{"id":7544,"date":"2011-02-10T09:44:29","date_gmt":"2011-02-10T15:44:29","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7544"},"modified":"2011-02-10T09:45:15","modified_gmt":"2011-02-10T15:45:15","slug":"mexico-entregado-por-sus-politicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7544","title":{"rendered":"M\u00e9xico entregado por sus pol\u00edticos"},"content":{"rendered":"<div><strong>M\u00e9xico en <em>Wikileaks<\/em><\/strong><\/div>\n<div><em><strong>\u00a0<\/strong><\/em><\/div>\n<div><em><strong>\u00a0<\/strong><\/em><\/div>\n<div><strong>M\u00e9xico, entregado por su propia clase pol\u00edtica a la intervenci\u00f3n de EU<\/strong><\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pedro Miguel<\/p>\n<div id=\"article-text\">\n<div><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2011\/02\/10\/fotos\/004a1pol-1.jpg\" alt=\"Foto\" \/><\/div>\n<div>\n<div onmouseout=\"lupa.mouseOut (this, event)\">Agente de la Polic\u00eda Federal en tareas de vigilancia en un ret\u00e9n en la ciudad de Monterrey<\/div>\n<div onmouseout=\"lupa.mouseOut (this, event)\">Foto Reuters<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>N<\/div>\n<p>adie resiste el llamado: gobernantes y opositores, funcionarios y empresarios, jefes de polic\u00eda y cabezas de ONG, periodistas y encuestadores, todos por igual, acuden ante diplom\u00e1ticos de Estados Unidos para contarles lo que deseen saber sobre los asuntos de M\u00e9xico. La embajada y los consulados de Washington son confesionario, div\u00e1n, ventanilla de gestiones y pa\u00f1o de l\u00e1grimas, para la clase pol\u00edtica y para los notables. En no pocas ocasiones, pol\u00edticos y altos funcionarios comunican a los diplom\u00e1ticos estadunidenses cosas que no se atrever\u00edan a sostener en p\u00fablico; les adelantan, adem\u00e1s, intenciones legislativas, les consultan esbozos de programas oficiales o les exponen situaciones de las que la sociedad mexicana no tiene conocimiento. Los representantes de Estados Unidos acreditados en M\u00e9xico son, en conjunto, el m\u00e1s importante interlocutor en la vida institucional de este pa\u00eds. Posiblemente no sea una revelaci\u00f3n, pero resulta, en todo caso, una confirmaci\u00f3n de lo que siempre se ha sospechado y dicho, y que ahora se documenta en un paquete de dos mil 995 cables informativos, redactados por diplom\u00e1ticos estadunidenses de diverso rango. y que fueron enviados al Departamento de Estado desde M\u00e9xico o desde terceros pa\u00edses.\u00a0<\/p>\n<p>Este material informativo fue proporcionado a <em>La Jornada<\/em> por Sunshine Press Productions, que preside Julian Assange, portavoz y fundador de <em>Wikileaks,<\/em> y abarca cables fechados desde 1989 hasta 2010. 24 de ellos est\u00e1n clasificados como <q>\u201csecretos\u201d<\/q>; 461 se consideran <q>\u201cconfidenciales\u201d<\/q>; 870 son <q>\u201cclasificados\u201d<\/q> y mil 588 han sido <q>\u201cdesclasificados\u201d<\/q>. Es razonable suponer que se trata de un segmento de algo m\u00e1s amplio; as\u00ed lo deja ver la disparidad num\u00e9rica por a\u00f1os de emisi\u00f3n (un solo cable de 1989, 38 de 2005 y mil 206 de 2009, por ejemplo) y las referencias a documentos que no est\u00e1n en el conjunto. El material recibido consiste, en su gran mayor\u00eda, de reportes sobre pl\u00e1ticas con personalidades pol\u00edticas, administrativas, medi\u00e1ticas, policiales y militares, informes de reuniones, an\u00e1lisis regionales o tem\u00e1ticos de distinto calado y extensi\u00f3n, apuntes sobre peque\u00f1as gestiones o bien simples rese\u00f1as ins\u00edpidas de los medios nacionales. Lo que los documentos revelan, en forma aislada o le\u00eddos en conjunto, es lo siguiente:<\/p>\n<p>Clase pol\u00edtica de informantes<\/p>\n<p>Existe una casi absoluta disposici\u00f3n de pol\u00edticos, legisladores y funcionarios mexicanos para informar extensamente a los diplom\u00e1ticos del gobierno estadunidense, as\u00ed como una generalizada obsecuencia para con sus interlocutores de esa nacionalidad; resulta un tanto sorprendente que ninguno de los cables consigne, por parte de los informantes mexicanos, una sola cr\u00edtica hacia Estados Unidos, pr\u00e1cticamente ning\u00fan reclamo y ni una sola expresi\u00f3n de hostilidad. En varios casos, los connacionales citados comparten con sus interlocutores extranjeros la preocupaci\u00f3n por eventuales reacciones adversas de la opini\u00f3n p\u00fablica local hacia el gobierno del pa\u00eds vecino, y se esfuerzan por presentarse como socios confiables. En ocasiones, y con tono de disculpa, advierten de antemano a sus entrevistadores que tendr\u00e1n que formular, en p\u00fablico, alguna divergencia con respecto a Washington, a fin de no parecer demasiado proestadunidenses ante la sociedad.\u00a0<\/p>\n<p>En no pocos de los cables se consigna la sorpresa de los autores por la inesperada expresividad y el esp\u00edritu de colaboraci\u00f3n de sus entrevistados, quienes por lo general responden a cuanta pregunta se les haga, pero no formulan ninguna. La masa de documentos proporcionados a este diario por Sunshine Press Productions no incluye comunicaciones relativas al espionaje propiamente dicho, pero queda claro que la locuacidad de pol\u00edticos, funcionarios y comunicadores mexicanos casi podr\u00eda ahorrarles el trabajo a los esp\u00edas procedentes de la otra orilla del r\u00edo Bravo.<\/p>\n<p>De la lectura del material se desprende que en M\u00e9xico, por lo que toca a la clase pol\u00edtica, el tan citado sentimiento antiestadunidense es un mito urbano. Hace medio siglo, las izquierdas, el centro y hasta las derechas converg\u00edan en una animadversi\u00f3n variopinta hacia Estados Unidos que se originaba, respectivamente, en el antimperialismo, en el nacionalismo revolucionario y en el rechazo cat\u00f3lico y castizo al protestantismo anglosaj\u00f3n. Bajo esas expresiones ideol\u00f3gicas subyac\u00eda una constante incuestionable de la realidad: a lo largo de la historia de M\u00e9xico como naci\u00f3n independiente, las m\u00e1s graves y abundantes amenazas a su seguridad, integridad y soberan\u00eda han provenido del vecino del norte.<\/p>\n<p>A lo que puede verse, la era del Tratado de Libre Comercio ha producido en M\u00e9xico una casta dominante que, o bien se qued\u00f3 sin memoria hist\u00f3rica, o bien perdi\u00f3 el sentido de pertenencia a su propio pa\u00eds. Los entrevistados hablan mal unos de otros; los funcionarios estatales y municipales acuden directamente a los representantes de Washington para pedir ayuda ante la inseguridad y el acoso de la delincuencia, y se brincan ol\u00edmpicamente a la Federaci\u00f3n; los empleados federales se quejan de los estatales y municipales; en el curso de los contactos, cada cual vela por sus propios intereses \u2013nadie invoca la defensa o la promoci\u00f3n del inter\u00e9s nacional\u2013 y la vista de conjunto podr\u00eda describirse con la expresi\u00f3n <q>\u201ccada quien para su santo\u201d<\/q>.<\/p>\n<div>\n<p>El proconsulado, al desnudo<\/p>\n<p>En contraste, los representantes diplom\u00e1ticos estadunidenses operan, casi invariablemente, con un sentido de Estado y con una cohesi\u00f3n que s\u00f3lo se rompe en lo estil\u00edstico. Una expresi\u00f3n recurrente: <q>\u201cen beneficio de nuestros intereses\u201d<\/q>. M\u00e1s all\u00e1 de eso, el material informativo pone de manifiesto la insaciable curiosidad de los personeros de Washington, su avidez \u2013casi podr\u00eda decirse: su morbo\u2013 por conocer a detalle los asuntos mexicanos, y su obsesi\u00f3n por armar visiones de conjunto de los temas de nuestro pa\u00eds. Parad\u00f3jicamente, el rigor empe\u00f1ado en la recopilaci\u00f3n de informaci\u00f3n no necesariamente se traduce en agudeza de entendimiento: con frecuencia, los diplom\u00e1ticos dejan de ver el bosque por observar los \u00e1rboles. Dan por sentado que los fen\u00f3menos delictivos se corregir\u00e1n mediante acciones meramente policiales y militares; se empe\u00f1an en hurgar en el desempe\u00f1o en materia de derechos humanos de miles de polic\u00edas, militares y funcionarios, aunque olvidan averiguar sus antecedentes penales; en primera intenci\u00f3n, suelen observar a sus interlocutores con distancia y escepticismo, pero acaban por creer lo que \u00e9stos les platican y, con una inocencia casi conmovedora, informan a Washington que los problemas est\u00e1n en v\u00edas de soluci\u00f3n gracias al programa fulano, que hay voluntad pol\u00edtica para enfrentar los obst\u00e1culos y terminan, de esa forma, por convertirse en creyentes casi \u00fanicos de un credo dudoso: el discurso oficial.\u00a0<\/p>\n<p>Otra inconsecuencia notable es el prurito de los diplom\u00e1ticos del norte por mostrarse <q>\u201cneutrales\u201d<\/q> en materia de pol\u00edtica partidista mientras que, al mismo tiempo, exhiben una insistencia monol\u00edtica en promover, en lo econ\u00f3mico, las <q>\u201creformas\u201d<\/q> que preconiza la doctrina neoliberal. De los documentos se infiere que sus redactores realmente creen que el Consenso de Washington es consenso, y no alcanzan a ver que las tomas de posici\u00f3n en favor o en contra del neoliberalismo se traducen en programas partidistas; en consecuencia, ellos, los diplom\u00e1ticos, se convierten en instrumentos de una flagrante intervenci\u00f3n de su gobierno en asuntos pol\u00edticos de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>A la embajada de Estados Unidos en M\u00e9xico, es decir, a la representaci\u00f3n del Departamento de Estado, no parece importarle que el poder p\u00fablico se ti\u00f1a de azul, de tricolor o de amarillo, siempre y cuando la autoridad resultante se conduzca con apego a las tendencias privatizadoras, desreguladoras y depredadoras vigentes en forma declarada desde 1988. En ese punto, la injerencia es descarnada y abierta, y los funcionarios estadunidenses act\u00faan como proc\u00f3nsules y, en no pocas situaciones, como gestores de los intereses empresariales de su pa\u00eds en un territorio intervenido desde hace lustros, no mediante el despliegue de fuerzas militares, sino por medio de la firma del Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte.<\/p>\n<p>En los d\u00edas que corren, la intervenci\u00f3n extranjera resulta particularmente inocultable en materia de seguridad y de combate a la delincuencia y al tr\u00e1fico de drogas. En este terreno, los estadunidenses no se cuidan de guardar las formas y se revelan, una y otra vez, como los verdaderos conductores de la <q>\u201cguerra\u201d<\/q> contra la criminalidad organizada. Esa <q>\u201cguerra\u201d<\/q> es el m\u00e1s reciente conducto para la injerencia y el creciente control de Estados Unidos sobre M\u00e9xico. Muy anterior a ella es el sometimiento voluntario a Washington por parte de pol\u00edticos representantes populares, funcionarios, mandos policiales y castrenses, as\u00ed como de algunos comentaristas y directivos de medios. Eso se ha dicho muchas veces y en muchos tonos, y se ha evidenciado, una vez m\u00e1s, en las declaraciones formuladas el lunes por el subsecretario de la Defensa del pa\u00eds vecino, Joseph Westphal, y complementadas el martes por la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, sobre perspectivas de ocupaci\u00f3n militar masiva. Los casi tres mil cables diplom\u00e1ticos que Sunshine Press Productions facilit\u00f3 a <em>La Jornada<\/em> permiten corroborar que la intervenci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica se adelant\u00f3, por mucho, a tales escenarios.<\/p>\n<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e9xico en Wikileaks \u00a0 \u00a0 M\u00e9xico, entregado por su propia clase pol\u00edtica a la intervenci\u00f3n de EU \u00a0 Pedro Miguel Agente de la Polic\u00eda Federal en tareas de vigilancia en un ret\u00e9n en la ciudad de Monterrey Foto Reuters N adie resiste el llamado: gobernantes y opositores, funcionarios y empresarios, jefes de polic\u00eda y cabezas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-7544","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7544","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7544"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7544\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7546,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7544\/revisions\/7546"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7544"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7544"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7544"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}