{"id":7791,"date":"2011-03-01T19:08:04","date_gmt":"2011-03-02T01:08:04","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7791"},"modified":"2011-03-01T19:08:37","modified_gmt":"2011-03-02T01:08:37","slug":"el-queretaro-cambiante-entre-el-siglo-xlx-al-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7791","title":{"rendered":"El Quer\u00e9taro cambiante entre el siglo XlX al XX"},"content":{"rendered":"<p>En la transici\u00f3n de Quer\u00e9taro<br \/>\nDel siglo X1X al XX<\/p>\n<p>El Padre \u201cRositas\u201d                            <\/p>\n<p> Jos\u00e9 F\u00e9lix Zavala<\/p>\n<p>Florencio Rosas<br \/>\nEl hombre de la transici\u00f3n<\/p>\n<p>Del siglo XlX al XX<\/p>\n<p>Benefactor de Quer\u00e9taro<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en la ciudad de Quer\u00e9taro<br \/>\nEn el barrio de la Cruz<br \/>\nUn 2  de febrero de 1843<br \/>\nHijo de  Vicente Rosas y Ramona Arce<br \/>\nA los diez a\u00f1os ingresa al Colegio de San Javier incorporado a la Universidad Pontificia<br \/>\nEl 11 de noviembre de 1860 se grad\u00faa de Bachiller<br \/>\nSe ordena sacerdote el 29 de Junio de 1860<br \/>\nEn la Catedral de le\u00f3n Gto. Por Mons. Diez De Sollano<br \/>\nCanta su primera misa el 8 de septiembre de 1860<br \/>\nEn 1877 por oposici\u00f3n es can\u00f3nigo magistral<br \/>\nDe 1877 a 1906 es rector del Seminario Conciliar de Quer\u00e9taro<br \/>\nEn 1893 es Arcediano de la Catedral<br \/>\nFunda el Seminario Conciliar de Quer\u00e9taro<br \/>\nLa casa de ejercicios y descanso de Santa Mar\u00eda del mexicano<br \/>\nEl Colegio de Ni\u00f1as<br \/>\nEl Liceo cat\u00f3lico<br \/>\nLa Escuela de artes y oficios<br \/>\nEl taller del sagrado Coraz\u00f3n<br \/>\nMaestro y Consejero de los primeros seis Obispos de la Di\u00f3cesis<br \/>\nMuere el 27 de marzo de 1917<\/p>\n<p>\u201c&#8230;una cosa saben todos y es que el Se\u00f1or Rosas pas\u00f3 a la inmortalidad con la aureola de una virtud heroica y ocupa un lugar muy se\u00f1alado entre los benefactores de Quer\u00e9taro&#8230;\u201d.<br \/>\nSon palabras de Marciano Tinajero Y Estrada, sexto obispo de la Di\u00f3cesis de Quer\u00e9taro, cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del Padre Rositas.<\/p>\n<p>Florencio Rosas, todas las ma\u00f1anas y en cualquier circunstancia, se postr\u00f3 siempre, bajo el \u00faltimo escal\u00f3n de las gradas del altar, para celebrar la santa misa, siguiendo adem\u00e1s del mandato de su coraz\u00f3n, las estrictas r\u00fabricas, le\u00eddas con tanto esmero, desde sus a\u00f1os de seminario, aprendidas del libro de Don Ferm\u00edn Irayzos, capell\u00e1n de monjas agustinas.<br \/>\nA esas horas, Quer\u00e9taro despertaba al susurro de su voz, que iniciaba con el  \u201c&#8230; et introibo ad altarem Dei&#8230;\u201d y las campanadas de la tercera llamada.<br \/>\n\u201c&#8230; la masa popular nos da raz\u00f3n de que el Se\u00f1or Rosas fue educador de varias generaciones de ni\u00f1os y j\u00f3venes&#8230; de muchos centenares de alumnos en el seminario conciliar&#8230;  se da cuenta que tuvo todas las cualidades que caracterizan a un verdadero predicador&#8230;  sabe el pueblo a que grado ejercitaba la caridad, socorriendo a los menesterosos, purificando las almas en el tribunal de la confesi\u00f3n&#8230;\u201d<br \/>\nEl Padre \u201cRositas\u201d, nacido en el barrio de la Cruz, un 23 de febrero de 1843, fue prototipo del sacerdote, de aquel Quer\u00e9taro, de finales del siglo X1X y principios del XX, alguien lo se\u00f1al\u00f3 como \u201cel ap\u00f3stol\u201d.<br \/>\nSu amigo y seguidor el can\u00f3nigo Daniel Fr\u00edas dijo de \u00e9l: \u201c Con su voz iluminaba, con su  calor encend\u00eda y con su fuerza mov\u00eda los corazones&#8230; sostuvo con su doctrina, ejemplo y oraci\u00f3n, la fe de nuestro pueblo&#8230;\u201d<br \/>\nHijo y honra de esta ciudad, el Padre Florencio Rosas, recorri\u00f3 las calles de Quer\u00e9taro en la transici\u00f3n del siglo XlX al XX, siempre bajo su brazo, las obras de Teresa de Avila y Juan De La Cruz, en su pensamiento siempre una reforma de la sociedad, por medio de la mujer y el sacerdote. Los medios. El p\u00falpito, el confesionario y las cartas personales.<br \/>\nEl \u201cgusano\u201d de la intelectualidad siempre lo persigui\u00f3, desde su juventud, como maestro de L\u00f3gica, Metaf\u00edsica y Etica, en el naciente seminario de Quer\u00e9taro, iniciado en el ex convento de San Antonio e itinerante despu\u00e9s por las calles del Desd\u00e9n y la Aduana, ahora Allende, hasta llegar a un lugar definitivo como fue el ex convento de Teresitas.<br \/>\nFue rector del seminario por treinta a\u00f1os, nombrado para esta responsabilidad, por Don Ram\u00f3n Camacho, segundo obispo de Quer\u00e9taro.<br \/>\nSe opuso o contendi\u00f3 por la canong\u00eda magisterial de Catedral, sus oponentes fueron los presb\u00edteros Ignacio Altamirano y Braulio Guerra, le toc\u00f3 en suerte, disertar sobre la Trinidad, el jurado lo favoreci\u00f3, era el a\u00f1o 1877.<br \/>\nA su nombramiento como can\u00f3nigo magisterial dijo, refiri\u00e9dose al jurado: \u201c propio es se\u00f1ores, de los grandes talentos, tener grandes errores\u201d.<br \/>\nBajo el lema \u201c Lucena pedibus meis verbum tuum \u201c recorri\u00f3 las antiguas calles, llamadas entonces de Santa Clara, del Angel, de Posadas, del Descanso, de Marte y la Guaracha, covirti\u00e9ndose al paso por los hogares  queretanos, en el hombre del consejo.<br \/>\nAl moribundo siempre le habl\u00f3 con este \u00e1nimo: \u201calegraos, pues sal\u00eds de los trabajos y miserias de la vida humana y junto con la carga del cuerpo, dej\u00e1is la costumbre de pecar.\u201d<br \/>\nNunca us\u00f3 lujo alguno ni alfombra en su cuarto o en su casa, ubicada en la calle de Altamirano; en el rezo del breviario brillaba su esp\u00edritu y despu\u00e9s de 20 horas de trabajo diario y cuatro de descanso, se levantaba al alba, para celebrar la misa, deteni\u00e9ndose siempre en las palabras: \u201c Ut sanctum evangelium valeam nuntiare\u201d.<br \/>\n\u201cAnunciar el evangelio era su gozo&#8230;\u201d, \u00bf Qui\u00e9n no recuerda sus sermones?. Es el mansill\u00f3n queretano, de grata memoria son sus predicaciones. Se recuerdan: El del desagravio, el de la fiesta de amapolas, el de la Virgen de Guadalupe, el de la oposici\u00f3n de la canong\u00eda.<br \/>\nEl Padre Rositas cuando ni\u00f1o, siendo hijo del barrio m\u00e1s significativo de nuestra ciudad, el de la Santa Cruz, bebi\u00f3 su primera espiritualidad en las misas conventuales del Colegio Cruc\u00edfero, de su madre Ramona Arce, de los pensamientos salidos y bien meditados, cuando sembraba los campos familiares en San Isidro o sus paseos a ba\u00f1arse en la Ca\u00f1ada de Path\u00e9.<br \/>\nEl a\u00f1o de 1886, fue inolvidable,  en medio de un M\u00e9xico convulso, Quer\u00e9taro gana a un hombre ejemplar, se ordena sacerdote, Florencio Rosas, un 8 de septiembre, fiesta de Nuestra Se\u00f1ora De La Cueva, de tantos recuerdos familiares, para \u00e9l.<br \/>\nSiempre tuvo presentes las palabras sacerdotales, escuchadas el d\u00eda de su ordenaci\u00f3n: \u201cPlaceat tibi sancta trinitas, obsequium servitutis meae et peaeta sacrificium , quod oculis tuis\u201d.<br \/>\nDel Padre Florencio Rosas, salieron las iniciativas m\u00e1s atrevidas de la \u00e9poca, para solventar las necesidades del Quer\u00e9taro de la transici\u00f3n secular, Siguiendo su lema \u201cRepetir verdades y bienes y curar males sociales\u201d.<br \/>\nAnte esta convicci\u00f3n, fund\u00f3 el Colegio de Ni\u00f1as,  \u201c son las madres cristianas, los ap\u00f3stoles dom\u00e9sticos disfrazados en leche, -dice- destilan el esp\u00edritu puro del amor divino\u201d.<br \/>\nLo mismo fund\u00f3 el Liceo Cat\u00f3lico, para profesiones civiles, la Escuela de Artes y Oficios de San Jos\u00e9, para los obreros, el Taller del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, para j\u00f3venes mujeres humildes, las obreras.<br \/>\nDe esas iniciativas visionarias, prepar\u00f3 a Quer\u00e9taro para entrar a su apogeo industrial, se dot\u00f3 a Quer\u00e9taro, de amas de casa ricas y pobres, de abogados, notarios y farmac\u00e9uticos, de obreros, cuyas obras lucen todav\u00eda las casas y edificios queretanos, de esmeradas costureras, dulceras y confiteras, que dan a\u00fan identidad a nuestra ciudad.<br \/>\n\u201c&#8230;estaba muy lejos de ser bullanguero, amanerado, iluso, impresionista, pueril y ligero: era enemigo de exterioridades y singularidades&#8230; en el porte de toda sus persona no se advert\u00eda ninguna ostentaci\u00f3n&#8230;\u201d.<br \/>\nEn Quer\u00e9taro \u201c&#8230; la mayor parte de las casas tienen un patio cuadrangular en que se cultivan con gran esmero plantas exquisitas a cuya po\u00e9tica ocupaci\u00f3n son muy aficionadas las damas queretanas&#8230; los templos se hayan convenientemente distribuidos, ayudan a romper la monoton\u00eda de las calles, con sus severas fachadas y elevadas torres&#8230; algunos otros jardines como el de la plaza de la Independencia, el del Carmen y el de Santa Clara, alegran la vista&#8230;\u201d ese era el Quer\u00e9taro del padre Rositas.<br \/>\nLa Casa de Mexicanos, parte de la hacienda del Lobo, propiedad de Juan De Dios Mota, fue la casa de descanso de los ni\u00f1os, j\u00f3venes y seminaristas del Padre \u201cRositas\u201d, enclavada en la Sierra Gorda queretana, al fondo de una ca\u00f1ada y junto a un torrente.<br \/>\n\u201c&#8230;le hubierais visto cargando a las espaldas alg\u00fan ni\u00f1o que ya no ten\u00eda calzado, llevar por las noches agua caliente y darles ba\u00f1os de pies a los enfermos, cuidar la fruta de los \u00e1rboles para sus ni\u00f1os&#8230;\u201d.<br \/>\n\u201c&#8230;pose\u00eda la Sagrada Escritura como ninguno de los sacerdotes que yo he conocido: Hab\u00eda aprendido a interpretarla entre las hayas y encinos de los bosques, como San Bernardo, siendo su maestro el Esp\u00edritu Santo&#8230; al coraz\u00f3n humano lo estudiaba en s\u00ed mismo y en el confesionario&#8230;\u201d, es el decir orgulloso de sus alumnos.<br \/>\nCan\u00f3nigo magisterial y Arcediano de nuestra Catedral el Padre Florencio Rosas, hombre de su tiempo, en sede vacante, mantuvo a su cargo el gobierno de la di\u00f3cesis y a los 70 a\u00f1os de su vida, segu\u00eda participando en la peregrinaci\u00f3n a pi\u00e9, a la Villa de Guadalupe, para volverse de la misma manera.<br \/>\n\u201c&#8230;su talento a la vez que analizador, era eminentemente sint\u00e9tico, ascend\u00eda en el acto a las ideas generales&#8230; su esp\u00edritu era m\u00edstico por excelencia&#8230;\u201d Narran sus amigos.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Olvera, qui\u00e9n viv\u00eda en la antigua calle de Zamora, ahora calle de Pasteur sur, con sus m\u00e1s de cien a\u00f1os acuestas y una inteligencia aguda, me cont\u00f3 mas de alguna vez, del padre \u201cRositas\u201d, con qui\u00e9n convivi\u00f3 en su infancia y adolescencia.<br \/>\n\u201c Se quedar\u00e1n muchas cosas sin decir de este hombre de Dios\u201d, poseedor de una gran visi\u00f3n del mundo que surg\u00eda firme, en los albores del siglo XX, visi\u00f3n aun no reconocida lo suficiente, por los habitantes de esta ciudad.<br \/>\nLos \u00faltimos meses del a\u00f1o de 1916, pas\u00f3 de su antigua casa ubicada en la calle de 5 de Mayo, ahora Altamirano, al barrio de la Otra Banda, San Sebasti\u00e1n. Solo llev\u00f3 consigo la Sagrada Escritura y su temple de acero, eran los tiempos de la persuasi\u00f3n religiosa, la vida del Se\u00f1or Rosas ya no durar\u00eda mucho tiempo.<br \/>\n\u201c&#8230;Eras joven a\u00fan  \u00bfno lo recuerdas?, Cuando o\u00edste a Jes\u00fas que agonizando bajo la carga del sagrado le\u00f1o, te convid\u00f3 a seguirle. T\u00fa lo aceptaste con filial anhelo, te cubriste de negra vestidura, abrazaste la Cruz del clericato y te fuiste con \u00e9l&#8230;\u201d, dice el Poeta.<br \/>\nSobre Florencio Rosas dijo el Can\u00f3nigo Salvador Septi\u00e9n: \u201c Dios sabe y Quer\u00e9taro es testigo, de cuanto esp\u00edritu cristiano se infiltr\u00f3 en la sociedad por medio del establecimiento de la educaci\u00f3n  dirigidos y fundados por el Se\u00f1or Rosas durante casi medio siglo&#8230;\u201d<br \/>\nCuentan del Padre \u201cRositas\u201d que cuando ya estaba cercano el t\u00e9rmino de sus d\u00edas:<br \/>\n\u201c&#8230;Como acudiesen a su puerta much\u00edsimas personas para darle el \u00faltimo adi\u00f3s y recibir su bendici\u00f3n, las estuvo recibiendo&#8230; acerca de su cad\u00e1ver previ\u00f3 con entereza todos los detalles. Dijo que desear\u00eda ser sepultado en viva tierra y sin honores&#8230;\u201d este texto apareci\u00f3 en el peri\u00f3dico.<br \/>\n\u201c&#8230;ahora entiendo porque tanto te place estar con el que sufre, con el d\u00e9bil, apuntando con \u00e9l heroicamente, su c\u00e1liz de dolores que tu vista perspicaz descubre, las ondas huellas en que su barro pobre han dejado, las plantas adorables del Jes\u00fas al pasar&#8230;\u201d<br \/>\n\u201c&#8230;expira el santo y las gentes se apresuran a tocar rosarios en su cuerpo y a llevarse como reliquias las flores que adornan su cad\u00e1ver, enterrado en el pante\u00f3n de San Sebasti\u00e1n&#8230;\u201d<br \/>\n\u201c&#8230;aqu\u00ed yacen los restos de mi Se\u00f1or, Arcediano Don Florencio Rosas, var\u00f3n extraordinario que por su fe firm\u00edsima, su caridad inagotable y su ardiente celo apost\u00f3lico, fue el padre en Cristo de todos los queretanos&#8230;\u201d<br \/>\n\u201c&#8230; \u00a1Pobrecito\u00a1, trayendo mi camino, no pod\u00edas llegar a otra parada, el sendero de la Cruz a Cruz conduce&#8230;\u201d<br \/>\nCosa notable es que a pesar de haber transcurrido 72 a\u00f1os de su muerte se conserva vivo su recuerdo, de que fue un hombre de Dios. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la transici\u00f3n de Quer\u00e9taro Del siglo X1X al XX El Padre \u201cRositas\u201d Jos\u00e9 F\u00e9lix Zavala Florencio Rosas El hombre de la transici\u00f3n Del siglo XlX al XX Benefactor de Quer\u00e9taro Naci\u00f3 en la ciudad de Quer\u00e9taro En el barrio de la Cruz Un 2 de febrero de 1843 Hijo de Vicente Rosas y Ramona [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,10,7,5,4,6],"tags":[],"class_list":["post-7791","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciudad-de-queretaro","category-historia","category-queretaro-pre-hispanico","category-semidesierto","category-sierra-gorda","category-valles-centrales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7791"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7791\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7793,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7791\/revisions\/7793"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}