue muy dif\u00edcil trabajar, pues ten\u00eda cinco hijos. Fue tal su esfuerzo y tes\u00f3n, que a todos sus hijos dio carrera universitaria. Muri\u00f3 en 1938 a los 63 a\u00f1os, y figura como testigo en el acta de bautizo de su nieta, Lilia Mar\u00eda Sevilla y Guti\u00e9rrez, yo, aunque no la recuerdo pues muri\u00f3 cuando yo ten\u00eda tres a\u00f1os, pero a Carmen la conoc\u00ed muy bien y era una viejecita encantadora\u00bb.<\/p>\n<p>Para poder rendir honor a su familia y por amor a M\u00e9xico, Lilia Sevilla recogi\u00f3 de su memoria y, tras entrevistarse con dos primos sobrevivientes, escribi\u00f3 el libro que, novelado, describe los hechos que cambiaron la historia de M\u00e9xico. \u00abMi prop\u00f3sito es que Natalia se conozca; yo no pretendo que la pongan a la altura de sus hermanos y se que no es posible porque ellos tienen su lugar, pero s\u00ed que se sepa cu\u00e1nto luch\u00f3\u00bb. La casa, el Museo de la Revoluci\u00f3n, conserva a\u00fan los agujeros de las balas que dispararon la noche del 18 de noviembre de 1910.<\/p>\n<p>De los hermanos Aquiles, M\u00e1ximo, Carmen y Natalia Serd\u00e1n Alatriste, murieron los dos primeros el 18 de noviembre de 1910. Natalia fue madre de cinco hijos, de su matrimonio de Manuel Sevilla Rosales: Manuel, Manuela, Carlos, Natalia y Jos\u00e9. De la parte de los cinco hermanos Sevilla-Serd\u00e1n, sobreviven Lilia y Gloria, hijas de Carlos; y dos primos: uno que vive en Chiapas, en donde hay una escuela de nombre Natalia Sevilla Serd\u00e1n, su madre, y otro primo que escribi\u00f3 un ensayo sobre la familia Serd\u00e1n Alatriste. Lilia no tiene hijos.<\/p>\n<p>Lilia Sevilla escribi\u00f3 el libro hace tres a\u00f1os y espera que el gobierno del estado de Puebla lo publique, aunque no le han respondido a\u00fan. Y tambi\u00e9n, ya que Quer\u00e9taro es pilar en la historia mexicana, que lo publiquen aqu\u00ed. Tiene la esperanza de que a trav\u00e9s de la Comisi\u00f3n del Bicentenario se publique antes de noviembre, y as\u00ed difundir la vida de Natalia Sevilla.<\/p>\n<p>\u00abLas familias debemos contar nuestra historia. Primero, por amor a la familia y despu\u00e9s por amor a M\u00e9xico; yo estoy profundamente orgullosa de ser mexicana y de ser una Serd\u00e1n\u00bb a\u00f1ade Lilia \u00abhay una cantidad de mentiras gigantes que obliga a los familiares que conocemos la historia, a dar a conocer la vida de nuestros antepasados mientras la recordemos\u00bb finaliza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por amor a M\u00e9xico y por orgullo familiar: La historia de Natalia Serd\u00e1n, en voz de su nieta Lilia Lilia Sevilla y su galer\u00eda familiar. Diario de Quer\u00e9taro.Diario de Quer\u00e9taro Margarita Ladr\u00f3n de Guevara Don C\u00e1stulo Alatriste, quien fue gobernador de Puebla en 1857 y 1961, muri\u00f3 bajo las tropas del ej\u00e9rcito de Maximiliano. 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