{"id":7016,"date":"2011-01-02T10:38:27","date_gmt":"2011-01-02T16:38:27","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7016"},"modified":"2011-01-02T10:38:27","modified_gmt":"2011-01-02T16:38:27","slug":"algunas-capillas-laterales-en-la-catedral-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7016","title":{"rendered":"Algunas capillas laterales en La Catedral de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p><strong>CAPILLAS DE LA CATEDRAL DE M\u00c9XICO <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>A parte de la capilla de los Reyes que estudiamos especialmente, se abren en la Catedral siete capillas a cada lado, formando las naves m\u00e1s bajas del templo . En dichas capillas se puede ver a\u00fan c\u00f3mo eran los altares primitivos de la iglesia: grandes nichos con arco de medio punto y un front\u00f3n triangular cerrado sostenido por pilastras. A estos altares se les llama en las cuentas de la obra del a\u00f1o de 1585, \u00abencasamentos.\u00bb <\/strong><\/p>\n<p><strong>Con el tiempo, seg\u00fan el gusto de la \u00e9poca, se van modificando los altares y as\u00ed tenemos en nuestras capillas, puede decirse, un muestrario de ellos. Algunas veces, sobre el mismo encasamento del siglo XVI se sobrepone un retablo barroco y aun churrigueresco. Diversas personas tomaron a su cargo el sostenimiento y culto de estas capillas y otras veces se les concedi\u00f3 a instituciones religiosas o a gremios: as\u00ed, dos capillas pertenecieron a la famosa archicofrad\u00eda del Sant\u00edsimo Sacramento y Caridad; otra al gremio de los plateros bajo la advocaci\u00f3n de San Eligio y una cuarta a los organistas y cantores de la iglesia. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0REJA ORIGINAL DE LA CAPILLA DE SAN FELIPE DE JES\u00daS.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Dif\u00edcil y laborioso, y no siempre muy importante, ser\u00eda detallar la historia de cada capilla. Debemos pues contentarnos con indicar los datos fundamentales de ellas. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Cada capilla estaba cerrada por una rica reja de madera, tapincer\u00e1n, de estilo barroco del siglo XVII y que, al parecer, hac\u00eda juego con la reja que cerraba el coro. Cada una de ellas costaba mil pesos, como veremos al tratar de la capilla de San Pedro, cuyo ornato fu\u00e9 costeado por ese pr\u00f3cer inigualado de nuestra Iglesia: el de\u00e1n don Diego de Malpartida y Centeno. <\/strong><\/p>\n<p><strong>En el siglo XVIII la reja del coro pareci\u00f3 pobre para un templo tan suntuoso y fu\u00e9 substituida por la actual magn\u00edfica reja, de metales ricos, hecha en Macao y obra de arte \u00fanica en el mundo, como en otra parte estudiamos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Con el advenimiento del arte neocl\u00e1sico la Catedral sufre alteraciones inevitables: los retablos barrocos y churriguerescos son sustituidos por otros afiliados al nuevo estilo. Las capillas parecen oscuras y hay escritores de prestigio que claman contra las tinieblas que reinan en el templo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Por tal raz\u00f3n hubo quien pens\u00f3 \u00abmejorar\u00bb el aspecto del templo sustituyendo las magn\u00edficas rejas de tapincer\u00e1n por otras modest\u00edsimas de hierro y plomo, pero que permit\u00edan ver claramente en cada capilla. El benefactor, pues como tal fu\u00e9 considerado, se llamaba don Francisco Ontiveros; la sustituci\u00f3n se hizo en algunas capillas poco antes de 1874 y su munificencia lleg\u00f3 a tanto, que en un legado suyo \u00a1hab\u00eda dinero suficiente para cambiar todas las rejas! No sabemos si surgi\u00f3 alguna persona inteligente que comprendi\u00f3 la atrocidad que se estaba cometiendo, o fu\u00e9 la displicencia y dejadez con que se cubren las m\u00e1s ardientes iniciativas, una vez desaparecido su autor, lo que salv\u00f3 las rejas que subsisten. Quien da tales noticias hace notar que se comprend\u00eda la riqueza del material y la exquisitez del trabajo en estas rejas venerables, pero que se trataba de que fuesen menos sombr\u00edos el templo y sus capillas. Como si esa penumbra, caracter\u00edstica de todas las grandes catedrales, no fuese uno de sus mayores encantos: en ella vive el misterio, la imaginaci\u00f3n se despierta y crea fantas\u00edas m\u00e1s bellas que la propia realidad. <\/strong><\/p>\n<p><strong>CAPILLA DEL SANTO CRISTO O DE LAS RELIQUIAS\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><strong>CAPILLA DE LAS RELIQUIAS. UNO DE LOS ALTARES PRIMITIVOS AL QUE SE HA SUPERPUESTO UN RETABLO BARROCO.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Es la primera capilla despu\u00e9s de la sacrist\u00eda en la nave del lado de la Ep\u00edstola; su b\u00f3veda estaba cerrada ya en 1615. Su primer nombre se debe a un gran crucifijo de madera tallada que, seg\u00fan se dice regalo el emperador Carlos V a la iglesia de M\u00e9xico, junto con otros cuatro a otros templos. Este Cristo ha recibido tradicionalmente el nombre de Cristo de los Conquistadores.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La capilla se destin\u00f3 para conservar el gran n\u00famero de reliquias que pose\u00eda y posee la Catedral. En el retablo principal se organizaron nichos con peque\u00f1as puertas en que se encontraban, en relicarios magn\u00edficos, restos de santos y santas que hab\u00edan sido obtenidos para el templo metropolitano de M\u00e9xico. Por eso se llama tambi\u00e9n Capilla de las Reliquias. Los peque\u00f1os cuadros que cubren cada una de las puertas de los nichos est\u00e1n firmados en 1698 por Juan de Herrera, a quien equivocadamente llaman Couto y todos los autores que le han seguido \u00abEl Divino.\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>Esta designaci\u00f3n se aplic\u00f3 a Alonso L\u00f3pez de Herrera, que floreci\u00f3 a principios del siglo XVII y la tuvo bien merecida; Juan de Herrera florece a fines de la misma centuria y su trabajo es acreedor \u00fanicamente al dictado de \u00abestimable.\u00bb <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La lista de las reliquias conservadas en esta capilla es muy copiosa. Las m\u00e1s importantes son: un gran trozo del L\u00edgnum Crucis que es parte del que el Papa hab\u00eda donado a fray Diego Salamanca para el convento de San Agust\u00edn en 1573 y que \u00e9l generosamente comparti\u00f3 con la Catedral; \u00ablos cuerpos de San Primitivo, Santa Hilaria, otro regalado por el se\u00f1or Posada en una urna, cubierto con cera y vestido lujosamente. Gran parte de los cuerpos de San Anastasio, San Gelasio y San Vito; dos cr\u00e1neos de las once mil v\u00edrgenes.\u00bb Aparte de lo anterior, numerosas reliquias de santos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Muchas de estas preseas se encontraban en relicarios que constitu\u00edan verdaderas alhajas de orfebrer\u00eda, los cuales en tiempo de la desamortizaci\u00f3n fueron retirados de la capilla para ser vendidos, en tanto que las reliquias se conservaron en forma m\u00e1s modesta.<\/strong><\/p>\n<p><strong>EL CRISTO DE LOS CONQUISTADORES.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00abSAGRADA FAMILIA\u00bb EN MARFIL. TESORO DE LA CATEDRAL DE M\u00c9XICO.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Verdaderas reliquias para M\u00e9xico, aunque de personas no canonizadas, que se conservan en dicha capilla, son los restos de los venerables varones Gregorio L\u00f3pez y Juan Gonz\u00e1lez. El primero, bien conocido en los anales de nuestra historia, pero cuyo enigma no ha podido ser a\u00fan aclarado, aparece como uno de los personajes m\u00e1s importantes de nuestro siglo XVI. Se supone que estaba emparentado con Felipe II, cosa presumible dado el respeto y consideraciones de que siempre goz\u00f3 en la Nueva Espa\u00f1a. Procur\u00f3 siempre hacer vida erem\u00edtica; en un principio, en el hospital que hab\u00eda fundado Bernardino Alvarez, en Oaxtepec. All\u00ed no hizo \u00fanicamente vida contemplativa, sino que desarroll\u00f3 todas sus facultades cient\u00edficas y escribi\u00f3 un tratado de medicina, estudiando las virtudes curativas de las plantas en aquel maravilloso vergel. M\u00e1s tarde se traslad\u00f3 al hospital que hab\u00eda fundado en Santa Fe, el no menos ilustre var\u00f3n don Vasco de Quiroga. All\u00ed pas\u00f3 el resto de sus d\u00edas y se le iban a consultar, por encumbrados personajes del virreinato, los m\u00e1s dif\u00edciles problemas del gobierno de la Colonia. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Su fiel amigo y bi\u00f3grafo, el bachiller Francisco Losa, trajo sus restos al convento de Santa Teresa la antigua, de donde hab\u00eda sido nombrado capell\u00e1n en 1616. El arzobispo don Juan P\u00e9rez de la Serna los traslad\u00f3 a la Catedral vieja y en tiempo del se\u00f1or Manso y Z\u00fa\u00f1iga fueron enterrados en esta capilla. El doctor Juan Gonz\u00e1lez fu\u00e9 capell\u00e1n del primer obispo y arzobispo, se\u00f1or Zum\u00e1rraga; m\u00e1s tarde tuvo la plaza de racionero en la Catedral. Pero sent\u00eda un incontenible af\u00e1n por la vida contemplativa y solitaria, a que se a\u00f1ad\u00eda una inclinaci\u00f3n especial hacia los indios, por lo cual se retir\u00f3 a la ermita de la Visitaci\u00f3n que m\u00e1s tarde fu\u00e9 convento de dominicanos, llamado Nuestra Se\u00f1ora de la Piedad, de donde asist\u00eda al coro catedralicio haciendo el recorrido a pie diariamente. M\u00e1s tarde renunci\u00f3 a su cargo y se retir\u00f3 por completo a su vida de ermita\u00f1o. Para hacerla todav\u00eda m\u00e1s intensa, se traslad\u00f3 al peque\u00f1o pueblo de Santa Isabel Tola, cerca del santuario de Guadalupe. Muri\u00f3 en M\u00e9xico el 5 de enero de 1590, cuando cumpl\u00eda noventa a\u00f1os de edad. Su cad\u00e1ver fu\u00e9 sepultado en la catedral vieja y m\u00e1s tarde sus restos trasladados a esta capilla. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Conserva la capilla que estudiamos m\u00e1s obras de arte dignas de ser mencionadas: un gran cuadro de medio punto con una pintura que representa \u00abLa Crucifixi\u00f3n\u00bb y se encuentra firmado por Joseph Villegas, pintor muy estimable del siglo XVII. Una imagen de la Guadalupana firmada por Jos\u00e9 de Ibarra en 1737, en cuyo reverso aparece Juan Diego en el momento de desenvolver la tilma. El cuadro era propiedad de los Se\u00f1ores Torres y ostentaba su marco de plata. Joya de esta capilla es un peque\u00f1o relieve en marfil que representa una \u00abSagrada Familia\u00bb y se halla incrustado en un peque\u00f1o nicho cubierto por un cristal. Existen algunas otras pinturas de menor importancia art\u00edstica pero dignas de ser estimadas como joyas que contribuyen a la riqueza del gran templo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>CAPILLA DE SAN PEDRO <\/strong><\/p>\n<p><strong>Contigua a la capilla de las Reliquias y limitando el brazo del crucero del lado de la Ep\u00edstola, se encuentra la capilla de San Pedro, cuya b\u00f3veda hab\u00eda sido concluida ya, igualmente, en 1615. El cuadro que adorna el retablo principal representa la crucifixi\u00f3n de San Pedro. Encu\u00e9ntrase el santo con la cabeza hacia abajo y toda la pintura es de gran fuerza; seguramente se trata de una obra flamenca del siglo XVI. Los altares laterales est\u00e1n dedicados, uno a Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, y otro a Santa Teresa de Jes\u00fas. Con el tiempo, el primero se dedic\u00f3 \u00fanicamente a San Jos\u00e9. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Tuvo esta capilla muchos benefactores para su culto y adorno. As\u00ed sabemos por documentos del archivo catedralicio lo siguiente: \u00abLos albercas de Juan Ruiz Aragon\u00e9s impusieron mill pessos para que sus r\u00e9ditos de sinquenta pessos se gastasen en el aceite de la l\u00e1mpara del altar de Jes\u00fas Mar\u00eda y Joseph en la capilla de San Pedro de esta iglesia cathedral: los quarenta sinco pessos para el aceite hasta donde alcansare y los cinco para el cobrador. <\/strong><\/p>\n<p><strong>CAPILLA DE SAN PEDRO.<\/strong><\/p>\n<p><strong>CAPILLA DE SAN PEDRO. RETABLO LATERAL.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Corre desde 23 de noviembre del a\u00f1o de 91; passs\u00f3 la escriptura ante Mart\u00edn del R\u00edo la qual est\u00e1 en la Contadur\u00eda. La finca en unas cassas vajas, vna tosiner\u00eda en la esquina de Jes\u00fas Mar\u00eda de Mar\u00eda Rodr\u00edguez. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014As\u00ed missmo dot\u00f3 el se\u00f1or de\u00e1n doctor don Diego de Malpartida Zenteno la l\u00e1mpara de Nuestro Padre San Pedro con mill pessos de principal Impuestos en las trojes de Chalco y ha m\u00e1s de treinta a\u00f1os que cuida su Se\u00f1or\u00eda dicha capilla y los altares de Nuestro Padre San Pedro, Nuestra Madre Santa Thereza. Se han costeado el de Nuestra Madre Santa Theresa todo a costa de dicho de\u00e1n y la talla de nuestra Madre Santa Thereza con su diadema que todo con los lienzos montarla como mili quinientos pessos. El altar de Nuestro Padre San Pedro fu\u00e9 de parte de vn legado que dej\u00f3 Francisco Gonz\u00e1lez Casta\u00f1eda, parte de los bienes del se\u00f1or arcediano don I\u00f1igo de Fuentes y parte que di\u00f3 el dicho se\u00f1or de\u00e1n.-Ass\u00ed mismo cost\u00f3 la rexa mill pessos. \u2014Ass\u00ed mismo di\u00f3 dicho se\u00f1or de\u00e1n la vedriera de nuestro Padre San Pedro y los frontales.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u2014El altar de Jes\u00fas Mar\u00eda y Joseph que est\u00e1 en dicha capilla todo se coste\u00f3 de bienes del capit\u00e1n Juan Ruiz de Aragon\u00e9s. \u2014Don Diego de Malpartida Zenteno, r\u00fabrica.\u00bb <\/strong><\/p>\n<p><strong>El anterior documento nos ense\u00f1a, independientemente de los costos de diversas partes de ella y de los benefactores que los sufragaron, lo que costaba cada reja de tapincer\u00e1n de las que cubr\u00edan los arcos de las capillas: mil pesos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El magn\u00edfico se\u00f1or don Diego de Malpartida y Zenteno, de\u00e1n de la Catedral de cuya munificencia conservamos m\u00e1s de una prueba, como la preciosa capa pluvial, joya entre los ornamentos, fu\u00e9 enterrado en esta capilla de su devoci\u00f3n el 10 de agtoso de 1711, despu\u00e9s de ochenta y tres a\u00f1os de vida activa y generosa. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Nunca faltaron benefactores a la expresada capilla pues ya muerto el generoso de\u00e1n procur\u00f3 tambi\u00e9n su culto y adorno el arcediano don Ignacio Ceballos, aunque su caridad ofuscaba a su inteligencia: mand\u00f3 fundir tres l\u00e1mparas de plata que pesaban cuatrocientos siete marcos, para hacerlas de estilo moderno. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El 29 de julio de 1764 el se\u00f1or Rubio y Salinas, arzobispo de M\u00e9xico, consagr\u00f3 los tres altares de la misma capilla y coloc\u00f3 en ellos varias reliquias: en el principal, las de los santos m\u00e1rtires Inocencio, Claro, Celestina y Perfecta; en otro, las de los santos Columbano, Justo, Victris y Aurea, y en el \u00faltimo, las de los santos Constancio, Orestes, Veneranda y Justina. Dispuso que cada a\u00f1o, visitando la capilla en la misma fecha y debidamente dispuestos los fieles, ganasen cuarenta d\u00edas de indulgencia, gracia concedida por la Congregaci\u00f3n de Ritos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Reliquia no de santo, pero s\u00ed de las m\u00e1s venerables que pueden existir para los fieles de M\u00e9xico y aun para aquellos mexicanos que no hayan alcanzado tal categor\u00eda, es el sepulcro que se encuentra en el muro del Evangelio de la capilla, a poco m\u00e1s de un metro de altura, cerca del arco de entrada: all\u00ed descansan los restos del benem\u00e9rito fundador del arzobispado, don fray Juan de Zum\u00e1rraga. La inscripci\u00f3n que cubre su losa dice as\u00ed: <\/strong><\/p>\n<p><strong>HIC IACENT OSSA ILLMI AC RMI. D. D. P. IOANNIS DE ZUMARRAGA, EPISCOPI PRIMI, ET ARCHIEPISCOPI HUIUS STAE METROPILIT. MEXICAN. ECCLESIAE. OBIIT ANNO MDXLVIII. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Se copia la inscripci\u00f3n sin desatar sus m\u00faltiples abreviaturas. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Aparte del gran cuadro que representa El martirio de San Pedro, se ven en su retablo otras pinturas en tabla relativas a la historia del esclarecido ap\u00f3stol, todas an\u00f3nimas. El retablo del lado del Evangelio est\u00e1 consagrado a Santa Teresa, como hemos dicho, y revela una amalgama entre los altares primitivos de la Catedral, que consisten simplemente en encasamentos limitados por pilastras y cubiertos por frontones triangulares, y una obra moderna que viene a incrustarse en el viejo retablo del siglo XVI. La arquitectura herreriana ha sido cubierta con decoraciones pintadas y sobre ella se sobreponen los tallados dorados de la \u00e9poca barroca. Cubriendo el muro se encuentran lienzos con pinturas al \u00f3leo que representan Escenas de la vida de Santa Teresa de Jes\u00fas, en una de las cuales se encuentra la firma: \u00abEchave f.\u00bb Sin duda se trata de pintura de Baltasar de Echave y Rioja, el tercero del nombre, pues su estilo es muy semejante al de sus otras obras. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El altar del lado de la Ep\u00edstola est\u00e1 consagrado a Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, como hemos dicho, y en la actualidad s\u00f3lo tiene la advocaci\u00f3n del santo Patriarca. Se halla adornado con pinturas que representan Escenas de la vida de Jes\u00fas, en una de las cuales se encuentra la firma de Aguilera, pintor colonial que floreci\u00f3 en la primera mitad del siglo XVIII. <\/strong><\/p>\n<p><strong>En tiempos anteriores se conservaban en esta capilla los santos \u00f3leos en tibores de China, riqu\u00edsimos, guardados en un armario. Ahora los santos \u00f3leos se guardan en la capilla de San Felipe, en vasijas m\u00e1s modernas, y los tibores chinos se exhiben en el tesoro de la Catedral como algunas de sus joyas mas valiosas. <\/strong><\/p>\n<p><strong>CAPILLA DE NUESTRA SE\u00d1ORA DE LA ANTIGUA <\/strong><\/p>\n<p><strong>MART\u00cdNEZ MONTA\u00d1\u00c9Z \u00a0\u00abEL SANTO NI\u00d1O CAUTIVO\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Es la primera capilla contigua al brazo del crucero de lado de la ep\u00edstola. Su b\u00f3veda fu\u00e9 cerrada entre 1653 y 1660. Su advocaci\u00f3n se debe a una imagen bizantina, que existe en la catedral de Sevilla y que se llama Nuestra Se\u00f1ora de la Antigua. Una fiel copia fu\u00e9 tra\u00edda a la Nueva Espa\u00f1a por un mercader espadero llamado Jos\u00e9 Rodr\u00edguez quien, visitando la catedral hispalense, se prend\u00f3 de la imagen y dese\u00f3 obtener una copia para la Metropolitana de la Nueva Espa\u00f1a. En un principio fu\u00e9 colocada en alg\u00fan altar del templo, pero los sirvientes de la Catedral, principalmente los m\u00fasicos, encabezados por el primer organista, maestro de la capilla, licenciado Fabi\u00e1n P\u00e9rez, procuraron fomentar su culto y al fin lograron obtener para la imagen esta capilla, que parece haber sido concluida antes de la fecha indicada, pues se dice que en 1651 se hallaba ya instalada la imagen. Esto es posible, si se atiende a que el anterior per\u00edodo de construcci\u00f3n de la iglesia va de 1642 a 1648. Fundaron los devotos una Hermandad con el t\u00edtulo de la Concordia, para venerar a esta imagen. No sabemos ni cu\u00e1ndo ni quien hizo la copia de tal pintura, pero, estudi\u00e1ndola de cerca, a pesar del cristal que impide su inspecci\u00f3n, parece que ha sido restaurada en tiempos posteriores. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Aun as\u00ed revela esa espiritualidad, ese hieratismo de las im\u00e1genes bizantinas sobre un fondo cintilante de oro que simula un tapiz o una cortina, la figura se yergue en amplios pliegues en una actitud de serenidad y de reposo que conmueven. Realmente nos traslada a la primera \u00e9poca del cristianismo, cuando empezaron a ser pintadas im\u00e1genes despu\u00e9s de la furia iconoclasta, por otra parte justificada, de los primeros cristianos. Buenas obras de arte se conservan en esta capilla, aparte de la imagen de Nuestra Se\u00f1ora, a pesar de que sus altares han sido rehechos seg\u00fan el llamado gusto neocl\u00e1sico, para lo cual seguramente fueron destruidos valiosos retablos barrocos o churriguerescos. Conservamos, adem\u00e1s, noticia de otra imagen de la misma advocaci\u00f3n, de plata, que pertenec\u00eda a la congregaci\u00f3n de que hablamos despu\u00e9s y que encontramos descrita as\u00ed en el inventario de 1743: \u00abLa imagen de nuestra Sra. de la Antigua, que ser\u00e1 de media vara, poco m\u00e1s de alto con su peana con dos tornillos que hacen una pieza. Con su ni\u00f1o en brazos todo de encarnaci\u00f3n como as\u00ed mismo el rostro (y) manos de la Sma. Virgen, que todo como est\u00e1, de plata blanca y sin quintar pes\u00f3 noventa y ocho marcos cuatro onzas. Asimismo tiene dicha Soberana imagen otra peana grande, de cerca de una cuarta de alto, media vara en cuadro, con sus ocho cartelas de plata lisa, su alma de madera, que, como est\u00e1 pes\u00f3 diez y nueve marcos dos onzas y media, que ambas partidas componen la de cuarenta y siete marcos, seis onzas y media.\u00bb Perteneci\u00f3 a su congregaci\u00f3n y se encontraba en el tesoro de la Catedral para su resguardo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00abEL SANTO NI\u00d1O CAUTIVO\u00bb (SIN VESTIDURA DE TELA).<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Debe haber sido preciosa esta imagen, toda de plata labraba, con el ni\u00f1o, el rostro y manos de la Virgen te color natural, acaso conseguido con esmalte. <\/strong><\/p>\n<p><strong>La obra de arte m\u00e1s valiosa que se encuentra en ella es la peque\u00f1a escultura llamada el Santo Ni\u00f1o Cautivo. Se trata de una escultura espa\u00f1ola del estilo que floreci\u00f3 en la pen\u00ednsula por los a\u00f1os de 1620 a 1630, que puede ser atribuida a Mart\u00ednez Monta\u00f1ez. Su nombre lo debe a que realmente estuvo en Argel con su due\u00f1o don Francisco Sandoval de Zapata, que hab\u00eda sido nombrado para una prebenda de racionero en la Catedral de M\u00e9xico y que fu\u00e9 apresado por los piratas berberiscos en 1622 y conducido a Africa en calidad de cautivo. Enterado el Cabildo de M\u00e9xico de estos hechos, quiso rescatar a su prebendado pagando por ello dos mil pesos. Desgraciadamente el rescate lleg\u00f3 tarde, el justo var\u00f3n hab\u00eda fallecido y s\u00f3lo pudieron rescatarse sus restos junto con la imagen del Santo Ni\u00f1o. En recuerdo de su cautiverio tiene esposas en sus manos y en la peana un compendio del relato de su cautiverio y del de su due\u00f1o. Como la imagen lleg\u00f3 a M\u00e9xico en 1629, a\u00f1o en que fu\u00e9 enterrado el doctor Sandoval en la iglesia de San Agust\u00edn, no se sabe d\u00f3nde se haya colocado entonces. M\u00e1s tarde estuvo en el altar de los Reyes y despu\u00e9s en el altar de San Jos\u00e9, junto a la sacrist\u00eda, de donde pas\u00f3 a esta capilla. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El altar del lado de la Ep\u00edstola se halla dedicado a San Cayetano y adem\u00e1s ostenta una imagen de San Nicol\u00e1s Tolentino, en tanto que el del Evangelio ha sido consagrado a San Juan Nepomuceno y en \u00e9l se encuentra una imagen de San Buenaventura. Bastantes obras pict\u00f3ricas adornan esta capilla: una Crucifixi\u00f3n firmada en 1756 por Cabrera; un San Jos\u00e9 de Juan Rodr\u00edguez Ju\u00e1rez (1724) y un San Juan Evangelista de Jos\u00e9 Ibarra, (1740), que regal\u00f3 don Juan Jos\u00e9 Toscano y Aguirre, el primero en 1742 y el segundo en 1749. Dos cuadros de Nicol\u00e1s Rodr\u00edguez Ju\u00e1rez cuando ya era cl\u00e9rigo presb\u00edtero: un Nacimiento y una Presentaci\u00f3n en el Templo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>En esta capilla ten\u00eda sus juntas y celebraba sus ceremonias una congregaci\u00f3n llamada de Nuestra Se\u00f1ora de la Antigua, formada por los padres capellanes, los coristas e infantes de la Catedral, que hac\u00edan los funerales y guardaban los aniversarios de sus compa\u00f1eros fallecidos que eran enterrados en ella. Pose\u00eda, como hemos visto, otra imagen de la misma advocaci\u00f3n trabajada en plata. <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAPILLAS DE LA CATEDRAL DE M\u00c9XICO \u00a0 A parte de la capilla de los Reyes que estudiamos especialmente, se abren en la Catedral siete capillas a cada lado, formando las naves m\u00e1s bajas del templo . En dichas capillas se puede ver a\u00fan c\u00f3mo eran los altares primitivos de la iglesia: grandes nichos con arco [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-7016","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7016"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7017,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7016\/revisions\/7017"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}