{"id":6375,"date":"2010-09-19T09:37:19","date_gmt":"2010-09-19T15:37:19","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/09\/19\/una-voz-profetica-que-hay-que-escuchar-la-jornada-26-anos-gracias\/"},"modified":"2010-09-19T09:37:19","modified_gmt":"2010-09-19T15:37:19","slug":"una-voz-profetica-que-hay-que-escuchar-la-jornada-26-anos-gracias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6375","title":{"rendered":"Una voz prof\u00e9tica que hay que escuchar: La Jornada, 26 a\u00f1os. Gracias"},"content":{"rendered":"<p>Editorial<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<p>26 a\u00f1os<\/p>\n<p>El 19 de septiembre de 1984 circularon los primeros ejemplares de La Jornada. Para bien y para mal, de entonces a la fecha han cambiado muchas cosas en M\u00e9xico y en el mundo. <\/p>\n<p>Este proyecto editorial surgi\u00f3 para incidir, desde el quehacer period\u00edstico, en una realidad nacional cerrada, inercial, excluyente y sofocante en la que ya se prefiguraban, como peligros, lo que hoy son tragedias para el pa\u00eds y sus habitantes: la p\u00e9rdida de soberan\u00eda nacional, la profundizaci\u00f3n de las desigualdades sociales, la descomposici\u00f3n institucional, la dislocaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y demogr\u00e1fica del agro, el divorcio entre la sociedad y sus representaciones pol\u00edticas formales y la abdicaci\u00f3n del Estado a algunas de sus responsabilidades constitucionales m\u00e1s b\u00e1sicas. <\/p>\n<p>En tal circunstancia, un grupo plural compuesto por informadores, acad\u00e9micos, artistas y dirigentes pol\u00edticos y sociales convoc\u00f3 a la ciudadan\u00eda a participar en la construcci\u00f3n de un diario que diera cuenta de los aspectos del acontecer nacional que no aparec\u00edan en el conjunto de los medios, que informara con puntualidad y veracidad, sin buscar prop\u00f3sitos pol\u00edticos inconfesables o de lucro, y que diera voz a quienes carec\u00edan de ella.<\/p>\n<p>La convicci\u00f3n de los convocantes, la solidaridad de diversos sectores sociales y de la comunidad art\u00edstica, encabezada por Rufino Tamayo y Francisco Toledo, as\u00ed como el entusiasmo de los trabajadores, hizo posible un suceso ins\u00f3lito: la fundaci\u00f3n y la sobrevivencia de una instituci\u00f3n que pr\u00e1cticamente no ten\u00eda capital, ni cr\u00e9dito, ni imprenta, ni local propios, ni mercado publicitario. <\/p>\n<p>A las duras condiciones en las que apareci\u00f3 el primer n\u00famero de La Jornada se agreg\u00f3 la animadversi\u00f3n del poder p\u00fablico, de las c\u00fapulas empresariales y de las corporaciones sectoriales, por entonces todopoderosas.<\/p>\n<p>Desde entonces, y a lo largo de nueve mil 375 ediciones, incluida la presente, este diario se ha consolidado como una opci\u00f3n informativa fundamental para comprender los acontecimientos y los fen\u00f3menos que tienen lugar en M\u00e9xico, y como punto de referencia del pa\u00eds para los lectores del extranjero. <\/p>\n<p>La Jornada ha buscado cubrir la evoluci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social que ha tenido lugar en ese tiempo sin rehuir el posicionamiento editorial pero sin contaminar la informaci\u00f3n, ha procurado presentar los acontecimientos con la contextualizaci\u00f3n y el an\u00e1lisis y, sobre todo, se ha mantenido fiel a la l\u00ednea establecida desde su fundaci\u00f3n, lo que significa, en \u00faltima instancia, fidelidad a sus lectores y a la sociedad a la cual se debe.<\/p>\n<p>La robusta y opresiva normalidad institucional que viv\u00eda M\u00e9xico en 1984 se ha convertido, en 2010, en una delgada c\u00e1scara que amenaza con fracturarse en cualquier momento. <\/p>\n<p>Impulsada por los postulados neoliberales \u2013m\u00e1xima rentabilidad, supervivencia de los m\u00e1s fuertes, sustituci\u00f3n de la solidaridad por la competencia desenfrenada, transferencia masiva de propiedades y atribuciones de la autoridad p\u00fablica a instancias privadas, depauperaci\u00f3n programada del grueso de la poblaci\u00f3n en beneficio de unos cuantos\u2013, la barbarie avanza en forma perceptible en detrimento de la civilizaci\u00f3n y de la convivencia.<\/p>\n<p>Ante semejante involuci\u00f3n, los valores fundacionales de este diario no s\u00f3lo no resultan desfasados sino que son m\u00e1s actuales y necesarios que nunca: pugnar por una informaci\u00f3n independiente de los poderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos; preconizar el respeto a la legalidad vigente \u2013respeto al cual tendr\u00edan que atenerse, en primer lugar, las propias autoridades\u2013; abogar por la restituci\u00f3n de los filones de soberan\u00eda perdidos \u2013soberan\u00eda pol\u00edtica y diplom\u00e1tica, energ\u00e9tica, econ\u00f3mica, monetaria, alimentaria y militar\u2013; preservar los principios de separaci\u00f3n de poderes, Estado laico, federalismo, municipio libre y certidumbre de los procesos electorales; demandar una pol\u00edtica econ\u00f3mica que no est\u00e9 al servicio de las corporaciones financieras e industriales sino, en primer lugar, de los intereses y necesidades de la poblaci\u00f3n; reclamar la observancia de los derechos humanos por las autoridades de todos los niveles y el combate a la impunidad; buscar la expansi\u00f3n, y no la contracci\u00f3n, de las garant\u00edas individuales y de los derechos colectivos; propugnar la protecci\u00f3n de sectores desprotegidos, agraviados o minoritarios: asalariados y campesinos, mujeres, ind\u00edgenas, minor\u00edas sexuales y religiosas.<\/p>\n<p>En la perspectiva oficial, enunciar la realidad suele tomarse como pecado de enorme pesimismo. En la l\u00f3gica de la l\u00ednea editorial de La Jornada, en cambio, el reconocimiento y el recuento de las circunstancias adversas constituye un paso indispensable para salir de ellas, no para alentar la zozobra y la desesperanza. Este diario apost\u00f3 desde un principio por la inteligencia, el civismo y el sentido cr\u00edtico de sus lectoras y lectores; ha comprobado, a lo largo de 26 a\u00f1os, que tal c\u00e1lculo era correcto, y se congratula de haber conformado, con base en la confianza mutua, un acuerdo de largo plazo que hoy refrenda y agradece.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial La Jornada 26 a\u00f1os El 19 de septiembre de 1984 circularon los primeros ejemplares de La Jornada. Para bien y para mal, de entonces a la fecha han cambiado muchas cosas en M\u00e9xico y en el mundo. 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