{"id":6624,"date":"2010-11-20T11:15:54","date_gmt":"2010-11-20T17:15:54","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6624"},"modified":"2010-11-20T11:15:54","modified_gmt":"2010-11-20T17:15:54","slug":"la-clase-trabajadora-en-el-2010","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=6624","title":{"rendered":"La clase trabajadora en el 2010"},"content":{"rendered":"<div>Los trabajadores, 100 a\u00f1os despu\u00e9s<\/div>\n<p>Arturo Alcalde Justiniani<\/p>\n<p>La Jornada<\/p>\n<div id=\"article-text\">\n<div>\n<div>Hoy se conmemora el centenario de nuestra Revoluci\u00f3n, lo que nos obliga a reflexionar sobre la suerte del pa\u00eds durante este periodo hist\u00f3rico, pregunt\u00e1ndonos si las causas que dieron origen al movimiento armado: justicia, democracia y libertad, se reflejaron en la calidad de vida de la gente, particularmente de los m\u00e1s necesitados, quienes pusieron los muertos y los mayores sacrificios.<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hace 100 a\u00f1os, las dos terceras partes de los trabajadores laboraban en la agricultura como jornaleros o aparceros, se iniciaba tambi\u00e9n la modernizaci\u00f3n industrial y grandes corporaciones econ\u00f3micas y financieras se aposentaban en estados como Veracruz, Puebla y Tlaxcala. Los textileros, azucareros, ferrocarrileros y mineros constituir\u00edan la clase obrera que dar\u00eda las grandes batallas de finales del siglo XIX y principios del XX; luchas que demostraron el hartazgo de los trabajadores ante la explotaci\u00f3n que sufr\u00edan por empresarios, la mayor\u00eda extranjeros: 14 a 15 horas de jornada diaria y labor extenuante, salarios miserables que apenas alcanzaban para comer: 1.10 pesos al d\u00eda, cuando el kilo de carne de res costaba 0.48 centavos o el de caf\u00e9 0.50; tiendas de raya mediante las cuales los patrones extend\u00edan sus ganancias; trato inhumano de capataces y jefes; explotaci\u00f3n de mano de obra infantil; ausencia de seguridad social y medidas de protecci\u00f3n al trabajo, y, obviamente, represi\u00f3n a toda forma de organizaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p>El descontento motivado por estas condiciones fue orientado por los llamados <q>\u201cC\u00edrculos Obreros\u201d<\/q>. Los trabajadores se reun\u00edan por las noches con todos los riesgos, promov\u00edan ampliamente como instrumentos de comunicaci\u00f3n los peri\u00f3dicos <em>El hijo del Ahuizote<\/em>, <em>Regeneraci\u00f3n<\/em>, <em>El Palad\u00edn<\/em>, <em>El Colmillo P\u00fablico<\/em> y <em>La Revoluci\u00f3n Social<\/em>, mismos que repart\u00edan entre obreros que se organizaban clandestinamente; todo un esfuerzo ejemplar para nuestra generaci\u00f3n. Reconoc\u00edan como medio privilegiado de organizaci\u00f3n el contar con un c\u00edrculo de estudios, una biblioteca y una caja de ahorros. Esta entrega y lucidez gest\u00f3, entre otras, las luchas de Cananea y R\u00edo Blanco, as\u00ed como una amplia red de solidaridad. Junto con los trabajadores del campo y las organizaciones antirreleccionistas lograron que en la nueva Constituci\u00f3n Pol\u00edtica se integrara un destacado cap\u00edtulo social contenido en los art\u00edculos 123, 27 y 3.<\/p>\n<p>Cien a\u00f1os despu\u00e9s, constatamos que buena parte del art\u00edculo 123 se ha convertido en una vieja ilusi\u00f3n. Confirm\u00e9moslo en cuatro de sus postulados b\u00e1sicos: <q>\u201cToda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente \u00fatil\u201d<\/q>. \u201cLos salarios m\u00ednimos deber\u00e1n ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer la educaci\u00f3n obligatoria de los hijos\u2026\u201d. \u201cEl patr\u00f3n estar\u00e1 obligado a observar, de acuerdo con la naturaleza de su negociaci\u00f3n, los preceptos legales sobre higiene y seguridad en las instalaciones de su establecimiento, y a adoptar las medidas adecuadas para prevenir accidentes\u2026 as\u00ed como a organizar de tal manera \u00e9ste, que resulte la mayor garant\u00eda para la salud y la vida de los trabajadores\u2026\u201d. \u201c\u2026los obreros tendr\u00e1n derecho\u2026 para coaligarse en defensa de sus respectivos intereses formando sindicatos, asociaciones profesionales, etc\u00e9tera\u201d.<\/p>\n<div>\n<p>La comparaci\u00f3n entre estos cuatro principios y la realidad es muestra de los resultados de las pol\u00edticas de los gobiernos. M\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n carece de empleo formal y los trabajos generados son esencialmente precarios y temporales. El salario llega a ser, para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, incluso menor en proporci\u00f3n al que se percib\u00eda 100 a\u00f1os atr\u00e1s. Con un salario m\u00ednimo de 57.46 pesos no se compra ni un kilo de carne de res, a un valor de 80.00, y menos un kilo de caf\u00e9, cuyo promedio es de 90.00. Las condiciones de seguridad e higiene no son respetadas en la mayor parte de los centros de trabajo; recordemos Pasta de Conchos y la guarder\u00eda ABC. En d\u00edas recientes, el homicidio industrial cometido contra las trabajadoras de Coppel, en Sinaloa, exhibe el rostro de una forma encubierta de esclavitud que sufren miles de trabajadores y trabajadoras en los grandes centros comerciales y de servicios. Es alarmante que se necesite de este tipo de tragedias para exponer su estado de indefensi\u00f3n.<\/p>\n<p>La libertad de asociaci\u00f3n, elemento clave para superar esta postraci\u00f3n, tambi\u00e9n es ficticia. El origen y desarrollo de los sindicatos industriales constituidos desde principios del siglo XX, las grandes centrales y pactos celebrados con posterioridad, contrastan con el vulgar negocio en que se han convertido la mayor parte de los gremios, dedicados a conseguir y administrar contratos de protecci\u00f3n patronal; incluso, el inicial arreglo corporativo que trajo consigo algunos beneficios a la clase trabajadora nada tiene que ver con la actual preminencia empresarial en todos los rubros, prueba de ello ha sido el feroz combate del gobierno contra el sindicato minero y la abierta alianza con los grupos Minera M\u00e9xico y Pe\u00f1oles. El r\u00e9gimen policiaco que se vive en Cananea lo dice todo.<\/p>\n<p>Hoy vivimos esquemas similares de explotaci\u00f3n a los de hace 100 a\u00f1os, los empresarios mantienen sus exigencias de mano de obra barata y subordinada para invertir. Aquellos que llegaron a extraer los metales preciosos a nuestra tierra dejando pocos beneficios para los pueblos donde se asentaron han regresado. Hoy los trabajadores del campo y la ciudad sobreviven en un escenario de creciente precariedad, con un futuro cada vez m\u00e1s incierto; algunos emigran con la esperanza de superar su pobreza y condici\u00f3n laboral. Tambi\u00e9n hoy, las demandas de justicia, democracia y libertad son el motor que impulsa el movimiento social que se construye cada d\u00eda.<\/p>\n<p>La historia se repite 100 a\u00f1os despu\u00e9s\u2026<\/p>\n<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los trabajadores, 100 a\u00f1os despu\u00e9s Arturo Alcalde Justiniani La Jornada Hoy se conmemora el centenario de nuestra Revoluci\u00f3n, lo que nos obliga a reflexionar sobre la suerte del pa\u00eds durante este periodo hist\u00f3rico, pregunt\u00e1ndonos si las causas que dieron origen al movimiento armado: justicia, democracia y libertad, se reflejaron en la calidad de vida de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-6624","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6624","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6624"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6624\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6625,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6624\/revisions\/6625"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6624"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6624"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6624"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}