{"id":7222,"date":"2011-01-18T08:59:09","date_gmt":"2011-01-18T14:59:09","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7222"},"modified":"2011-01-18T08:59:09","modified_gmt":"2011-01-18T14:59:09","slug":"la-conquista-del-mexico-prehispanico-por-medio-de-la-musica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7222","title":{"rendered":"La conquista del M\u00e9xico prehisp\u00e1nico por medio de la m\u00fasica"},"content":{"rendered":"<p><strong>La conquista musical de M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lourdes Turrent<\/strong><\/p>\n<p><strong>Arqueolog\u00eda\u00a0\u00a0 INAH<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El resultado m\u00e1s notable del trabajo de conversi\u00f3n que los frailes franciscanos llevaron a cabo con los naturales que habitaban la Cuenca de M\u00e9xico en el siglo xvi, fue el esplendor del culto. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Esplendor que se entendi\u00f3 como sonoridad, ya que en el proceso de evangelizaci\u00f3n el canto y el brillo de los instrumentos ocup\u00f3 un lugar central.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En los primeros a\u00f1os de la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola, los cantos y sonidos que produc\u00edan los instrumentos prehisp\u00e1nicos utilizados por los indios en las festividades dedicadas a sus deidades inquietaba a los espa\u00f1oles, quienes afirmaban que cantos y sonido eran idol\u00e1tricos. Tlapitzalli, flauta tubular. MNA.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 significa para un estudioso interesado en la m\u00fasica ind\u00edgena descubrir en las comunidades del M\u00e9xico de hoy rastros musicales de la labor de evangelizaci\u00f3n? Que el trabajo de evangelizaci\u00f3n afect\u00f3 y conform\u00f3 nuevos sectores de la comunidad ind\u00edgena, para que ellos hicieran posible la pr\u00e1ctica sonora: la interpretaci\u00f3n de la m\u00fasica, la construcci\u00f3n de instrumentos e incluso la realizaci\u00f3n de danzas, que se consideraban indispensables para solemnizar las celebraciones del calendario cat\u00f3lico. El presente texto est\u00e1 dedicado a describir el proceso de evangelizaci\u00f3n que hizo posible esa pr\u00e1ctica sonora.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los primeros pasos<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los franciscanos no pudieron conmover a la poblaci\u00f3n en los primeros cinco a\u00f1os de su estancia en nuestro territorio. Llegaron en 1524 a solicitud de Cort\u00e9s, quien hinc\u00f3 las rodillas en el suelo para darles la bienvenida. De los 12, tres se establecieron en la ciudad de M\u00e9xico y otros trabajaron en Texcoco. Sobre la conversi\u00f3n de los ind\u00edgenas que viv\u00edan en el islote, Motolinia escribi\u00f3: \u201ca pesar de su derrota, los mexicanos andaban muy fr\u00edos. Era esta tierra un traslado del infierno; ver los moradores de noche, dar voces unos llamando al demonio, otros borrachos, otros cantando y bailando. Ta\u00f1\u00edan atabales, bocinas, cornetas y caracoles grandes, en especial en las fiestas de sus demonios\u201d. Y contin\u00faa explicando:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Aunque en lo p\u00fablico no se hac\u00edan los sacrificios acostumbrados en que sol\u00edan matar hombres, en lo secreto, por los cerros y lugares escondidos y apartados, y tambi\u00e9n de noche en los templos de los demonios que a\u00fan todav\u00eda estaban de pie [los frailes se hab\u00edan encargado de que fueran destruidos], no dejaban de hacer sacrificios; y los diab\u00f3licos templos se estaban servidos y guardados con sus ceremonias antiguas y aun en confirmaci\u00f3n de esto los mismos religiosos a veces o\u00edan de noche la grita de los bailes, cantares y borracheras en que andaban.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Eran entonces el canto, la m\u00fasica y la danza, formas en que los antiguos mexicanos expresaban su religiosidad. Y los frailes las escuchaban y ve\u00edan. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Pero no pod\u00edan hacer nada para mudarlas y aprovecharlas para su prop\u00f3sito. As\u00ed que empezaron por acercarse a los ni\u00f1os. Jugando con ellos empezaron a aprender las lenguas de los pueblos. Poco a poco los convencieron de vigilar a sus padres y de que los denunciaran si hac\u00edan fiesta o ceremonia. Los peque\u00f1os aceptaron y llegaron a recorrer las rutas de los mercaderes; aun se atrevieron, en Tlaxcala, a apedrear a un sacerdote ind\u00edgena. Las cr\u00f3nicas franciscanas afirman: \u201cY lo planeado tuvo algo de \u00e9xito porque los adultos mor\u00edan de asombro, ya que no pod\u00edan poner las manos en los ni\u00f1os y estaban espantados de tanto atrevimiento\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sin embargo, sabemos por Motolinia que la poblaci\u00f3n al ver eso respondi\u00f3 menos al llamado. Por eso los religiosos intentaron \u201cmil modos y maneras\u201d para atraer a los naturales \u201cen conocimiento de un solo Dios verdadero\u201d. Viendo que en ellos todo era cantar y bailar, comenzaron entonces a reunir en los atrios de los conventos a los peque\u00f1os para ense\u00f1arles oraciones, cantando en \u201cun tono muy llano y gracioso\u201d. Los frailes pusieron m\u00fasica a las oraciones m\u00e1s conocidas: \u201cPadre Nuestro\u201d, \u201cAve Mar\u00eda\u201d, \u201cSalve\u201d. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Pedro de Gante se dio cuenta del gusto con que los ind\u00edgenas hac\u00edan todo eso y decidi\u00f3 organizar para ellos grandes fiestas a partir de la Navidad de 1529. Incluso les regal\u00f3 \u201clibreas para bailar, porque as\u00ed lo usaban\u201d. Ese mismo a\u00f1o, en Pascua \u201cconvid\u00f3 a todos los principales de toda la tierra a veinte leguas alrededor de [la ciudad de] M\u00e9xico\u201d a una gran celebraci\u00f3n con canto y danza. Cada provincia tuvo un lugar en el atrio del viejo convento franciscano de la capital del virreinato y coloc\u00f3 una tienda \u201ca donde se recog\u00edan\u201d. Y fue entonces cuando los ind\u00edgenas escucharon por primera vez melod\u00edas de la Iglesia occidental: \u201ctanto de canto llano como de canto de \u00f3rgano\u201d (canto gregoriano y polifon\u00eda).<\/strong><\/p>\n<p><strong>La respuesta de la comunidad ind\u00edgena fue entusiasta. Empezaron a acudir a los templos, en donde se reun\u00edan \u201ca deprender la doctrina\u201d y a entonarla. Los franciscanos empezaron a so\u00f1ar, entonces, con la posibilidad de revivir la primera Iglesia cristiana y formar \u201cen los nuevos reinos\u201d un clero ind\u00edgena modelo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los primeros frailes evangelizadores fundaron colegios \u2013como los de Santa Cruz de Tlatelolco y San Jos\u00e9 de los Naturales\u2013 en donde los hijos de la antigua nobleza mexica fueron educados en el canto, entre otras artes. Indios cantando. C\u00f3dice Florentino, lib. X, f. 19r. digitalizaci\u00f3n: Ra\u00edces <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las escuelas anexas a los monasterios<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por eso los franciscanos le pidieron \u201ca los se\u00f1ores y principales que junto a sus monasterios edificasen un aposento bajo en que oviese una pieza muy grande donde se ense\u00f1asen y educasen los hijos de los mismos principales\u201d. Los hijos de nobles y principales se educar\u00edan con ellos, en los conventos; los descendientes de los plebeyos, en el patio de la iglesia, donde continuar\u00edan aprendiendo la doctrina por medio de cantos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los frailes quisieron que estas escuelas fueran seminarios. \u201cLos ense\u00f1aron, a los hijos de principales, a levantarse a media noche [a cantar los nocturnos], y en la ma\u00f1ana a decir los maitines de Nuestra Se\u00f1ora [a cantar los oficios divinos matutinos, como todo ministro de la Iglesia estaba obligado a hacer] y luego de ma\u00f1ana las horas y a\u00fan les ense\u00f1aron en la noche a azotarse\u201d. Obtuvieron mucho \u00e9xito, y por eso los frailes permitieron que los j\u00f3venes educados por ellos empezaran a desempe\u00f1ar los distintos oficios que requer\u00eda la vida del monasterio: \u201cde los que sab\u00edan leer y escribir se seleccionaron algunos para cantores de la iglesia, otros aprend\u00edan la confesi\u00f3n y ceremonias de ayudar a la misa para servir de sacristanes. Tambi\u00e9n sol\u00edan ser porteros y hortelanos\u201d. Para 1560, a\u00f1o en que los franciscanos enviaron a petici\u00f3n del rey un informe sobre su labor, se preciaron de haber formado un grupo de naturales con conocimientos musicales, nuevas costumbres y expectativas que definitivamente se hab\u00edan acercado a la verdadera religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El esplendor del culto<\/strong><\/p>\n<p><strong>Gracias al papel que los ind\u00edgenas de-sempe\u00f1aron en los conventos pudieron conservar formas rituales propias: procesiones, danzas y el uso de atav\u00edos. Perdieron sus melod\u00edas originales, as\u00ed como los textos de los cantos, porque adoptaron los instrumentos mel\u00f3dicos occidentales y cantaban oraciones o plegarias propias de la Iglesia. Pero las acomodaron a formas r\u00edtmicas de su tradici\u00f3n gracias al uso del hu\u00e9huetl, el teponaztli y diversas percusiones. Poco a poco se convirtieron en profesionales: adem\u00e1s de cantar, \u201ccomenzaron a pautar y apuntar canto de llano como canto de \u00f3rgano y de ambos cantos hicieron muy buenos libros y salterios [libros de coro] de letra muy gruesa para los coros de los frailes\u201d. Los ind\u00edgenas \u201cllegaron a escribir villancicos\u201d y a tocar diversos instrumentos de uso en el viejo continente, que aprendieron a construir de ministriles llegados de Espa\u00f1a.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En los templos estaban organizados en capillas: grupos de cantores y ministriles que se hallaban bajo la direcci\u00f3n de un maestro de capilla, responsable de la m\u00fasica durante las celebraciones lit\u00fargicas. \u201cEstos cantores \u2013dice Torquemada\u2013, entre los que hab\u00eda muy diestros, se iban remudando cada a\u00f1o en el oficio de maestros y capitanes. Por cada capilla hab\u00eda cinco o seis, aunque pod\u00eda haber m\u00e1s porque hab\u00eda muchos: formaron buenos conjuntos de contrabajos, altos, tenores y tiples\u201d (las voces necesarias para interpretar m\u00fasica polif\u00f3nica). Mendieta escribi\u00f3: \u201cpuedo afirmar que [en la rep\u00fablica de indios] no hay pueblo de cien vecinos que no tenga cantores que oficien las misas y v\u00edsperas en canto de \u00f3rgano con sus instrumentos de m\u00fasica\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La comunidad ind\u00edgena y la m\u00fasica<\/strong><\/p>\n<p><strong>El esplendor del culto seguramente se hubiera ido apagando si los religiosos no hubieran desarrollado su trabajo de evangelizaci\u00f3n con los adultos. En 1560, los franciscanos informaron al rey que algunos de los frailes hab\u00edan instituido cofrad\u00edas entre los ind\u00edgenas, \u201ccon el fin de acrecentar la devoci\u00f3n a determinada imagen, asegurar su provisi\u00f3n de cera o disponer de gente para recibir el Sant\u00edsimo Sacramento, o\u00edr misa, asegurar la asistencia a las fiestas, etc.\u201d Estas congregaciones, que tambi\u00e9n aseguraban previsi\u00f3n social a sus allegados, eran un medio eficaz de control porque funcionaban con base en ordenanzas en las que se especificaban las obligaciones de sus miembros y los castigos por incumplimiento. Al principio supervisadas de manera cercana por los religiosos y por las autoridades, ya que deb\u00edan establecerse con ciertas ordenanzas para que se adecuaran a los requerimientos del derecho de Nueva Espa\u00f1a, poco a poco las congregaciones se separaron de los conventos e iniciaron una vida propia, en gran medida aut\u00f3noma, lo que les permiti\u00f3 seguir operando a lo largo de casi tres siglos de virreinato. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Algo similar sucedi\u00f3 con los m\u00fasicos constructores de instrumentos y los gremios. Los frailes alentaron a los ind\u00edgenas para que de los ministriles espa\u00f1oles aprendieran a construir instrumentos. Pronto empezaron a usar, nos cuenta Mendieta: \u201cflautas, luego chirim\u00edas, despu\u00e9s orlos [oboe r\u00fastico de casi dos metros de largo] y tras ellos vihuelas de arco, cornetas y bajones\u201d. Les interes\u00f3 que los naturales aprendieran a tocar la flauta porque con \u00e9sta se acompa\u00f1aba el canto en los templos: se \u201cusaban para oficiar y tocar en armon\u00eda\u201d, explica Mendieta. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Por esto, la decisi\u00f3n tomada desde el Primer Concilio Provincial Mexicano de que \u201cse viera\u201d que los ind\u00edgenas suplantaran en las iglesias sus instrumentos por \u00f3rganos, no se llev\u00f3 a cabo durante la evangelizaci\u00f3n. Tampoco en los siguientes a\u00f1os: ten\u00edan un costo muy elevado y necesitaban de art\u00edfices experimentados. Pero la libertad con que los ministriles espa\u00f1oles se manejaban para construir y vender sus instrumentos, ense\u00f1\u00f3 a los ind\u00edgenas a hacerlo. Pronto los constructores de instrumentos prescindieron de la supervisi\u00f3n de los religiosos. El gremio de violeros, poco importante dentro del mundo del trabajo, no necesitaba siquiera de los ministriles venidos de la pen\u00ednsula. Los m\u00fasicos ind\u00edgenas acostumbraron heredar a sus familiares su oficio: la construcci\u00f3n de los instrumentos, su interpretaci\u00f3n y el ceremonial que deb\u00eda seguirse para participar en las fiestas religiosas de la comunidad. Por este camino, las cofrad\u00edas y los m\u00fasicos de la rep\u00fablica de indios continuaron participando en las celebraciones religiosas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los cantores y el cabildo<\/strong><\/p>\n<p><strong>Para 1586, fecha del Tercer Concilio Provincial Mexicano, era claro para la corona, el clero secular y tambi\u00e9n para los mendicantes que su proyecto de formar un clero ind\u00edgena modelo no era viable en los virreinatos de ultramar. El levantamiento del cacique don Carlos de Texcoco, educado por los franciscanos, sirvi\u00f3 de pretexto desde 1539 para dejar de alentar tanto al Colegio de San Jos\u00e9 de los Naturales, donde se hab\u00edan formado pintores, escultores, talladores etc., como al Imperial Colegio de Indios de Santiago Tlatelolco, cuyos exalumnos deb\u00edan ser latinistas. Esto hizo que las autoridades de Nueva Espa\u00f1a buscaran resultados de la evangelizaci\u00f3n en hechos concretos, y por ello continuaron impulsando la participaci\u00f3n de la comunidad ind\u00edgena en las fiestas del calendario lit\u00fargico a trav\u00e9s de la danza y la m\u00fasica.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Debido a que los naturales entrar\u00edan a la Iglesia como ministros s\u00f3lo por excepci\u00f3n, los cantores, que ya en 1560 ten\u00edan a su cargo las ceremonias, empezaron a de-sempe\u00f1arse como responsables de un oficio en los conventos. Recib\u00edan una paga por su trabajo y estaban exentos de tributo. Continuaron supervisando el funcionamiento de las escuelas, que s\u00f3lo operaban de d\u00eda \u201cporque los muchachos se iban a dormir a sus casas\u201d. Los cantores dec\u00edan las horas can\u00f3nicas e inclusive celebraban misa en seco (sin consagrar). El cura de \u201cG\u00fceg\u00fcetoca\u201d hac\u00eda saber a sus superiores en 1560, que en los pueblos de visita en donde no hab\u00eda un convento:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2026el maestro de capilla o cantor principal ten\u00eda cargo de que todos los ni\u00f1os y ni\u00f1as fuera cada d\u00eda a deprender la doctrina porque ans\u00ed les era mandado, y \u00e9l y los cantores dec\u00edan las Horas de Nuestra Se\u00f1ora cada d\u00eda. Y cuando hab\u00eda alguna fiesta se dec\u00edan las v\u00edspera de tal d\u00eda con toda devoci\u00f3n y hac\u00edan ta\u00f1er a la noche por las \u00e1nimas del purgatorio para que rezaran, y [de] los dem\u00e1s que no pod\u00edan venir a misa ten\u00eda cargo el alguacil de la iglesia de hacerlos juntar en ella y que dijeran la doctrina.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Poco a poco los cantores empezaron a trabajar con los tequitlatos (encargados del orden) y los tlapixques (indios de confianza). Su trabajo coincidi\u00f3 con el \u00e9xito que obtuvo la empresa de reunir en pueblos a los naturales y de imponerles como forma de gobierno un cabildo. Miranda explica: \u201cel pueblo se\u00f1or\u00eda gobernado por su cacique o se\u00f1or se transform\u00f3 en el pueblo consejo \u2013o sujeto a persona\u2013 gobernado por un organismo colectivo emanado de \u00e9l, llamado cabildo o ayuntamiento\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los miembros del cabildo eran elegidos por votaci\u00f3n. Destacaban entre sus miembros: los gobernadores (problemas de gobierno), alcaldes ordinarios (labores judiciales), regidores (administraci\u00f3n, ornato, limpieza y regulaci\u00f3n de mercados), alguaciles mayores (polic\u00eda), mayordomos (econom\u00eda). Hab\u00eda otros miembros, seg\u00fan el n\u00famero de habitantes y la importancia del pueblo: alguaciles especiales (encargados del tianguis), capitanes o mandones (organizadores del servicio personal). Como una de las actividades centrales de la vida de la comunidad eran las ceremonias religiosas y la conmemoraci\u00f3n del patrono del lugar, tambi\u00e9n formaron parte del cabildo los m\u00fasicos y cantores, encargados de la iglesia y de las fiestas. <\/strong><\/p>\n<p><strong>La importancia de la m\u00fasica y la danza en la rep\u00fablica de indios se conserv\u00f3 en las comunidades ind\u00edgenas de la Nueva Espa\u00f1a. Fue una pr\u00e1ctica que el gobierno espa\u00f1ol nunca prohibi\u00f3 porque la fiesta ind\u00edgena, en el contexto de la arquitectura virreinal, fue la manera en que se comprob\u00f3 que el trabajo de evangelizaci\u00f3n hab\u00eda tenido \u00e9xito despu\u00e9s de 1560. <\/strong><\/p>\n<p><strong>En las fachadas de varios edificios religiosos de la Cuenca de M\u00e9xico se colocaron esculturas de \u00e1ngeles ejecutando instrumentos musicales europeos. <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La conquista musical de M\u00e9xico Lourdes Turrent Arqueolog\u00eda\u00a0\u00a0 INAH \u00a0 El resultado m\u00e1s notable del trabajo de conversi\u00f3n que los frailes franciscanos llevaron a cabo con los naturales que habitaban la Cuenca de M\u00e9xico en el siglo xvi, fue el esplendor del culto. 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