{"id":8403,"date":"2011-04-30T13:00:04","date_gmt":"2011-04-30T19:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8403"},"modified":"2011-04-30T13:00:04","modified_gmt":"2011-04-30T19:00:04","slug":"se-fue-ernesto-sabato-poco-antes-de-cumplir-cien-anos-y-despues-de-cumplir-como-escritor-a-nuestra-lengua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8403","title":{"rendered":"Se fue Ernesto Sabato poco antes de cumplir cien a\u00f1os y despu\u00e9s de cumplir como escritor a nuestra lengua"},"content":{"rendered":"<p>Sabato y Borges: el intercambio de opiniones de dos grandes<\/p>\n<p>Mercedes Ezquiaga<\/p>\n<p>Un acontecimiento memorable en la historia literaria fue la serie de encuentros que Ernesto Sabato mantuvo con Jorge Luis Borges en 1974, en los que dejaron sus diferencias pol\u00edticas de lado y dialogaron sobre literatura, religi\u00f3n, filosof\u00eda, arte y otros temas, compilados en un libro por el periodista Orlando Barone. <\/p>\n<p>\u201cDi\u00e1logos\u201c fue el simple t\u00edtulo que eligi\u00f3 este periodista que se propuso reunir los pensamientos de los dos escritores m\u00e1s importantes de la literatura argentina, a trav\u00e9s de una serie de conversaciones a las que ambos accedieron de buenas a primeras, previo acuerdo de obviar el tema \u201cperonismo-antiperonismo\u201c y la actualidad pol\u00edtica de entonces.<\/p>\n<p>Las traducciones, las grandes novelas, los procesos creativos, las matem\u00e1ticas, la m\u00fasica y las amistades se colaron con naturalidad en los encuentros ocurridos entre diciembre del 74 y marzo del 75, en la casa de una amiga en com\u00fan y en bares de la zona, con la presencia testimonial de Barone.<\/p>\n<p>\u201cEl milagro de este libro fue reunir a esos dos grandes, dos personajes antag\u00f3nicos, que pudieron hacer de ese aparente caos, entre comillas, una cosa coherente, racional y sentimental maravillosa. Pero fue una isla, de afectos mutuos, que qued\u00f3 cerrada en ese di\u00e1logo, no existi\u00f3 el despu\u00e9s y lo que los separ\u00f3 sigui\u00f3 separ\u00e1ndolos\u201c, dijo Barone a T\u00e9lam.<\/p>\n<p>Reeditado por Emec\u00e9 en marzo de 2007, el volumen contiene apreciaciones personales como cuando hablan del amor, que para Borges \u201crequiere milagros, pruebas y confirmaciones permanentes\u201c, y para Sabato, \u201cquiz\u00e1 el amor puro, plat\u00f3nico, tenga una grandeza y un desinter\u00e9s que no se encuentra en la pasi\u00f3n amorosa\u201c.<\/p>\n<p>Los di\u00e1logos, espont\u00e1neos, sin cuestionarios previos, pretend\u00edan simular una charla de caf\u00e9, de amigos.<\/p>\n<p>\u201cEn un momento hablan de Dios y al siguiente estaban contando una an\u00e9cdota. Eso tiene que ver con una diferencia en esp\u00edritus intelectuales. Parecen coincidir pero hay subyacente una tensi\u00f3n entre dos mundos opuestos\u201c, opin\u00f3 Barone.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfSabe, Sabato? yo hab\u00eda pensado en un tema para hoy. Pens\u00e9 que podr\u00edamos hablar de c\u00f3mo escribe usted una novela y c\u00f3mo escribo yo un cuento \u00bfQu\u00e9 le parece?\u201c, disparaba el autor de \u201cFicciones\u201c, con total naturalidad uno de esos d\u00edas.<\/p>\n<p>\u201cEl hombre primero siente el mundo y luego cavila sobre el mundo, o sea que el arte precede a la filosof\u00eda, la poes\u00eda es anterior al pensamiento l\u00f3gico\u201c, dec\u00eda el autor de \u201cSobre H\u00e9roes y tumbas\u201c. \u201cSi en un poema no hay emoci\u00f3n previa -respond\u00eda Borges- tampoco hay necesidad de escribirlo\u201c, dec\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cSabato se muestra en todo momento fiel a s\u00ed mismo, toma los temas con seriedad, es conceptual y se mete en el terreno de la racionalidad filos\u00f3fica, profundidades que Borges trata de eludir permanentemente con su sagacidad verbal, a trav\u00e9s de iron\u00edas\u201c, se\u00f1al\u00f3 Barone.<\/p>\n<p>La realidad de los sue\u00f1os, la idea de Dios, el tango y otras obsesiones componen este inmenso collage integrado por momentos de risas, diversi\u00f3n, tensiones, encuentros y desencuentros.<\/p>\n<p>\u201cLo que tiene el libro hoy, mirado a la distancia, es una gran contemporaneidad, con sus gozos y sus sombras. Y que no hablasen de pol\u00edtica, que suena casi a herej\u00eda, fue una grandeza de ambos. Los dos aceptaron as\u00ed el juego porque eran sabios, en plena \u00e9poca de la triple A, cuando empezaba la Argentina violenta\u201c, sostuvo Barone.<\/p>\n<p>En esta \u201cdisputa verbal\u201c, es importante recordar que \u201cSabato ingres\u00f3 a la literatura por la ventana y Borges por la alfombra\u201c.<\/p>\n<p>\u201cEl primero era un muchacho de provincia, de una clase media inmigrante, tosco desde el punto de vista de la prosapia y creo que \u00e9l sent\u00eda ese complejo de advenedizo entre comillas, adem\u00e1s, ven\u00eda de una ciencia y no del arte. Mientras que Borges, algo que para muchos le jugaba en contra, era un conservador, arist\u00f3crata y liberal asumido\u201c, describe el periodista.<\/p>\n<p>\u201cEse complejo lo sinti\u00f3 frente a Borges, secretamente o inconcientemente, y me parece que se nota en el libro, pero tambi\u00e9n puede tomarse como un respeto hacia aqu\u00e9l que Sabato consideraba un genio y de quien, incluso, ya hab\u00eda escrito un ensayo\u201c, record\u00f3 Barone.<\/p>\n<p>Cuando terminaron las charlas, el \u00faltimo d\u00eda -evoc\u00f3 el periodista- \u201cse abrazaron, se dieron la mano de una manera tan afectuosa, que con el paso del tiempo, a veces pienso si no fue una ficci\u00f3n, nunca m\u00e1s hablaron del libro ni volvieron a verse\u201d. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sabato y Borges: el intercambio de opiniones de dos grandes Mercedes Ezquiaga Un acontecimiento memorable en la historia literaria fue la serie de encuentros que Ernesto Sabato mantuvo con Jorge Luis Borges en 1974, en los que dejaron sus diferencias pol\u00edticas de lado y dialogaron sobre literatura, religi\u00f3n, filosof\u00eda, arte y otros temas, compilados en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-8403","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8403","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8403"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8403\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8404,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8403\/revisions\/8404"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8403"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8403"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8403"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}