{"id":6555,"date":"2010-11-11T08:33:07","date_gmt":"2010-11-11T14:33:07","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6555"},"modified":"2010-11-11T08:33:07","modified_gmt":"2010-11-11T14:33:07","slug":"un-fan-de-pancho-villa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6555","title":{"rendered":"Un fan de Pancho Villa"},"content":{"rendered":"<div>Friedrich Katz, el villista que vino de Viena<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Adolfo Gilly *<\/p>\n<div id=\"article-text\">\n<div>Habr\u00eda estado hoy con nosotros Friedrich Katz en la presentaci\u00f3n de este libro en su homenaje: <em>Revoluci\u00f3n y exilio en la historia de M\u00e9xico <\/em>\u2013<em>Del amor de un historiador a su patria adoptiva,<\/em> compilado por Javier Garciadiego y Emilio Kour\u00ed, y editado en M\u00e9xico por Era y El Colegio de M\u00e9xico. Re\u00fane ensayos y estudios de 45 historiadores sobre temas de la Revoluci\u00f3n Mexicana, de los exilios en M\u00e9xico y de la vida de Katz, historiador, viajero y exiliado. Habr\u00eda estado, pero en la madrugada del s\u00e1bado 16 de octubre, el viajero tom\u00f3 otro camino.\u00a0<\/p>\n<p>En alguna de sus p\u00e1ginas, Mauricio Tenorio cuenta que en cierta ocasi\u00f3n una historiadora le pregunt\u00f3 a Katz: <q>\u201c\u00bfY t\u00fa, Friedrich, qu\u00e9 te sientes m\u00e1s: mexicano, alem\u00e1n o estadunidense?\u201d<\/q>. Friedrich, con ese su tono, donde una leve iron\u00eda se ocultaba detr\u00e1s de la delicadeza y la mesura, respondi\u00f3 que \u00e9l era austriaco, no alem\u00e1n, y que amaba a M\u00e9xico, pa\u00eds que hab\u00eda salvado a \u00e9l y a su familia. Pero, agreg\u00f3, <q>\u201csi he de responder, dir\u00eda que soy un sobreviviente, uno de esos que se salv\u00f3\u201d<\/q>.<\/p>\n<p>La respuesta ven\u00eda desde el fondo. Habr\u00eda querido yo inquirir m\u00e1s a Friedrich por el sentido de esa historia suya, as\u00ed como \u00e9l escudri\u00f1\u00f3 tantos otros destinos. Una pregunta m\u00e1s que se me qued\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>2.<\/p>\n<p>En <em>Revoluci\u00f3n y exilio en la historia de M\u00e9xico,<\/em> m\u00faltiples voces hablan de los temas que ocuparon la vida de Katz. Dicen tambi\u00e9n entonces del amor intenso, sereno y desesperado de un sobreviviente por las historias y las vidas de este M\u00e9xico que en 1940, medianoche del siglo, le dio asilo, refugio, alimento y escuela. Tal vez por eso quiso y pudo calar tan hondo en la vida mexicana su saber de minero buscando veta y de rastreador siguiendo huella.<\/p>\n<p>En este libro colectivo se muestra una de las artes mayores de Friedrich: reunir disc\u00edpulos y amigos diversos entre s\u00ed; poner a todos a trabajar juntos estando separados, y sumar en torno a temas y tareas a aquellos que desde muchos a\u00f1os hemos sido sus constantes disc\u00edpulos, para quienes tuvo siempre una generosidad y una paciencia sin l\u00edmites ni fallas.<\/p>\n<p>Quiero recordar aqu\u00ed, entre tantas otras, aquella obra maestra de la compilaci\u00f3n hist\u00f3rica que \u00e9l produjo hace a\u00f1os con un talento de la conducci\u00f3n y de la composici\u00f3n que a m\u00ed me pareci\u00f3 desde entonces musical: Revuelta, rebeli\u00f3n y revoluci\u00f3n \u2013<em>La lucha rural en M\u00e9xico del siglo XVI al siglo XX<\/em>, Ediciones Era, 1990.<\/p>\n<p>De esa herencia desciende, seg\u00fan creo, el arte de los compiladores de este libro de homenaje. Hay en \u00e9l un texto que organiza la lectura del volumen entero, aquel que nos revela el sentido de la diversidad de los otros m\u00faltiples ensayos. Es una entrevista sobre la Revoluci\u00f3n Mexicana donde Friedrich responde a las escuetas y discretas preguntas de Emilio Kour\u00ed.<\/p>\n<p>Katz nos explica c\u00f3mo, en la historia del siglo XIX y en la revoluci\u00f3n del siglo XX, se fue tejiendo esa inquieta trama en movimiento perpetuo que es el Estado de la naci\u00f3n mexicana: este peculiar tejido temporal y espacial de relaciones entre seres humanos que, como podr\u00eda haber dicho el griego antiguo, peri\u00f3dicamente se desgarra y peri\u00f3dicamente se recompone con nuevas variantes de sus antiguos dibujos.<\/p>\n<p>Se trata de un texto al dictado, como sol\u00eda trabajar Katz, con los cuatro ingredientes de toda narraci\u00f3n hist\u00f3rica fundada en pruebas y en im\u00e1genes: orden expositivo, fuerza explicativa, coherencia l\u00f3gica y dicci\u00f3n fluida. Detr\u00e1s de todo eso siempre est\u00e1 una mirada.<\/p>\n<p>La mirada de Friedrich Katz, educada en la vida y el estudio, se dirige ante todo a descifrar los hilos de la trama, esos que no se ven a simple vista, esos que vienen del pueblo y dan sentido al tejido de la historia y sustancia material a su relato. Sin olvidar ni despreciar las primeras figuras de la escena, esa mirada parec\u00eda estar guiada por los versos de C\u00e9sar Vallejo, el poeta peruano que vivi\u00f3 la ca\u00edda de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola: <q>\u201cTodo acto o voz genial viene del pueblo \/ y va hacia \u00e9l, de frente o transmitido \/ por incesantes briznas, por el humo rosado \/ de amargas contrase\u00f1as sin fortuna\u201d<\/q>.<\/p>\n<div>\n<p>De ese oficio de historiar de Friedrich Katz son tributarios los trabajos que en este volumen tratan de la Revoluci\u00f3n Mexicana y sus secuelas. De ese oficio somos disc\u00edpulos todos cuantos aparecemos en este libro y muchos otros m\u00e1s. No entrar\u00e9 en algunos de sus temas, como estaba previsto. Una cosa era presentar este libro ante Friedrich, como quisimos esperar con fe y sin fortuna, y otra hablar de \u00e9l y de su escuela ahora que se fue. Homenaje al maestro, en su diversidad est\u00e1 presente la incitaci\u00f3n a no simplificar y a escudri\u00f1ar la realidad de esos pasados sin anteponer las categor\u00edas y las clasificaciones de la pol\u00edtica, por \u00fatiles que \u00e9stas puedan ser despu\u00e9s como herramientas explicativas.<\/p>\n<p>3.<\/p>\n<p>Tiempo habr\u00e1 para estudiar y alcanzar a abarcar la vasta y duradera influencia de Friedrich Katz en la trasformaci\u00f3n de la historiograf\u00eda de la Revoluci\u00f3n Mexicana. S\u00f3lo quiero anotar hoy que su sensibilidad y oficio le permitieron clavar esa mirada sobre el gran enigma de la Revoluci\u00f3n: la figura de Pancho Villa, para descifrarlo y explicarlo. No fue el \u00fanico en hacerlo con bien y con estilo, pero s\u00ed el que lleg\u00f3 m\u00e1s al fondo y m\u00e1s sereno.<\/p>\n<p>Ante la revoluci\u00f3n del norte sigui\u00f3 el viejo lema: <q>\u201cNo llorar ni reir: comprender\u201d<\/q>. Busc\u00f3 y mostr\u00f3 las claves para entender a ese pueblo en movimiento de hombres y mujeres que se vieron reflejados en Villa, lo impulsaron y lo siguieron, esos que sublevados contra las humillaciones y los despojos ancestrales abrieron a caballazos y ca\u00f1onazos las puertas del M\u00e9xico del siglo XX, aunque despu\u00e9s fueran otros quienes pudieron mandar y hacerse ricos.<\/p>\n<p>El alma y la mirada de Friedrich ven\u00edan de muy lejos. <q>\u201cSoy un sobreviviente, uno de esos que se salv\u00f3\u201d<\/q>, dijo ante la pregunta impertinente. Se hab\u00edan ido formando, alma y mirada, en la historia familiar de los exilios, las separaciones y los destierros; y en la conciencia de que \u00e9l, nacido en Viena, era uno de esos pocos que se salv\u00f3 del destino atroz de muchos millones de jud\u00edos europeos, flor de la cultura, de la intelectualidad, de la artesan\u00eda y del arte de la Europa central.<\/p>\n<p>La mirada de Friedrich, como las de Rosa Luxemburg, Walter Benjamin o Franz Kafka, era tambi\u00e9n herencia de una cultura que conoc\u00eda las persecusiones, las humillaciones y los despojos, junto con las orgullosas artes de la resistencia, las reapariciones y las resurrecciones. La historia de su padre, Leo Katz, escritor y militante de la Tercera Internacional, y las ideas de Marx que Friedrich hizo propias, no lo alejaron de aquella herencia. M\u00e1s bien la refinaron en su penetraci\u00f3n y en su piedad.<\/p>\n<p>Esas fueron las llaves, creo yo, que abrieron a Friedrich las entradas hacia la tr\u00e1gica y m\u00faltiple figura de Pancho Villa, ese enigma mayor de una revoluci\u00f3n que en su violencia so\u00f1aba con cerrar la interminable historia de la humillaci\u00f3n y del desprecio e inaugurar un tiempo de justicia, igualdad y libertad.<\/p>\n<p>Aquel que se salv\u00f3 ya volvi\u00f3 a Viena. Que cada uno de nosotros sea fiel a su ense\u00f1anza y encuentre, en su propio pasado de estudios y de vida, las artesanas e imaginarias llaves de la historia.<\/p>\n<p>* Texto le\u00eddo en el homenaje a Friedrich Katz en la Universidad Columbia, Nueva York, 4 noviembre 2010.<\/p>\n<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Friedrich Katz, el villista que vino de Viena \u00a0 Adolfo Gilly * Habr\u00eda estado hoy con nosotros Friedrich Katz en la presentaci\u00f3n de este libro en su homenaje: Revoluci\u00f3n y exilio en la historia de M\u00e9xico \u2013Del amor de un historiador a su patria adoptiva, compilado por Javier Garciadiego y Emilio Kour\u00ed, y editado en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-6555","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6555"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6555\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6556,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6555\/revisions\/6556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}