{"id":6257,"date":"2010-08-07T09:54:22","date_gmt":"2010-08-07T15:54:22","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/08\/07\/el-cerro-del-tepeyac\/"},"modified":"2010-08-07T09:54:22","modified_gmt":"2010-08-07T15:54:22","slug":"el-cerro-del-tepeyac","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6257","title":{"rendered":"El Cerro del Tepeyac"},"content":{"rendered":"<p>El Cerro del Tepeyac<\/p>\n<p>Toda la historia guadalupana empez\u00f3 en el cerrito del Tepeyac, \u00faltimo saliente y morro de la serran\u00eda, que llegaba hasta las playas del lago de Texcoco por el norte de la Gran Tenochtitl\u00e1n; su altura sobre el nivel de la Bas\u00edlica es de unos cuarenta y cinco metros, aunque parece m\u00e1s alto por el hundimiento de la ciudad. Por la forma de picacho eminente y el lugar que ocupa en el valle de An\u00e1huac, ya desde los tiempos remotos, los primeros habitantes de estos contornos edificaron en \u00e9l un adoratorio dedicado a Tonantzin. (Diosa Madre). <\/p>\n<p>Esta colina es llamada en lengua n\u00e1hualt Tepeyac\u00e1tl, por su forma de nariz.<br \/>\nNo es muy alto, pero desde su alma, como desde un mirador, se contempla un ancho y pintoresco paisaje, en gran parte, ahora cubierto por la mancha urbana de la Ciudad de M\u00e9xico.<br \/>\nAl sur se dibuja con toda claridad, no obstante la niebla del progreso, el Ajusco, la monta\u00f1a m\u00e1s alta del Valle, despu\u00e9s de los volcanes: el Popocat\u00e9petl y el Ixtac\u00edhuatl, que se yerguen majestuosos, coronados de nieve perpetuas,<br \/>\nhacia el sureste; por el poniente se extienden la serran\u00edas de El Desierto de los Leones y la de Las Cruces hasta perderse de vista por el rumbo de Tlalnepantla. <\/p>\n<p>A partir del milagro de las apariciones de la Virgen, ah\u00ed realizado, la gente piadosa erigi\u00f3 en ese un lugar una cruz para conmemorar el prodigio. <\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s en 1666, fue cuando Crist\u00f3bal Aguirre, panadero de M\u00e9xico, y de Teresa Peregrina, su esposa, se construy\u00f3 una humilde capilla con un retablo en cuyo centro se coloc\u00f3 la Imagen de Nuestra Virgen de Guadalupe, pintada por buenos pinceles de M\u00e9xico.<br \/>\n\u00abMi\u00e9rcoles 2 de Febrero de 1667 d\u00eda de la Purificaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora se abri\u00f3 y se dedic\u00f3 la Ermita\u00bb. <\/p>\n<p>Era peque\u00f1a esta primera capilla pues ten\u00eda 10 varas de largo por 7 de ancho. <\/p>\n<p>Aunque eran de adobe las paredes y el techo de madera dur\u00f3 al servicio del culto divino casi 90 a\u00f1os, hasta que en el a\u00f1o 1748 un fervoroso sacerdote, enamorado de la Virgen de Guadalupe, llamado Jos\u00e9 Mariano Mont\u00fafar, demoli\u00f3 la ermita y comenz\u00f3 la obra de otra de mejor fabricaci\u00f3n y de mayores dimensiones y en mayo de 1756 se celebr\u00f3 la primera misa en la capilla actual. <\/p>\n<p>Como hecho notable, se narra que desde ese tiempo en adelante, el Cabildo de la Colegiata la tom\u00f3 como propia del patrimonio de la Bas\u00edlica. <\/p>\n<p>Las medidas de la Capilla, construida por el padre Mont\u00fafar y que es la actual son: 25.5 m de largo y 6 de ancho; posteriormente s\u00f3lo en los altares se han hecho modificaciones y se le han puesto algunos adornos; la cruz latina de la planta ha quedado intacta; la linternilla dorada le da esplendor en medio de los \u00e1rboles que abundan en el contorno. La fachada barroca es obra de Francisco Guerrero y Torres, afamado arquitecto del siglo XVIII. <\/p>\n<p>Toda la amplia extensi\u00f3n de la cumbre del Cerrito est\u00e1 ocupada por el Cementerio, fundado por el P. Mont\u00fafar. Este pante\u00f3n, a finales del siglo XIX y principio del XX, fue escogido por muchas familias de abolengo, como \u00faltima morada para sus seres queridos; a eso se debe que haya monumentos mortuorios dignos de admiraci\u00f3n. \u00abLa Vela del Marino\u00bb, las escalinatas: la del oriente, que es la que da acceso, cuando se sube desde la Capilla de El Pocito, y la del poniente, que sube desde el Atrio de la Bas\u00edlica, forman un armonioso conjunto que da belleza a la Monta\u00f1a del Tepeyac. <\/p>\n<p>El fervor del P. Mont\u00fafar lo impuls\u00f3 a edificar tambi\u00e9n una Casa de Ejercicios para personas piadosas que quisieran un lugar recogido solitario para la meditaci\u00f3n y la uni\u00f3n con Dios, en un ambiente lleno de recuerdos ligados a las apariciones de la Virgen de Guadalupe.<br \/>\nAhora ese lugar de oraci\u00f3n lo tienen las Madres Carmelitas Descalzas, que desde 1892 en Adoraci\u00f3n Perpetua elevan sus oraciones al Eterno Padre.<\/p>\n<p>Finalmente, en el Atrio de la Capilla montan guardia cuatro Arc\u00e1ngeles esculpidos en m\u00e1rmol blanco, d\u00e1ndole al Tepeyac un aspecto de fortaleza que vigila la Ciudad a sus pies. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Cerro del Tepeyac Toda la historia guadalupana empez\u00f3 en el cerrito del Tepeyac, \u00faltimo saliente y morro de la serran\u00eda, que llegaba hasta las playas del lago de Texcoco por el norte de la Gran Tenochtitl\u00e1n; su altura sobre el nivel de la Bas\u00edlica es de unos cuarenta y cinco metros, aunque parece m\u00e1s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-6257","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6257"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6257\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}