{"id":7437,"date":"2011-02-02T11:28:46","date_gmt":"2011-02-02T17:28:46","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7437"},"modified":"2011-02-02T11:28:46","modified_gmt":"2011-02-02T17:28:46","slug":"%c2%bfque-se-entiende-por-justicia-la-nueva-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7437","title":{"rendered":"\u00bfQue se entiende por justicia?; La nueva justicia"},"content":{"rendered":"<p><strong>La nueva justicia y la palabra del EZLN. <\/strong><\/p>\n<p><strong>B\u00e1rbara Zamora<\/strong><\/p>\n<p><strong>En el marco jur\u00eddico nacional y en la legislaci\u00f3n internacional, se han establecido derechos para todos los seres humanos entre los cuales est\u00e1 el derecho a la justicia; justicia que debe ser impartida por tribunales independientes cuyas resoluciones deben emitirse de manera pronta, completa, imparcial y gratuita por jueces independientes e imparciales.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Este derecho a la justicia se encuentra establecido en el art\u00edculo 17 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de los Estados Unidos Mexicanos; el art\u00edculo 10 de la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos; el art\u00edculo 14.1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol\u00edticos; el art\u00edculo XVIII de la Declaraci\u00f3n Americana sobre Derechos y Deberes del hombre; el art\u00edculo 8.1 de la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>A pesar de lo que ordenan estas legislaciones tanto nacionales como internacionales, lo que ocurre en la realidad es algo totalmente diferente y no tiene nada que ver con el ideal de justicia que se\u00f1alan estos instrumentos jur\u00eddicos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El problema esencial es que la justicia ya no est\u00e1 dirigida a restablecer la armon\u00eda, quiz\u00e1 porque en nuestra \u00e9poca ya no tenemos una idea de lo que significa el Orden y la Armon\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La justicia y su aplicaci\u00f3n est\u00e1n \u00edntimamente ligadas a la noci\u00f3n de delito. De aquello que los hombres consideran un delito, podemos hacernos una idea de lo que es la justicia para un grupo de hombres o para una sociedad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Es evidente que hoy ya no se legisla para tratar de mantener el orden del mundo, el dif\u00edcil equilibrio que rige todas las cosas, sino para restablecer o proteger los intereses y los valores que han pactado un grupo de hombres o una sociedad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuando un delito es abolido significa que esa sociedad ya no reconoce en \u00e9l una transgresi\u00f3n a sus valores o a los fundamentos que tejen sus estructuras, sus instituciones o sus intereses. Si un delito es abolido significa que ya no atenta contra el equilibrio de la sociedad, pues ese equilibrio se ha desplazado hacia otros lugares.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por ejemplo, se suprimen delitos como el adulterio y la difamaci\u00f3n; en cambio se tipifica como conducta delictiva el reclamo de un derecho calific\u00e1ndola como terrorismo, creando estados de excepci\u00f3n donde todos los derechos y libertades est\u00e1n limitados, condicionados o anulados por la violencia de las fuerzas militares y policiales.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La gran similitud de la reforma constitucional penal mexicana con la ley antiterrorista espa\u00f1ola y la ley patri\u00f3tica de Estados Unidos, nos demuestra que las leyes se globalizan y obedecen a los intereses de los gobiernos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Es por ello que ya no reconocemos a las instituciones judiciales de nuestro pa\u00eds o del mundo, porque ya no nos reconocemos en el orden que nos proponen, en los hilos que tejen la comunidad de la que pretenden hacernos parte. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Esa justicia es ilegitima porque el tipo de universo que protege no es el que nosotros hemos imaginado, ni el que nosotros hemos pactado.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La justicia es impuesta y aplicada por aquellos que tienen el poder, es el reflejo del mundo tal y como ellos lo conciben. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Esta es la raz\u00f3n por la que una gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, la m\u00e1s pobre, siempre se ha sentido excluida o atacada por esa justicia, pues en el orden del mundo que \u00e9sta trata de proteger, ellos est\u00e1n ausentes, o son considerados como enemigos. Las penas y los castigos est\u00e1n destinados a conservar una estructura social; son un procedimiento, un mecanismo pol\u00edtico, para mantener el orden impuesto desde el poder.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En suma, en los tribunales no se administra justicia, solo se aplican las leyes y adem\u00e1s se hace de manera discrecional y con criterios pol\u00edticos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Ejemplos de ellos tenemos muchos: los mineros de Pasta de Conchos, los colonos de Lomas del Poleo, los presos de Atenco, los muertos y los presos de Oaxaca, los mineros de Cananea, los electricistas del SME, los ni\u00f1os quemados en la guarder\u00eda de Sonora, las familias asesinadas por los militares en los retenes, los ejidatarios de San Pedro Tultepec, los comuneros de San Miguel Xoltepec, la comunidad de Santa Cruz Atizap\u00e1n, la comunidad de San Agust\u00edn, el ejido Playa Lim\u00f3n. los comuneros de Ocotepec.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Esta comunidad de Ocotepec, hizo valer su derecho a elegir sus autoridades internas como es el comisariado de bienes comunales mediante usos y costumbres, como lo hab\u00eda venido haciendo siempre; sin embargo, con una resoluci\u00f3n ignominiosa y cantinflesca, la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n, determin\u00f3 que esta actividad, es decir la de elegir a su comisariado \u201cno puede formar parte del ejercicio de libre determinaci\u00f3n de las comunidades ind\u00edgenas, ya que en caso de realizar tales actividades las comunidades ind\u00edgenas, se correr\u00eda el riesgo de quebrantar la unidad nacional\u201d <\/strong><\/p>\n<p><strong>Por todas estas razones es que ahora debemos hablar de una nueva justicia y primero tenemos que interrogarnos sobre la experiencia pol\u00edtica que debe sustentarla \u00bfQu\u00e9 es una experiencia pol\u00edtica? Es la experiencia del v\u00ednculo entre los hombres, un v\u00ednculo que crea una comunidad entre ellos. La dimensi\u00f3n y la profundidad pol\u00edtica de una sociedad est\u00e1n \u00edntimamente relacionadas con el tipo de v\u00ednculo que han establecido los hombres que la conforman.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hay que preguntarnos, \u00bfcu\u00e1l es el v\u00ednculo que hoy nos une como sociedad? \u00bfcu\u00e1l es la expresi\u00f3n de nuestra experiencia pol\u00edtica? Probablemente no existe. No son sin duda, las elecciones. No son las leyes que hoy rigen al pa\u00eds. No es, como quieren hacernos creer, el combate a la delincuencia organizada o al terrorismo. <\/strong><\/p>\n<p><strong>El v\u00ednculo que hab\u00eda ente nosotros se ha roto y, al romperse, se anul\u00f3 toda posibilidad de justicia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n mexicana, nuestro v\u00ednculo fue la Constituci\u00f3n de 1917. Es decir, nuestra experiencia pol\u00edtica y, con ello, nuestra experiencia de la justicia, estaba fundada en este libro, en la palabra. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Hoy esa Constituci\u00f3n ya no existe. Y a\u00fan, si existiera. Ya no ser\u00eda lo suficientemente fuerte para renovar los v\u00ednculos que se han roto entre nosotros.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En el caos que hoy se ha instaurado, debemos imaginar nuevos v\u00ednculos entre nosotros. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Tal vez necesitamos algo m\u00e1s que una revoluci\u00f3n, porque una revoluci\u00f3n solo sirve para derrocar temporalmente a una persona o a un gobierno.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pero nuestra revoluci\u00f3n debe servir para forjar una nueva armon\u00eda, para imaginar y construir los v\u00ednculos pol\u00edticos sobre los que se tejer\u00e1 la nueva sociedad que nazca de ella.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una revoluci\u00f3n cuyo \u00fanico objetivo sea derrotar al poder en turno, forjar\u00e1 una experiencia pol\u00edtica basada en la persecuci\u00f3n, en la sangre y en el terror. Y ese ser\u00e1 el tipo de relaci\u00f3n que establecer\u00e1n los hombres nacidos de ese movimiento pol\u00edtico extremo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Un universo en fragmentos, como el nuestro, es decir un universo donde la experiencia pol\u00edtica entre los individuos de una comunidad se ha roto, es un lugar donde la relaci\u00f3n entre el hombre y su lengua tambi\u00e9n se ha hecho pedazos. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Por que la justicia es el cuidado de ese v\u00ednculo liger\u00edsimo que une todas las cosas del universo, y que ante todo- une las palabras, los actos y los hombres. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 es una nueva justicia? Quiz\u00e1 no deber\u00edamos buscar una nueva justicia, sino la reparaci\u00f3n de los v\u00ednculos que la justicia se encargaba de proteger y de mantener unidos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ahora nos enfrentamos a una doble tarea. Crear un nuevo v\u00ednculo entre nosotros \u2013una experiencia pol\u00edtica de otro orden- y crear una nueva forma de protegerla.<\/strong><\/p>\n<p><strong>No podemos imaginar la forma de proteger el v\u00ednculo que nos teje a nosotros como comunidad o como pa\u00eds, es decir, no podemos imaginar una nueva justicia, si antes no hemos forjado un nuevo v\u00ednculo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El sue\u00f1o de una nueva justicia se sostiene sobre la fe en ese sue\u00f1o. Si no es un sue\u00f1o colectivo, si no es un sue\u00f1o que penetre los p\u00e1rpados de todos, el despertar seguir\u00e1 siendo sangriento. Porque \u00bfc\u00f3mo proteger un sue\u00f1o que no compartimos? Habr\u00e1 que so\u00f1ar una justicia que no pase por los castigos f\u00edsicos, ni por las prisiones, ni por la pena de muerte, ni por la confinaci\u00f3n en centros de higiene p\u00fablica, ni por la condena de los instintos o de los deseos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Sin embargo, tal vez, un nuevo v\u00ednculo ha nacido entre nosotros y ese v\u00ednculo \u2013que une a personas que hablan distintas lenguas, de diversos pa\u00edses, de culturas diferentes, personas que aparentemente nada comparte- es la palabra del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional. Una palabra que no destruye, sino que a su paso va curando todas las heridas del mundo, recogiendo cada fragmento hasta reparar \u2013con esa nueva violencia- todos los v\u00ednculos que el hombre ha olvidado o ha destruido.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Seguir llenando el lenguaje de lamentos es destruir el delicado v\u00ednculo que ahora nos convoca y que, quiz\u00e1, nos une.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Como ha hecho el EZLN, como hacen los verdaderos poetas, nosotros tenemos que transformarnos en palabras, y as\u00ed, como en los altos poemas, combatir alegremente. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Y tambi\u00e9n imaginar una nueva violencia, una violencia que cuide de la vida, para que nuestro sue\u00f1o no se evapore en medio de una noche de sangre.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La nueva justicia y la palabra del EZLN. 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