{"id":6302,"date":"2010-08-24T07:18:29","date_gmt":"2010-08-24T13:18:29","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/08\/24\/descripcion-de-la-sierra-gorda-queretana\/"},"modified":"2010-08-24T07:18:29","modified_gmt":"2010-08-24T13:18:29","slug":"descripcion-de-la-sierra-gorda-queretana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6302","title":{"rendered":"Descripci\u00f3n de La Sierra Gorda Queretana"},"content":{"rendered":"<p>La Sierra Gorda Queretana<\/p>\n<p>Margarita Velasco<\/p>\n<p>La Sierra Gorda es un vasto paisaje de monta\u00f1as, donde la vista alcanza los picos de la Sierra Alta de Hidalgo, el pinar del Zamorano, la profunda ca\u00f1ada del Extorax y m\u00e1s all\u00e1 de la cuesta de Huazmazontla, los valles intermontanos de las cinco misiones y, a la distancia, los lomer\u00edos de la Huasteca.<\/p>\n<p>Un acercamiento a la historia prehisp\u00e1nica de la Sierra Gorda debe incluir las caracter\u00edsticas fisiogr\u00e1ficas de la regi\u00f3n, determinantes para entender el desarrollo cultural de los pueblos que la habitaron. La Sierra Gorda es un ramal de la Sierra Madre Oriental que abarca la parte noreste del estado de Hidalgo, toda la norte de Quer\u00e9taro, el este de Guanajuato y el sur de San Luis Potos\u00ed. Est\u00e1 conformada por una serie de cadenas monta\u00f1osas paralelas con direcci\u00f3n noroeste-sureste, principalmente de rocas calizas, formadas por antiguos lechos marinos durante el Jur\u00e1sico y el Cret\u00e1cico, y la intrusi\u00f3n de rocas \u00edgneas en etapas tard\u00edas, que dieron origen a los yacimientos minerales en la sierra. A su vez, la composici\u00f3n calc\u00e1rea de las rocas afectadas por la disoluci\u00f3n k\u00e1rstica ha formado gran cantidad de cavernas y s\u00f3tanos, algunos de ellos de cientos de metros de profundidad y que han alcanzado fama mundial. Asimismo, la Sierra Gorda presenta alturas que sobrepasan los 3 000 msnm y ca\u00f1ones que llegan a los 700 msnm. La serran\u00eda crea una barrera natural que frena el paso de la humedad que viene de la zona del Golfo, produciendo el efecto conocido como \u201csombra de monta\u00f1a\u201d, por lo cual el sector oriental es favorecido por la humedad y el occidental sufre de sequ\u00eda.<\/p>\n<p>La topograf\u00eda, con fuertes cambios de altitud, crea una gran variedad de microambientes: bosques de con\u00edferas y encinares en las cumbres de las monta\u00f1as y platanares y ca\u00f1a de az\u00facar al abrigo de las profundas ca\u00f1adas; hacia la vertiente oriente, bosques caducifolios; y hacia la parte occidental de la sierra, en colindancia con el Altiplano norte, vegetaci\u00f3n xer\u00f3fita y chaparral en el semidesierto, como efecto de la sombra pluvial.<\/p>\n<p>Las tres principales corrientes fluviales que cruzan la Sierra Gorda forman parte de la cuenca del r\u00edo P\u00e1nuco y corren por profundos ca\u00f1ones: al norte, el r\u00edo Santa Mar\u00eda Acapulco y sus afluentes, que marca el l\u00edmite entre San Luis Potos\u00ed y Quer\u00e9taro; en la parte media, el r\u00edo Pe\u00f1amiller-Extorax, que une su caudal al r\u00edo Moctezuma, el cual corre por la parte meridional de la regi\u00f3n y marca el l\u00edmite entre Quer\u00e9taro e Hidalgo.<br \/>\nLa Civilizaci\u00f3n<\/p>\n<p>La arqueolog\u00eda de la Sierra Gorda comienza poco antes de la segunda mitad del siglo XIX, cuando cuatro ingenieros de minas reportan los vestigios arqueol\u00f3gicos que encuentran en sus recorridos por la sierra: el ingeniero John Phillips, de la compa\u00f1\u00eda Real del Monte, en 1848; Bartolom\u00e9 Ballesteros, de la Sociedad Mexicana de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica, en 1872; Mariano B\u00e1rcena, de la Escuela de Ingenieros, en 1873; y Jos\u00e9 Mar\u00eda Reyes, tambi\u00e9n de la Sociedad Mexicana de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica, en 1880. <\/p>\n<p>Este \u00faltimo organiz\u00f3 un expedici\u00f3n con apoyo del gobierno estatal, en la que particip\u00f3 el ingeniero Primer Pawell, a quien se debe el levantamiento de los primeros planos de las zonas arqueol\u00f3gicas de Ranas y Toluquilla. En su reporte, el ingeniero Reyes incluy\u00f3 las primeras fotograf\u00edas de los monumentos de esos sitios. <\/p>\n<p>Los hallazgos de la Sierra Gorda despertaron inter\u00e9s entre la comunidad cient\u00edfica de la \u00e9poca, pero fue hasta el siglo XX, en 1931, cuando el arque\u00f3logo Eduardo Noguera y el arquitecto Emilio Cuevas realizaron un recorrido por parte de la Direcci\u00f3n de Monumentos Prehisp\u00e1nicos, de la Secretar\u00eda de Agricultura y Fomento, con el objetivo de evaluar el estado de conservaci\u00f3n de ambas zonas. <\/p>\n<p>En 1939, el Instituto Panamericano de Geograf\u00eda e Historia public\u00f3 el Atlas de Arqueolog\u00eda de la Rep\u00fablica Mexicana; de los 27 sitios reportados para el estado de Quer\u00e9taro, 23 se localizan en la Sierra Gorda. Al inicio de los setenta, la Secretar\u00eda del Patrimonio Nacional public\u00f3 el trabajo interdisciplinario Miner\u00eda prehisp\u00e1nica en la Sierra de Quer\u00e9taro, coordinado por el ingeniero Adolphus Langenscheidt, el cual marc\u00f3 un hito en el estudio de la miner\u00eda prehisp\u00e1nica.<br \/>\nTambi\u00e9n en la d\u00e9cada de los setenta comenz\u00f3 el Proyecto Arqueol\u00f3gico-Minero de la Sierra Gorda, coordinado por quien esto escribe; con apoyo del inah y del gobierno del estado de Quer\u00e9taro se llevaron a cabo exploraciones estratigr\u00e1ficas, y con apoyo de la unam, los nuevos levantamientos de las zonas arqueol\u00f3gicas de Ranas y Toluquilla. Posteriormente, en la d\u00e9cada de los ochenta, se realizaron trabajos de consolidaci\u00f3n en ambas zonas, los que permitieron conocer las caracter\u00edsticas arquitect\u00f3nicas y parte del patr\u00f3n de asentamiento serrano.<br \/>\nA partir de la d\u00e9cada de los ochenta dieron comienzo otros proyectos arqueol\u00f3gicos, con enfoques distintos, sobre el desarrollo cultural de la Sierra Gorda. Como parte del proyecto \u201cAtlas Arqueol\u00f3gico\u201d del inah, se hizo el recuento de zonas arqueol\u00f3gicas del pa\u00eds; en el norte de Quer\u00e9taro se registraron m\u00e1s de 500 sitios. Con el Proyecto Arqueol\u00f3gico de los Valles de la Sierra Gorda, el arque\u00f3logo C\u00e9sar Quijada dio inicio al estudio del patr\u00f3n de asentamiento en el corredor intermontano entre R\u00edo Verde, San Luis Potos\u00ed, y Jalp\u00e1n, Quer\u00e9taro. <\/p>\n<p>La arque\u00f3loga Teresa Mu\u00f1oz estudia la cer\u00e1mica prehisp\u00e1nica, el patr\u00f3n de asentamiento y la arquitectura en la parte norte del estado de Quer\u00e9taro, adem\u00e1s de sus v\u00ednculos con las regiones de R\u00edo Verde y la Huasteca. El arque\u00f3logo Jorge Quiroz retom\u00f3 la investigaci\u00f3n en el \u00e1rea de los valles de la Sierra Gorda; con un enfoque interdisciplinario, se ocupa de la regi\u00f3n desde los cazadores-recolectores del Pleistoceno hasta la \u00e9poca colonial. <\/p>\n<p>Por su parte, los arque\u00f3logos Elizabeth Mej\u00eda y Alberto Herrera, del Centro INAH Quer\u00e9taro, han realizado investigaciones a lo largo de la Sierra Gorda y enfocado su inter\u00e9s en los \u00faltimos a\u00f1os en las zonas arqueol\u00f3gicas de Toluquilla y Ranas, respectivamente. Carlos Viramontes estudia a los recolectores-cazadores del semidesierto de Quer\u00e9taro, sub\u00e1rea cultural estrechamente vinculada con la Sierra Gorda.<\/p>\n<p>Su poblamiento<\/p>\n<p>El poblamiento de la Sierra Gorda se produjo hacia finales del Precl\u00e1sico por agricultores mesoamericanos procedentes de la Costa del Golfo y del Altiplano, aunque, al parecer, la mayor parte proven\u00eda de las tierras bajas de la planicie costera, como resultado de un movimiento poblacional que emigr\u00f3 de la planicie costera y se repleg\u00f3 hacia las laderas y monta\u00f1as de la Sierra Madre Oriental, desde el sur de Tamaulipas hasta el norte de Hidalgo. Esos agricultores colonizaron la sierra, se adaptaron a las condiciones ambientales y aprovecharon los recursos de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>La topograf\u00eda monta\u00f1osa oblig\u00f3 a los agricultores a cultivar los valles intermontanos, los planes y las laderas de los cerros, y desmontaron el bosque para aprovechar la tierra. El relieve monta\u00f1oso tambi\u00e9n los oblig\u00f3 a buscar fuentes de agua para asegurar el abasto de la poblaci\u00f3n. Los r\u00edos corren por ca\u00f1adas profundas y estrechas, que dificultan su aprovechamiento, no as\u00ed los manantiales y los peque\u00f1os cuerpos de agua y lagunetas, que fueron las fuentes m\u00e1s aprovechadas para el consumo diario.<\/p>\n<p>Entre los siglos VI al X d.C. se produjo el apogeo de la Sierra Gorda. Para esta \u00e9poca, la poblaci\u00f3n serrana se hab\u00eda incrementado y el gran n\u00famero de asentamientos a lo largo de la sierra dan cuenta de un desarrollo exitoso, sustentado en una econom\u00eda basada en la agricultura y la miner\u00eda. Es el momento en el que surgen ciudades como Ranas y Toluquilla.<br \/>\nUn desarrollo agr\u00edcola eficiente permiti\u00f3 cubrir las necesidades de la poblaci\u00f3n, que contaba para esa \u00e9poca con un complejo sistema de terrazas de cultivo sobre las laderas y en los pliegues de las monta\u00f1as, construidas por medio de muros de lajas y lodo, conocidos como \u201cpretiles\u201d, usados hoy d\u00eda por los campesinos, ya que controlan la erosi\u00f3n y retienen la humedad del suelo.<br \/>\nOtro factor importante de la econom\u00eda serrana fue la miner\u00eda. \u00c9sta lleg\u00f3 a la Sierra Gorda durante el Precl\u00e1sico Superior, introducida por mineros conocedores del oficio, que desarrollaron y perfeccionaron la t\u00e9cnica de explotaci\u00f3n de los yacimientos, de acuerdo con las caracter\u00edsticas geol\u00f3gicas de la regi\u00f3n, donde el cinabrio (sulfuro de mercurio), entre otros minerales, desempe\u00f1\u00f3 un papel importante. <\/p>\n<p>Debe destacarse que la miner\u00eda, es decir, la actividad de detectar, excavar y extraer los minerales, inclu\u00eda una compleja cadena de tareas debidamente organizadas por el grupo en el poder, que, en una sociedad jerarquizada, era el que programaba las distintas etapas de trabajo: designaba el sitio de explotaci\u00f3n, asignaba tareas, abastec\u00eda suministros y, lo m\u00e1s importante, recolectaba el producto de la jornada para tasarlo, empacarlo y almacenarlo para su traslado de la mina a los almacenes, para, posteriormente, disponer del valioso producto en el intercambio de bienes suntuarios mediante las complejas redes de comercio local o a larga distancia. La Sierra Gorda debi\u00f3 cubrir buena parte de la demanda de pigmento rojo de cinabrio en el mercado mesoamericano.<\/p>\n<p>El patr\u00f3n de asentamiento en la Sierra Gorda estuvo determinado por la topograf\u00eda; los asentamientos se encuentran en la parte alta de los cerros, en las laderas o en puntos estrat\u00e9gicos como puertos, planes, ca\u00f1adas o divisaderos, que permit\u00edan el control de la regi\u00f3n. Es claro que tambi\u00e9n hubo una jerarqu\u00eda en los asentamientos, de acuerdo con su funci\u00f3n. As\u00ed, hab\u00eda desde los grandes centros de poder como Ranas y Toluquilla, con una estructura urbana bien planificada, hasta peque\u00f1as unidades de poblaci\u00f3n asociadas a las labores agr\u00edcolas, los campamentos mineros, la vigilancia (atalayas) y las garitas.<\/p>\n<p>Su Arquitectura<\/p>\n<p>La arquitectura adquiri\u00f3 entonces caracter\u00edsticas distintivas que se pueden observar en los centros urbanos mayores, donde la disposici\u00f3n de los basamentos piramidales y las estructuras de juego de pelota marcaban la pauta del desarrollo constructivo, y alrededor de las cuales se abr\u00edan las plazas y se dispon\u00edan los edificios administrativos y habitacionales.<br \/>\nLas estructuras de planta rectangular y circular se combinaban en el entramado urbano y se manejaban el talud rematado por la cornisa volada, las escaleras semicirculares y los afloramientos de la roca madre del cerro, que se integraban al paisaje urbano; todos \u00e9stos son elementos distintivos de la arquitectura regional. <\/p>\n<p>Los serranos edificaron sus estructuras bajo ciertos patrones constructivos: nivelado el terreno, se apilaban piedras y tierra para formar el n\u00facleo del edificio y \u00e9ste se revest\u00eda con un muro de lajas trabajadas burdamente, para finalmente colocar una cubierta de lajas calizas bien careadas, unidas con mortero de arcilla. Las piedras eran colocadas cuidadosamente y no hay evidencia de que tuvieran una cubierta de estuco, como es usual en otros lugares de<br \/>\nMesoam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Sin embargo, ser\u00eda un error pensar que lo que conocemos como Sierra Gorda, culturalmente hablando, sea una unidad homog\u00e9nea. Gracias a las recientes exploraciones arqueol\u00f3gicas se identifican subregiones, donde se marcan con mayor o menor intensidad los v\u00ednculos con las regiones culturales vecinas, como la Huasteca, R\u00edo Verde, el Tunal Grande, o con algunos de los cazadores-recolectores del Altiplano norte, poblaciones con las que los agricultores-mineros de la Sierra Gorda mantuvieron relaci\u00f3n a lo largo de su historia. <\/p>\n<p>Es interesante resaltar que la Sierra Gorda mantuvo v\u00ednculos m\u00e1s estrechos con sus vecinos del oeste, norte y este, que con los pueblos del Altiplano, con quienes parece distanciarse.<br \/>\nEnterramientos<\/p>\n<p>Poco hemos podido avanzar en el conocimiento del pensamiento m\u00e1gico-religioso de la poblaci\u00f3n serrana, pues no han llegado hasta nosotros los elementos iconogr\u00e1ficos que permitan identificar cu\u00e1les eran sus deidades m\u00e1s importantes, su calendario religioso, sus festividades, etc. Sin embargo, se observa en el sistema funerario de los serranos el concepto de la vida m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Algunos de los entierros se encuentran asociados a elementos constructivos: al interior de casas habitaci\u00f3n, a los templos, como ofrenda a la construcci\u00f3n en los muros de contenci\u00f3n de grandes plataformas, asociados a las estructuras de juego de pelota, etc. Los individuos, algunos de ellos sacrificados, eran amortajados en posici\u00f3n flexionada (fetal), con los brazos por debajo de las rodillas o cruzados sobre el pecho. Los bultos mortuorios eran depositados sobre el terreno acompa\u00f1ados por una vasija que posiblemente conten\u00eda alg\u00fan alimento; despu\u00e9s eran cubiertos de tierra y encima se colocaba una cubierta de piedras y m\u00e1s tierra, para sellar el piso. La mayor parte de los enterramientos localizados hasta ahora son entierros m\u00faltiples.<\/p>\n<p>Tierra de Frontera<\/p>\n<p>Hacia el siglo XI de nuestra era, la Sierra Gorda experiment\u00f3 el colapso que puso fin al desarrollo serrano. En el desplome de la Sierra Gorda debi\u00f3 intervenir una acumulaci\u00f3n de factores, que a lo largo de los siguientes 350 a\u00f1os afect\u00f3 a todos los pueblos de la frontera norte.<br \/>\nPedro Armillas atribuye la contracci\u00f3n de la frontera a cambios clim\u00e1ticos al final del primer milenio, mientras que Enrique Nalda se\u00f1ala que se debi\u00f3 a fen\u00f3menos sociales por modificaciones en las estructuras internas de la sociedad, esto en la parte sur del Baj\u00edo. La Sierra Gorda sufri\u00f3 el embate de los cambios y el efecto de ello fue el abandono de la regi\u00f3n, lo que posiblemente ocurri\u00f3 de forma gradual. Las evidencias arqueol\u00f3gicas en Ranas y Toluquilla muestran un abandono ordenado, sin violencia por parte de la elite gobernante, mientras que los agricultores y mineros estuvieron arraigados en la regi\u00f3n alg\u00fan tiempo m\u00e1s, hasta el avance de los pueblos cazadores-recolectores que merodeaban por la Sierra y que se adue\u00f1aron de las tierras de los antiguos agricultores y lograron desplazarlos. <\/p>\n<p>Se cierra as\u00ed un cap\u00edtulo de la historia serrana. A los nuevos pobladores de la Sierra Gorda y sus contornos se les conoce en las fuentes hist\u00f3ricas coloniales como \u201cchichimecas\u201d, t\u00e9rmino gen\u00e9rico dado a los grupos de cazadores-recolectores del norte. <\/p>\n<p>En el caso de la poblaci\u00f3n chichimeca de la Sierra Gorda, las fuentes mencionan a los ximpeces, pames y jonaces. Los pames y jonaces eran pueblos otomianos (quiz\u00e1 tambi\u00e9n los ximpeces) pertenecientes al tronco ling\u00fc\u00edstico otomangue; seg\u00fan los estudios ling\u00fc\u00edsticos, tanto la lengua pame y sus dialectos como el chichimeco-jonaz est\u00e1n estrechamen-te emparentados, aunque culturalmente presentaban diferencias. <\/p>\n<p>Para los siglos XVII y XVIII los pames ocupaban el sector oriental de la sierra y los jonaces se distribu\u00edan por la parte occidental.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Sierra Gorda Queretana Margarita Velasco La Sierra Gorda es un vasto paisaje de monta\u00f1as, donde la vista alcanza los picos de la Sierra Alta de Hidalgo, el pinar del Zamorano, la profunda ca\u00f1ada del Extorax y m\u00e1s all\u00e1 de la cuesta de Huazmazontla, los valles intermontanos de las cinco misiones y, a la distancia, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,10,3,7,5,4,6],"tags":[],"class_list":["post-6302","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciudad-de-queretaro","category-historia","category-huasteca-queretana","category-queretaro-pre-hispanico","category-semidesierto","category-sierra-gorda","category-valles-centrales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6302","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6302"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6302\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6302"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6302"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6302"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}