{"id":6148,"date":"2010-05-22T09:48:11","date_gmt":"2010-05-22T15:48:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/05\/22\/todo-cambio-un-13-de-mayo-de-1981-pa-juan-pablo-11\/"},"modified":"2010-05-22T09:48:11","modified_gmt":"2010-05-22T15:48:11","slug":"todo-cambio-un-13-de-mayo-de-1981-pa-juan-pablo-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6148","title":{"rendered":"Todo cambi\u00f3 un 13 de mayo de 1981 pa Juan Pablo 11"},"content":{"rendered":"<p>Testimonio del m\u00e9dico personal de Juan Pablo II, Renato Buzzonetti<br \/>\nEn una entrevista en \u201cL&#8217;Osservatore Romano\u201d<\/p>\n<p>CIUDAD DEL VATICANO,<\/p>\n<p> &#8211; \u201cCuando Karol Wojtyla fue elegido papa el 16 de octubre de 1978, parec\u00eda que ese hombre vigoroso e infatigable nunca necesitar\u00eda medicinas. Todo cambi\u00f3 el 13 de mayo de 1981: las balas no lo mataron, pero debilitaron considerablemente su salud de hierro\u201d, afirma L&#8217;Osservatore Romano en su edici\u00f3n del 17-18 de mayo.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico personal del papa polaco desde su elecci\u00f3n hasta su muerte (1978-2005), el doctor Renato Buzzonetti, ha concedido una entrevista al diario de la Santa Sede en la que se refiere a su misi\u00f3n de \u201cvelar por el estado de salud\u201d de Juan Pablo II.<\/p>\n<p>Recordando la manera como se convirti\u00f3 en m\u00e9dico personal del papa polaco, explica: \u201cLa tarde del 29 de diciembre de 1978, cuando trabajaba en el hospital San Camilo, recib\u00ed una llamada sorpresa de monse\u00f1or John Magee, de la secretar\u00eda particular del Santo Padre, que me ped\u00eda ir\u201d. <\/p>\n<p>A mi llegada, \u201cfui introducido en un peque\u00f1o sal\u00f3n y poco despu\u00e9s, para gran sorpresa m\u00eda, Juan Pablo II lleg\u00f3 acompa\u00f1ado por dos m\u00e9dicos polacos\u201d. <\/p>\n<p>\u201cMe hizo sentar en torno a una mesa y me dijo que quer\u00eda nombrarme m\u00e9dico personal (\u00b7\u00b7\u00b7). A la ma\u00f1ana siguiente, escrib\u00ed a su secretario particular monse\u00f1or Stanislaw Dziwisz, que aceptaba\u201d.<\/p>\n<p>El doctor Buzzonetti recuerda las relaciones \u201cmarcadas por una gran simplicidad\u201d con Juan Pablo II.<\/p>\n<p>\u201cPor mi parte, siempre hubo con \u00e9l una sinceridad filial y respetuosa y por parte del papa, una confianza afectuosa que se manifestaba en una gran sobriedad de gestos y de palabras\u201d.<\/p>\n<p>Juan Pablo II era un \u201cpaciente d\u00f3cil, atento, deseoso de conocer la causas de sus leves o graves males, pero sin la curiosidad exasperada, aunque comprensible, de algunos enfermos\u201d, destaca.<\/p>\n<p>\u201cNunca mostr\u00f3 momentos de desesperaci\u00f3n frente al sufrimiento que enfrentaba con valent\u00eda\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el m\u00e9dico italiano, Juan Pablo II \u201cviv\u00eda una uni\u00f3n \u00edntima con el Se\u00f1or, hecha de oraciones y de contemplaci\u00f3n continua\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTen\u00eda una fe de acero y una alma en la que se mezclaban el romanticismo polaco y el misticismo eslavo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cTen\u00eda una inteligencia penetrante, una capacidad de decisi\u00f3n r\u00e1pida y sint\u00e9tica, una memoria segura y sobre todo, una capacidad evang\u00e9lica para amar, compartir y perdonar\u201d.<\/p>\n<p>En la entrevista, el doctor Buzzonetti se refiere tambi\u00e9n a los \u00faltimos momentos de Juan Pablo II, el \u201cdolor f\u00edsico\u201d, pero sobre todo \u201cmoral y espiritual de un hombre en cruz que aceptaba todo con valent\u00eda y paciencia: nunca pidi\u00f3 calmantes, ni siquiera durante la fase final\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEra sobre todo el dolor de un hombre paralizado, inmovilizado en una cama o en una silla, que hab\u00eda perdido su autonom\u00eda f\u00edsica\u201d.<\/p>\n<p>Al final de su vida, Juan Pablo II ya no pod\u00eda hacer nada sola: \u201cno pod\u00eda andar, no pod\u00eda hablar m\u00e1s que con una voz d\u00e9bil y apagada, su respiraci\u00f3n se hab\u00eda vuelto cansada y entrecortada, com\u00eda cada vez con mayor dificultad\u201d.<\/p>\n<p>\u201cQu\u00e9 lejos quedaban esos memorables encuentros internacionales de la juventud, los grandes discursos en las asambleas mundiales, las excursiones por la monta\u00f1a, las vacaciones en las pistas de esqu\u00ed, las agotadoras visitas pastorales a las parroquias de Cracovia y de Roma\u201d, recuerda el doctor Buzzonetti.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u201ccuando lleg\u00f3 la hora de la cruz\u201d, el papa polaco \u201cfue capaz de abrazarla sin dudarlo\u201d.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico personal de Juan Pablo II durante m\u00e1s de 25 a\u00f1os se refiere tambi\u00e9n a las escapadas secretas del papa fuera del Vaticano y en las que \u00e9l particip\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cDurante los primeros a\u00f1os, se trataba de salidas a la monta\u00f1a o al mar, cerca de Roma, que inclu\u00edan largas caminatas a pie o muchas horas de esqu\u00ed. Con la edad, los trayectos a pie se hicieron m\u00e1s breves y las excursiones, tras el viaje en coche, conclu\u00edan con una larga pausa a la sombra de una tienda de campa\u00f1a ante vistas relajantes, al pie de cumbres a menudo nevadas y con un almuerzo en la bolsa\u201d. <\/p>\n<p>Y concluye explicando c\u00f3mo acababa la jornada, antes de tomar el camino hacia Roma. \u201cAl Papa le gustaba escuchar los cantos de monta\u00f1a entonados por su peque\u00f1a compa\u00f1\u00eda, a los que se a\u00f1ad\u00edan los guardias del Vaticano y los polic\u00edas italianos de la escolta, y me ped\u00eda dirigir este coro de manera improvisada, bajo la mirada divertida de Juan Pablo II\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Testimonio del m\u00e9dico personal de Juan Pablo II, Renato Buzzonetti En una entrevista en \u201cL&#8217;Osservatore Romano\u201d CIUDAD DEL VATICANO, &#8211; \u201cCuando Karol Wojtyla fue elegido papa el 16 de octubre de 1978, parec\u00eda que ese hombre vigoroso e infatigable nunca necesitar\u00eda medicinas. 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