{"id":6105,"date":"2010-05-15T10:02:19","date_gmt":"2010-05-15T16:02:19","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/05\/15\/la-lucha-del-pueblo-triqui-de-oaxaca\/"},"modified":"2010-05-15T10:02:19","modified_gmt":"2010-05-15T16:02:19","slug":"la-lucha-del-pueblo-triqui-de-oaxaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6105","title":{"rendered":"La lucha del pueblo Triqui de Oaxaca"},"content":{"rendered":"<p>Pueblo triqui: en la lucha por la autonom\u00eda<\/p>\n<p>Adelfo Regino Montes<\/p>\n<p>Con los lamentables sucesos acaecidos el 27 de abril, en el paraje Los Pinos, de la Sabana Copala, en que integrantes de la Uni\u00f3n de Bienestar Social para la Regi\u00f3n Triqui emboscaron a la Caravana de Observaci\u00f3n por la Paz, misma que llevaba ayuda humanitaria a San Juan Copala, y donde perdieron la vida dos activistas en derechos humanos \u2013la mexicana Beatriz Cari\u00f1o Trujillo, del Centro de Apoyo Comunitario Trabajando Unidos (Cactus) y el finland\u00e9s Jyri Antero Jaakkola\u2013, el Estado y sus aliados han vuelto a abrir las venas heridas y reavivado una vez m\u00e1s el ciclo de violencia, como el mecanismo de mayor eficacia para el sometimiento pol\u00edtico y econ\u00f3mico de esta ensangrentada regi\u00f3n ind\u00edgena de Oaxaca.<\/p>\n<p>Es, sin duda, una se\u00f1al contundente que han decidido enviar a propios y extra\u00f1os que, por diversas razones, quieran apoyar y acompa\u00f1ar el proceso de lucha que, de manera cotidiana, libran los pueblos ind\u00edgenas y la sociedad en su conjunto para conseguir la autonom\u00eda, la democracia, la justicia y la paz en la entidad. Con la espada desenvainada, piensan que, no quedando otro recurso, es hora de recurrir a la violencia en todas sus formas para lograr dos objetivos fundamentales: por un lado, detener el proceso de autonom\u00eda en los barrios y las comunidades triquis, y, por otro, generar un escenario de terror y miedo para intentar detener el cambio democr\u00e1tico que exigimos y necesitamos los oaxaque\u00f1os.<\/p>\n<p>Esta agresi\u00f3n no es nada nuevo para los triquis. En su milenaria historia, particularmente en los tiempos de la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola y despu\u00e9s de la creaci\u00f3n del Estado mexicano, este pueblo ha sufrido un largo proceso de sometimiento pol\u00edtico, desintegraci\u00f3n territorial, explotaci\u00f3n econ\u00f3mica, discriminaci\u00f3n racial y exclusi\u00f3n en todos los \u00f3rdenes de la vida cotidiana, y es, desde luego, una de las razones torales que subyacen en todo el ambiente dram\u00e1tico que vive la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En este contexto, no hay que perder de vista que los afanes de control pol\u00edtico y econ\u00f3mico de los poderosos en esta regi\u00f3n han tenido el objetivo de socavar todas las formas de organizaci\u00f3n comunitaria ind\u00edgena. Aunque despu\u00e9s de la llamada Independencia de M\u00e9xico se crearon los municipios triquis de San Andr\u00e9s Chicahuaxtla, San Juan Copala y San Mart\u00edn Itunyoso, posteriormente con la Revoluci\u00f3n Mexicana se desconocieron los dos primeros, manteni\u00e9ndose en la actualidad solamente el municipio de San Mart\u00edn Itunyoso, quedando las nueve agencias municipales y 35 barrios diseminados en los municipios no ind\u00edgenas de Tlaxiaco, Putla, Constancia del Rosario y Juxtlahuaca.<\/p>\n<p>Este hecho da constancia de la agresi\u00f3n, desintegraci\u00f3n y pulverizaci\u00f3n pol\u00edtica, administrativa y territorial a que se han visto sometidos los triquis, lo que ha tra\u00eddo como consecuencia que la gran mayor\u00eda de sus barrios y comunidades hayan sido excluidos de cualquier acto de decisi\u00f3n que repercuta en sus vidas y destinos, socav\u00e1ndose su autonom\u00eda y libertad de decisi\u00f3n. De este modo, las determinaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas de la regi\u00f3n han quedado en manos de los caciques, las instituciones del gobierno estatal y federal presentes en la zona, los dirigentes partidistas afines al PRI y las organizaciones sociales que, privilegiando sus propios intereses, han dejado de lado los principios comunitarios ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>Pero, como nos han advertido los sabios y eruditos, la historia no s\u00f3lo est\u00e1 hecha por los vencedores. Tambi\u00e9n tiene su contraparte. Aunque se quiera olvidar, por las venas del pueblo triqui corre sangre de dignidad y hay una profunda ra\u00edz y larga historia de resistencia, trabajo y organizaci\u00f3n. As\u00ed lo ha demostrado en el pasado en su lucha contra cualquier cacicazgo. En este sentido conviene recordar el trabajo organizado que desde la d\u00e9cada de 1970 empezaron un pu\u00f1ado de l\u00edderes triquis coordinados despu\u00e9s por Paulino Mart\u00ednez Delia, asesinado el 23 de marzo de 1990. Y, aunque sus asesinos intelectuales y materiales fueron plenamente identificados, s\u00f3lo fueron apresados algunos autores materiales, permaneciendo los primeros en la m\u00e1s absurda y total impunidad hasta hoy.<\/p>\n<p>Basados en sus m\u00e1s antiguas tradiciones, a principios de 2007 decidieron dar el paso hist\u00f3rico de crear el municipio aut\u00f3nomo de San Juan Copala como el mejor camino para recuperar su autonom\u00eda y buscar la reconstituci\u00f3n integral de las comunidades y barrios de la parte baja del pueblo triqui. As\u00ed, fundados en sus propias normas y costumbres ancestrales, recrearon un sistema de autogobierno ind\u00edgena que tuviese la capacidad de sentar las bases para lograr la paz en la regi\u00f3n y construir un proceso de crecimiento y desarrollo conforme a su cultura e identidad.<\/p>\n<p>Sin duda, esta iniciativa ha sido un parteaguas en la historia de la regi\u00f3n. Por un lado, los triquis han dejado en claro que ya no est\u00e1n dispuestos a aceptar cualquier estructura pol\u00edtica, jur\u00eddica y econ\u00f3mica que les sea ajena y que sea producto de la imposici\u00f3n. Por otro, se han asumido como los sujetos colectivos de sus propias decisiones, quitarse cualquier atadura y ser due\u00f1os de su propia historia y destino.<\/p>\n<p>Por la magnitud y alcance de esta decisi\u00f3n, las respuestas de quienes hist\u00f3ricamente han controlado y explotado esta regi\u00f3n no se hicieron esperar. Estas reacciones han ido desde la descalificaci\u00f3n, el chantaje, la persecuci\u00f3n y hasta el uso de la violencia en todas sus formas, como el caso reciente. Se ha persistido en la l\u00f3gica de la agresi\u00f3n y no se ha entendido que los sue\u00f1os de libertad de un pueblo nada ni nadie los podr\u00e1 destruir.<\/p>\n<p>Por eso, adem\u00e1s de atender urgentemente la exigencia de que haya justicia en la regi\u00f3n para sancionar a los autores intelectuales y materiales de los cr\u00edmenes cometidos ayer y hoy, la soluci\u00f3n pasa necesariamente por el reconocimiento y respeto, en la ley y los hechos, del proceso de autonom\u00eda triqui, tanto en el nivel de los barrios y comunidades, as\u00ed como en el \u00e1mbito municipal y muy especialmente en el contexto de la regi\u00f3n, que incluya tanto la parte baja como la parte alta del pueblo triqui en un proceso pleno de reconstituci\u00f3n ind\u00edgena. Necesitamos en este contexto una mirada que atienda el proceso hist\u00f3rico del pueblo triqui, as\u00ed como la vertiente regional y resoluci\u00f3n integral del problema.<\/p>\n<p>Estamos conscientes, sin embargo, de que ante este delicado problema no existe la voluntad pol\u00edtica del gobierno y de algunos actores en el conflicto para darle una soluci\u00f3n de fondo. Impera lamentablemente la l\u00f3gica de la administraci\u00f3n del conflicto aun cuando esto implique dolor y muerte para un pueblo. Por eso en Oaxaca, particularmente en estos tiempos, se hace necesario seguir trabajando para crear las condiciones que den lugar a estructuras jur\u00eddicas, pol\u00edticas y econ\u00f3micas, que posibiliten el reconocimiento de los procesos de autonom\u00eda de los pueblos ind\u00edgenas, en los t\u00e9rminos y condiciones que estos mismos decidan, sin injerencia ni imposiciones. \u00c9ste ser\u00eda el punto de partida para colocar los cimientos de paz, autonom\u00eda y desarrollo en la regi\u00f3n triqui.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pueblo triqui: en la lucha por la autonom\u00eda Adelfo Regino Montes Con los lamentables sucesos acaecidos el 27 de abril, en el paraje Los Pinos, de la Sabana Copala, en que integrantes de la Uni\u00f3n de Bienestar Social para la Regi\u00f3n Triqui emboscaron a la Caravana de Observaci\u00f3n por la Paz, misma que llevaba ayuda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-6105","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6105","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6105"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6105\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6105"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6105"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6105"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}