{"id":8443,"date":"2011-05-04T06:52:56","date_gmt":"2011-05-04T12:52:56","guid":{"rendered":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8443"},"modified":"2011-05-04T06:52:56","modified_gmt":"2011-05-04T12:52:56","slug":"las-campanas-y-las-torres-de-la-catedral-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/?p=8443","title":{"rendered":"Las campanas y las torres de la Catedral de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p>TORRES y CAMPANAS DE LA CATEDRAL DE M\u00c9XICO <\/p>\n<p>No sabemos el fin que tendr\u00eda la primera campana que hubo en nuestra Catedral, pero s\u00ed conocemos su noble origen: fu\u00e9 fundida de un ca\u00f1\u00f3n que Hern\u00e1n Cort\u00e9s hab\u00eda cedido para ello y la operaci\u00f3n se efectu\u00f3 en las casas que ocupaban la esquina de las calles llamadas actualmente Emiliano Zapata y Licenciado Verdad, donde estuvieron m\u00e1s tarde las casas arzobispales. Con el tiempo se fueron fundiendo otras campanas para el propio templo, algunas de las cuales podemos historiar al hablar de las del nuevo monumento. <\/p>\n<p>Una vez concluido el primer cuerpo de la torre del lado del oriente, pens\u00f3 el virrey que era necesario colocar las campanas, a\u00fan antes de que se cerrase la b\u00f3veda que iba a cubrir ese primer cuerpo. Fu\u00e9 el duque de Alburquerque quien primero coloc\u00f3 las campanas que todav\u00eda existen en nuestra Catedral. <\/p>\n<p>Un punto dudoso en la historia de nuestro gran templo se descubre al estudiar este asunto. Efectivamente, se dice que se conservaban ocho campanas en el campanario de la iglesia vieja; ahora bien, dicha iglesia hab\u00eda sido demolida desde 1626. \u00bfEs posible que se haya conservado \u00fanicamente el campanario para guardar las campanas? Los documentos del archivo de la Catedral as\u00ed lo atestiguan y de ellos seguramente toma sus datos Marroqu\u00ed. Dicho autor afirma que el virrey, conociendo la dificultad del trabajo que implicaba bajar las campanas de la torre vieja, trasladarlas cerca del nuevo edificio y subirlas a donde habr\u00eda de quedar definitivamente, convoc\u00f3 a diversos maestros del arte para resolver el problema. Dice que fueron presentados cinco proyectos: uno de fray Diego Rodr\u00edguez, mercedario; otro de un se\u00f1or Murillo; el que sigue se debi\u00f3 al capit\u00e1n Navarro; un hombre de naci\u00f3n romano present\u00f3 el suyo y, adem\u00e1s, Melchor P\u00e9rez de Soto, maestro mayor de la catedral, tambi\u00e9n hizo su plano. Curioso es observar que el Melchor P\u00e9rez, absorto en sus astrolog\u00edas y en sus viejos libracos, no obtuvo la aprobaci\u00f3n para su proyecto, sino que se adopt\u00f3 el del fraile mercedario. Se hicieron los aparatos necesarios para la maniobra, en cuya manufactura tardaron veinticuatro d\u00edas a partir del primero de marzo de 1654, y el martes 24 del mismo fu\u00e9 bajada la campana mayor que se llamaba \u00abDo\u00f1a Mar\u00eda\u00bb y pesaba cuatrocientos cuarenta quintales. Esta campana cuyo verdadero nombre era \u00abSanta Mar\u00eda de la Asunci\u00f3n\u00bb, pero que era nombrada castizamente por el pueblo Do\u00f1a Mar\u00eda, fu\u00e9 fundida en 1578 por los hermanos Sim\u00f3n y Juan Buenaventura, seg\u00fan consta en el libro de Cabildo del 5 y 12 de agosto y 6 de diciembre de 1577. Como dicha campana todav\u00eda existe en nuestra Catedral y es, indudablemente, una de las joyas m\u00e1s preciadas, resulta conveniente dar los datos alusivos que poseemos. Todav\u00eda pueden leerse en ella las dos inscripciones. <\/p>\n<p>El 25 de marzo del mismo a\u00f1o fu\u00e9 trasladada hasta cerca de la torre nueva; el d\u00eda 26 fu\u00e9 bajada otra mediana con la cual se tocaba la queda. Esta campana se llamaba \u00abSanta Mar\u00eda de los Angeles\u00bb, fu\u00e9 fundida por Hern\u00e1n S\u00e1nchez en 1616 y pesa ochenta arrobas. M\u00e1s tarde se baj\u00f3 otra campana que por su sonido grave y solemne era llamada \u00abLa Ronca.\u00bb A todas estas operaciones se hall\u00f3 presente el virrey; igualmente lo estuvo el Domingo de Ramos (29 de marzo) en que, despu\u00e9s de los oficios, fu\u00e9 subida la campana mayor a su sitio. El duque subi\u00f3 a la torre acompa\u00f1ado de los Cabildos secular y eclesi\u00e1stico y otras personas y al comenzar a subir la campana se hicieron rogativas en todas las iglesias y no baj\u00f3 el virrey hasta no verla colocada. El mismo Domingo de Ramos se subi\u00f3 la campana de la queda y el lunes 30 las restantes, de suerte que a la oraci\u00f3n de la noche se tocaron todas las ocho. No eran suficientes tales campanas para la torre, cuyo primer cuerpo solo ten\u00eda veinte campaniles; entonces las autoridades acordaron que ciertos pueblos cuyos habitantes hab\u00edan venido a menos, cedieran a la catedral algunas campanas que ya no serv\u00edan en las viejas iglesias conventuales. Puede conocerse la relaci\u00f3n de dichas campanas por el diario de Guijo. Marroqu\u00ed hace adem\u00e1s una relaci\u00f3n de las mismas: la primera proviene del pueblo de Jiquipilco, cuya conducci\u00f3n fu\u00e9 pagada por la Catedral, y a cambio de ella se les di\u00f3 un terno de lama blanca compuesto de casulla, dalm\u00e1ticas y capas, bastante apreciable. El d\u00eda 5 de abril del mismo a\u00f1o de 1654 los indios del pueblo de Hueyapan trajeron una campana grande en un carro tirado por bueyes. Fu\u00e9 pagada en dinero y su transporte cost\u00f3 novecientos pesos; se le coloc\u00f3 en el mismo d\u00eda. Otras tres campanas peque\u00f1as se subieron el viernes 24 del mismo mes, obtenidas de diversos pueblos por orden del virrey. <\/p>\n<p>En el mes de noviembre del propio a\u00f1o se trajeron cinco campanas m\u00e1s: una vino del convento de Yecapixtla, en el Estado de Morelos, famosa construcci\u00f3n de frailes agustinianos que todav\u00eda asombra por su grandiosidad y reminiscencias ojivales. Los indios ped\u00edan por ella seis mil pesos, pero como era la autoridad quien compraba, s\u00f3lo les dieron seiscientos. El d\u00eda 7 trajeron otra de Ozumba, en que se admira un convento franciscano; inmediatamente fu\u00e9 subida al campanario. La tercera campana vino de Atzcapotzalco, del convento dominicano que a\u00fan existe en esa poblaci\u00f3n. Campana grande, su ascenso a la torre fu\u00e9 presenciado por el propio virrey. La cuarta campana lleg\u00f3 el d\u00eda 12; proven\u00eda de Tlalnepantla, del convento Franciscano que todav\u00eda se ve all\u00ed, y la \u00faltima del convento agustiniano de Tlayacapan, Estado de Morelos. El virrey mismo recibi\u00f3 ambas y quiso ver c\u00f3mo sub\u00edan a sus lugares. La de Tlayacapan estaba rajada y los frailes se la llevaron para volverla a fundir, pero no sabemos si ya fundida de nuevo volvi\u00f3 a M\u00e9xico. <\/p>\n<p>En 1655 se colocaron en la torre cuatro campanas m\u00e1s, de lo cual di\u00f3 cuenta el virrey a la Corte escribiendo acerca de ello, adem\u00e1s de lo que hab\u00eda hecho en las b\u00f3vedas del templo, de las veinti\u00fan campanas que ten\u00eda colocadas en la torre. <\/p>\n<p>La Catedral continu\u00f3 durante largos a\u00f1os teniendo s\u00f3lo el primer cuerpo de la torre del oriente, la torre vieja que le llamaban. Cuando, a fines del siglo XVIII, como hemos visto, se inici\u00f3 y llev\u00f3 a feliz t\u00e9rmino la conclusi\u00f3n de la fachada y torres de nuestro templo m\u00e1ximo, fu\u00e9 necesario hacer nuevas campanas para el segundo cuerpo de la torre vieja y para la torre nueva completa. Se puede recomponer la historia de estas nuevas campanas con todo detalle, gracias a las cuentas que los comisionados por el Cabildo catedralicio rindieron acerca de tan importante material. <\/p>\n<p>Las campanas m\u00e1s importantes de la torre nueva son las que a seguidas mencionamos y que fueron fundidas especialmente para esta torre. <\/p>\n<p>Se pens\u00f3 por el Cabildo de la catedral que deb\u00eda hacerse una gran campana que pesase cuando menos cuatrocientos quintales para dicha torre nueva. Consultado el maestro mayor de la obra, Jos\u00e9 Dami\u00e1n Ortiz de Castro, fu\u00e9 de opini\u00f3n que era preferible hacer varias campanas m\u00e1s peque\u00f1as. Para fundirlas se ofreci\u00f3 don Salvador de la Vega, espa\u00f1ol que trabajaba en la Real Casa de Moneda y en el Molino de la P\u00f3lvora. Los directores de ambas instituciones certificaron la habilidad de Vega y \u00e9l hizo una escritura de concierto para fundir las campanas, oblig\u00e1ndose a que si no se encontraban a satisfacci\u00f3n, as\u00ed en su calidad como en su sonido, volver\u00eda a fundirlas a su costa. El expediente del archivo de la catedral proporciona preciosos detalles acerca del asunto y hasta dos dibujos; uno del horno que se construy\u00f3 para la fundici\u00f3n y otro de la campana mayor Santa Mar\u00eda de Guadalupe, con su corte. Puede verse en el segundo de dichos hasta la nomenclatura especial que tiene cada parte de la campana, en las anotaciones que all\u00ed aparecen. <\/p>\n<p>Es indudable que el cronista Sedano conoci\u00f3 algunos de los datos citados, pues da bastantes detalles acerca del asunto. La campana, como sus dos compa\u00f1eras que a seguidas estudiamos, fueron fundidas en las Lomas de Tacubaya el a\u00f1o de 1791. La mayor, llamada Santa Marta de Guadalupe, pesa doscientos ochenta quintales y en su superficie presenta en relieve la imagen Guadalupana. Una vez concluida, as\u00ed como sus dos compa\u00f1eras, fueron suspendidas en el mismo terreno de la fundici\u00f3n y examinadas por comisionados del Cabildo, los cuales rindieron dict\u00e1menes satisfactorios. Son tan curiosos, que fijan en ellos hasta la gradaci\u00f3n musical del sonido que producen las campanas. <\/p>\n<p>Concluida la campana mayor fu\u00e9 trasladada con todo cuidado a la Catedral por cuenta y riesgo del propio fundidor de la Vega. E1 d\u00eda 8 de marzo de 1792 la consagr\u00f3 al pie de la torre el Ilustr\u00edsimo se\u00f1or N\u00fa\u00f1ez de Haro y Peralta; el d\u00eda 13 del mismo marzo fu\u00e9 subida al primer cuerpo de la torre y el 12 de abril al siguiente: \u00abSe subi\u00f3 con una m\u00e1quina de veinticuatro poleas de bronce y cuatro cabrestantes o sogas de lechuguilla y dos gr\u00faas a cuyos ejes se afianzaron los cabrestantes; las gr\u00faas las mov\u00edan dando vuelta en torno dos hombres que andaban dentro de cada una de ellas, y caus\u00f3 admiraci\u00f3n la facilidad con que sub\u00eda y bajaba las veces que se hizo experiencia, y cuando se subi\u00f3 sin estr\u00e9pito ni ruido, y lo que es m\u00e1s, sin peligro de los operarios. Dirigi\u00f3 la subida don J. Dami\u00e1n Ortiz, natural de la Villa de Jalapa, maestro de arquitectura de la santa iglesia catedral para la f\u00e1brica de las torres. Se estren\u00f3 la campana el d\u00eda de Corpus, 7 d\u00e9 junio de 1792 al toque de alzar en la misa mayor\u00bb. Sedano da las siguientes medidas para esta campana: alto, tres varas una tercia; circunferencia, diez varas; di\u00e1metro, tres varas diez pulgadas; el badajo mide dos varas y media y pesa veintid\u00f3s arrobas y diecinueve libras; es de fierro, y el mi\u00e9rcoles de ceniza de 1850 llamando a serm\u00f3n se cay\u00f3, aunque afortunadamente no caus\u00f3 desgracias. <\/p>\n<p>El mismo art\u00edfice Salvador de la Vega fundi\u00f3 otras dos campanas m\u00e1s peque\u00f1as para la misma torre. La primera se llam\u00f3 Los Santos Angeles Custodios y no el Santo Angel de la Guarda, como la llama Sedano. Pesa ciento cuarenta y nueve quintales; fu\u00e9 consagrada en el mismo sitio de la fundici\u00f3n por el Ilustr\u00edsimo se\u00f1or doctor don Gregorio de Oma\u00f1a, obispo de Oaxaca, el 1\u00b0 de marzo de 1793. Fu\u00e9 subida a la torre el 9 de marzo del propio ano con el mismo aparejo que se hab\u00eda usado para la campana estudiada anteriormente y su estreno tuvo lugar el 27 del propio marzo, despu\u00e9s de las tinieblas del mi\u00e9rcoles santo, con el toque de oraci\u00f3n y repique. <\/p>\n<p>La tercera campana fu\u00e9 fundida por el propio Salvador de la Vega, en 1791, y se llama Jes\u00fas; se trata de un esquil\u00f3n que pesa treinta y cuatro quintales y es, en consecuencia, el mayor de todos los que existen en la catedral. Fu\u00e9 consagrado y colocado en el campanil principal de la torre que ve a la plaza mayor. <\/p>\n<p>Las dem\u00e1s campanas que decoran la catedral fueron rese\u00f1adas en el expediente citado y son las que a continuaci\u00f3n estudiamos. Exist\u00edan ellas en 1796. <\/p>\n<p>Santiago Ap\u00f3stol. Campana fundida por Bartolom\u00e9 Espinosa, el 25 de mayo de 1784. Fu\u00e9 subida el 27 de junio siguiente y se le coloc\u00f3 en el campanil bajo del lado derecho de Do\u00f1a Mar\u00eda. Fu\u00e9 estrenada el 28 del mismo mes, v\u00edsperas de la festividad de San Pedro. Pesa ciento cuatro arrobas. <\/p>\n<p>Campana llamada San Agust\u00edn. No se conoce su autor ni su peso; se sabe que fu\u00e9 fundida en 1684 y est\u00e1 colocada al lado izquierdo. <\/p>\n<p>Esquil\u00f3n nombrado La Pur\u00edsima Concepci\u00f3n. Fu\u00e9 fundido por Bartolom\u00e9 Espinosa en 1767 y colocado en el campanil alto del lado derecho. Pesa setenta arrobas. <\/p>\n<p>Esquila llamada Santo Angel Custodio. Fundida por el mismo Espinosa, el 2 de junio de 1784. Fu\u00e9 colocada el 27 del mismo mes en el campanil alto del lado izquierdo y aserenado el 17 de julio del propio a\u00f1o. Pesa ochenta y cuatro arrobas. <\/p>\n<p>Campana llamada San Pedro y San Pablo. Fu\u00e9 fundida por Jos\u00e9 Contreras, en Atzcapotzalco, el 17 de febrero de 1752. Su metal se elabor\u00f3 en la Real Casa de Moneda por el ensayador don Manuel de Le\u00f3n, refinando el cobre hasta ponerlo en el punto de ligar plata. La consagr\u00f3 el Ilustr\u00edsimo se\u00f1or Rubio y Salinas el 12 de marzo del mismo a\u00f1o y el 18 fu\u00e9 subida al campanil principal que mira al oeste. Su estreno tuvo lugar el 22 del mismo mes. Pesa ciento treinta y siete quintales. <\/p>\n<p>Campana llamada San Gregorio. Fundida en 1707 por Manuel L\u00f3pez. Se encuentra en el campanil izquierdo y pesa noventa arrobas. <\/p>\n<p>Esquila llamada San Paulino Obispo. No se conoce su autor ni lo que pesa, sino s\u00f3lo que fu\u00e9 fundida en 1788. Se encuentra en el campanil alto de la derecha, hacia el oriente. <\/p>\n<p>Esquil\u00f3n llamado San Juan Bautista y San Juan Evangelista. Era el mayor de la Catedral, antes de fundir el Jes\u00fas de que hemos hablado. Tiene voz muy sonora; fu\u00e9 fundido por Juan Soriano en 1751. Lo consagr\u00f3 el Ilustr\u00edsimo se\u00f1or Rubio y Salinas y se encuentra en el campanil izquierdo. Pesa noventa arrobas. <\/p>\n<p>Campana llamada Se\u00f1or San Joseph. Se halla colocada en el arco principal del lado que ve al Colegio te Infantes. No se conoce su autor ni el a\u00f1o en que fu\u00e9 fundida, pero por su forma parece ser contempor\u00e1nea te la Do\u00f1a Mar\u00eda. Pesa noventa quintales y ostenta inscripciones que con el tiempo se han vuelto ilegibles. <\/p>\n<p>Campana llamada Nuestra Se\u00f1ora del Carmen. Fundida en 1746, no se sabe por qui\u00e9n. Se encuentra en el campanil bajo de la derecha hacia el mismo lado que la anterior y pesa veintid\u00f3s arrobas. <\/p>\n<p>Nuestra Se\u00f1ora de la Piedad, campana fundida por el mismo Espinosa de que antes hemos hablado, en 1787. Se encuentra en un campanil semejante al te la anterior y posa diecis\u00e9is arrobas. <\/p>\n<p>Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe. No se conoce su autor, pero s\u00ed que fu\u00e9 fundida en 1654 y est\u00e1 colocada en el mismo campanil que la anterior. Esta, as\u00ed como la de la Piedad y la del Carmen, son tiples. Pesa doce arrobas. <\/p>\n<p>Campana llamada Se\u00f1or San Joseph. Es tiple y fu\u00e9 fundida en 1757 con el peso de diez arrobas, sin que se sepa qui\u00e9n la hizo. <\/p>\n<p>Campana llamada Santa B\u00e1rbara, tambi\u00e9n tiple. Hecha en 1731 y colocada con la anterior en el campanil aleo de la derecha. Se ignora su peso. <\/p>\n<p>Campana Santo Domingo de Guzm\u00e1n, tiple, consagrada y colocada en el campanil del lado izquierdo, con peso de dieciocho arrobas. <\/p>\n<p>Campana llamada San Rafael Arc\u00e1ngel. Fu\u00e9 fundida por Juan Soriano en 1745 y se le coloc\u00f3 en el candil principal que mira a la plaza. Esta campana sirvi\u00f3 para el reloj y pesa ciento sesenta arrobas. <\/p>\n<p>Campana llamada San Miguel Arc\u00e1ngel. Fu\u00e9 fundida en 1658, no sabemos por qui\u00e9n. Se halla colocada en el mismo campanil principal que da los cuartos del reloj. Se desconoce su peso. <\/p>\n<p>Campana llamada Santa B\u00e1rbara. Fundida en 1589, sin nombre de autor. Estuvo en la torre de la iglesia vieja y se encuentra en el campanil bajo de la derecha. No conocemos su peso. <\/p>\n<p>Se\u00f1or San Josef. Campana fundida en 1658, no se sabe por qui\u00e9n. Pesa cincuenta arrobas y se encuentra del lado de la izquierda. <\/p>\n<p>Esquila llamada San Joaqu\u00edn y Santa Ana, fundida en Tacubaya por Bartolom\u00e9 y Anastasio Murillo, en 1766. Se encuentra en el campanil aleo de la derecha y pesa sesenta arrobas. <\/p>\n<p>Esquila denominada Se\u00f1or San Miguel, hecha en 1684 por el se\u00f1or Parra. Est\u00e1 en el campanil de la izquierda y pesa sesenta arrobas. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TORRES y CAMPANAS DE LA CATEDRAL DE M\u00c9XICO No sabemos el fin que tendr\u00eda la primera campana que hubo en nuestra Catedral, pero s\u00ed conocemos su noble origen: fu\u00e9 fundida de un ca\u00f1\u00f3n que Hern\u00e1n Cort\u00e9s hab\u00eda cedido para ello y la operaci\u00f3n se efectu\u00f3 en las casas que ocupaban la esquina de las calles [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":249,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-8443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/249"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8443"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8443\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8444,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8443\/revisions\/8444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eloficiodehistoriar.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}