{"id":7054,"date":"2011-01-05T09:48:14","date_gmt":"2011-01-05T15:48:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7054"},"modified":"2011-01-05T09:48:14","modified_gmt":"2011-01-05T15:48:14","slug":"malcolm-lowry-en-su-paso-por-oaxaca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7054","title":{"rendered":"Malcolm Lowry en su paso por Oaxaca"},"content":{"rendered":"<p><strong>Tras las huellas de Lowry en Oaxaca<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Alberto Rebollo<\/strong><\/p>\n<p><strong>La Jornada Semanal<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2026le hab\u00eda parecido a Sigbjorn, mientras se\u00f1alaba con<\/strong><\/p>\n<p><strong>el dedo, que all\u00ed, borrosamente y por vez primera,<\/strong><\/p>\n<p><strong>hab\u00eda una vaga se\u00f1al de Oaxaca. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Malcolm Lowry, <\/strong><\/p>\n<p><strong>Oscuro como la tumba donde yace mi amigo<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Similar a lo que sucede con la ciudad de Cuernavaca, la Oaxaca de hoy no se asemeja mucho a la Oaxaca que conoci\u00f3 Malcolm Lowry; el hotel Francia ahora es un hotel de tres estrellas, la ciudad est\u00e1 congestionada por el tr\u00e1fico de autom\u00f3viles, la cantina El Farolito (ubicada en la esquina de la avenida Independencia y Mier y Ter\u00e1n) es ahora una Farmacia del Dr. Simi, etc\u00e9tera. Sin embargo, la Bas\u00edlica de la Soledad, con su maravillosa virgen piadosa, algunas hermosas calles del centro hist\u00f3rico, el asombroso convento de Santo Domingo y los incre\u00edbles templos de Monte Alb\u00e1n, siguen tan o m\u00e1s radiantes que cuando Lowry los visit\u00f3 por primera vez a finales de 1937, cuando estuvo en la ciudad de Ju\u00e1rez en su primera escapada suicida para conocer el famoso mezcal de Oaxaca, luego de haberse se-parado de su esposa, la bell\u00edsima estadunidense Jan Gabrial. Tambi\u00e9n es cierto que la ciudad y el estado en general siguen poseyendo un tremendo velo m\u00e1gico que pende sobre sus monta\u00f1as; desde que uno se empieza a adentrar en sus fant\u00e1sticas serran\u00edas, comienza a darse cuenta de por qu\u00e9 los zapotecas, con su sabidur\u00eda ancestral, eligieron este lugar para construir sus ciudades m\u00e1s importantes; dif\u00edcilmente existe una ciudadela en el mundo m\u00e1s hermosa que la de Monte Alb\u00e1n, donde el paisaje natural y las construcciones humanas tengan una correlaci\u00f3n tan estrecha y tan inspiradora. Pero lo que m\u00e1s cautivar\u00eda el d\u00eda de hoy a un viajero del siglo xxi que bus-cara las huellas de Lowry en Oaxaca, ser\u00edan los pueblos que Lowry visit\u00f3 en su infausta estad\u00eda en Oaxaca: Cuicatl\u00e1n, Tomell\u00edn, (Tomal\u00edn en Bajo el volc\u00e1n1) Nochixtl\u00e1n y, por supuesto, el m\u00edtico Pari\u00e1n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Durante su estancia en Oaxaca, Malcolm Lowry visit\u00f3 m\u00faltiples cantinas de la ciudad. En una de ellas, de nombre La Covadonga, de pronto se le acerc\u00f3 un joven y le dijo en ingl\u00e9s: \u201cVeo que est\u00e1 usted muy turbado con sus pensamientos, deber\u00eda dejar de preocuparse.\u201d Se trataba de Juan Fernando M\u00e1rquez, quien hab\u00eda estudiado farmac\u00e9utica en la Universidad de M\u00e9xico y dominaba varios idiomas. Iniciaron as\u00ed una gran amistad, fueron a Monte Alb\u00e1n, beb\u00edan por las noches en el Farolito y en las ma\u00f1anas discut\u00edan sobre filosof\u00eda en las oficina del Banco Ejidal. Lowry en varias ocasiones fue sacado de la c\u00e1rcel por su amigo, e incluso le prestaba dinero para que pagara sus deudas en las cantinas; en una ocasi\u00f3n lo defendi\u00f3 de un grupo de enfurecidos borrachos que lo quer\u00edan matar. Fernando trabajaba para el Banco Ejidal, entidad que se encargaba de llevar el dinero a los campesinos para que ellos cultivaran la tierra y luego pagaran sin intereses, y \u00e9l ten\u00eda la peligrosa misi\u00f3n de fungir como jinete y mensajero, encargado de entregar los dineros cruzando pueblos y rancher\u00edas a caballo. En una ocasi\u00f3n, entre finales de enero y principios de febrero de 1937, Fernando invit\u00f3 a Lowry a hacer algunas entregas a Cuicatl\u00e1n, para de ah\u00ed dirigirse a Nochixtl\u00e1n, pasando por Pari\u00e1n. Resulta que en el camino casi fueron baleados por paramilitares de derecha que estaban bajo las \u00f3rdenes de caciques fascistas (raro en Oaxaca), quienes tal vez los ubicaron como emisarios del gobierno de C\u00e1rdenas. Seguramente, de esta experiencia a Lowry le surgi\u00f3 la idea de que el indio de su novela fuera asesinado por una de estas cuadrillas de bandoleros: \u201cAsaltado con frecuencia por bandidos que criminalmente gritaban \u00a1Viva Cristo Rey!, blanco de balas disparadas por enemigos de C\u00e1rdenas apostados en los campanarios de reverberantes iglesias.\u201d (Bajo el volc\u00e1n.)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Durante esta traves\u00eda, de pronto el escritor ingl\u00e9s perdi\u00f3 accidentalmente el caballo y, antes de que intentaran conseguir otro, Fernando le ofreci\u00f3 tomar el suyo y corri\u00f3 detr\u00e1s de ambos por m\u00e1s de veinte millas a campo traviesa. Lowry le vivi\u00f3 por siempre agradecido, porque tambi\u00e9n lo acompa\u00f1\u00f3 en la pena de haber perdido a su esposa, lo cur\u00f3 de sus enfermedades y le dio valiosos consejos que le servir\u00edan para toda la vida. Juan Fernando le dijo en alguna ocasi\u00f3n, refiri\u00e9ndose al alcoholismo: \u201cLa enfermedad no est\u00e1 s\u00f3lo en el cuerpo sino en aquello que sol\u00eda llamarse alma.\u201d Lowry siempre le consider\u00f3 su mejor amigo, sin embargo, cuando regres\u00f3 a buscarlo a Oaxaca en 1945-1946 con su segunda esposa, result\u00f3 que, tr\u00e1gicamente, su amigo hab\u00eda sido asesinado en un pleito de cantina, tal como hab\u00eda muerto el C\u00f3nsul (su h\u00e9roe tr\u00e1gico en Bajo el volc\u00e1n). Se hab\u00edan visto por \u00faltima vez en El Pari\u00e1n, y tal vez por eso Lowry decidi\u00f3 inmortalizar el nombre del pueblo donde vio por \u00faltima vez a su amigo y tambi\u00e9n le dedic\u00f3 el t\u00edtulo de su siguiente novela: Oscuro como la tumba donde yace mi amigo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El Pari\u00e1n y El Farolito, fotos tomadas de: malcolmlowry.blogspot.com <\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuicatl\u00e1n es un peque\u00f1o pueblo pintoresco con una hermosa monta\u00f1a roja como tel\u00f3n de fondo, una peque\u00f1a iglesia y un simp\u00e1tico mirador. El canto de unos insectos conocidos como \u201ccatanes\u201d suena todo el tiempo y de ah\u00ed deriva su nombre, que significa, \u201clugar del canto\u201d. Nochixtl\u00e1n es un pueblo ya bastante populoso, hay bancos, plaza, mercado, y la moderna s\u00faper carretera que pasa cercana le ha tra\u00eddo cierta prosperidad. En contraste, Tomell\u00edn es un pueblo desolado y triste debido a la ausencia definitiva del ferrocarril que fue privatizado y luego desmantelado, lo cual signific\u00f3 su agon\u00eda. S\u00f3lo quedan por ah\u00ed algunos vagones abandonados y una estaci\u00f3n del tren en ruinas. Pero el premio mayor a la desolaci\u00f3n se lo lleva el poblado de El Pari\u00e1n. Enclavado en un peque\u00f1o valle en la sierra de Oaxaca, Pari\u00e1n es hoy un aut\u00e9ntico pueblo fantasma. Sus monta\u00f1as aleda\u00f1as parecen paredes que por las noches obstruyen al pueblo de cualquier rayo de luz de luna; ser\u00eda dif\u00edcil encontrar un lugar m\u00e1s l\u00fagubre y melanc\u00f3lico; no hay nadie en la calle, no hay un solo negocio abierto, s\u00f3lo se escucha el soplido del viento. La mayor\u00eda de las casas, construidas de adobe, est\u00e1n totalmente en ruinas, la estaci\u00f3n del tren abandonada, las v\u00edas se observan con dificultad entre las hierbas ya muy crecidas. Curiosamente Pari\u00e1n, m\u00e1s que lowriano, es un lugar absolutamente rulfiano; s\u00f3lo falta que el viento susurre: \u201cEste pueblo est\u00e1 lleno de ecos. Tal parece que estuvieran encerrados en el hueco de las paredes o debajo de las piedras. Cuando caminas sientes que te van pisando los pasos. Oyes crujidos. Risas. Unas risas ya muy viejas, como cansadas de re\u00edr. Y voces ya desgastadas por el uso. Todo eso oyes. Pienso que llegar\u00e1 el d\u00eda en que estos sonidos se apaguen.\u201d( Pedro P\u00e1ramo.) Incluso, como si fuera pel\u00edcula del oeste, algunas puertas se escuchaban rechinar volviendo la situaci\u00f3n entre espeluznante e irrisoria al mismo tiempo. Para un observador externo, el tiempo que pasas en Pari\u00e1n parece un instante, aunque para sus escasos pobladores seguramente el tiempo se ha detenido por completo\u2026 otra dimensi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Casualmente, hay una cantina, cerrada desde luego, que incre\u00edblemente lleva por nombre El Farolito, justo atr\u00e1s de ella hay una barranca que conduce al r\u00edo, y por si fuera poco, para hacerlo coincidir m\u00e1s con el Pari\u00e1n de Bajo el volc\u00e1n, \u00e9ste fue un pueblo con tradici\u00f3n pol\u00edtica y militar importante desde antes de la Revoluci\u00f3n. En el Pari\u00e1n oaxaque\u00f1o est\u00e1n todos los elementos del Pari\u00e1n de Bajo el volc\u00e1n; la cantina al borde de la barranca, la polic\u00eda secreta, el peligro, el mezcal, la soledad, sin embargo no hab\u00eda sido explorado en este sentido.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Tampoco se sabe mucho de los d\u00edas en que Lowry visit\u00f3 este poblado en compa\u00f1\u00eda de su amigo Juan Fernando. Los bi\u00f3grafos s\u00f3lo mencionan que en este poblado se despidi\u00f3 para siempre de su amigo, pero es evidente que estuvo bebiendo algunos d\u00edas aqu\u00ed, extra\u00f1ando a su mujer y llorando por ella, y seguramente de aqu\u00ed tambi\u00e9n se le ocurri\u00f3 incluir en su novela la siguiente referencia: \u201cUn abismo casi perpendicular llegaba hasta el fondo de la barranca. \u00a1Qu\u00e9 lugar tan oscuro y melanc\u00f3lico! En Pari\u00e1n, Kubla Khan.\u201d2 La relaci\u00f3n que Lowry hace con Xanad\u00fa, al sustituirla por Pari\u00e1n, es extraordinariamente precisa, porque en Kubla Khan fue escrito por Coleridge al despertar de un sue\u00f1o que le produjo el uso del opio, y en \u00e9l se describe a una regi\u00f3n remota y antiqu\u00edsima, un poema de una resonancia extraordinaria y de una serie de im\u00e1genes m\u00edticas fant\u00e1sticas, as\u00ed que compararlo con Pari\u00e1n resulta en uno de los aciertos po\u00e9ticos m\u00e1s grandes de Lowry.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El Pari\u00e1n es tal vez un lugar tan terrible e infernal como Lowry lo imagin\u00f3: \u201cPari\u00e1n parece tener algo siniestro.\u201d (Bajo el volc\u00e1n). \u201cAs\u00ed es que a media noche, me fui en el Plymouth a Tomal\u00edn para ver a Cervantes, mi amigo tlaxcalteca, el gallero del \u2018Sal\u00f3n Ofelia\u2019. Y de ah\u00ed vine a Pari\u00e1n, al Farolito donde estoy sentado ahora, en un cuartito vecino a la cantina, a las cuatro y media de la madrugada, bebiendo \u2018ochas\u2019 y luego mezcal y escribi\u00e9ndote todo esto en una hoja de papel que rob\u00e9 en el Bella Vista la otra noche.\u201d (Bajo el volc\u00e1n)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Definitivamente Lowry ten\u00eda mucho de profeta y su visi\u00f3n apocal\u00edptica del mundo es cada vez m\u00e1s espantosamente real. Pero, bueno, el hecho es que El Pari\u00e1n existe, aunque es un pueblo fantasma, de-tenido en una burbuja del tiempo. Desafortunadamente, su cantina El Farolito, aunque rom\u00e1ntica, \u201cno estaba en Pari\u00e1n sino en Oaxaca, en parte, por supuesto, ya que en parte era El Bosque en Oaxaca y La Universal en Cuernavaca\u201d. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lo importante de todo esto es que a ra\u00edz de este viaje con su amigo Juan Fernando, Lowry obtuvo el material necesario para ir construyendo su novela e imaginar a su h\u00e9roe ind\u00edgena muerto por estos rufianes. Lo m\u00e1s probable es que haya tomado notas, como sol\u00eda hacerlo, y que despu\u00e9s las rehiciera durante su estancia en Canad\u00e1. La forma que le fue dando a la geograf\u00eda y la historia de M\u00e9xico es como una especie de fotomontaje, nunca un error; una especie de M\u00e9xico donde deliberadamente algunas im\u00e1genes se sobreponen a otras, fundamentalmente las de Cuernavaca y las de Oaxaca. O tal vez sea m\u00e1s claro como lo explica William Gass: \u201cLowry no est\u00e1 describiendo un lugar, lo est\u00e1 construyendo.\u201d <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una m\u00e1s de las maravillas de M\u00e9xico es que durante el siglo xx haya inspirado a grandes escritores, nacionales y extranjeros, a escribir sus mejores novelas: Bajo el volc\u00e1n a Malcolm Lowry (1947), Pedro P\u00e1ramo a Juan Rulfo (1955) y Cien a\u00f1os de soledad a Garc\u00eda M\u00e1rquez (1967), por mencionar s\u00f3lo a algunos cuyos temas fluyen entre la realidad cotidiana y los fantasmas que habitan esta tierra, espectros a quienes es f\u00e1cil percibir entre los incontables muertos que viven en M\u00e9xico desde hace cientos o miles de a\u00f1os, y que todo parece indicar que seguir\u00e1n sobrepoblando los panteones en su camino a \u201cAquel glorioso Pari\u00e1n, yermo donde el hombre jam\u00e1s ten\u00eda sed\u2026\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>1\u201c Hab\u00eda, por supuesto, ciudades reales llamadas Tomal\u00edn \u2013o, por lo menos Tomall\u00edn\u2013 y tambi\u00e9n Pari\u00e1n, el \u00faltimo lugar en donde hab\u00eda visto a Fernando, salud\u00e1ndolo con la mano en la plataforma del tren, con una botella de mescal, despu\u00e9s de su alocada aventura en Nochitl\u00e1n; (sic), pero aquellas quedaban en Oaxaca, mientras que en el libro estaban en un estado m\u00edtico llamado Pari\u00e1n cuando el verdadero estado era Morelos, y a veces Morelos y Oaxaca.\u201d M. Lowry, Oscuro como la tumba.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>2 El poema de Coleridge es de un misticismo impresionante, pero se debe degustar en ingl\u00e9s para poder paladear toda su resonancia; el original dice: \u201cIn Xanadu did Kublai Khan\/ a stately pleasure-dome decree:\/ Where Alph, the sacred river, ran\/ Through caverns measureless to man\/ Down to a sunless sea.\u201d <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras las huellas de Lowry en Oaxaca \u00a0 Alberto Rebollo La Jornada Semanal \u00a0 \u2026le hab\u00eda parecido a Sigbjorn, mientras se\u00f1alaba con el dedo, que all\u00ed, borrosamente y por vez primera, hab\u00eda una vaga se\u00f1al de Oaxaca. 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