{"id":7464,"date":"2011-02-04T10:55:02","date_gmt":"2011-02-04T16:55:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7464"},"modified":"2011-02-04T10:55:02","modified_gmt":"2011-02-04T16:55:02","slug":"la-grandeza-del-estado-de-chiapas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7464","title":{"rendered":"La grandeza del estado de Chiapas"},"content":{"rendered":"<p><strong>El tatic de Chiapas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Miguel Le\u00f3n-Portilla<\/strong><\/p>\n<p><strong>La Jornada<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Comenzar\u00e9 recordando algunos de los atributos naturales y culturales de Chiapas, donde el tatic Samuel Ruiz labor\u00f3 incansable durante cerca de 40 a\u00f1os. Chiapas, con algo m\u00e1s de 74 mil kil\u00f3metros cuadrados \u2013aproximadamente la extensi\u00f3n de Austria\u2013 y cerca de 250 kil\u00f3metros de costas en el Pac\u00edfico, posee una geograf\u00eda variada y abundante en recursos: tierras altas, mesetas, bosques, selvas y planicies costeras, grandes r\u00edos como el Grijalva, Mezcalapa, Usumacinta, Santo Domingo y tambi\u00e9n no pocos lagos, como los de Montebello. Chiapas y Tabasco son los estados m\u00e1s lluviosos de M\u00e9xico. Entre sus recursos sobresalen la madera de sus bosques, las plantaciones de cacao, caf\u00e9 y ma\u00edz. En sus pastizales prolifera el ganado.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Posee petr\u00f3leo, gas natural, azufre, en tanto que sus aguas a lo largo de sus litorales, sus lagos y r\u00edos son ricas en pesca. Un moderno y muy grande sistema de presas \u2013Malpaso, La Angostura, Nezahualc\u00f3yotl y Chicoasen\u2013 hace que hoy Chiapas sea el primer productor de energ\u00eda el\u00e9ctrica en el pa\u00eds. Y debe notarse de entrada que esto poco aprovecha a la mayor\u00eda de cerca de mill\u00f3n y medio de ind\u00edgenas que carecen de electricidad y de agua potable.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Recordemos que desde hace muchos siglos, Chiapas fue escenario de un gran desarrollo cultural. Habitada principalmente por grupos mayenses \u2013choles, lacandones, tzotziles, tzeltales, tojolabales, canjobales, mames y otros\u2013 as\u00ed como por zoques y gente de origen nahua-pipil, fue tierra donde, desde el periodo precl\u00e1sico anterior a la era cristiana, hasta la Conquista, floreci\u00f3 esplendente el universo cultural maya. Testigos de ello son las estelas de Izapa y Chiapa de Corzo, y de siglos posteriores los extraordinarios asentamientos de Yaxchil\u00e1n, Tonin\u00e1, Chil\u00f3n, Bonampak y Palenque, entre otros.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pero en esta tierra de tantas maravillas, en el siglo XVI incursionaron Pedro de Alvarado, Luis Mar\u00edn y Diego Mazariegos, a los cuales los pueblos originarios se opusieron a tal grado que los conocidos como \u201cindios chiapas\u201d, tras heroica resistencia, prefirieron despe\u00f1arse en el ca\u00f1\u00f3n del Sumidero antes que someterse a los conquistadores.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>En 1545 lleg\u00f3 a Chiapas como obispo fray Bartolom\u00e9 de las Casas. Contempl\u00f3 ah\u00ed c\u00f3mo en ese para\u00edso de luz y calor, subsist\u00edan los indios sojuzgados y sometidos en las encomiendas. Las Casas actu\u00f3 con vehemencia, defendi\u00f3 a los indios, se enfrent\u00f3 a los encomenderos, denunci\u00f3 ante el emperador Carlos V el drama que ah\u00ed se viv\u00eda. Pero no obstante que luch\u00f3 por ellos hasta su propia muerte, en 1566, la explotaci\u00f3n y la consiguiente miseria perduraron.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cerca de cuatro siglos despu\u00e9s otro obispo, Samuel Ruiz Garc\u00eda lleg\u00f3 tambi\u00e9n a Chiapas y pudo percatarse de que, no obstante que M\u00e9xico hab\u00eda alcanzado su independencia y no obstante la reforma liberal y la Revoluci\u00f3n de 1910, la situaci\u00f3n de los indios poco o nada hab\u00eda cambiado. Para \u00e9l, que hab\u00eda estudiado en Roma y ten\u00eda muy buena preparaci\u00f3n teol\u00f3gica y en general acad\u00e9mica, fue un choque lo que contemplaba. Le llev\u00f3 tiempo enterarse cabalmente de lo que ocurr\u00eda. Tristes s\u00edmbolos de ello eran los indios que, al encontrarse en la calle con los ladinos y los coletos, bajaban de la banqueta para que \u00e9stos pasaran muy c\u00f3modos y tambi\u00e9n ver en los caminos a mujeres ind\u00edgenas encorvadas con pesadas cargas a la espalda.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Conoc\u00ed a don Samuel y con \u00e9l habl\u00e9 en algunas ocasiones y tambi\u00e9n en otras muchas o\u00ed hablar acerca de \u00e9l. Unos, como el antrop\u00f3logo de origen maya Alfonso Villa Rojas, que hab\u00eda trabajado en el Centro Indigenista de San Crist\u00f3bal de las Casas, me dijo varias veces que nunca se hab\u00eda imaginado que un obispo fuera como don Samuel. Me dec\u00eda: \u201cf\u00edjese, pienso que se parece a fray Bartolom\u00e9 de Las Casas\u201d. Por mi parte, a\u00f1adir\u00e9 que, al verlo, me pareci\u00f3 hombre alejado de cualquier arrogancia, inteligente y bondadoso. Al padre Las Casas lo aborrecieron los encomenderos y al tatic tambi\u00e9n lo detestaron los finqueros, los ricos y muchos pol\u00edticos que no quer\u00edan que les \u201cagitaran las aguas\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pienso que don Samuel, al que los tzotziles y otros llamaban ya tatic, padre, hizo suyos dos principios claves que normaron su actuar. Uno fue que hab\u00eda que liberar a los indios de las injusticias acumuladas por siglos y exigir respeto a sus derechos. Y por cierto que tiempo despu\u00e9s sus demandas coincidieron en gran parte con lo que fueron reclamos de los zapatistas en las discusiones que llevaron a los acuerdos de San Andr\u00e9s Larr\u00e1inzar. El tatic, como lo hab\u00eda hecho cuatro siglos antes fray Bartolom\u00e9, alz\u00f3 muchas veces su voz, haciendo denuncias, aunque con ello perturbara a no pocos potentados, pol\u00edticos, cl\u00e9rigos y al Vaticano mismo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El otro principio clave, expuesto con claridad por \u00e9l mismo, consisti\u00f3 en reconocer que, si como obispo, ten\u00eda que entregarse a la evangelizaci\u00f3n de los indios, deb\u00eda emprenderla no ya imponiendo ni menos atentando contra la cultura ind\u00edgena. As\u00ed hab\u00edan actuado muchos frailes desde el siglo XVI. Don Samuel se propuso entonces, y en ello tuvo seguidores, adaptar el cristianismo a la cultura ind\u00edgena, y no al rev\u00e9s, destruy\u00e9ndola e imponiendo lo que le era ajeno. Desde luego que esto, en tanto que aceptado y reconocido por algunos religiosos, como sus amigos el dominico Miguel Concha y el jesuita Eugenio Maurer, perturb\u00f3 a otros, desde curas y obispos hasta llegar al nuncio del Papa y a la curia Vaticana.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El tatic particip\u00f3 en todas las sesiones del Concilio Vaticano II, all\u00e1 por 1962, convocado por Juan XXIII. En \u00e9l, entre otros asuntos, se discuti\u00f3 ampliamente sobre las formas de evangelizaci\u00f3n de los pueblos de culturas distintas de la occidental. El principio del respeto y lo que se llam\u00f3 \u201cla inculturaci\u00f3n\u201d del cristianismo en los usos, costumbres y visi\u00f3n del mundo de los pueblos originarios de Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica y Asia, comenz\u00f3 entonces a abrirse camino; don Samuel ahond\u00f3 en ello y, as\u00ed como defend\u00eda los derechos de los indios, adopt\u00f3 una nueva forma de actuar. Antes que cualquier otra cosa busc\u00f3 y logr\u00f3 la participaci\u00f3n en la acci\u00f3n evangelizadora de hombres y mujeres descendientes de los pueblos originarios: instaur\u00f3 la formaci\u00f3n de di\u00e1conos ind\u00edgenas; propici\u00f3 el empleo en las iglesias de las lenguas nativas, no s\u00f3lo en los oficios religiosos sino tambi\u00e9n en traducciones de la Biblia. Sin ambages reconoci\u00f3 el valor de muchos de los s\u00edmbolos ind\u00edgenas ancestrales. \u00c9l mismo conoci\u00f3 y habl\u00f3 tzotzil, tzeltal y tojolabal.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Todo esto \u2013la lucha por los derechos ind\u00edgenas y la nueva forma de presentarles el cristianismo\u2013 molest\u00f3 a muchos. Y cuando el primero de enero de 1994 ocurri\u00f3 el alzamiento zapatista, el tatic, lejos de permanecer pasivo, se aprest\u00f3 con valent\u00eda para encontrarle soluci\u00f3n. Ante todo actu\u00f3 para impedir el derramamiento de sangre. En tal empe\u00f1o form\u00f3 parte del grupo mediador entre los zapatistas y el gobierno federal, al lado de hombres como Pablo Gonz\u00e1lez Casanova, Gonzalo Ituarte, Juan Ba\u00f1uelos y Concepci\u00f3n Calvillo viuda de Nava. Su participaci\u00f3n, siempre atenta a las demandas ind\u00edgenas \u2013autonom\u00eda, restituci\u00f3n de territorios ancestrales, representaci\u00f3n en las c\u00e1maras, respeto y apoyo al uso de sus lenguas&#8230;\u2013 no s\u00f3lo influy\u00f3 sino que fue decisiva.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Adem\u00e1s de denuncias y exigencias en pro de los indios, dio apoyo y protecci\u00f3n a los refugiados nativos de Guatemala que hu\u00edan de la persecuci\u00f3n gubernamental de ese pa\u00eds. Tambi\u00e9n levant\u00f3 la voz cuando ocurri\u00f3 la matanza en Acteal. Todo esto increment\u00f3 el disgusto y rencor de sus adversarios. El ya mencionado Miguel Concha recuerda que don Samuel recibi\u00f3 amenazas de muerte en varias ocasiones, al grado tal que incluso autoridades que lejos estaban de simpatizar con \u00e9l, como el gobernador de Chiapas Patrocinio Gonz\u00e1lez Garrido, ordenaron su protecci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hoy, al evocar la muerte del tatic, acaecida el 24 de enero de este a\u00f1o, podemos afirmar que, con su pensamiento y acci\u00f3n, ha dejado profunda huella no s\u00f3lo en Chiapas sino en M\u00e9xico entero, en Am\u00e9rica Latina y en otros lugares del mundo. Al difundirse la noticia de su fallecimiento las reacciones de inmediato se dejaron sentir. No s\u00f3lo sus hijos tzotziles, tzeltales y los dem\u00e1s nativos chiapanecos, sino tambi\u00e9n incontables acad\u00e9micos \u2013principalmente antrop\u00f3logos, soci\u00f3logos y periodistas\u2013 y a\u00fan pol\u00edticos de casi todas los partidos, incluso de aquellos que en ocasiones lo difamaron acus\u00e1ndolo de c\u00f3mplice en el levantamiento zapatista, en fin, la sociedad civil, han lamentado p\u00fablicamente su muerte. Numerosos art\u00edculos y esquelas en diversos medios de comunicaci\u00f3n dan testimonio de ello.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Y si esto es en verdad elocuente, hay algo m\u00e1s que debe ponerse de relieve. El tatic, como lo hab\u00eda hecho fray Bartolom\u00e9 de Las Casas, ha dejado un legado perdurable. Ambos, como defensores de los indios, actuaron sin reposo y dise\u00f1aron formas de proceder para lograr la defensa de sus derechos. Y tambi\u00e9n como cristianos verdaderos, expresaron p\u00fablico rechazo a las imposiciones y abrieron caminos para \u201cinculturar\u201d su mensaje en el ser de los pueblos originarios. Si Chiapas posee grandes atributos naturales y culturales, su riqueza incluye tambi\u00e9n, y de modo muy especial, la presencia y acci\u00f3n de hombres como Bartolom\u00e9 de Las Casas y Samuel Ruiz. La memoria de sus personas, ideas y actuaci\u00f3n es ya parte de la historia de Chiapas y tambi\u00e9n de M\u00e9xico, Am\u00e9rica Latina y otros muchos \u00e1mbitos de cultura.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Quiero concluir esta m\u00ednima recordaci\u00f3n del tatic aplic\u00e1ndole las palabras con que los antiguos sabios nahuas describ\u00edan al tlamcazqui Quetzalc\u00f3atl, el sacerdote cuyo t\u00edtulo evocaba a dicha deidad, conservadas en el C\u00f3dice florentino entre los textos que reuni\u00f3 fray Bernardino de Sahag\u00fan:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>A\u00fan cuando fuera pobre,\/ a\u00fan cuando su madre y su padre\/ fueran los pobres de los pobres,\/ no se ve\u00eda su linaje,\/ s\u00f3lo se atend\u00eda a su g\u00e9nero de vida,\/ a la pureza de su coraz\u00f3n,\/ a su coraz\u00f3n bueno y humano,\/ a su coraz\u00f3n firme.\/ Se dec\u00eda que ten\u00eda a Dios en su coraz\u00f3n,\/ que era sabio en las cosas de Dios.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Creyente como fue el tatic, podemos afirmar que fue \u00e9l un yolteotl, tuvo a Dios en su coraz\u00f3n, fue bueno y humano.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tatic de Chiapas Miguel Le\u00f3n-Portilla La Jornada \u00a0 \u00a0Comenzar\u00e9 recordando algunos de los atributos naturales y culturales de Chiapas, donde el tatic Samuel Ruiz labor\u00f3 incansable durante cerca de 40 a\u00f1os. 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