{"id":6472,"date":"2010-10-24T09:38:34","date_gmt":"2010-10-24T15:38:34","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/2010\/10\/24\/vivir-por-dos\/"},"modified":"2010-10-24T09:38:34","modified_gmt":"2010-10-24T15:38:34","slug":"vivir-por-dos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6472","title":{"rendered":"\u00abVivir por dos\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Roque Dalton<br \/>\nla fuerza literaria<br \/>\ndel compromiso<\/p>\n<p>Xabier F. Coronado<\/p>\n<p>La Jornada Semanal<\/p>\n<p>Hablar con Roque era como vivir m\u00e1s intensamente,<br \/>\ncomo vivir por dos<\/p>\n<p>Julio Cort\u00e1zar<\/p>\n<p>A veces la poes\u00eda \u2013el oficio de poeta, como dir\u00eda Pavese\u2013 surge unida a un fuerte compromiso social. A menudo, ese compromiso se manifiesta en un trabajo diario donde literatura y activismo se sustentan mutuamente. En algunos casos, el poeta militante llega al extremo de dar su vida, o perderla, por consumar ese compromiso. Entonces trasciende definitivamente lo humano, se convierte en h\u00e9roe o m\u00e1rtir y pasa a poblar un limbo m\u00edtico-social donde permanece inaccesible, aprehendido con cadenas de eslabones comunes y trabado por frases hechas e ideas preconcebidas. Normalmente quien queda ah\u00ed atrapado es el poeta, arrinconado por el estigma del h\u00e9roe\/m\u00e1rtir que a casi todos nos deslumbra.<\/p>\n<p>Muchas de todas estas premisas concurren en Roque Dalton, un escritor que permanece desenfocado por un halo de misterio, originado en una existencia errante y clandestina que tuvo un desenlace que, despu\u00e9s de treinta y cinco a\u00f1os, no se ha clarificado satisfactoriamente, hasta el punto de no existir la constancia material de esa muerte tan publicada. \u201cNo s\u00e9 d\u00f3nde lo pusieron\/ a dormir el desamor,\/ hoy debo mirar al cielo\/ si quiero darle una flor.\u201d (Silvio Rodr\u00edguez, \u201cUna flor para Roque.\u201d)<\/p>\n<p>Esa muerte insolente, asesinado por sus propios camaradas, ha sido motivo de una pol\u00e9mica que se reaviva hoy en d\u00eda cuando Jorge Mel\u00e9ndez, uno de sus supuestos verdugos, ocupa un cargo de confianza en el gobierno de Mauricio Funes, y el otro presunto ejecutor de Dalton, Joaqu\u00edn Villalobos, en los \u00faltimos a\u00f1os ha asesorado en temas de seguridad a los gobiernos de Colombia y M\u00e9xico. Seg\u00fan Mariela Loza Nieto, en el n\u00fam. 6 de la revista literaria Molino de Letras: \u201cPara el a\u00f1o 2010, Villalobos funge como asesor de \u2018seguridad\u2019 en el derechista gobierno mexicano de Felipe Calder\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Afirma Eduardo Galeano: \u201cRoque Dalton se salv\u00f3 dos veces de morir fusilado. Tambi\u00e9n se salv\u00f3 de los torturadores, que lo dejaron maltrecho pero vivo. No pudo salvarse de sus compa\u00f1eros. Con pena de muerte castigaron su discrepancia, por ser la discrepancia delito de alta traici\u00f3n. De al lado ten\u00eda que venir esa bala, la \u00fanica capaz de encontrarlo.\u201d Juan Gelman, uno de los escritores que, junto a Eduardo Galeano, Julio Cort\u00e1zar y Mario Benedetti, entre otros, exigieron el esclarecimiento de su desaparici\u00f3n, escribi\u00f3 sobre la muerte de su amigo estas palabras: \u201cCuando el asesino tir\u00f3, seguro te distrajo una mujer inapagable, un pliegue del verano, el misterio sin fin del pobrer\u00edo.\u201d<\/p>\n<p>Muchos al principio no se creyeron la noticia de su muerte; pensaban que era una nueva desaparici\u00f3n voluntaria del poeta guerrillero y que reaparecer\u00eda una vez m\u00e1s en cualquier otro exilio\u2026 pero esta vez se dieron cuenta de que su ausencia era para siempre y todos sus colegas, cantantes o poetas, se lamentaron por lo injusto de esa muerte absurda y prematura. Despu\u00e9s, con el paso de los a\u00f1os, constataron lo parad\u00f3jico que resultaba comprobar que Roque Dalton estaba m\u00e1s vivo que nunca, ahora que ya se hab\u00eda muerto.<\/p>\n<p>\u201cEl hecho es que llegaste\/ temprano al buen humor\/ al amor cantado\/ al amor decantado\/ al ron fraterno\/ a las revoluciones\/ pero sobre todo llegaste temprano\/ demasiado temprano\/ a una muerte que no era la tuya\/ y que a esta altura no sabr\u00e1 qu\u00e9 hacer\/ con\/ tanta\/ vida.\u201d (Mario Benedetti, \u201cA Roque\u201d).<\/p>\n<p>\u201cAhora, en 1980, \u00e9l est\u00e1 encarnado en muchas vidas, est\u00e1 resucitado en la insurrecci\u00f3n de El Salvador. Est\u00e1 siempre riendo, a pesar de las masacres, a pesar del llanto. Est\u00e1 riendo porque est\u00e1 triunfante. Es como si hubiera triunfado ya. Roque Dalton ser\u00e1 sus poemas escritos antes y muchos otros poemas por venir. Roque Dalton ser\u00e1 un pueblo reidor y feliz de roque daltons.\u201d (Ernesto Cardenal, \u201cRoque estaba casado con la revoluci\u00f3n.\u201d)<\/p>\n<p>\u201cYo lo vi,\/ era el a\u00f1o 2000 ya \u00e9l no viv\u00eda\/ y yo lo vi,\/ la muerte equivocada lo llev\u00f3\/ y \u00e9l anda aqu\u00ed,\/ yo lo vi\u2026\u201d (Daniel Viglietti, \u201cDalt\u00f3nica.\u201d)<\/p>\n<p>Pero Roque Dalton es, sobre todas las cosas, un creador literario. Un poeta fundamental de las letras latinoamericanas, con una obra publicada que tiene la magnitud e importancia suficientes como para prevalecer sobre cualquier otra faceta de su intensa y corta vida. Un escritor que siempre se plante\u00f3 la literatura como compromiso, pero no como un compromiso ciego y partidista, sino como un compromiso consigo mismo y, por extensi\u00f3n, con el hombre y su realidad en ese trozo m\u00ednimo de tierra donde le toc\u00f3 nacer, El Salvador: \u201cSigues brillando\/ junto a mi coraz\u00f3n que no te ha traicionado nunca\/ en las ciudades y los montes de mi pa\u00eds\/ de mi pa\u00eds que se levanta\/ desde la peque\u00f1ez y el olvido\/ para finalizar su vieja prehistoria\/ de dolor y de sangre.\u201d (\u201cA la poes\u00eda.\u201d)<\/p>\n<p>LA OBRA<\/p>\n<p>Roque Dalton fue un forjador de palabras, un herrero de cuya fragua sal\u00edan las frases amartilladas como cr\u00f3nicas period\u00edsticas (en prensa, radio y televisi\u00f3n), ensayos, novelas y, sobre todo, en forma de versos que exaltaban y her\u00edan su propia conciencia \u2013\u201csiento unas ganas locas de re\u00edr o de matarme\u201d. (\u201cHora de la ceniza.\u201d)<\/p>\n<p>Sus ensayos publicados tratan sobre su origen, Monograf\u00eda de El Salvador (1963), sus influencias, C\u00e9sar Vallejo (1963), sus destinos, M\u00e9xico (1964) y sus ideales, \u00bfRevoluci\u00f3n en la revoluci\u00f3n? y la cr\u00edtica de derecha (1970).<\/p>\n<p>Public\u00f3 una novela testimonial, Miguel M\u00e1rmol. Los sucesos de 1932 (1972), donde relata la represi\u00f3n desatada en El Salvador por el general Maximiliano Hern\u00e1ndez, que dej\u00f3 miles de fusilados. Uno de los sobrevivientes de esa masacre, el obrero Miguel M\u00e1rmol, se encontr\u00f3 con Dalton en Checoslovaquia, en 1966. Este libro es producto de las entrevistas que tuvieron lugar durante ese encuentro.<\/p>\n<p>Dalton tambi\u00e9n es autor de una novela p\u00f3stuma, Pobrecito poeta que era yo&#8230; (1976), que es un relato sobre la llamada Generaci\u00f3n comprometida de las letras salvadore\u00f1as. Los distintos personajes son retratos de sus compa\u00f1eros del C\u00edrculo Literario Universitario \u2013\u00c1lvaro Men\u00e9ndez Leal, Manlio Argueta, Roberto Arturo Men\u00e9ndez y Roberto Armijo, entre otros\u2013, y de s\u00ed mismo a trav\u00e9s de diarios personales en los que rememora el clima intelectual de El Salvador en 1956. Un cap\u00edtulo del manuscrito de esta novela fue considerado por sus verdugos, compa\u00f1eros del Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (ERP), la prueba de su \u201cconfesa culpabilidad\u201d de ser un infiltrado de la CIA.<\/p>\n<p>La obra po\u00e9tica de Dalton editada a lo largo de su vida es extensa. Despu\u00e9s de Dos pu\u00f1os por la tierra (1955) escrito junto al poeta guatemalteco Otto Ren\u00e9 Castillo \u2013otro poeta comprometido asesinado por el gobierno de su pa\u00eds\u2013, public\u00f3 en a\u00f1os sucesivos, y en diferentes pa\u00edses, m\u00e1s de una docena de libros que se completaron con otros tres de car\u00e1cter p\u00f3stumo.<\/p>\n<p>Dalton es un poeta que se erige como testigo, que constata y denuncia lo que ve, a trav\u00e9s de numerosos personajes, hilando versos que se enlazan sobre s\u00ed mismos. Se consideraba m\u00e1s heredero de C\u00e9sar Vallejo que de Neruda. \u201cYo quisiera ser uno de los nietos de Vallejo. Con la familia Neruda no tengo nada que ver\u201d, y entre los poetas latinoamericanos influenciados por \u201cel clima de Vallejo, descarnado y humano\u201d, Dalton se sent\u00eda cercano a Juan Gelman, Enrique Lihn, Fern\u00e1ndez Retamar y Ernesto Cardenal. Adem\u00e1s, declaraba que la poes\u00eda de himnos y loas hab\u00eda sido superada por una poes\u00eda de ideas, \u201cuna poes\u00eda que, en lugar de cantar, plantee los problemas, los conflictos, las ideas, que son much\u00edsimo m\u00e1s eficaces que los himnos, para hacer que el hombre cobre conciencia de sus problemas\u201d.<\/p>\n<p>Gran parte de su poes\u00eda es de condici\u00f3n narrativa, una poes\u00eda de personajes, que se basa en la utilizaci\u00f3n de la an\u00e9cdota como medio para expresar ideas y criticar situaciones. A partir de su poemario Taberna y otros lugares, premiado en el certamen literario Casa de las Am\u00e9ricas de 1969, en la poes\u00eda de Dalton, amorosa y comprometida, se plantea una manera nueva: la expresi\u00f3n pol\u00edtica, que lo lleva a conflictos ideol\u00f3gicos que terminan por hacerle romper con estructuras caducas del movimiento revolucionario. \u201cLlegu\u00e9 a la revoluci\u00f3n por la v\u00eda de la poes\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Entre sus libros destacan El turno del ofendido (1963), poemario con influencia de novelistas como Faulkner y Hemingway, en donde Dalton se va decantando por una poes\u00eda de las ideas; Los testimonios (1964); Los hongos (1973) que, \u201cenfoca la pugna que existi\u00f3 en mi juventud entre la conciencia revolucionaria y la conciencia cristiana\u201d; y Poemas clandestinos (1975), escrito durante los d\u00edas previos a su desaparici\u00f3n. Dalton fue considerado por Mario Benedetti, \u201cno s\u00f3lo uno de los poetas m\u00e1s vitales y removedores de Am\u00e9rica Latina, sino tambi\u00e9n uno de los que mejor han sabido conjugar el compromiso pol\u00edtico con el rigor art\u00edstico\u201d. Y Galeano opina que Dalton era un \u201cpoeta hondo y jod\u00f3n, que prefer\u00eda tomarse el pelo a tomarse en serio, y as\u00ed se salv\u00f3 de la grandilocuencia y de la solemnidad y de otras enfermedades que gravemente aquejan a la poes\u00eda pol\u00edtica latinoamericana\u201d.<\/p>\n<p>Roque Dalton es un poeta lleno de vitalidad y su poes\u00eda, que seg\u00fan \u00e9l mismo, \u201cno est\u00e1 s\u00f3lo hecha de palabras\u201d, nos llega clara y obedece a una visi\u00f3n del mundo totalmente asumida. \u201cTodo lo que escribo est\u00e1 comprometido con una manera de ver la literatura y la vida a partir de nuestra m\u00e1s importante labor como hombres: la lucha por la liberaci\u00f3n de nuestros pueblos.\u201d Consecuencia de ese compromiso fue su discrepancia con escritores que, seg\u00fan su punto de vista, no tomaban claramente partido; as\u00ed surgieron sus textos cr\u00edticos sobre Miguel \u00c1ngel Asturias, Neruda, Garc\u00eda M\u00e1rquez o Borges: \u201cEs que para nuestro C\u00f3digo de Honor,\/ usted tambi\u00e9n, se\u00f1or,\/ fue de los tantos l\u00facidos que agotaron la infamia.\/ Y en nuestro C\u00f3digo de Honor\/ el decir: \u2018\u00a1qu\u00e9 escritor!\u2019\/ es bien pobre atenuante;\/ es, quiz\u00e1s, otra infamia&#8230;\u201d (\u201cDe un revolucionario a J. L. Borges.\u201d)<\/p>\n<p>El car\u00e1cter de la poes\u00eda de Dalton queda totalmente delineado en la entrevista que Mario Benedetti le hace en 1969, \u201cUna Hora con Roque Dalton\u201d, incluida en el volumen Cuaderno cubano, de lectura obligada para quienes se interesen por la obra del poeta salvadore\u00f1o.<\/p>\n<p>En el m\u00e1s popular de sus poemas, \u201cPoema de amor\u201d, Dalton nos deja una tipolog\u00eda completa de sus coterr\u00e1neos que se ha convertido en el himno de los salvadore\u00f1os, sobre todo para los que viven fuera de su pa\u00eds, y de todos los inmigrantes centroamericanos.<\/p>\n<p>Roque Dalton dedic\u00f3 su vida a luchar en contra de la desigualdad, en defensa de los oprimidos, por la libertad, y ese compromiso, que fructific\u00f3 en una obra literaria valiente y profunda, lo cumpli\u00f3 hasta morir: \u201ccuando uno toma una decisi\u00f3n sobre lo que va a hacer de su vida, ni la muerte es capaz de hacerlo dar marcha atr\u00e1s\u201d <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roque Dalton la fuerza literaria del compromiso Xabier F. 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