{"id":7935,"date":"2011-03-13T08:38:06","date_gmt":"2011-03-13T14:38:06","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7935"},"modified":"2011-03-13T08:38:06","modified_gmt":"2011-03-13T14:38:06","slug":"la-muerte-civil-de-un-disidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=7935","title":{"rendered":"La muerte civil de un disidente"},"content":{"rendered":"<p>PERSECUCI\u00d3N DE DISIDENTES <\/p>\n<p>El Pa\u00eds<\/p>\n<p>China decreta la &#8216;muerte civil&#8217; del Nobel de la Paz<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen de Pek\u00edn impide las visitas a Liu Xiaobo, el Nobel encarcelado, y mantiene a su mujer aislada en la casa familiar desde octubre pasado. En plenas revueltas en el mundo isl\u00e1mico, lo \u00faltimo que desean los dirigentes de China es que se hable de sus disidentes y activistas pro derechos humanos, detenidos a decenas en las \u00faltimas semanas <\/p>\n<p>JOSE REINOSO  <\/p>\n<p>Cuando el comit\u00e9 del Nobel de la Paz concedi\u00f3 el galard\u00f3n de 2010 al disidente chino encarcelado Liu Xiaobo, su esposa, Liu Xia, se qued\u00f3 totalmente sorprendida. Pensaba que las presiones diplom\u00e1ticas que hab\u00eda ejercido el Gobierno de Pek\u00edn para evitar que su marido recibiese el premio eran tan fuertes que dar\u00edan fruto. No fue as\u00ed. El comit\u00e9 noruego resisti\u00f3 y Liu Xia sabore\u00f3 aquel 8 de octubre uno de los momentos m\u00e1s dulces de su vida tras a\u00f1os de miedo, amenazas y separaci\u00f3n forzada de su esposo. Ese mismo fin de semana, la polic\u00eda le acompa\u00f1\u00f3 a visitarle en la c\u00e1rcel de Jinzhou (provincia nororiental de Liaoning), donde su marido cumple una pena de 11 a\u00f1os por incitar a la subversi\u00f3n contra el poder del Estado.<\/p>\n<p> China<\/p>\n<p>La esposa del Nobel, de 51 a\u00f1os, no ha cometido delito alguno. Sin embargo, vive en casa bajo continua vigilancia<\/p>\n<p>Liu Xiaobo tiene muchos admiradores, pero hay quien le critica por favorecer una transici\u00f3n pac\u00edfica a la democracia<\/p>\n<p>Algunos disidentes, como el activista ciego Chen Guangcheng, est\u00e1n en prisi\u00f3n domiciliaria tras salir de la c\u00e1rcel<br \/>\nPero lo que no sab\u00eda Liu Xia era que aquel encuentro, con el que las autoridades la alejaron de los focos de los medios de comunicaci\u00f3n internacionales, iba a ser el \u00faltimo con su marido en mucho tiempo. La ira de Pek\u00edn por la concesi\u00f3n del galard\u00f3n a quien considera \u00abun criminal\u00bb y \u00abun separatista\u00bb acababa de condenar a la familia de Liu Xiaobo a no volver a verle, y a ella, a estar presa en su casa en Pek\u00edn, bajo continua vigilancia, aislada del mundo, sin tel\u00e9fono ni Internet.<\/p>\n<p>El Gobierno ha levantado un muro de silencio en torno al disidente y su familia, en lo que parece un intento de hacer que el mundo se olvide del inc\u00f3modo Nobel de la Paz. Las autoridades han rechazado las peticiones de visita, a pesar de que, seg\u00fan la ley, tiene derecho a una al mes. Ni siquiera con ocasi\u00f3n de las fiestas del A\u00f1o Nuevo chino -la gran celebraci\u00f3n familiar en este pa\u00eds-, el pasado febrero, su esposa o sus hermanos fueron autorizados a reunirse con \u00e9l, seg\u00fan explica Mo Shaoping, amigo de Liu Xiaobo y director del bufete de abogados que le representa.<\/p>\n<p>\u00abNo tengo noticias suyas desde el a\u00f1o pasado. Tampoco puedo contactar con su mujer. Liu Xia solo ha podido visitarle en una ocasi\u00f3n tras ser anunciado el premio. La familia pidi\u00f3 permiso para el A\u00f1o Nuevo, pero les fue denegado\u00bb, explica Mo.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen de Pek\u00edn parece pensar que cuanta menos gente tenga acceso al galardonado, menos se hablar\u00e1 de \u00e9l y m\u00e1s probable es que la situaci\u00f3n del Nobel vaya cayendo en el vac\u00edo, especialmente en estos tiempos de revoluciones en el mundo isl\u00e1mico, en los que lo que menos desea Pek\u00edn es que la figura del defensor de la democracia conserve su brillo.<\/p>\n<p>\u00abLas autoridades han levantado un muro a su alrededor para que no pueda comunicarse en absoluto con el mundo\u00bb, asegura Gilles Lordet, coordinador de investigaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n no gubernamental Reporteros Sin Fronteras. \u00abSu esposa est\u00e1 bajo estricta vigilancia, sometida a arresto domiciliario, porque puede ser considerada el primer contacto entre Liu Xiaobo y el mundo exterior. Cuando las autoridades chinas castigan a los defensores de los derechos humanos, castigan a toda la familia\u00bb, afirma.<\/p>\n<p>Liu Xia, de 51 a\u00f1os, se encuentra detenida en su casa desde que se anunci\u00f3 el premio, seg\u00fan Amnist\u00eda Internacional. \u00abEs tambi\u00e9n una prisionera, a pesar de que no ha sido acusada de ning\u00fan crimen\u00bb, asegura Catherine Baber, subdirectora para la regi\u00f3n Asia-Pac\u00edfico de la organizaci\u00f3n de derechos humanos.<\/p>\n<p>Si en los primeros d\u00edas, tras el anuncio del galard\u00f3n a su marido, pudo recibir algunas llamadas de tel\u00e9fono y comunicarse por Internet, esto dur\u00f3 poco. Su n\u00famero de m\u00f3vil fue desactivado, y la l\u00ednea de Internet, cortada. Su \u00faltimo mensaje en Twitter fue enviado el 18 de octubre. Despu\u00e9s, el silencio.<\/p>\n<p>A finales de enero, Liu Xia, poetisa y fot\u00f3grafa, recibi\u00f3 un gesto de gracia. Sus vigilantes le permitieron salir a cenar con sus padres, coincidiendo con la visita oficial del presidente chino, Hu Jintao, a Estados Unidos. La medida fue interpretada como una concesi\u00f3n del Gobierno en respuesta a las cr\u00edticas de Washington sobre el tratamiento a Liu Xiaobo y su familia. Pero r\u00e1pidamente fue aislada de nuevo.<\/p>\n<p>A mediados del mes pasado, la intelectual dio otra vez se\u00f1ales de vida, aunque de forma tambi\u00e9n ef\u00edmera. El 19 de febrero, el Washington Post public\u00f3 que Liu Xia hab\u00eda logrado mantener unos d\u00edas antes una breve conversaci\u00f3n escrita a trav\u00e9s de Internet con un amigo, en la que asegur\u00f3 que se sent\u00eda \u00abmuy triste\u00bb y se estaba volviendo \u00abloca\u00bb. \u00abSolo le he visto una vez\u00bb, cont\u00f3, en aparente referencia a su marido. \u00abNo puedo salir. Toda mi familia es reh\u00e9n. Estoy llorando. Nadie puede ayudarme\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLiu Xia es una ciudadana normal, no ha sido acusada de nada. Lo que est\u00e1n haciendo es ilegal. Espero que pongan fin a esta situaci\u00f3n lo antes posible. Cuanto m\u00e1s tiempo la retengan, peor ser\u00e1 para la imagen internacional de China. Desear\u00eda que China fuera un pa\u00eds regido por la ley\u00bb, afirma Mo.<\/p>\n<p>Su marido, Liu, de 55 a\u00f1os, escritor y antiguo profesor, fue condenado a 11 a\u00f1os de prisi\u00f3n el 25 de diciembre de 2009 por publicar en Internet art\u00edculos cr\u00edticos con el Partido Comunista Chino (PCCh) y, en particular, por liderar la redacci\u00f3n de la Carta 08, un manifiesto pac\u00edfico hecho p\u00fablico en diciembre de 2008 en el que pide la instauraci\u00f3n de la democracia, el fin del sistema de partido \u00fanico, un sistema judicial independiente y libertad de asociaci\u00f3n, religi\u00f3n y prensa.<\/p>\n<p>El documento -inspirado en la Carta 77 de la antigua Checoslovaquia, que conducir\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, en 1989, a la Revoluci\u00f3n de Terciopelo que barri\u00f3 al r\u00e9gimen comunista- fue firmado inicialmente por 300 intelectuales; entre ellos, abogados, acad\u00e9micos, periodistas y artistas.<\/p>\n<p>La trascendencia y el impacto de la carta sacudieron al Gobierno chino, que desat\u00f3 una campa\u00f1a de persecuci\u00f3n contra los signatarios y llev\u00f3 a la c\u00e1rcel a su principal ide\u00f3logo como castigo ejemplarizante. Para Pek\u00edn, se trataba de atajar de ra\u00edz cualquier movimiento que pudiera poner en peligro el poder absoluto del PCCh y garantizar lo que considera la estabilidad pol\u00edtica y social necesaria para continuar con las reformas econ\u00f3micas y el ascenso de China en la escena internacional. De ah\u00ed que cuando el comit\u00e9 del Nobel premi\u00f3 a Liu Xiaobo, los dirigentes chinos reaccionaran con furia.<\/p>\n<p>Thorbjoern Jagland, presidente del comit\u00e9 del Nobel de la Paz, asegur\u00f3 que el honor le hab\u00eda sido concedido por \u00absu larga y pac\u00edfica lucha por los derechos fundamentales en China\u00bb, y que era \u00abuna se\u00f1al de apoyo a aquellos que luchan en China por los derechos humanos fundamentales\u00bb, unos derechos \u00abuniversales\u00bb.<\/p>\n<p>Pek\u00edn replic\u00f3 que la elecci\u00f3n era \u00abuna muestra arrogante de ideolog\u00eda occidental\u00bb, que el comit\u00e9 hab\u00eda \u00abviolado\u00bb la integridad del Nobel de la Paz y que se trataba de una injerencia en sus asuntos internos y un intento de desestabilizar el pa\u00eds para impedir su progreso. Seg\u00fan Jiang Yu, portavoz de Exteriores, Liu no fue condenado por sus cr\u00edticas, sino \u00abpor organizar y persuadir a otros para que firmaran (la Carta 08) y fomentar el derrocamiento de la autoridad pol\u00edtica y el sistema social de China\u00bb.<\/p>\n<p>Tras la designaci\u00f3n de su marido, Liu Xia public\u00f3 una carta en la cual invit\u00f3 a un centenar de intelectuales y defensores de los derechos humanos a que acudieran a la ceremonia de entrega del premio el 10 de diciembre en Oslo; pero la mayor\u00eda fueron detenidos, puestos bajo vigilancia o interceptados en el aeropuerto cuando se dispon\u00edan a viajar.<\/p>\n<p>La ceremonia se celebr\u00f3 sin Liu, cuya ausencia fue representada por una silla vac\u00eda, convertida en un potente s\u00edmbolo. Sobre ella, Jagland deposit\u00f3 el diploma. Fue la primera vez en 75 a\u00f1os que ni el premiado con el Nobel de la Paz ni ninguno de sus familiares pudieron acudir a recogerlo desde que en 1935 el r\u00e9gimen nazi de Adolf Hitler se lo impidi\u00f3 al pacifista Carl von Ossietzky.<\/p>\n<p>En el encuentro que tuvieron en octubre, Liu Xiaobo dijo a su esposa que dedicaba el premio a \u00ablas almas perdidas\u00bb en la represi\u00f3n de las manifestaciones a favor de la democracia de Tiananmen (1989) que caus\u00f3 cientos de muertos; miles seg\u00fan algunas fuentes.<\/p>\n<p>Su lucha por la democracia y los cambios pol\u00edticos ha granjeado a este nativo de Changchun, capital de la provincia nororiental de Jilin, muchos admiradores dentro y fuera de China. Pero tambi\u00e9n detractores. Algunos, como los profesores universitarios en Hong Kong Barry Sautman y Yan Hairong, aseguran que no es merecedor del Nobel de la Paz porque \u00abrefrend\u00f3 las invasiones de Irak y Afganist\u00e1n, y aplaudi\u00f3 las guerras de Vietnam y Corea retrospectivamente en un ensayo de 2001\u00bb, seg\u00fan escribieron en un art\u00edculo publicado el pasado diciembre en el diario brit\u00e1nico The Guardian. Adem\u00e1s, le tachan de extremadamente prooccidental.<\/p>\n<p>Mientras, en el fracturado mundo de la disidencia china en el exilio, algunos de sus rivales le acusan de utilizar la v\u00eda de la cooperaci\u00f3n con el r\u00e9gimen para intentar impulsar una transici\u00f3n hacia la democracia de forma \u00abgradual, pac\u00edfica, ordenada y controlable\u00bb, seg\u00fan las palabras del propio Liu Xiaobo. Una v\u00eda en la que no conf\u00edan.<\/p>\n<p>El muro de silencio alrededor del matrimonio Liu no es \u00fanico. Chinese Human Rights Defenders (CHRD), una red de activistas dentro y fuera de China, asegura que en el pa\u00eds asi\u00e1tico se ha desencadenado \u00faltimamente \u00abuna nueva ola de represi\u00f3n desenfrenada\u00bb, como consecuencia de los llamamientos en China a concentraciones jazm\u00edn, similares a las de T\u00fanez y otros pa\u00edses isl\u00e1micos.<\/p>\n<p>Amnist\u00eda Internacional coincide. \u00abEl Gobierno chino ha incrementado el recurso al acoso, la detenci\u00f3n e incluso la tortura contra activistas, abogados, periodistas y otros que solamente quieren libertad para expresar su opini\u00f3n, que los funcionarios del Gobierno respondan de sus acciones, y participar en lo que ser\u00e1 su pa\u00eds en el futuro\u00bb, afirma Baber.<\/p>\n<p>Estados Unidos ha mostrado esta semana su preocupaci\u00f3n por \u00abla aparente detenci\u00f3n y desaparici\u00f3n forzada\u00bb e ilegal \u00abde algunos de los abogados y activistas chinos m\u00e1s conocidos\u00bb, seg\u00fan Philip Crowley, portavoz del Departamento de Estado, quien ha citado en particular la desaparici\u00f3n del profesor de derecho Teng Biao y los abogados Tang Jitian y Jiang Tianyong.<\/p>\n<p>Decenas de disidentes han sido detenidos o puestos bajo vigilancia en las \u00faltimas semanas en todo el pa\u00eds en respuesta a las convocatorias a la poblaci\u00f3n china para que se manifieste cada domingo realizadas por organizadores an\u00f3nimos a trav\u00e9s de una p\u00e1gina web estadounidense. Pek\u00edn ha respondido a las revoluciones en los pa\u00edses \u00e1rabes tambi\u00e9n con un incremento de la censura en los medios de comunicaci\u00f3n e Internet, el despliegue de cientos de polic\u00edas en los sitios designados para las protestas y restricciones de movimiento a los corresponsales extranjeros, a los que ha amenazado con expulsar del pa\u00eds si acuden para informar a los sitios designados para las manifestaciones.<\/p>\n<p>Las recientes detenciones se unen a las de algunos de los activistas m\u00e1s renombrados, como el abogado Gao Zhisheng, un defensor de casos sensibles que se encuentra en paradero desconocido desde hace casi un a\u00f1o, o el activista ciego Chen Guangcheng, retenido en su domicilio ilegalmente desde que fue liberado de la prisi\u00f3n en septiembre pasado. Chen fue encarcelado en 2006, despu\u00e9s de provocar la ira de las autoridades por revelar numerosos casos de abortos forzados, esterilizaciones obligadas y otros abusos en su regi\u00f3n. Los activistas y periodistas que han intentado visitarle en su casa, en una zona rural de la provincia de Shandong (este del pa\u00eds), han sido atacados por matones que controlan el acceso al pueblo y han sido expulsados.<\/p>\n<p>Polic\u00edas y agentes de seguridad dieron una paliza a Chen y su esposa a principios de febrero despu\u00e9s de que filtraran un v\u00eddeo grabado en secreto en el que mostraban las estrictas condiciones bajo las que est\u00e1n detenidos en su casa, seg\u00fan CHRD. En el v\u00eddeo cuentan que hay m\u00e1s de 60 personas que se turnan para vigilar la vivienda, y dispositivos para anular la se\u00f1al del tel\u00e9fono m\u00f3vil. Seg\u00fan Chen, solo permiten a su madre, de 76 a\u00f1os, comprar la comida y llev\u00e1rsela. En la grabaci\u00f3n, su mujer, Yuan Weijing, habla en voz baja sobre su inquietud por sus dos hijos y rompe a llorar. \u00abNo me atrevo a hablar en alto\u00bb, dice.<\/p>\n<p>Los casos de Chen Guangcheng y Gao Zhisheng fueron mencionados junto con el de Liu Xiaobo por la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, en un discurso en enero pasado, antes de la visita de Hu Jintao a Washington. Clinton pidi\u00f3 su liberaci\u00f3n. El presidente chino reconoci\u00f3 en Estados Unidos que \u00abChina debe avanzar a\u00fan mucho en derechos humanos\u00bb, pero dijo que estos deben ser vistos en el contexto de las diferentes circunstancias nacionales.<\/p>\n<p>La condena del premio Nobel de la Paz parece formar parte de estas circunstancias nacionales, y el intento de silenciar a su familia, tambi\u00e9n. \u00abAl Gobierno chino le gustar\u00eda probablemente que el mundo se olvidara de Liu Xiaobo o que pensara de \u00e9l que es un verdadero criminal\u00bb, se\u00f1ala Baber. \u00abPero Liu Xiaobo no es un criminal y el mundo no deber\u00eda olvidar que ha hablado sistem\u00e1ticamente a favor de un cambio pac\u00edfico en su pa\u00eds, y solo ha pedido que el Gobierno recuerde que debe rendir cuentas ante su pueblo\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PERSECUCI\u00d3N DE DISIDENTES El Pa\u00eds China decreta la &#8216;muerte civil&#8217; del Nobel de la Paz El r\u00e9gimen de Pek\u00edn impide las visitas a Liu Xiaobo, el Nobel encarcelado, y mantiene a su mujer aislada en la casa familiar desde octubre pasado. 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